{"id":28386,"date":"2016-10-04T20:16:11","date_gmt":"2016-10-05T01:16:11","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-630-34-53-56-comentario-por-alicia-vargas\/"},"modified":"2016-10-04T20:16:11","modified_gmt":"2016-10-05T01:16:11","slug":"san-marcos-630-34-53-56-comentario-por-alicia-vargas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-630-34-53-56-comentario-por-alicia-vargas\/","title":{"rendered":"San Marcos 6:30-34, 53-56 Comentario por Alicia Vargas"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Tal como sucedi&oacute; hace dos semanas, tambi&eacute;n en este caso el texto b&iacute;blico se divide en dos partes.<\/p>\n<p>Entre Marcos 6:34 y 6:53, o sea en la parte del texto que es omitida, hay a su vez dos relatos distintos.<\/p>\n<p>En los subt&iacute;tulos a&ntilde;adidos por los editores de la versi&oacute;n de la Biblia Reina-Valera 1995, el texto que empieza con Marcos 6:30 se llama &ldquo;Alimentaci&oacute;n de los cinco mil.&rdquo; Sin embargo, esa historia no aparece en el texto que tenemos para esta semana, debido a que se han omitido los vers&iacute;culos 35-44. El relato de la alimentaci&oacute;n de los cinco mil aparecer&aacute;, en cambio, la pr&oacute;xima semana en la versi&oacute;n juanina. El resultado es que lo que s&iacute; tenemos como texto es solamente la introducci&oacute;n de esa historia, la presentaci&oacute;n de su contexto. Sin embargo, a los efectos de la predicaci&oacute;n para este domingo, tenemos que tratar el trozo de Marcos 6:30-34 como una unidad en s&iacute; misma.<\/p>\n<p>Igualmente faltan los vers&iacute;culos Marcos 6:45-52, subtitulados &ldquo;Jes&uacute;s anda sobre el mar,&rdquo; y este relato tambi&eacute;n aparecer&aacute; la pr&oacute;xima semana en la versi&oacute;n de Juan.<\/p>\n<p>Los dos pedazos del texto que quedan para esta semana se pueden considerar juntos debido a ciertas correspondencias tem&aacute;ticas que comparten los dos. Los dos textos tienen, por lo pronto, la misma estructura o patr&oacute;n: barca\/reconocimiento\/servicio. Tambi&eacute;n se pueden ver como dos relatos separados.<\/p>\n<p><strong>Marcos 6:30-34: La compasi&oacute;n de Jes&uacute;s el pastor <\/strong>&nbsp;<\/p>\n<p>Este texto tiene como estructura: barca\/reconocimiento\/compasi&oacute;n. En estos vers&iacute;culos Jes&uacute;s y sus disc&iacute;pulos, que acababan de regresar de su misi&oacute;n evang&eacute;lica, se re&uacute;nen y suben a una barca para apartarse y descansar en un lugar desierto. (El tema de la barca se hab&iacute;a introducido por primera vez en este evangelio en 3:9 precisamente como veh&iacute;culo de escape para que Jes&uacute;s no fuera aplastado por las multitudes de gente que ven&iacute;an a &eacute;l.) Sin embargo, la gente los reconoce y se junta alrededor de Jes&uacute;s porque ha o&iacute;do y sabe de los milagros que &eacute;l ha hecho. Entonces &ldquo;sali&oacute; Jes&uacute;s y vio una gran multitud, y tuvo compasi&oacute;n de ellos, porque eran como ovejas que no ten&iacute;an pastor&rdquo; (6:34):<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Jes&uacute;s tuvo compasi&oacute;n (6.34). Este t&eacute;rmino culinario que viene del verbo griego (<em>esplangjnizomai<\/em>) el cual se&ntilde;ala hacia los intestinos, entra&ntilde;as, el vientre, es decir, las emociones m&aacute;s viscerales que nos encienden ante la necesidad de las ovejas que no tienen un pastor (6.34) a su lado para alimentarlas, cargarlas y acariciarlas.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>El motivo del pueblo de Dios que necesita un pastor se encuentra en varias historias diferentes en el Antiguo Testamento. En N&uacute;meros 27:16 o&iacute;mos de la necesidad de que haya un pastor para el pueblo, y leemos el lamento por la falta de un pastor en 1 Reyes 22:17, Jerem&iacute;as 50:6-7, y Ezequiel 34:5.<\/p>\n<p>En varios de estos textos nos encontramos con una combinaci&oacute;n de los dos elementos, pastor y compasi&oacute;n. Por ejemplo en Isa&iacute;as 40:11 leemos:<\/p>\n<p style=\"padding-left: 30px;\">Como pastor [Dios] apacentar&aacute; su reba&ntilde;o.&nbsp; <br \/>En su brazo llevar&aacute; los corderos,<br \/>junto a su pecho los llevar&aacute;;<br \/>y pastorear&aacute; con ternura a las reci&eacute;n paridas.<\/p>\n<p>(V&eacute;anse tambi&eacute;n Jerem&iacute;as 31.10 y Ezequiel 34:11-16.)