{"id":28369,"date":"2016-10-04T20:15:32","date_gmt":"2016-10-05T01:15:32","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-521-43-comentario-por-luis-menendez-antuna\/"},"modified":"2016-10-04T20:15:32","modified_gmt":"2016-10-05T01:15:32","slug":"san-marcos-521-43-comentario-por-luis-menendez-antuna","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-521-43-comentario-por-luis-menendez-antuna\/","title":{"rendered":"San Marcos 5:21-43 Comentario por Luis Men\u00e9ndez Antu\u00f1a"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">En esta per&iacute;copa nos encontramos con la dimensi&oacute;n sanadora de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Marcos emplea dos relatos entretejidos sobre curaciones de mujeres para ilustrar el poder divino de Jes&uacute;s, su autoridad como maestro y, al mismo tiempo, insistir en la fe como fuente de salvaci&oacute;n y sanaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En el v. 21 el evangelista introduce la escena situando a Jes&uacute;s cruzando &ldquo;a la otra orilla&rdquo; para reunirse con una multitud. El paralelismo con 5:1, cuando Jes&uacute;s viaja &ldquo;al otro lado del mar&rdquo; para curar al gadareno, es evidente. La referencia geogr&aacute;fica de &ldquo;cruzar&rdquo; el lago presagia y simboliza un cambio de status tanto en la persona de Jes&uacute;s como en los beneficiados por su poder. En el caso de la curaci&oacute;n del endemoniado de &ldquo;la regi&oacute;n de los gadarenos,&rdquo; Jes&uacute;s triunfa sobre una &ldquo;legi&oacute;n&rdquo; (5:9.13), el endemoniado es restituido en su c&iacute;rculo social (5:19), la multitud se escandaliza (5:16-17), y el sanador adquiere prestigio y autoridad (5:20).<\/p>\n<p>En la presente per&iacute;copa se nos presentan numerosos elementos que resaltan el cambio de status de los personajes involucrados. Por un lado, presenciamos la resurrecci&oacute;n de la hija de Jairo (vv. 22-24. 35-43) y, por el otro, la curaci&oacute;n de la mujer con flujo de sangre (vv. 25-34). En el primer caso, Jes&uacute;s interacciona con Jairo, uno de los jefes de la sinagoga. La actitud de Jairo para con el maestro no deja lugar a dudas sobre el respeto y la autoridad que Jes&uacute;s ha adquirido (vv. 22.24.35). Esta autoridad se incrementa pues Jes&uacute;s acaba llevando a cabo una revivificaci&oacute;n (v. 42). En este sentido, el relato de curaci&oacute;n puede entenderse como un proceso en el que m&uacute;ltiples transformaciones tienen lugar. Sin duda, el cambio m&aacute;s radical afecta a la hija de Jairo que pasa de la muerte a la vida (v. 41). Es dif&iacute;cil saber hasta qu&eacute; punto el Jes&uacute;s de Marcos hace un uso metaf&oacute;rico\/ir&oacute;nico del t&eacute;rmino &ldquo;dormir&rdquo; (v. 39), pero en todo caso el cambio de status es evidente. Tambi&eacute;n hay que destacar el cambio producido en Jairo, que pasa de la pesadumbre a la tranquilidad que otorga la fe (v. 36), y la transformaci&oacute;n de la multitud, que pasa de la tristeza, el lamento y la burla (vv. 38-40) al asombro (5:42).<\/p>\n<p>En el relato de la mujer con flujo de sangre encontramos numerosos elementos paralelos que resaltan la autoridad de Jes&uacute;s (vv. 24.27). La mujer experimenta el cambio de status m&aacute;s evidente, pues es curada de una enfermedad en la que hab&iacute;a gastado todas sus pertenencias (v. 26). El mensaje es claro: la fe opera el milagro de la curaci&oacute;n (vv. 28.34).<\/p>\n<p>No es extra&ntilde;o encontrar en la antig&uuml;edad relatos en los que diferentes personajes son curados al tocar el manto del sanador. Incluso en la actualidad encontramos pr&aacute;cticas de fe en las que el creyente se cree sanado al tocar alg&uacute;n elemento material relacionado con la divinidad. La diferencia con respecto a este relato es que aqu&iacute; los dos personajes involucrados, o sea, tanto la mujer como Jes&uacute;s, se presentan como personajes en continuo cambio, con l&iacute;mites corporales en continuo flujo. Veamos con m&aacute;s detalle c&oacute;mo estas consideraciones son importantes a la hora de entender el relato de la curaci&oacute;n de la mujer con flujo de sangre desde una perspectiva de g&eacute;nero.