{"id":28398,"date":"2016-10-04T20:16:45","date_gmt":"2016-10-05T01:16:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-724-37-comentario-por-marisa-strizzi\/"},"modified":"2016-10-04T20:16:45","modified_gmt":"2016-10-05T01:16:45","slug":"san-marcos-724-37-comentario-por-marisa-strizzi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-724-37-comentario-por-marisa-strizzi\/","title":{"rendered":"San Marcos 7:24-37 Comentario por Marisa Strizzi"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La lectura del Evangelio para este domingo contiene dos relatos de milagros: una ni&#241;a liberada del demonio y un hombre sanado de impedimentos en la audici&#243;n y el habla.<\/p>\n<p>Son dos relatos cortos que comparten ciertos rasgos pero tambi&#233;n difieren entre s&#237; y en sus semejanzas y particularidades nos permiten pensar c&#243;mo el evangelio nos confronta con &#8220;la vida de los otros&#8221; que est&#225;, inevitablemente, enredada con la nuestra.<\/p>\n<p><b>Primer relato (vv. 24-31a):<\/b><br \/>\nA pesar de las variadas y contradictorias interpretaciones que ha generado a lo largo de la historia, este relato contin&#250;a interpel&#225;ndonos desde su complejidad. La breve narraci&#243;n est&#225; enmarcada por la llegada y la partida de Jes&#250;s del lugar donde se desarrollan los hechos. El texto permite distinguir una cierta estructura que coloca en el centro el intercambio entre Jes&#250;s y la mujer, permiti&#233;ndonos observar que &#8220;el nudo&#8221; propiamente dicho lo constituye la contestaci&#243;n de la mujer ante el rechazo de Jes&#250;s:<\/p>\n<p>Jes&#250;s llega a la regi&#243;n de Tiro y Sid&#243;n, ciudades costeras de Fenicia, territorio no jud&#237;o de poblaci&#243;n mayoritariamente gentil; su intenci&#243;n es pasar inadvertido (v. 24). Una mujer, cuya hijita (diminutivo en el original: thug&#225;trion) ten&#237;a un esp&#237;ritu impuro, oye acerca de &#233;l y va a verlo, postr&#225;ndose a sus pies (v. 25). El relato hace aqu&#237; un par&#233;ntesis para explicar su origen: una mujer griega, de origen sirofenicio (v. 26a). La mujer ruega por la liberaci&#243;n de su hija endemoniada (v. 26b). Jes&#250;s le responde rehusando su pedido (v. 27). La mujer contesta el rechazo de Jes&#250;s (v. 28). Jes&#250;s vuelve a responder &#8211;esta vez, positivamente&#8211; (v. 29a); la petici&#243;n de la mujer es concedida (v. 29b). La mujer regresa a su casa y encuentra a su ni&#241;ita (diminutivo en el original: paid&#237;on) liberada del demonio (v. 30). Jes&#250;s sale de la regi&#243;n de Tiro (31a).<\/p>\n<p>El meollo interpretativo coincide con el centro del relato (vv.27-29a) ya que radica principalmente en el hecho de que la respuesta de Jes&#250;s al ruego de la mujer es una de las m&#225;s chocantes que los evangelios le hayan registrado, y la r&#233;plica que &#233;l recibe, la m&#225;s penetrante en los evangelios proveniente de una mujer. No menos llamativo es que la liberaci&#243;n de la ni&#241;a se opere a partir de las palabras de la mujer (v.29b).<\/p>\n<p>Otros detalles importantes en el texto se relacionan con el lugar donde la narraci&#243;n ubica el hecho: en territorio de gentiles y, paralelamente, la identificaci&#243;n cuidadosa de la mujer como griega, de origen sirofenicio, es decir, &#8220;pagana.&#8221; El hecho de que la mujer se presente sola (sin un var&#243;n) ante Jes&#250;s y que sea, adem&#225;s, una mujer extranjera intercediendo por una ni&#241;a ante un var&#243;n jud&#237;o, es tambi&#233;n llamativo. Estos elementos podr&#237;an explicar, en parte, los t&#233;rminos del rechazo y dilaci&#243;n en la primera respuesta de Jes&#250;s: la contraposici&#243;n entre &#8220;hijos&#8221; y &#8220;perros&#8221; se referir&#237;a a la condici&#243;n de no-jud&#237;a de la mujer; el ministerio de Jes&#250;s estar&#237;a dirigido en primer lugar al pueblo jud&#237;o y luego a los gentiles (los &#8220;perros&#8221;). De todas maneras, esto no condice con la relaci&#243;n que Jes&#250;s tiene con los gentiles en el texto del Evangelio de Marcos y, por otra parte, es muy dif&#237;cil aceptar una respuesta tan dura por parte de Jes&#250;s ante una mujer que intercede por su hijita.