{"id":28397,"date":"2016-10-04T20:16:39","date_gmt":"2016-10-05T01:16:39","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-724-37-comentario-por-diana-rocco-tedesco\/"},"modified":"2016-10-04T20:16:39","modified_gmt":"2016-10-05T01:16:39","slug":"san-marcos-724-37-comentario-por-diana-rocco-tedesco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-724-37-comentario-por-diana-rocco-tedesco\/","title":{"rendered":"San Marcos 7:24-37 Comentario por Diana Rocco Tedesco"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Otra vez el &eacute;nfasis en el silencio, t&iacute;pico de Marcos, no s&oacute;lo sobre las palabras, sino tambi&eacute;n sobre los hechos de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>&iquest;Por qu&eacute; el evangelista muestra tanta precauci&oacute;n? &iquest;Era tal vez la &eacute;poca de la primera persecuci&oacute;n, la de Ner&oacute;n (a&ntilde;o 64 DC)? Aunque no lo podamos precisar, la sospecha es leg&iacute;tima.<\/p>\n<p>La siguiente cita de Ireneo nos confirmar&iacute;a la suposici&oacute;n: &ldquo;As&iacute; Mateo, entre los hebreos, escribi&oacute; el evangelio en la lengua de ellos, mientras Pedro y Pablo en Roma evangelizaban y fundaban la Iglesia; despu&eacute;s de la muerte de ellos, Marcos, disc&iacute;pulo e int&eacute;rprete de Pedro, nos comunic&oacute; por escrito las cosas que hab&iacute;an sido anunciadas por Pedro.&rdquo;<sup>1<\/sup> Precisamente la frase &ldquo;despu&eacute;s de la muerte de ellos [Pablo y Pedro]&rdquo; podr&iacute;a ser una referencia a la persecuci&oacute;n de Ner&oacute;n.<\/p>\n<p>En este pasaje, adem&aacute;s, se reafirma la apertura del evangelio a toda criatura, al estilo paulino. Ninguno de los lugares nombrados pertenece a Israel. All&iacute; sin embargo Jes&uacute;s cura a dos personas, ambas &ldquo;extranjeras&rdquo; (no israelitas) e incluso en uno de los casos se utiliza una palabra aramea, que es traducida por el autor para que sus oyentes entiendan: &ldquo;&iexcl;Efata! (que quiere decir: &lsquo;S&eacute; abierto&rsquo;)&rdquo; (v. 34).<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Recordemos que estos pasajes son presentados despu&eacute;s de que en Marcos 6 los nazarenos desprecian a Jes&uacute;s por ser uno de ellos. &iquest;De d&oacute;nde le viene la autoridad? &iquest;No era &eacute;ste el que jugaba con nuestros hijos, el &ldquo;hijo de Mar&iacute;a&rdquo; (6:3)? La falta de fe del auditorio lo obliga a alejarse y a recorrer lugares que no son estrictamente Israel. Seg&uacute;n Lucas 4:16-30, cuando Jes&uacute;s es lector en su propia sinagoga en Nazaret, sus paisanos le niegan autoridad y lo reconocen, pero s&oacute;lo como al ni&ntilde;o que jugaba con los dem&aacute;s ni&ntilde;os nazarenos cuando era peque&ntilde;o. Es el momento dur&iacute;simo en que lo quieren despe&ntilde;ar por profanar la escritura y &eacute;l, sin mediar palabra, cuando llegan al borde del despe&ntilde;adero, se da vuelta, los mira y pasa por en medio de ellos&hellip; y&eacute;ndose por fin de Nazaret, a recorrer Galilea, la Dec&aacute;polis, los alrededores del lago de Tiber&iacute;ades e incluso Siro-Fenicia&hellip;S&oacute;lo m&aacute;s tarde llegar&iacute;a la subida a Jerusal&eacute;n. Muchos creyeron en &eacute;l, pero &ldquo;ning&uacute;n profeta es bien recibido en su propia tierra&rdquo; (Lc 4:24).