{"id":28387,"date":"2016-10-04T20:16:18","date_gmt":"2016-10-05T01:16:18","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-630-34-53-56-comentario-por-richard-rojas-banuchi\/"},"modified":"2016-10-04T20:16:18","modified_gmt":"2016-10-05T01:16:18","slug":"san-marcos-630-34-53-56-comentario-por-richard-rojas-banuchi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-630-34-53-56-comentario-por-richard-rojas-banuchi\/","title":{"rendered":"San Marcos 6:30-34, 53-56 Comentario por Richard Rojas Banuchi"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Desde su cap&#237;tulo tercero, Marcos nos ha dejado en claro que los disc&#237;pulos de Jes&#250;s han sido elegidos con un prop&#243;sito particular.<\/p>\n<p>Marcos 3:13-16 lee: &#8220;Despu&#233;s subi&#243; al monte y llam&#243; a s&#237; a los que &#233;l quiso, y vinieron a &#233;l. Design&#243; entonces a doce para que estuvieran con &#233;l, para enviarlos a predicar y que tuvieran autoridad para sanar enfermedades y para echar fuera demonios.&#8221; Marcos revela con estas palabras la similitud que existe entre las practicas ministeriales de Jes&#250;s y lo que Jes&#250;s espera de cada uno de sus disc&#237;pulos.<\/p>\n<p>N&#243;tese que las versiones Reina Valera del 1960 y del 1995 (no as&#237; la Reina Valera Contempor&#225;nea) son las &#250;nicas traducciones al Espa&#241;ol consultadas por el autor que incluyen entre las encomiendas discipulares la de &#8220;sanar enfermedades&#8221;. El Nuevo Testamento Interlineal Griego-Espa&#241;ol<sup>1<\/sup>, no la incluye. En general, de acuerdo con Marcos 3, los verbos que resaltan acciones concretas son pues: predicar y expulsar.<\/p>\n<p>A la altura del cap&#237;tulo 6, Marcos nos narra el momento del regreso de los ap&#243;stoles (enviados, misioneros) luego de su primera experiencia de campo. La descripci&#243;n de Marcos es emotiva: (v. 30) &#8220;y le contaron todo lo que hab&#237;an hecho y lo que hab&#237;an ense&#241;ado.&#8221; La respuesta de Jes&#250;s a lo que ha visto y escuchado de sus amigos es una petici&#243;n para que se retiren y busquen recuperar sus fuerzas. Y en efecto, los doce se retiraron con Jes&#250;s en una barca lejos de las multitudes y de los grupos de personas que los buscaban.&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Se fueron solos en una barca a un lugar desierto&#8221; (v. 32), denota el deseo de estar alejados totalmente de las peticiones de las personas. En &#250;ltima instancia es el mismo Jes&#250;s quien convoca a esta retirada estrat&#233;gica. Pero el tiempo de esparcimiento dura poco. En palabras de Jean Delorme: &#8220;Parece como si aqu&#237; Jes&#250;s y sus disc&#237;pulos se hubieran puesto a jugar al escondite con la gente. Pero en este juego no hay manera de ocultarse. Quieren huir de la gente, pero se ven obligados finalmente a ocuparse de ella: ah&#237; est&#225; el nervio del relato.&#8221;<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>El verso 33 es sumamente dram&#225;tico al describir la desesperaci&#243;n de las multitudes que avanzan m&#225;s r&#225;pido que la barca para adelant&#225;rseles. Marcos lo describe con el verbo gr. synedramon, las gentes &#8220;corrieron para juntarse&#8221; llegando antes que los disc&#237;pulos al lugar del desembarco. Otra vez, recogemos las alegaciones de Delorme cuando afirma: &#8220;Y &#191;qu&#233; es lo que esto subraya? Esto: no pueden escaparse de la gente; Jes&#250;s y sus disc&#237;pulos se ven imposibilitados de sustraerse de ella; y cuando la gente est&#225; all&#237;, es preciso ocuparse de todos. &#191;El descanso? Lo dejar&#225;n para otra ocasi&#243;n.&#8221;<sup>3<\/sup><\/p>\n<p>La multiplicaci&#243;n de los panes y los peces es el primer episodio de varios que acontecen hasta el cap&#237;tulo 8 demostrando as&#237; la gran actividad misionera que llevan a cabo Jes&#250;s y sus disc&#237;pulos. Y por lo visto, si este es el inicio, sabemos que lo que acontecer&#225; eventualmente retar&#225; las fuerzas emocionales, f&#237;sicas y espirituales de los disc&#237;pulos.