{"id":28325,"date":"2016-10-04T20:13:43","date_gmt":"2016-10-05T01:13:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-19-15-comentario-por-alvin-padilla\/"},"modified":"2016-10-04T20:13:43","modified_gmt":"2016-10-05T01:13:43","slug":"san-marcos-19-15-comentario-por-alvin-padilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-19-15-comentario-por-alvin-padilla\/","title":{"rendered":"San Marcos 1:9-15 Comentario por Alvin Padilla"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">El vers&#237;culo 9 introduce por primera vez a Jes&#250;s en la historia que Marcos narra.<\/p>\n<p>El segundo evangelio no preserva tradiciones del nacimiento de Jes&#250;s como Mateo y Lucas ni hace referencia alguna a la pre-existencia del Mes&#237;as Jes&#250;s. Para Marcos Jes&#250;s aparece de repente en la escena introducida por la voz que, clamando en el desierto, anuncia que pronto Dios visitar&#225; a su pueblo (Marcos 1.2-3). El Bautista anuncia que su misi&#243;n es introductoria, pues le seguir&#225; uno mucho m&#225;s grande que &#233;l (1.7). Jes&#250;s interrumpe la historia humana repentinamente, pues notamos en adelante como sin precauci&#243;n alguna invade el territorio habitado por Sim&#243;n, Andr&#233;s, Juan y Jacobo y les invita a que formen parte de su grupo discipular; que abandonen su industria de pesca ya que ser&#225;n pescadores de hombres (y mujeres).<\/p>\n<p>Estando Juan bautizando en el desierto, Jes&#250;s se presenta ante &#233;l para ser bautizado. Marcos simplemente reporta que Jes&#250;s fue bautizado por Juan, sin detalle adicional. La sencillez de su presentaci&#243;n hist&#243;rica implica que para este evangelista el bautismo de Jes&#250;s no era tan problem&#225;tico como para Mateo. En el primer evangelio, Juan expl&#237;citamente declara que no es digno de bautizar al Se&#241;or Jes&#250;s, sin embargo Jes&#250;s se somete al bautismo por los pecados. Si el bautismo de Juan fue de arrepentimiento para perd&#243;n de pecado, &#191;por qu&#233; entonces se bautiz&#243; Jes&#250;s ya que nuestra teolog&#237;a declara que el nunca pec&#243;? Marcos no preserva raz&#243;n alguna por el bautismo de Jes&#250;s, por tanto es necesario referirnos brevemente a los otros relatos b&#237;blicos (aun cuando expresemos reservas de armonizar los relatos como veremos abajo). Mateo y Lucas sugieren que no es que Jes&#250;s necesita arrepentirse de pecado, sino que Jes&#250;s tanto se identific&#243; con el pecado de la humanidad que para cumplir todos los requisitos ha identificarse igualmente con el bautismo.&nbsp;<\/p>\n<p>Tres ocurrencias asociadas en la literatura jud&#237;a con la inauguraci&#243;n del reino escatol&#243;gico de Dios ocurren en el bautismo de Jes&#250;s, indicando potentemente que el Reino de Dios ya esta a la puerta. Estas tres ocurrencias son los cielos abiertos, el descenso del Esp&#237;ritu de Dios, y la voz afirmando la identidad de Jes&#250;s. A la misma vez, estos acontecimientos confirman al lector que Jes&#250;s es el m&#225;s poderoso que ha de venir seg&#250;n la predica del Bautista (1.7).<\/p>\n<p>Marcos declara que cuando Jes&#250;s sub&#237;a del agua vio los cielos &#171;abrirse&#187;. Aunque la palabra castellana &#171;abrirse&#187; describe bien lo que ocurre no es la mejor traducci&#243;n de la palabra griega schizein que normalmente se traduce por &#171;rasgar&#187;. Schizein (rasgar) es la palabra griega utilizada en la Septuaginta de Isa&#237;as 64.1 (&#171;Oh, si rompieses los cielos, y descendieras, y a tu presencia se escurriesen los montes&#187;) para describir el anhelo del profeta por la irrupci&#243;n de la presencia de Dios a favor del pueblo abandonado en su exilio. En la literatura jud&#237;a schizein se utiliza para describir cataclismos que simbolizan el poder de Dios tal como el partir del Mar Rojo (&#201;xodo 14.21), el golpe sobre la pe&#241;a de Horeb (Isa 48.21) y la partida del Monte de los Olivos cuando el Se&#241;or desciende sobre este (Zac 14:4). El Testamento de Levi 18.6-8 (libro apocal&#237;ptico el segundo siglo antes de Cristo) preserva esta tradici&#243;n y es un pasaje paralelo a nuestra lecci&#243;n: &#171;Los cielos se abrir&#225;n y desde el templo glorioso bajar&#225; sobre &#233;l la santificaci&#243;n con la voz del Padre, como la de Abrah&#225;n a Isaac. Le ser&#225; concedida la gloria del Alt&#237;simo, y el esp&#237;ritu de sabidur&#237;a y santidad reposar&#225; sobre &#233;l. &#201;l transmitir&#225; a sus verdaderos hijos la grandeza del Se&#241;or por siempre, y no tendr&#225; otro sucesor de generaci&#243;n en generaci&#243;n eternamente&#187;.