{"id":28405,"date":"2016-10-04T20:17:00","date_gmt":"2016-10-05T01:17:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-827-38-comentario-por-marisa-strizzi\/"},"modified":"2016-10-04T20:17:00","modified_gmt":"2016-10-05T01:17:00","slug":"san-marcos-827-38-comentario-por-marisa-strizzi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-827-38-comentario-por-marisa-strizzi\/","title":{"rendered":"San Marcos 8:27-38 Comentario por Marisa Strizzi"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La lectura del Evangelio para este domingo presenta el relato de una conversaci&#243;n mantenida entre Jes&#250;s y sus disc&#237;pulos de camino entre las aldeas de la regi&#243;n de Cesarea de Filipo, ciudad romana al norte del lago de Galilea.<\/p>\n<p>En un momento, el auditorio se ampl&#237;a para incluir tambi&#233;n a la multitud. El di&#225;logo gira alrededor de la respuesta a la pregunta de Jes&#250;s sobre &#191;qui&#233;n dicen que soy? y el desarrollo del texto nos permite ir descubriendo c&#243;mo al responder sobre la identidad de Jes&#250;s estamos, en realidad, respondiendo acerca de la nuestra.<\/p>\n<p>El relato puede dividirse en cuatro secciones:<\/p>\n<p>Los vv. 27-30, nos ubican en el lugar donde se desarrolla la acci&#243;n (27a) e introducen las preguntas de Jes&#250;s acerca de su identidad. A la primera, &#8220;&#191;qui&#233;n dicen los hombres que soy yo?,&#8221; los disc&#237;pulos responden nombrando figuras prof&#233;ticas que es lo que Jes&#250;s evoca en el imaginario del pueblo. A la segunda pregunta, &#8220;vosotros, &#191;qui&#233;n dec&#237;s que soy?,&#8221; responde Pedro con un reconocimiento de Jes&#250;s como el mes&#237;as. Si el pueblo que lo conoce, ve en Jes&#250;s una figura que anuncia el reino venidero de Dios, la confesi&#243;n de Pedro parecer&#237;a indicar que entre sus disc&#237;pulos ya se lo identifica como &#8220;el ungido,&#8221; el que representa y cumple la llegada del reino. Ahora bien, en el v.30, el pedido a los disc&#237;pulos de no difundir esta identificaci&#243;n es una transici&#243;n para la siguiente secci&#243;n donde, si interpretamos bien, se puede descubrir al menos una raz&#243;n para tal prohibici&#243;n.<\/p>\n<p>Los vv. 31-33 introducen la ense&#241;anza de Jes&#250;s a sus disc&#237;pulos acerca de las implicancias de la vocaci&#243;n del &#8220;Hijo del hombre&#8221;: los distintos sufrimientos, el rechazo por las autoridades culturales, pol&#237;ticas y religiosas de Israel, la muerte y la resurrecci&#243;n. Esta designaci&#243;n es introducida en paralelo al t&#237;tulo de &#8220;Cristo&#8221; que Jes&#250;s nunca usa para s&#237; en el Evangelio de Marcos; en realidad, &#8220;Hijo del hombre&#8221; es la &#250;nica manera en que Jes&#250;s se autoidentifica en este Evangelio. En la transici&#243;n hacia el entredicho con Pedro, el texto indica la &#8220;franqueza&#8221; (parrhes&#237;a) de Jes&#250;s al explicar su futuro a sus seguidores, futuro que define su identidad (v. 32a) y que Pedro no ten&#237;a en mente en el momento de su confesi&#243;n &#8211;como bien se evidencia en su reacci&#243;n (v. 32b). Esta secci&#243;n se cierra con un intercambio inmediato de acciones: la reprensi&#243;n de Pedro a Jes&#250;s, es seguida por la dura reprensi&#243;n de Jes&#250;s a Pedro (en ambos casos el verbo es epitim&#225;&#244;) &#8211;y esta respuesta de Jes&#250;s se torna advertencia al incluir en el auditorio al resto de los disc&#237;pulos (v. 33). Es importante subrayar aqu&#237; el hecho de que Jes&#250;s se refiera a Pedro como &#8220;Satan&#225;s&#8221;; en realidad, toda intenci&#243;n de cambiar el contenido de la identidad de &#8220;el Cristo&#8221; se opone al reino de Dios y es, por lo tanto, sat&#225;nica.<\/p>\n<p>Los vv. 34-38 introducen un desplazamiento en el texto al cambiar el auditorio; &#233;ste pasa a incluir a la multitud y, con ella, a los disc&#237;pulos (v. 34a). El giro en la narrativa parece indicar que, con respecto a lo que Jes&#250;s va a decir, los disc&#237;pulos se encuentran en la misma situaci&#243;n que el resto y &#8211;en vista de las dificultades previas para comprender lo que la confesi&#243;n mesi&#225;nica implica&#8211; deben tambi&#233;n escuchar ahora claramente lo que el seguimiento del mes&#237;as significa. El llamado de Jes&#250;s: &#8220;Si alguno quiere venir en pos de m&#237;&#8230;&#8221; est&#225; dirigido a todo el auditorio, incluidos aquellos que hasta el momento parec&#237;an