{"id":28350,"date":"2016-10-04T20:14:43","date_gmt":"2016-10-05T01:14:43","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-320-35-comentario-por-guillermo-hansen\/"},"modified":"2016-10-04T20:14:43","modified_gmt":"2016-10-05T01:14:43","slug":"san-marcos-320-35-comentario-por-guillermo-hansen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-320-35-comentario-por-guillermo-hansen\/","title":{"rendered":"San Marcos 3:20-35 Comentario por Guillermo Hansen"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">&#8220;Cada loco con su tema,&#8221; canta el autor espa&#241;ol Joan Manuel Serrat.<\/p>\n<p>La locura y nuestras definiciones; de eso trata el evangelio de hoy. La locura es aquello que no encaja bien en nuestros enunciados sobre lo que es &#8220;normal&#8221; en la vida. Indica la transgresi&#243;n de un cierto orden moral, cultural, social o simb&#243;lico. Por supuesto, hay muchas situaciones en que la locura es algo da&#241;ino para la integridad y dignidad de las personas, por lo que necesita de una cura parcial o radical. Curiosamente, es hacia estos &#8220;locos&#8221; que se dirige el &#8220;loco&#8221; Jes&#250;s con sus palabras y pr&#225;ctica de perd&#243;n y sanaci&#243;n. Pero el pasaje tambi&#233;n nos invita a considerar otro tipo de &#8220;locura&#8221;: la que no reconoce la presencia salvadora de Dios. As&#237; el texto nos describe tres tipos de &#8220;locura&#8221;: la &#8220;locura&#8221; de quienes est&#225;n pose&#237;dos y necesitan ser liberados, la &#8220;locura&#8221; de aquellos que, asumi&#233;ndose normales y custodios del orden, condenan como locura\/sat&#225;nico el poder de Dios que libera, y la locura de Jes&#250;s que cumple con la voluntad del Padre encarnando la santidad de Dios en medio de lo alejado de Dios. La cuesti&#243;n es, pues, no si estamos &#8220;locos,&#8221; sino de qu&#233; locura formamos parte: la de Sat&#225;n, la del orden establecido, o la de Dios.&nbsp;<\/p>\n<p>Despu&#233;s de que Jes&#250;s vuelve con sus disc&#237;pulos a casa y es nuevamente rodeado por la muchedumbre, el texto contin&#250;a con una nota m&#225;s que curiosa: los parientes de Jes&#250;s estaban preocupados por su estado mental, y por ello fueron a hacerse cargo de &#233;l. Los vocablos griegos no dejan dudas al respecto (v. 21): krat&#275;sai auton indica que su familia quer&#237;a &#8220;arrestarlo,&#8221; ponerlo bajo custodia, controlar sus acciones. Consideraban que Jes&#250;s estaba exest&#275;, fuera de s&#237;, &#8220;mal de la cabeza,&#8221; loco. Era la responsabilidad de una familia no s&#243;lo cuidar de sus miembros, sino salvar el &#8220;honor&#8221; y buen nombre tanto de la persona afectada como la del linaje. Pero, &#191;qu&#233; llev&#243; a sus familiares a querer detener a Jes&#250;s? &#191;Los rumores sobre sus curaciones y exorcismos? &#191;Su anuncio de la llegada del Reino y el llamado a la conversi&#243;n? &#191;Sus discusiones con escribas y fariseos? &#191;Su supuesta autoridad al perdonar los pecados? &#191;Su reinterpretaci&#243;n del prop&#243;sito de la ley y el s&#225;bado? &#191;El hecho de que lo segu&#237;an multitudes y esto pod&#237;a ser mal interpretado en una convulsionada Palestina bajo ocupaci&#243;n romana? Sea como fuere, el pasaje conjuga la profunda preocupaci&#243;n de su familia y su total indiferencia e incomprensi&#243;n respecto de la misi&#243;n y persona de Jes&#250;s. La forma en que Jes&#250;s cumpl&#237;a la voluntad del Padre era, en cierta forma, una &#8220;locura&#8221; para ellos.<\/p>\n<p>El segundo eje tem&#225;tico de nuestro pasaje se refiere a la identidad de Jes&#250;s en relaci&#243;n con su pr&#225;ctica de sanaci&#243;n. &#191;Qu&#233; tipo de poder se presenta en aquel que puede expulsar los demonios? La acusaci&#243;n contra Jes&#250;s es que &#8220;por el pr&#237;ncipe de los demonios [Beelzebul-Satan&#225;s] echaba fuera los demonios&#8221; (v. 22). Con fina iron&#237;a, Jes&#250;s presiona a sus interlocutores, los &#8220;expertos&#8221; teol&#243;gicos de la &#233;poca (escribas), desnudando la contradicci&#243;n de sus denuncias. Si, como ellos argumentan, los demonios son expulsados por el poder de Satan&#225;s, &#191;no significa entonces que Satan&#225;s est&#225; destruyendo a Satan&#225;s? Es importante notar que Satan&#225;s designa no solo a la figura en s&#237; misma, sino a todos aquellos en los que ejerce su poder y aquellos por los cuales tambi&#233;n ejerce su poder. Satan&#225;s alude as&#237; a un tipo de dominio, lo que aliena, destruye y confunde&#8211;tanto a nivel personal, social, pol&#237;tico o econ&#243;mico. Por ello Jes&#250;s utiliza dos ilustraciones parab&#243;licas que se refieren a la idea de &#8220;dominio&#8221;: una casa y un reino (divididos). Ninguno puede subsistir cuando hay una divisi&#243;n, pues se alzan contra s&#237; mismos. De la misma manera con Satan&#225;s: si se vuelve contra s&#237; mismo, no puede subsistir, ha llegado a su fin (v. 26). Jes&#250;s no est&#225; interesado en desmentir a sus interlocutores apelando a una identidad superior (como podr&#237;a ser, proclamarse Hijo de Dios, Logos, etc.), sino en hacer notar los hechos de la expulsi&#243;n de los demonios y las sanaciones como la manifestaci&#243;n de un poder diferente al sat&#225;nico. Lo demon&#237;aco es expulsado, y lo que ocupa su lugar es la gracia de la salvaci&#243;n.