<\/p>\n<p>Numerosos int&eacute;rpretes, especialmente aquellos atentos a pr&aacute;cticas de interpretaci&oacute;n feminista, ponen de manifiesto que la mujer con flujo de sangre es un modelo de fe porque resalta su participaci&oacute;n activa y su iniciativa (v. 28), al mismo tiempo que su honestidad y humildad (v. 33). Desde un punto de vista hist&oacute;rico, los estudios de g&eacute;nero utilizan los datos que ofrece el texto para reconstruir la situaci&oacute;n de la mujer en el siglo I. Podemos inferir que no est&aacute; asociada a ning&uacute;n var&oacute;n (a diferencia de la hija de Jairo que aparece representada por su padre), que es proactiva no s&oacute;lo en la operaci&oacute;n del milagro sino en su curaci&oacute;n, y que es capaz de gestionar sus pertenencias (v. 26). En definitiva, nos encontramos ante una mujer con cierta autonom&iacute;a e independencia. Su curaci&oacute;n elimina el estigma social asociado con la enfermedad y empodera a la mujer dentro de la comunidad a la que pertenece.<\/p>\n<p>Los estudios feministas tambi&eacute;n ponen de manifiesto que el texto refleja las convenciones de g&eacute;nero propias de la &eacute;poca. Se consideraba que el cuerpo de la mujer era fluido, poroso, de car&aacute;cter fr&iacute;o e inestable, mientras que el cuerpo del var&oacute;n era firme, delimitado, caliente y estable. As&iacute;, la enfermedad de la mujer ha de entenderse como el s&iacute;ntoma de un desequilibrio que se ha producido en su naturaleza fluida. Jes&uacute;s, al curarla, restituye el equilibrio. Sin embargo, hay un elemento textual que parece desafiar estas convenciones de g&eacute;nero y que resulta de gran inter&eacute;s hoy en d&iacute;a para reflexionar hasta qu&eacute; punto nuestras ideas sobre la identidad de g&eacute;nero necesitan ser cuestionadas. Mientras que normalmente se considera a Jes&uacute;s como un sanador con autoridad y en control de su poder curativo, en plena consonancia con las consideraciones de g&eacute;nero de la &eacute;poca, encontramos aqu&iacute; un ejemplo de su falta de control, de la porosidad de su cuerpo, de la fluidez de sus l&iacute;mites corporales. La mujer tiene flujo de sangre, pero Jes&uacute;s tiene &ldquo;flujo de poder.&rdquo;<\/p>\n<p>En contra de las convenciones de g&eacute;nero que presentan al var&oacute;n como un ser con pleno dominio y control sobre sus acciones, el evangelio nos presenta a un Jes&uacute;s que carece de estas cualidades. Al fin y al cabo, el poder sanador que emana de su cuerpo no responde a una acci&oacute;n voluntaria (v. 30). Adem&aacute;s, aunque Jes&uacute;s reconoce que el poder ha sido &ldquo;robado,&rdquo; desconoce qui&eacute;n lo ha hecho hasta que la mujer admite sus acciones (v. 33). En definitiva, nos encontramos ante un retrato de personajes que desaf&iacute;a las convenciones de g&eacute;nero tradicionales: no s&oacute;lo se presenta a una mujer como modelo de discipulado por su iniciativa, honestidad y fe, sino que se presenta a un Jes&uacute;s vulnerable y carente de control absoluto sobre su poder. Podemos concluir pues, que a los cambios de status antes mencionados, habr&iacute;a que a&ntilde;adir otro m&aacute;s: la fluidez entre las cualidades que definen al var&oacute;n y&nbsp; la mujer.<\/p>\n<p>Aunque la aspiraci&oacute;n a tener control sobre el propio cuerpo es una meta propia de la dignidad humana, el evangelio nos muestra, por un lado, que siempre hay un elemento de sorpresa en el poder sanador de Dios y, por el otro, que la cl&aacute;sica dicotom&iacute;a var&oacute;n\/mujer necesita de una revisi&oacute;n y que las cualidades que se atribuyen a los sexos est&aacute;n en continuo flujo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En esta per&iacute;copa nos encontramos con la dimensi&oacute;n sanadora de Jes&uacute;s. Marcos emplea dos relatos entretejidos sobre curaciones de mujeres para ilustrar el poder divino de Jes&uacute;s, su autoridad como maestro y, al mismo tiempo, insistir en la fe como fuente de salvaci&oacute;n y sanaci&oacute;n. En el v. 21 el evangelista introduce la escena situando &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-521-43-comentario-por-luis-menendez-antuna\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Marcos 5:21-43 Comentario por Luis Men\u00e9ndez Antu\u00f1a&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28369","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28369","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28369"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28369\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28369"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28369"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28369"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}