<\/p>\n<p>Las lecturas asignadas para este d&#237;a, se extienden en dos secciones y en ambas, los eventos responden a las cualidades de una narrativa de provisi&#243;n. En las narrativas de provisi&#243;n observamos a Jes&#250;s respondiendo a una situaci&#243;n en la que existe una necesidad apremiante. En contraste con otras narrativas de milagros, en las historias de provisi&#243;n no hay una solicitud del milagro que lo medie. Los milagros acontecen primordialmente porque Jes&#250;s percibe una necesidad y toma la iniciativa para satisfacerla.<\/p>\n<p>No est&#225; de m&#225;s afirmar que cuando presenciamos este momento providencial estamos ante un hecho que trasciende el &#225;mbito inmediato, como lo puede ser el hambre o la enfermedad f&#237;sica. Los milagros apuntan m&#225;s all&#225; de s&#237; mismos pues son se&#241;ales de la presencia divina. En contraste con lo que sucede en su patria Nazaret, donde Jes&#250;s no puede hacer milagros por la incredulidad de sus habitantes,&nbsp; los vers&#237;culos 53 al 56 nos brindan un panorama diametralmente distinto. El milagro sin la fe apunta en la direcci&#243;n equivocada, echa a perder su significado m&#225;s providencial: que el Reino de Dios se acerca a los menesterosos, a los pobres, y a los d&#233;biles. As&#237; son tambi&#233;n estas multitudes an&#243;nimas que corren y ans&#237;an el toque milagroso de Jes&#250;s. Jes&#250;s siente una inexplicable atracci&#243;n por la humanidad rota y desolada.<\/p>\n<p>La mirada compasiva de Jes&#250;s es el motor inicial de todo lo que acontece en estas narrativas. Cuando los ve como ovejas que no tienen un pastor, Marcos deja entrever que es la comunidad de fe quien debe llenar este vac&#237;o identificado por la desesperada carrera de las multitudes. La ansiedad de la gente es signo de una ausencia m&#225;s all&#225; del pan o los peces. La gente necesita de alguien que los mire con amor.&nbsp; Y en esta instancia el amor adquiere a veces la forma de suplir alimentos, en otros de sanidad, o de liberaci&#243;n de la opresi&#243;n. Un contraste con las versiones de amor que nuestra sociedad contempor&#225;nea promueve, donde el yo es primero. Si miramos con serenidad el relato de Marcos, observaremos la trascendencia de los actos inmanentes de amor de Jes&#250;s por la gente. Esta trascendencia se encapsula en la acci&#243;n que resulta de la compasi&#243;n divina.&nbsp;<\/p>\n<p>Marcos narra sucintamente que aquel Jes&#250;s cansado, se baj&#243; de la barca y en lugar de continuar su marcha o de despedirlos: &#8220;comenz&#243; a ense&#241;arles muchas cosas.&#8221; Este alto en el tiempo y el descanso, nos recuerda que para Jes&#250;s nada es m&#225;s importante que esto. Esta escena es muy reveladora del car&#225;cter de Dios y del modo en que desea relacionarse con su creaci&#243;n. La compasi&#243;n le sobrecoge. Es como un puente creado entre dos mundos distantes. Como una mesa de caf&#233; en la que Dios y la humanidad se sientan para conversar. Reconfigura las agendas, renueva las relaciones. Nos transforma y nos env&#237;a a transformar el mundo por igual.<\/p>\n<p>\n___<br \/>\n<sup>1<\/sup>Francisco Lacueva, El Nuevo Testamento Interlineal Griego-Espa&#241;ol (Barcelona: Editorial CLIE, 1984).&nbsp; &nbsp; &nbsp;<br \/>\n<sup>2<\/sup>Jean Delorme, El Evangelio seg&#250;n Marcos (Estella, Navarra: Verbo Divino, 2002).<br \/>\n<sup>3<\/sup>Idem.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde su cap&#237;tulo tercero, Marcos nos ha dejado en claro que los disc&#237;pulos de Jes&#250;s han sido elegidos con un prop&#243;sito particular. Marcos 3:13-16 lee: &#8220;Despu&#233;s subi&#243; al monte y llam&#243; a s&#237; a los que &#233;l quiso, y vinieron a &#233;l. 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