ser sus seguidores. Lo que el seguimiento comporta est&#225; en relaci&#243;n directa con la vocaci&#243;n del Cristo, y si el Cristo es quien est&#225; dispuesto a no salvarse a s&#237; mismo a pesar de las reconvenciones de quienes lo rodean, aquellos que le siguen no pueden ser algo diferente (v. 34b-37). Es interesante observar que el v. 38, que cierra este texto, refleja de manera contrapuesta al v. 30, en la primera secci&#243;n del relato. La prohibici&#243;n de hablar sobre la identificaci&#243;n de Jes&#250;s como el Cristo a sus seguidores &#8211;cuando no estaban claras a&#250;n las implicancias de tal identidad&#8211; parece revertirse al final del relato cuando ya no hay dudas sobre sus implicancias: &#8220;el que se averg&#252;ence de m&#237; y de mis palabras &#8230; tambi&#233;n el Hijo del hombre se avergonzar&#225; de &#233;l cuando venga&#8230;&#8221; Aquella confesi&#243;n de la cual no pod&#237;an hablar cuando a&#250;n no la entend&#237;an, deber&#225; llevarlos a un nuevo seguimiento que confiese al Cristo en su vida.<\/p>\n<p><b>Para pensar en la predicaci&#243;n:<\/b><br \/>\nHay aspectos a los que el relato nos permite asomarnos y que pueden inspirarnos para la predicaci&#243;n. A ese efecto, aqu&#237; enumero algunos seguidos de varias preguntas.<\/p>\n<p>1. Aunque Pedro, y por extensi&#243;n, los disc&#237;pulos identifiquen a Jes&#250;s como &#8220;el Cristo&#8221; esto no necesariamente significa que tengan en claro el significado de esta identificaci&#243;n. Exist&#237;an en Israel diferentes &#8220;expectativas mesi&#225;nicas,&#8221; es decir que las ideas y esperanzas acerca de las caracter&#237;sticas del Cristo variaban. No es claro en el relato cu&#225;les eran las expectativas de Pedro, pero su reacci&#243;n nos permite ver que no inclu&#237;a lo que la desalentadora enumeraci&#243;n de Jes&#250;s expresaba &#8211;en realidad, Jes&#250;s le comunic&#243; que &#8220;su mira&#8221; era humana, demasiado humana (v. 33b). Cualquier relato previo que los seguidores o las personas en general podamos tener acerca del Cristo no puede definirse de antemano sin habernos confrontado con la vida vivida por Jes&#250;s. Sufrimientos, rechazo y muerte de cruz son lo que su vida le acarrea; la resurrecci&#243;n es algo que s&#243;lo puede venir despu&#233;s de la muerte.<\/p>\n<p>2. Una vez que en el texto los seguidores de Jes&#250;s han sido informados sobre lo que ser &#8220;el Cristo&#8221; implica para Jes&#250;s, la narraci&#243;n gira para hacer conocer las implicancias del seguimiento del Cristo tanto a sus &#8220;seguidores&#8221; como a la multitud. No hay verdadero seguimiento previo al encuentro con Jesucristo crucificado; lo que creemos saber hasta entonces es s&#243;lo un reflejo de nuestras expectativas.<\/p>\n<p>3. Lo que el seguimiento del Cristo conlleva est&#225; directamente relacionado con lo que ser &#8220;el Cristo&#8221; significa. Negarse a s&#237; mismo no es un programa de ascetismo para el crecimiento personal en la humildad, y tomar la cruz no es la resignaci&#243;n cotidiana ante nuestras dolencias humanas. Ambas cosas son, en realidad, la consecuencia de seguir al Cristo en la vida y en la muerte; tienen que ver con rehusarse a &#8220;salvarse&#8221; por causa del evangelio del Cristo (34b-35). Y esto es una paradoja: s&#243;lo quien no se salve puede ser salvado en el seguimiento del Cristo que es tal porque renunci&#243; a salvarse. Adaptando el poema de Mario Benedetti, podr&#237;a explicarse el llamado de Jes&#250;s en una l&#237;nea: si te salvas entonces no te quedas conmigo&#8230;<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>Algunas preguntas que nos pueden guiar al elaborar el serm&#243;n: &#191;D&#243;nde &#8220;ponemos la mira&#8221; cuando confesamos a Jesucristo? &#191;Hasta d&#243;nde nuestras expectativas no traicionan nuestras confesiones? &#191;Somos conscientes de que lo que esperamos de otros nos define e involucra directamente a nosotros y a nosotras?<\/p>\n<p>___<br \/>\n<sup>1<\/sup>El poema &#8220;No te salves&#8221; puede consultarse en: www.sololiteratura.com\/ben\/obraenverso.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lectura del Evangelio para este domingo presenta el relato de una conversaci&#243;n mantenida entre Jes&#250;s y sus disc&#237;pulos de camino entre las aldeas de la regi&#243;n de Cesarea de Filipo, ciudad romana al norte del lago de Galilea. 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