{"id":28211,"date":"2016-10-04T20:08:18","date_gmt":"2016-10-05T01:08:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1613-20-comentario-por-alvin-padilla\/"},"modified":"2016-10-04T20:08:18","modified_gmt":"2016-10-05T01:08:18","slug":"san-mateo-1613-20-comentario-por-alvin-padilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-1613-20-comentario-por-alvin-padilla\/","title":{"rendered":"San Mateo 16:13-20 Comentario por Alvin Padilla"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La predicaci&#243;n de la confesi&#243;n de Pedro (Mateo 16.13-20) es una oportunidad de retornar al principio de la fe cristiana vis a vis la opini&#243;n post moderna sobre el cristianismo en general y quien Jes&#250;s es en particular.<\/p>\n<p>La per&#237;copa est&#225; repleta de maravillosas ideas homil&#233;ticas (t&#237;tulos cristol&#243;gicos, la importancia hist&#243;rica de Pedro, el perd&#243;n de pecados, etc.) mas nos concentraremos en la idea que, en mi opini&#243;n exeg&#233;tica, es la m&#225;s importante&#8211;la profesi&#243;n que Jes&#250;s es Dios encarnado.&nbsp;<\/p>\n<p>En la tradici&#243;n sin&#243;ptica el ministerio de Jes&#250;s en las regiones de Galilea (en Mateo, cap&#237;tulos 5-16) sirve para revelar la identidad mesi&#225;nica de Jes&#250;s a los disc&#237;pulos (acord&#233;monos que en la tradici&#243;n jo&#225;nica, la revelaci&#243;n de quien Jes&#250;s es en realidad es abiertamente considerada desde el principio del relato evang&#233;lico). La habilidad de captar esta realidad de parte de los disc&#237;pulos es el tema de la per&#237;copa de este domingo (Mateo 16.13-20). No obstante las palabras y los milagros de Jes&#250;s conocer de veras quien Jes&#250;s es depende m&#225;s de revelaci&#243;n divina que concepci&#243;n humana.&nbsp;<\/p>\n<p><b> Notas Homil&#233;ticas<\/b><br \/>\nJes&#250;s y sus disc&#237;pulos se encuentran en los entornos del mar de Galilea, mas ahora se trasladan al lado pagano de la regi&#243;n (16.5). Ces&#225;rea de Filipo era la capital del territorio gobernado por el tetrarca Herodes Antipas. Jes&#250;s y el grupo discipular se apartan del lugar donde son reconocidos, y donde seguramente reinaba la concepci&#243;n del mes&#237;as dav&#237;dico y el expectativo de un retorno a la gloria de anteayer. Ces&#225;rea de Filipo era una de las ciudades m&#225;s paganas de Palestina. La adoraci&#243;n del dios griego Pan confiero el nombre original a la ciudad, Paneas. Seg&#250;n el historiado cristiano Eusebio (HE 7.17) el rito a Pan persisti&#243; aun en la era cristiana. Aparentemente el traslado es intencional&#8211;Jes&#250;s intenta separar a los disc&#237;pulos de la influencia de los fariseos, escribas y otros maestros para que estos puedan con libertad considerar la identidad del Maestro.&nbsp;<\/p>\n<p>El contexto literario apoya esta opini&#243;n. En 16.1-4 los adversarios de Jes&#250;s, principalmente los lideres religiosos y los fariseos, demandan una se&#241;al del cielo cual declare abiertamente la identidad de Jes&#250;s. El maestro les indica que la generaci&#243;n perversa busca signos milagroso mas no recibir&#225; sino el signo de Jon&#225;s.&nbsp; Luego en 16.5-12 Jes&#250;s advierte sobre la levadura de los fariseos y de los saduceos. Por su parte los disc&#237;pulos entienden las palabras simplemente a nivel literal (meramente humano). No cabe duda que la ense&#241;anza de los lideres religiosos (la levadura) ha influenciado aun al grupo discipular. Conocimiento espiritual se obtiene por medio de la fe (16.8)&nbsp; y la falta de pan era simplemente una falla t&#233;cnica y no una falta religiosa (moral o &#233;tica). Con tantas experiencias compartidas con el Maestro los disc&#237;pulos han de tener fe suficiente como para identificar quien Jes&#250;s es.