{"id":28285,"date":"2016-10-04T20:11:59","date_gmt":"2016-10-05T01:11:59","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-2514-30-comentario-por-amaury-tanon-santos\/"},"modified":"2016-10-04T20:11:59","modified_gmt":"2016-10-05T01:11:59","slug":"san-mateo-2514-30-comentario-por-amaury-tanon-santos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-mateo-2514-30-comentario-por-amaury-tanon-santos\/","title":{"rendered":"San Mateo 25:14-30 Comentario por Amaury Ta\u00f1\u00f3n-Santos"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">A la par&#225;bola en cuesti&#243;n se le ha atribuido diversos t&#237;tulos, cada uno de los cuales enfatiza perspectivas y aplicaciones distintas e importantes de la per&#237;copa.<\/p>\n<p>Las tradiciones protestantes hist&#243;ricas, que utilizan, por ejemplo, versiones como la Reina-Valera 1960, conocen esta par&#225;bola como la Par&#225;bola de los Talentos. Traducciones m&#225;s de avanzada, realizadas en los a&#241;os luego del Concilio de Vaticano II, y a la altura de las cooperaciones ecum&#233;nicas locales en Latinoam&#233;rica de los a&#241;os 1960s y 1970s, como la versi&#243;n Dios Habla Hoy, dar&#225;n a conocer el texto como la Par&#225;bola del Dinero. Traducciones m&#225;s contempor&#225;neas, como la versi&#243;n Reina-Valera Contempor&#225;nea, identificar&#225;n la per&#237;copa que consideramos en esta ocasi&#243;n como la Par&#225;bola de los Sirvientes o como la Par&#225;bola del Siervo Negligente.<\/p>\n<p>Como es de esperarse, cada uno de estos t&#237;tulos enfoca la narrativa en tres circunstancias distintas que son importantes considerar. Sin embargo, el titular de esta manera la par&#225;bola vicia irremediablemente nuestro acercamiento al texto. Como ex&#233;getas b&#237;blicos, tenemos la responsabilidad a la contextualizaci&#243;n del texto. Este contextualizar tiene tres partes que son particularmente &#250;tiles en la interpretaci&#243;n de cualquier texto en los evangelios:<\/p>\n<p>1.\tEl contexto de la narraci&#243;n &#8212; Los evangelios son recuentos de discursos y otras ense&#241;anzas, interacciones de Jes&#250;s con individuos y multitudes, y otros eventos de la vida de Jes&#250;s. Estas ense&#241;anzas e interacciones sucedieron en y responden a contextos particulares. Es imprescindible no s&#243;lo entender la profundidad teol&#243;gica de las ense&#241;anzas o acciones de Jes&#250;s, sino en el ambiente en que suceden, y como impactan este ambiente.<\/p>\n<p>2.\tEl contexto de la audiencia original &#8212; Si bien es cierto que los evangelios son recuentos de la vida de Jes&#250;s, los recursos utilizados para verificar estas acciones y las estructuras narrativas que utilizan cada evangelio con distintas. Esta diversidad entre las estructuras y &#233;nfasis de cada evangelio es porque cada uno de los escritores escribi&#243; con una audiencia en particular en mente &#8212; comunidades de fe cristiana de finales del siglo I y comienzos del siglo II. Si bien es cierto que es motivo de agradecimiento y asombro el poder que tienen estos textos para animar la fe cristiana, miles de a&#241;os despu&#233;s, estos evangelios (y los dem&#225;s escritos en el Nuevo Testamento) no fueron escritos precisamente con nosotros en mente. Es por esta raz&#243;n que es necesaria la comprensi&#243;n de los contextos de estas audiencias originales.<\/p>\n<p>3.\tEl contexto de la audiencia contempor&#225;nea &#8212; El estudiar las sagradas escrituras, y al preparar sermones basados en la misma, no es posible pensar en generalizaciones interpretativas o en aplicaciones gen&#233;ricas. La predicadora y el predicador (al igual que los evangelistas y epistolarios del siglo I) estar&#225;n ense&#241;ando y animando a comunidades con circunstancias, problem&#225;ticas y esperanzas particulares. El Esp&#237;ritu Santo &#8212; inspirador de los textos sagrados y de la proclamaci&#243;n actual &#8211; ha provisto y continuar&#225; proveyendo sabidur&#237;a para esta tan importante labor prof&#233;tica.