<\/p>\n<p>Lo primero que nos llama la atenci&oacute;n es que consecuentemente con lo anterior, en los dos casos, como tambi&eacute;n sucede en Lucas y Mateo, se insiste en la fe de la persona que pide, m&aacute;s que en la curaci&oacute;n en s&iacute; misma. La curaci&oacute;n es un testimonio de la fe de quienes la piden, sea la persona misma, sus padres, o sus amigos. &ldquo;Tu fe te ha salvado; ve en paz,&rdquo; resuena en nuestros o&iacute;dos (Lc 8:48, entre muchos otros vers&iacute;culos que recogen palabras similares de Jes&uacute;s).<\/p>\n<p>Jes&uacute;s no es un curandero; la curaci&oacute;n depende de la fe del creyente. Esa fe que hemos recibido por gracia en el Se&ntilde;or, eso es lo que nos cura&hellip;no los pases de manos, aunque los haya. El tocar, la saliva, son elementos que ayudan a las curaciones. En otra ocasi&oacute;n es nada m&aacute;s que una orden: &ldquo;Lev&aacute;ntate.&rdquo; &iquest;Va a haber una respuesta concreta? Eso es lo que se pide. No solamente hay que pagarle al m&eacute;dico, no solamente hay que hacer ex&aacute;menes; se nos pide tambi&eacute;n y fundamentalmente, fe. Obviamente que tenemos que cumplir con todas las exigencias de los m&eacute;dicos y tomar la medicaci&oacute;n prescripta cuando estemos enfermos&hellip; pero lo que nos va a curar es nuestra fe, aun cuando no seamos israelitas puros, aun cuando no cumplamos al pie de la letra con las disposiciones farisaicas, y no importa a qu&eacute; pueblo pertenezcamos. Esto es lo que nos deja la recorrida de Jes&uacute;s por el &ldquo;extranjero.&rdquo; Reafirma la fe paulina de que el evangelio es para toda criatura&hellip; cosa que al final hasta Pedro reconoce.<\/p>\n<p>Cuando alguien se acercaba a Jes&uacute;s con alguna necesidad, Jes&uacute;s no preguntaba primero si trataba de un griego, o un romano, o un sirio, o un samaritano. Tampoco hoy en occidente deber&iacute;amos preguntar si el otro es musulm&aacute;n, jud&iacute;o o cristiano. No importa. Lo importante es la s&uacute;plica con fe fuerte y sincera. Esa fuerte fe que ni siquiera tenemos que pedir, dado que la recibimos gratis en el hecho de que Dios nos ama (Pablo, Agust&iacute;n, Lutero).<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo es esto adem&aacute;s hoy en este presente tan confuso que vivimos, con lo que un amigo llama la &ldquo;tecnorevoluci&oacute;n&rdquo;,<sup>3<\/sup> y con una guerra que no ha sido declarada, pero que se libra igual, y con mucha dureza y dolor?<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Hacer justicia al ser humano y a la creaci&oacute;n es la necesidad m&aacute;s grande y urgente&nbsp;de nuestro tiempo. Toda la iglesia deber&iacute;a ser conciencia cr&iacute;tica de la sociedad y de s&iacute; misma, denunciando las injusticias y a los injustos, empezando por su casa y continuando por los grandes banqueros, las multinacionales, los pol&iacute;ticos usureros y corruptos, y las leyes y decisiones injustas que benefician a los de arriba y aplastan a los de abajo.<\/p>\n<p>Pertenecemos a un sistema enfermo, que nos enferma efectivamente. Muchos dirigentes enfermos de codicia son en realidad responsables de enfermar y matar a sociedades enteras, y se aprovechan del efecto econ&oacute;mico vigorizante de la guerra para los grandes pa&iacute;ses en crisis, que les permite vender su tecnolog&iacute;a m&aacute;s f&aacute;cilmente.