<\/p>\n<p>Las sentencias sobre la verdadera fortaleza y la naturaleza de la blasfemia constituyen el tercer eje tem&#225;tico del pasaje. Marcos ha colocado estos dichos de Jes&#250;s a modo de corolario sobre su verdadera identidad. &#191;Qui&#233;n puede entrar a la &#8220;casa&#8221; del &#8220;fuerte&#8221; (Satan&#225;s), atarlo, y arrebatarle sus bienes? Es interesante correlacionar este texto con un pasaje anterior donde Jes&#250;s cura a un endemoniado en Caperna&#250;m (1:23-28). El endemoniado es el primero en el evangelio de Marcos que reconoce a Jes&#250;s por lo que es, el &#8220;Santo de Dios&#8221; (1:24). Su santidad consiste en reclamar la casa o dominio de Sat&#225;n (el endemoniado) para Dios, conminando al demonio para que salga del espacio que ocupa ileg&#237;timamente. No es s&#243;lo una cuesti&#243;n de dar nombre a lo que no tiene nombre (todos sab&#237;an que esta persona estaba endemoniada), sino de indicarle que &#233;se no es su lugar: &#8220;&#161;c&#225;llate y sal de &#233;l!&#8221; (1:25). De la misma forma, los exorcismos y curaciones de Jes&#250;s indican que Dios ha entrado a los dominios del demonio y le ha arrebatado sus &#8220;posesiones&#8221;: personas atrapadas en el inventario del diablo; personas que parecen cosas, bienes o utensilios, pues han perdido toda autonom&#237;a y dignidad. Las sentencias de Jes&#250;s sobre los pecados que ser&#225;n perdonados, a excepci&#243;n de la blasfemia contra el Esp&#237;ritu Santo, nuevamente resaltan la identidad del poder que act&#250;a en y por Jes&#250;s. La blasfemia consiste en atribuir a Satan&#225;s las curaciones llevadas a cabo mediante el poder del Esp&#237;ritu, un Esp&#237;ritu que en el relato de Marcos ha descendido sobre Jes&#250;s al inicio de su ministerio en su bautismo (1:10). La blasfemia no es tanto negarle un t&#237;tulo divino o adjudicarle un t&#237;tulo sat&#225;nico a Jes&#250;s, sino en no reconocer lo que el Esp&#237;ritu hace en y por &#233;l: llevar las cosas a su cumplimiento, curar a los enfermos, echar demonios, perdonar los pecados, dar vuelta el orden con el cual organizamos nuestras vidas. As&#237;, blasfemar contra Dios va m&#225;s all&#225; de la negaci&#243;n te&#243;rica de Dios, pues se trata de la negaci&#243;n de su pr&#225;ctica. En esas pr&#225;cticas Dios es fiel a sus promesas, y para ello debe confrontarse con lo demon&#237;aco.<\/p>\n<p>El texto cierra retomando el tema de la familia, y contiene la sorpresa de una redefinici&#243;n. Se nos recuerda que su madre y sus hermanos han venido a rescatarlo de su &#8220;locura.&#8221; El hecho de que la comunidad primitiva haya retenido este incidente un tanto escandaloso en la vida de Jes&#250;s indica la importancia que ten&#237;a este evento para la auto-comprensi&#243;n y experiencia disonante de la iglesia como un nuevo campo de relaciones. De ah&#237; que no sea el esc&#225;ndalo en s&#237; lo que busca resaltar el evangelista, sino la nueva ense&#241;anza que surge de &#233;ste. Jes&#250;s aprovecha el aviso de la presencia de su familia para anunciar una nueva &#8220;locura,&#8221; una nueva forma de ser familia. Ya no se trata de lazos de sangre o historia en com&#250;n (lo normal), sino de lo que Dios nos llama a ser (que tal vez no parezca &#8220;normal&#8221;). &#8220;Todo aquel que hace la voluntad de Dios, ese es mi hermano, mi hermana y mi madre&#8221; (v. 35), dice Jes&#250;s. &#191;Implica esto que las relaciones familiares quedan abolidas? No, sino que son superadas por la nueva realidad a la que Dios nos llama: una comunidad de iguales surgida de la locura de una nueva transgresi&#243;n, la transgresi&#243;n de Dios que sana, dignifica y humaniza.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Cada loco con su tema,&#8221; canta el autor espa&#241;ol Joan Manuel Serrat. La locura y nuestras definiciones; de eso trata el evangelio de hoy. La locura es aquello que no encaja bien en nuestros enunciados sobre lo que es &#8220;normal&#8221; en la vida. 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