<\/p>\n<p>Al pensar en el tema de lo que esperamos y lo que hacemos en medio de la espera, me parece que esta par&#225;bola provee mucha m&#225;s riqueza teol&#243;gica y pr&#225;ctica que la interpretaci&#243;n com&#250;n del texto. Ciertamente se puede concebir una relaci&#243;n paralela entre los talentos con los dones del esp&#237;ritu, y como cada creyente est&#225; llamado\/a a la valientemente utilizaci&#243;n del don (o dones) recibido. Si partimos de la premisa de que la palabra original en griego que traducimos a siervo realmente significa esclavo, tambi&#233;n podr&#237;amos hacer la conexi&#243;n de que el llamado a invertir el don de gracia recibido no es un simple llamado o invitaci&#243;n, es una responsabilidad que no podemos eludir, es decir, simplemente nos toca.<\/p>\n<p>Pero m&#225;s all&#225; de estas interpretaciones, existe un valor particular en adentrarnos en el contexto original de la par&#225;bola, y de los retos que esta contextualizaci&#243;n podr&#237;a proveerle a la iglesia de hoy. Al hablarse de talentos en el siglo primero, se refer&#237;a a una fuerte suma de dinero. Un talento conceb&#237;a el valor de unos 6,000 denarios. Un denario era el valor de un jornal &#8212; de un d&#237;a de trabajo. Es decir, un talento representaba entre 15 y 16 a&#241;os de trabajo. Este hombre, al irse a un largo viaje, le conf&#237;a no s&#243;lo mucho dinero, sino una fuerte suma a esclavos. En muchos casos, la esclavitud en la Roma del siglo I suced&#237;a como forma de repago a una deuda adquirida. El esclavo tendr&#237;a que trabajar la cantidad adeudad antes de lograr su &#8220;libertad&#8221;. &#191;Qu&#233; har&#237;a cualquier individuo si, adeudando altas sumas de dinero, se le diera una fuerte suma para administrar? Una sabia inversi&#243;n de estos fondos podr&#237;a lograr la multiplicaci&#243;n del dinero, de tal manera, que se podr&#237;a devengar tal ingreso lo suficiente para garantizar el principal, y proveer ganancias que nos s&#243;lo suplan al inter&#233;s pensado, sino cubriendo efectivamente lo adeudado, logrando as&#237; la libertad.<\/p>\n<p>Pienso que al ver el texto desde esta perspectiva, las aplicaciones espirituales y sociales son evidentes y profundas. Dios le da a los creyentes y a la iglesia&#8211;individuos pecadores&#8211;el valioso don de la gracia. Hay buenos siervos y siervas cuyas acciones capitalizan sobre el don recibido, creciendo ellos en libertad, y comparti&#233;ndola con muchos otros. Hay otros y otras que creen en un Dios vengativo, y esconden su experiencia de fe. Su fin, seg&#250;n el texto, ser&#225; llanto y terror &#8212; esclavitud.<\/p>\n<p>Tambi&#233;n pienso en la situaci&#243;n econ&#243;mica y pol&#237;tica del mundo. A la iglesia se le ha confiado un sinn&#250;mero de recursos valiosos&#8211;a veces financieros, a veces de f&#237;sicos, ciertamente humanos&#8211;por los cuales se nos pedir&#225; cuenta. &#191;Estamos utilizando prudentemente estos recursos, y capitalizando en mensajes y acciones de esperanza, justicia, amor y salvaci&#243;n, o somos v&#237;ctimas de un infundado temor a Dios que nos lleva a la preservaci&#243;n y al anquilosamiento? Quiera Dios seamos encontrados buenos y fieles en nuestras acciones y proclamaciones. Recordemos, no s&#243;lo esperamos la consumaci&#243;n del reino de los cielos, tenemos mucho que hacer durante la espera.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>A la par&#225;bola en cuesti&#243;n se le ha atribuido diversos t&#237;tulos, cada uno de los cuales enfatiza perspectivas y aplicaciones distintas e importantes de la per&#237;copa. Las tradiciones protestantes hist&#243;ricas, que utilizan, por ejemplo, versiones como la Reina-Valera 1960, conocen esta par&#225;bola como la Par&#225;bola de los Talentos. 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