<\/p>\n<p>En Marcos la palabra se usa una sola vez m&#225;s, en 15.38, cuando al morir Jes&#250;s en la cruz del Calvario la cortina del templo se rasg&#243; en dos, de arriba abajo, entonces el centuri&#243;n declara &#171;&#161;Verdaderamente este era el Hijo de Dios!&#187; La declaraci&#243;n del centuri&#243;n y el anuncio en Marcos 1.1 que Jes&#250;s es el Hijo de Dios nos presenta en breve el tema central del evangelio: Jes&#250;s es el Hijo de Dios. Entre 1.1 y 15.38 el evangelista desenvuelve la identidad de Jes&#250;s y as&#237; conducir al lector a los pies de Jes&#250;s.<\/p>\n<p>Segundo, notamos como al subir Jes&#250;s de las aguas desciende del cielo el Esp&#237;ritu como paloma. A&#241;os de silencio, cuando la palabra de Dios no se o&#237;a directamente sino por medio de la bat qol (hija de la voz), o sea el eco de la voz de Dios (esto es una referencia a la numerosa literatura pseudepigrafica y apocal&#237;ptica de la era intertestamental). Dios hablaba furtivamente pues no hab&#237;a profeta que tuviese acceso a la palabra de Dios; no hab&#237;a voz definitiva y autoritativa. Pero ahora vemos que en Jes&#250;s desciende el Esp&#237;ritu y en breve anuncia la irrupci&#243;n del reino de Dios (1.14-15). Esto implica que Jes&#250;s ser&#225; una persona llena del Esp&#237;ritu de Dios y por tanto su ense&#241;anza es con autoridad, como los profetas del pasado; y definitiva ya que la suya es la &#250;ltima palabra de Dios a la humanidad (vea Hebreos 1.1-4).<\/p>\n<p>Una voz de los cielos, ahora abiertos por el desgarro de los mismos, afirma que Jes&#250;s es el Hijo Amado de Dios. El significado de esta declaraci&#243;n-afirmaci&#243;n es que Jes&#250;s es el amado Hijo de Dios en una manera muy singular (vea 12.6), cual posee una relaci&#243;n &#250;nica con Dios, distinguida de el resto de la humanidad (13.32). Esta singularidad no es resultado de actividad alguna (como en el Salmo 2 cuando en su coronaci&#243;n el nuevo rey es el hijo adoptivo de Dios) pues todav&#237;a Jes&#250;s no ha ejercido actividad alguna. En otras palabras, Jes&#250;s no es el Hijo de Dios porque ejerce ciertas actividades sino porque &#233;l es Hijo de Dios es que puede hacer ciertas cosas. Quien &#233;l es determina lo que hace y no lo contrario.&nbsp;<\/p>\n<p>La tentaci&#243;n del Hijo de Dios sigue la identificaci&#243;n de Jes&#250;s como el anunciado m&#225;s fuerte que Juan. El relato Marcano de la tentaci&#243;n se difiere en gran manera de la versi&#243;n preservada en Mateo y Lucas. Marcos no hace referencia al ayuno de Jes&#250;s mientras que Mateo y Lucas no mencionan las fieras. El dialogo con Satan&#225;s, que forma la esencia de la tentaci&#243;n en Mateo y Lucas (y bien conocido en la Iglesia) no lo encontramos en Marcos, sino la vaga referencia &#171;era tentado por Satan&#225;s&#187;, frase que aunque no desacredita la conversaci&#243;n sin embargo la estima innecesaria para el prop&#243;sito del evangelista. Esto es, para los prop&#243;sitos de Marcos la realidad de la tentaci&#243;n en si misma es suficiente y por tanto no necesita los detalles de la tentaci&#243;n. Por esta raz&#243;n, estimo que esta es una excelente oportunidad para a&#241;adir una advertencia exeg&#233;tica en cuanto a la predicaci&#243;n b&#237;blica. Nuestro compromiso con el texto b&#237;blico, en particular la contribuci&#243;n y el valor de cada evangelio como documentos integrales, demanda que preservemos el mensaje del evangelista en nuestra exposici&#243;n. Por tanto, debemos evitar armonizaciones cuando exponemos pasajes de los evangelios sin&#243;pticos. No es que uno no haga referencia a las diferencias&#8211;siempre y cuando sea necesario y pertinente a la verdad que se expone&#8211;sino que la base del principio comunicado ha de ser el texto ante nosotros. En este caso, nos mantenemos firmemente en Marcos y evitaremos referencias a la conversaci&#243;n con Satan&#225;s. Ya vendr&#225; el tiempo, el pr&#243;ximo a&#241;o lit&#250;rgico, cuando podemos hacer &#233;nfasis en tal dialogo. Sin embargo, reconociendo que entre los congregados ante nosotros en este domingo se encuentran personas familiarizadas con las otras versiones de la tentaci&#243;n, debemos admitir brevemente que estamos al tanto de la relaci&#243;n sin&#243;ptica.