<sup>5<\/sup> <em>Efata <\/em>nos dice Jes&uacute;s, para continuar con su predicaci&oacute;n sobre la paz y el amor de Dios. &Eacute;l es quien nos cura, porque creemos en &eacute;l, y &eacute;l es nuestra &uacute;nica esperanza en los tiempos que vivimos. &ldquo;Dios con nosotros y nosotras&rdquo; es la f&oacute;rmula de nuestra fe y la consigna de esta lucha que debemos librar contra los poderes mal&eacute;ficos que quieren ordenar el mundo a su gusto y placer, oprimiendo a los de abajo, mat&aacute;ndolos de hambre, o humill&aacute;ndolos con miles de muros. S&iacute;, tiramos abajo el de Berl&iacute;n en 1989, pero ahora hay muchos otros,<sup>6 <\/sup>y adem&aacute;s est&aacute;n todas las leyes que impiden el flujo de la mano de obra, a menos que convenga, porque est&aacute;n dispuestos a trabajar por un plato de arroz. Deberemos decidirnos: o es el Se&ntilde;or o <em>Mammon<\/em>. No pueden convivir; &ldquo;no pod&eacute;is servir a Dios y a las riquezas&rdquo; (Mt 6:24). Lo que se est&aacute; decidiendo no es s&oacute;lo nuestra enfermedad; es la muerte social.<\/p>\n<p>Pedimos al Se&ntilde;or Jes&uacute;s que nos cure de nuestra ceguera, tartamudez y sordera, y que nos acompa&ntilde;e en el camino de su paz. Am&eacute;n<\/p>\n<h5>Notas:<\/h5>\n<p>1. San Ireneo, <em>Contra las herej&iacute;as, <\/em>III,1,1. V&eacute;ase http:\/\/www.conocereisdeverdad.org\/website\/index.php?id=6289 (consultado: 8 de mayo, 2015).<\/p>\n<p>2. Este es uno de los elementos que nos marcan que Marcos era de origen jud&iacute;o y sus oyentes no.<\/p>\n<p>3. Enrique Orellana, chileno de nacimiento y universal en su predicaci&oacute;n. Si vemos a nuestros ni&ntilde;os y adolescentes e incluso si nos miramos a nosotros\/as mismos\/as, reconoceremos que somos cada vez m&aacute;s dependientes de las computadores, las <em>tablets<\/em>, los telefonitos, etc.<\/p>\n<p>4. Me refiero a la guerra econ&oacute;mica. El Fondo Monetario Internacional (FMI), los bancos internacionales, China que prospera en forma exponencial por su permiso para polucionar el planeta en orden a su propio desarrollo, son los que mandan y transforman al planeta en su &ldquo;corralito.&rdquo; En Argentina, desde donde escribo este comentario, el agua es propiedad de los chinos. En Chile, el cobre ya no es chileno, y as&iacute; con todos los recursos. En Chile tambi&eacute;n se vende el agua a los pa&iacute;ses centrales&hellip; y as&iacute;, hasta con pol&iacute;ticas educacionales que vienen de los pa&iacute;ses centrales, se libra una guerra silenciosa que est&aacute; condenando a la pobreza a toda Latinoam&eacute;rica.<\/p>\n<p>5. Pr&aacute;cticamente todas las armas utilizadas en las guerras de Medio Oriente son de fabricaci&oacute;n occidental, y los pa&iacute;ses occidentales las venden a los dos bandos sin problemas. Esto pas&oacute; tambi&eacute;n en las guerras europeas de principios y mediados del s. XX. Los que venden armas en realidad no tienen nacionalidad; s&oacute;lo tienen bolsillos&hellip; desgraciadamente.<\/p>\n<p>6. &iquest;Acaso el mar Mediterr&aacute;neo no es un muro que mata a miles de africanos? &iquest;Y el muro que impide el paso de los mexicanos en busca del Dorado y del pa&iacute;s de las promesas?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Otra vez el &eacute;nfasis en el silencio, t&iacute;pico de Marcos, no s&oacute;lo sobre las palabras, sino tambi&eacute;n sobre los hechos de Jes&uacute;s. &iquest;Por qu&eacute; el evangelista muestra tanta precauci&oacute;n? &iquest;Era tal vez la &eacute;poca de la primera persecuci&oacute;n, la de Ner&oacute;n (a&ntilde;o 64 DC)? Aunque no lo podamos precisar, la sospecha es leg&iacute;tima. 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