&nbsp;<\/p>\n<p>Los l&#237;deres religiosos han rechazado al Se&#241;or Jes&#250;s (16.1-4) y los disc&#237;pulos carecen de fe para entender aun lo m&#225;s esencial, por tanto Jes&#250;s los separa a tierra de paganos pues all&#225; el Se&#241;or les revelar&#225; quien Jes&#250;s es. Las obras de Jes&#250;s (vea 14.33) y el rechazo de los religiosos ofrecen a los disc&#237;pulos las dos opciones; la opini&#243;n del gent&#237;o presenta la opci&#243;n popular.&nbsp; &nbsp;<br \/>\nLa primera pregunta llama la atenci&#243;n de los disc&#237;pulos a la opini&#243;n de los hombres sobre el Hijo del hombre. Los &#171;hombres&#187; en general son aquellos que no son vivificados por el Esp&#237;ritu Santo y no pueden descubrir por si mismos la acci&#243;n divina en la realidad de Jes&#250;s. El Hijo del hombre es el portador del Esp&#237;ritu de Dios (Mt 3.16).&nbsp;<\/p>\n<p>Careciendo de la presencia del Esp&#237;ritu, la opini&#243;n popular asimila a Jes&#250;s a personajes conocidos en la tradici&#243;n veterotestamentaria: una reencarnaci&#243;n de Juan el Bautista (vea Mt 14.2) o El&#237;as cuyo retorno fue anunciado por el profeta Malaqu&#237;as (3.23). Seg&#250;n 2 Macabeos 15.13, el profeta Jerem&#237;as contin&#250;a rogando por el pueblo jud&#237;o, aun hasta los d&#237;as postreros.&nbsp; La referencia a &#8220;otros&#8221; profetas alerta a la posibilidad del profeta como Mois&#233;s (Deut 18.18). En cada caso la percepci&#243;n popular depende totalmente de lo conocido, lo que la experiencia humana puede captar con sus habilidades naturales. No captan la condici&#243;n &#250;nica de Jes&#250;s, ni su originalidad, no comprenden la identidad del Mes&#237;as.<\/p>\n<p>La similitud con opiniones modernas acerca de Jes&#250;s han de considerarse en la exposici&#243;n de la presente per&#237;copa. Hoy d&#237;a algunos opinan que Jes&#250;s era simplemente un hombre bueno que muri&#243; tr&#225;gicamente en manos de sus adversarios religiosos. Otros identifican a Jes&#250;s como un fracasado revolucionario. Aun otros opinan que era un fil&#243;sofo c&#237;nico quien sus seguidores elevaron a la deidad. Todas estas evaluaciones dependen completamente de la experiencia personal del historiador y menosprecian la identificaci&#243;n que las palabras y las obras de Jes&#250;s indican quien Jes&#250;s es.&nbsp;<\/p>\n<p>Basta la opini&#243;n de aquellos fuera del c&#237;rculo de disc&#237;pulos. Ahora Jes&#250;s pregunta y demanda la opini&#243;n de aquellos que le han acompa&#241;ado en su actividad y han disfrutado de su ense&#241;anza. Sim&#243;n Pedro toma la iniciativa y se hace el portavoz del grupo. La respuesta de Pedro es la profesi&#243;n perfecta de la fe cristiana: &#171;T&#250; eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.&#187; Mc preserva simplemente la primera parte de esta profesi&#243;n, &#171;T&#250; eres el Mes&#237;as&#187; (Mc 8.29). Las palabras preservadas por Mt echan a un lado las expectativas populares (profetas del AT) y socio-pol&#237;ticas (hijo de David) confesando la divinidad de Jes&#250;s (&#171;Hijo del Dios viviente&#187;). Pedro est&#225; dispuesto a suspender dependencia en la experiencia humana e, influenciada por el Esp&#237;ritu de Dios, se aventura a lo desconocido. La frase &#171;el Hijo del Dios viviente&#187; equivale a la formula mesi&#225;nica &#171;Dios con nosotros&#187; (Mt 1.23). La referencia &#171;viviente&#187; opone al verdadero Dios a los &#237;dolos muertos. Jes&#250;s posee la vida y la comunica a sus seguidores, &#201;l es vivo y vivifica, dador de vida y vencedor de la muerte.