<\/p>\n<p>Marcos no indica por qu&#233; el Esp&#237;ritu impuls&#243; a Jes&#250;s al desierto. Pero teniendo en mente que de acuerdo a Isa 13.19-22; 34.13-14; Ezek 34.2 (y a otras referencias en la literatura jud&#237;a contempor&#225;nea) el desierto y las fieras que all&#237; habitan simboliza la morada de Satan&#225;s, el lector asume que la raz&#243;n es la tentaci&#243;n. Lleno del poder del Esp&#237;ritu Jes&#250;s invade la morada de Satan&#225;s. Pronto el evangelista presentar&#225; a Jes&#250;s como el hombre mas fuerte quien encadena el fuerte de la casa (Satan&#225;s) y se apodera de su bot&#237;n.&nbsp;<\/p>\n<p><b>Ideas Homil&#233;ticas<\/b><br \/>\nLa tres per&#237;copas que forman la lecci&#243;n de este domingo presenta un esquema de la jornada de fe que hemos de seguir como disc&#237;pulos&#8211;bautismo, tentaci&#243;n, fidelidad al mensaje del evangelio. En este primer domingo de cuaresma enfatizamos la solidaridad del Maestro con sus disc&#237;pulos y de nuestra obligaci&#243;n de responder anunciando la presencia del Reino en nuestras vidas y comunidades de fe. Adicionalmente el pasaje ense&#241;a que nuestra inauguraci&#243;n al reino de Dios (por medio del bautismo) y la presencia del Esp&#237;ritu con nosotros no nos &#237;nsula (o inocula) contra la tentaci&#243;n que forma parte de nuestra existencia terrenal. Mas el bautismo y el Esp&#237;ritu son los medios de la gracia divina que nos fortalece para la jornada de fe. Dios estar&#225; con nosotros en los d&#237;as de nuestra tentaci&#243;n, aun cuando el mismo enemigo interrumpe nuestra jornada con sus artima&#241;as; all&#237; esta el Se&#241;or para fortalecernos, refinarnos, purificarnos, y prepararnos para servicio en su Reino.&nbsp;<\/p>\n<p>Seg&#250;n Marcos, el bautismo de Jes&#250;s lo identifica como el Hijo de Dios. Igualmente en nuestro bautismo nosotros somos declarados hijos e hijas de Dios. Podemos perder much&#237;simas cosas en la vida, pero nuestra identidad como hijos e hijas de Dios por la gracia de Dios en Cristo Jes&#250;s esta segura en la obra de Jesucristo. Consecuentemente de este pasaje surge la siguiente trayectoria (estructura) de exposici&#243;n:<\/p>\n<p>Introducci&#243;n: La Geograf&#237;a de la Salvaci&#243;n<br \/>\nA.\tBautismo (la necesidad de bajar de lo familiar al Jord&#225;n)<br \/>\nB.\tTentaci&#243;n (nuestra identificaci&#243;n con el Mes&#237;as Jes&#250;s resulta en tensi&#243;n con la sociedad a nuestro derredor)<br \/>\nC.\tPredicaci&#243;n (Dios reina en nosotros, por tanto anunciamos la llegada del Reino)<br \/>\nConclusi&#243;n:\tNuestro compromiso para los pr&#243;ximos 40 d&#237;as de reflexi&#243;n.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El vers&#237;culo 9 introduce por primera vez a Jes&#250;s en la historia que Marcos narra. El segundo evangelio no preserva tradiciones del nacimiento de Jes&#250;s como Mateo y Lucas ni hace referencia alguna a la pre-existencia del Mes&#237;as Jes&#250;s. Para Marcos Jes&#250;s aparece de repente en la escena introducida por la voz que, clamando en &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-19-15-comentario-por-alvin-padilla\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Marcos 1:9-15 Comentario por Alvin Padilla&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28325","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28325","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28325"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28325\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28325"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28325"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28325"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}