<\/p>\n<p>Algunas interpretaciones tratan de dejar a Jes&#250;s &#8220;bien parado&#8221; en el relato; perciben un tono de broma en el di&#225;logo limando la dureza de la respuesta de Jes&#250;s. Jes&#250;s estaba, en realidad, poniendo a prueba la fe de la mujer y, al salir airosa de la prueba, la mujer demuestra su fe y se hace beneficiaria del milagro acontecido.<\/p>\n<p>Otras lecturas subrayan el uso (negativo) que Jes&#250;s hace de sus prerrogativas de g&#233;nero, etnia y religi&#243;n al rechazar la petici&#243;n de una mujer no-jud&#237;a que intercede por una ni&#241;a. Por otra parte, la mujer &#8220;pagana&#8221; que se presenta sola ante un var&#243;n jud&#237;o obrador de milagros para rogar por su hijita permite imaginar algo m&#225;s sobre ella: &#191;se trata de una viuda sin familia (varones) que cuiden de ella y su ni&#241;a?, &#191;una condici&#243;n econ&#243;mica desfavorable le niega, por lo tanto, acceso a otros recursos de salud?, &#191;es el grado de vulnerabilidad social, econ&#243;mico y cultural lo que la colocan en una situaci&#243;n tal de desesperaci&#243;n como para acudir ante Jes&#250;s? Desde estas consideraciones, Jes&#250;s es &#8220;puesto en su lugar&#8221; por una mujer desfavorecida, que desde una situaci&#243;n de marginaci&#243;n m&#250;ltiple le responde con sensibilidad e inteligencia.<\/p>\n<p>Se podr&#237;a pensar tambi&#233;n que la mujer pertenec&#237;a a la clase urbana fenicia econ&#243;micamente privilegiada. Los hechos del relato est&#225;n situados en una regi&#243;n donde los ciudadanos gentiles urbanos se beneficiaban del trabajo y producci&#243;n de las comunidades rurales pobres; y la poblaci&#243;n rural inclu&#237;a gran n&#250;mero de jud&#237;os. El hecho de que el ministerio de Jes&#250;s estuviera enfocado hacia los pobres, marginales y desprotegidos, permite explicar de otro modo su lenguaje y rechazo inicial. Esto, a su vez, resignifica la actitud y respuesta de esta mujer que, en su propia regi&#243;n de origen y con los privilegios de su estatus social, se postra ante el obrador de milagros extranjero y marginal para interceder por su hijita, rogando por &#8220;las migajas&#8221; que dejan caer los &#8220;privilegiados del reino&#8221; que no son otros que los desfavorecidos del sistema social injusto del que ella es parte.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p><b>Segundo relato (vv. 31b-37):<\/b><br \/>\nEste relato, exclusivo del Evangelio de Marcos, coloca a Jes&#250;s pasando por la regi&#243;n de Dec&#225;polis, territorio gentil; all&#237; algunas personas no identificadas traen ante &#233;l a un hombre con impedimentos en la audici&#243;n y el habla y le piden que ponga su mano sobre &#233;l (vv. 31b-32). Es evidente que colocar las manos sobre las personas era una pr&#225;ctica com&#250;n en las curaciones (ver Mc 5:23; 6:5; 8:23, 25). Jes&#250;s lo aparta de la gente y act&#250;a, precisamente, como un obrador de milagros: le mete sus dedos en los o&#237;dos, escupe y toca su lengua, levanta su mirada al cielo, gime y le dice una palabra de liberaci&#243;n (vv. 33-34). Los o&#237;dos del hombre se abren y su lengua se suelta, permiti&#233;ndole hablar bien (v. 35). Jes&#250;s pide que se guarde silencio sobre esto; sin embargo, el hecho se divulga ampliamente causando gran admiraci&#243;n entre la gente (v. 36). El relato se cierra con el testimonio de aquellos que en la regi&#243;n ya parecen conocer sus obras; estos afirman que todo lo ha hecho bien y con una referencia al texto escatol&#243;gico de Isa&#237;as 35:5-6 en sus bocas, anuncian: &#8220;hace a los sordos o&#237;r y a los mudos hablar&#8221; (v. 37).