<\/p>\n<p>No queda duda de que el texto b&iacute;blico m&aacute;s famoso de la imagen de Dios como pastor compasivo de su pueblo es el Salmo 23. Este texto viene a nuestra memoria y cabe muy bien en la imagen de Jes&uacute;s como nuestro pastor: el que nos provee de todo lo que necesitamos en la vida; el que nos da el descanso y el reposo; el que nos conforta el alma; el que nos gu&iacute;a en la vida &ldquo;por sendas de justicia;&rdquo; el que nos acompa&ntilde;a en medio del miedo a la muerte y en toda la vida con &ldquo;el bien y la misericordia.&rdquo;<\/p>\n<p>Para hacer una lectura fiel pregunt&eacute;monos:<\/p>\n<p>Somos la iglesia, el cuerpo de Cristo en el mundo, pero a la vez una instituci&oacute;n bajo el liderazgo de feligreses humanos. Tanto en tiempos actuales como en los b&iacute;blicos dice Dios: &ldquo;&iexcl;Ay de los pastores de Israel, que se apacientan a s&iacute; mismos! &#8230;No fortalecisteis a las d&eacute;biles ni curasteis a la [oveja] enferma; no vendasteis la perniquebrada ni volvisteis al redil a la descarriada ni buscasteis a la perdida&#8230;&rdquo; (Ezequiel 34:2, 4). Entendiendo esta cr&iacute;tica prof&eacute;tica en su aplicaci&oacute;n a la iglesia, &iquest;reconocemos que a veces en la vida de la iglesia hay que hacer cambios sustanciales para ser m&aacute;s fieles al mandamiento de Dios de servir a los necesitados? &iquest;Estamos demasiado preocupados por la vida interna de nuestras congregaciones&mdash;estilo de culto, n&uacute;mero de personas que asisten a los servicios, mantenimiento de los edificios, etc.? &iquest;Prestamos suficiente atenci&oacute;n al servicio de compasi&oacute;n y justicia a la gente que vive en nuestros vecindarios? &iquest;Servimos con los recursos que tenemos a mano a los d&eacute;biles, los enfermos, los perdidos?<\/p>\n<p>Que Dios provea a la iglesia con l&iacute;deres fieles y compasivos. Am&eacute;n.<strong><br \/><\/strong><\/p>\n<p><strong>Marcos 6.53-56: Jes&uacute;s sana a la gente <\/strong><\/p>\n<p>Este texto tiene como estructura: barca\/reconocimiento\/sanaciones. En esta historia la gente vuelve a reconocer a Jes&uacute;s, esta vez cuando sale de la barca. Lo reconocen como el que trae el poder de las sanaciones milagrosas y vienen de todos lados tray&eacute;ndole a los enfermos para que los cure.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Hay una progresi&oacute;n en la cuesti&oacute;n de tocar a Jes&uacute;s para acceder a su poder sanador. En Marcos 3:7-12, la gente toca a Jes&uacute;s para ser sanada; en 5:27-28 una mujer toca tan solo su manto para ser salva; aqu&iacute; en 6:56 el poder de Dios sale de Jes&uacute;s por tocar &ldquo;siquiera el borde de su manto.&rdquo;<sup>2 <\/sup>El poder de la sanaci&oacute;n de Dios en Jes&uacute;s es tan fuerte que ni siquiera hay que tocarlo a &eacute;l mismo, sino que basta con tocarle la ropa.<\/p>\n<p>Marcos dice que &ldquo;todos los que lo tocaban quedaban sanos&rdquo; (6:56). En griego &ldquo;quedaban sanos&rdquo; se puede traducir de manera igualmente correcta como &ldquo;fueron salvos.&rdquo; El poder sanador es tambi&eacute;n el poder salv&iacute;fico, y viceversa. La presencia espiritual y potente de Dios se manifiesta en los actos curativos en esta vida; los actos curativos en esta vida traen a la gente la presencia espiritual y potente de Dios.<\/p>\n<p>Para hacer una lectura fiel pregunt&eacute;monos:<\/p>\n<p>En esta historia, gente de varios lugares, aldeas, ciudades y campos, lleva a otros a Jes&uacute;s y pide que utilice su poder sanador en su beneficio. Considerando el ministerio de la iglesia, &iquest;qui&eacute;nes necesitan ser llevados a Jes&uacute;s para ser curados y curadas?<\/p>\n<p>Que Dios ayude a la iglesia para atender a los enfermos y a los necesitados y las necesitadas en la iglesia y en la sociedad. Am&eacute;n.<\/p>\n<h4>Notas:<\/h4>\n<p>1. Eliseo P&eacute;rez &Aacute;lvarez, <em>Marcos. <\/em>Serie &ldquo;Conozca su Biblia&rdquo; (Minneapolis: Augsburg Fortress, 2007), 63.<\/p>\n<p>2. M. Eugene Boring &amp; Fred B. Craddock, <em>The People&rsquo;s New Testament Commentary <\/em>(Louisville: Westminster John Knox Press, 2004), 136 (comentario sobre Marcos 6:56).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Tal como sucedi&oacute; hace dos semanas, tambi&eacute;n en este caso el texto b&iacute;blico se divide en dos partes. Entre Marcos 6:34 y 6:53, o sea en la parte del texto que es omitida, hay a su vez dos relatos distintos. 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