&nbsp;<\/p>\n<p>Esta profesi&#243;n no procede de la experiencia humana sino que es revelaci&#243;n de Dios. Jes&#250;s declara que Pedro es dichoso (bienaventurado) por el don recibido, es el Padre quien revela la verdadera identidad de Jes&#250;s a la humanidad. En Mt 11.25ss, Jes&#250;s declara que Dios revela Jes&#250;s a los sencillos. Los sabios y entendidos dan sus opiniones en cuanto a la identidad de Jes&#250;s, mas la asociaci&#243;n con los sencillos implica que el ap&#243;stol depende de Dios en su profesi&#243;n. Vemos pues que los disc&#237;pulos han aceptado la advertencia de Jes&#250;s de no dejarse influenciar por la opini&#243;n de los sabios y entendidos (16.5-12) y est&#225;n dispuestos a recibir revelaci&#243;n de Dios.&nbsp;<\/p>\n<p>Semejantemente en nuestros d&#237;as. Los sabios y entendidos hacen sus declaraciones sobre quien Jes&#250;s es, mas aun todav&#237;a Dios revela la identidad de Su Hijo solamente a los de sencillo coraz&#243;n. Aquellos se jactan en su habilidad intelectual y pretendiendo conocimiento del Jes&#250;s hist&#243;rico, desvinculan sus vidas de la fe salv&#237;fica; por su parte los sencillos atesoran sobre todo su fe en Jes&#250;s, quien les revela la realidad hist&#243;rica-teol&#243;gica de su identidad.<\/p>\n<p>Tomando el nombre &#171;Pedro&#187; como punto de referencia, Jes&#250;s contin&#250;a acentuando la importancia de la profesi&#243;n pronunciada por &#233;ste ap&#243;stol como paradigma universal. El fundamento primordial, la doctrina sine qua non, es profesar que Jes&#250;s es el Hijo del Dios viviente. La validez de la fe cristiana depende absolutamente de esta confesi&#243;n. Por tanto Jes&#250;s declara que la fortaleza (la Iglesia) edificada sobre esta confesi&#243;n, esto es que la esencia doctrinal y moral brotan de esta profesi&#243;n, ser&#225; victoriosa aun cuando se enfrente ante las puertas del Hades (la fortaleza del enemigo de Dios). La muerte es la fuerza m&#225;s dominante que nosotros los seres humanos experimentamos y tememos. Con esta declaraci&#243;n Jes&#250;s apunta hacia su victoria final&#8211;el Hijo de Dios se presentar&#225; ante las mismas puertas de la muerte, experimentando la maldici&#243;n del pecado, mas triunfar&#225; cuando resucita de los muertos, y consecuentemente asegura victoria para todos los que creen en su nombre.&nbsp;<\/p>\n<p>Esta victoria, consecuentemente, empodera a la Iglesia Cristiana para perdonar los pecados de aquellos que confesando el nombre de Jes&#250;s se alienan con &#201;l y batallan contras las fuerzas malignas.<br \/>\nNuevamente encontramos en esta per&#237;copa un tema relevante a la Iglesia de nuestros d&#237;as. El malestar de la incredulidad parece reinar en medio nuestro. Las iglesias hist&#243;ricas contin&#250;an en su deslice num&#233;rico, careciendo de influencia cultural por su falta de pertinencia. &#191;Por qu&#233;? Apart&#225;ndose de la profesi&#243;n esencial de la iglesia, en vez de influenciar la cultura, se han dejado influenciar por las opiniones de aquellos que no confiesan la identidad de Jes&#250;s como Hijo de Dios. Este pasaje le ofrece al predicador la oportunidad de pedirle a cada persona que se pregunte a si misma cual es su opini&#243;n sobre Jes&#250;s. Despu&#233;s de verificar las opiniones populares sobre su persona, Jes&#250;s les pregunta a sus disc&#237;pulos, pero, &#191;que de vosotros, cual es su opini&#243;n de mi?&nbsp; No debemos enfatizar lo que los sabios y entendidos de nuestros d&#237;as opinan de Jes&#250;s. Lo mas importante es la profesi&#243;n Cristiana, &#171;T&#250; eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente.&#187;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La predicaci&#243;n de la confesi&#243;n de Pedro (Mateo 16.13-20) es una oportunidad de retornar al principio de la fe cristiana vis a vis la opini&#243;n post moderna sobre el cristianismo en general y quien Jes&#250;s es en particular. 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