<\/p>\n<p><b>Para pensar en la predicaci&#243;n:<\/b><br \/>\nHay aspectos a los que los relatos nos permiten asomarnos y estos pueden inspirarnos para la predicaci&#243;n. A ese efecto, enumero aqu&#237; algunos:<\/p>\n<p>1. Los relatos tienen algunos aspectos en com&#250;n: ambos ubican a Jes&#250;s en territorio gentil, en los dos se opera la sanaci&#243;n de una persona no-jud&#237;a y el pedido de sanidad\/liberaci&#243;n es tra&#237;do ante Jes&#250;s por otras personas que interceden por los afectados. En ambos relatos, Jes&#250;s est&#225; a solas con las personas, en el interior de una casa o apartados de la gente. En ambos casos, el milagro esperado se realiza. Estos datos afines nos permiten pensar, por un lado, en la universalidad del ministerio de Jes&#250;s; por el otro, en la constante del sufrimiento humano, la b&#250;squeda de sanidad y los lazos de preocupaci&#243;n y cuidado que ignoran identificaciones &#233;tnicas, culturales y religiosas.<\/p>\n<p>2. A su vez, los acontecimientos narrados son muy distintos: Primero una mujer que se vale por s&#237; misma pero que reconoce sus limitaciones; su palabra de reconocimiento e insistencia es, en realidad, la que opera el milagro a la distancia. Luego, un var&#243;n quien &#8211;por sus limitaciones&#8211; debe ser tra&#237;do por otros; con &#233;l es Jes&#250;s quien opera todo el ritual esperado para producir un milagro. Por otra parte, los relatos oponen diferentes &#8220;modelos&#8221; de Jes&#250;s: En primer lugar, lo presentan arbitrario, lejano e irreconocible; luego, es aquiescente, cercano y comprensible. Estos datos inarm&#243;nicos son una clave: No podemos programar ni a las personas ni a Dios.<\/p>\n<p>3. El texto hace un esfuerzo por permitirnos ver que Dios es el Dios de todas y todos. Jes&#250;s en Fenicia y luego en Dec&#225;polis, es Jes&#250;s entre &#8220;los otros.&#8221; Una mujer extranjera pagana sola con una hijita, &#191;viuda?, &#191;pobre?, &#191;rica?, &#191;vulnerable?, &#191;poderosa? Un var&#243;n extranjero, pagano, vulnerable. Ambos con una cultura distinta y una fe distinta; pero, en su diferencia, maravillosamente imposibles de ser encasillados. El texto nos cuestiona en el momento en que intentamos interpretarlo porque nos devuelve la mirada y nos interpreta: somos hijos y perros. Estamos constituidos por un complejo entrecruzamiento de hilos &#8211;etnia, cultura, g&#233;nero, posici&#243;n social, religi&#243;n&#8230; Somos diferentes pero a&#250;n as&#237;, semejantes. Algunas veces nuestros privilegios asfixian a quienes nos rodean; otras veces, nuestras debilidades nos obligan a confiar en los dem&#225;s. Nuestra vida no es &#8220;tan otra,&#8221; y las otras y los otros&#8230; no son &#8220;tan otros.&#8221; S&#243;lo cuando llegamos a conocer las limitaciones y dependencias de la trama que nos atraviesa estamos listos para recibir la liberaci&#243;n y la sanidad.<\/p>\n<p>\n___<br \/>\n<sup>1<\/sup>Sharon Ringe ofrece una descripci&#243;n completa de las distintas interpretaciones que se han dado a este relato en su art&#237;culo &#8220;A Gentile Woman&#8217;s Story Revisited: Rereading Mark 7.24-31&#8221;, en: Levine, Amy-Jill y Marianne Blickenstaff, (eds.), A Feminist Companion to Mark (Sheffield: Academic Press, 2001), 79-100.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lectura del Evangelio para este domingo contiene dos relatos de milagros: una ni&#241;a liberada del demonio y un hombre sanado de impedimentos en la audici&#243;n y el habla. 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