{"id":28421,"date":"2016-10-04T20:17:45","date_gmt":"2016-10-05T01:17:45","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-930-37-comentario-por-dario-barolin\/"},"modified":"2016-10-04T20:17:45","modified_gmt":"2016-10-05T01:17:45","slug":"san-marcos-930-37-comentario-por-dario-barolin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-930-37-comentario-por-dario-barolin\/","title":{"rendered":"San Marcos 9:30-37 Comentario por Dar\u00edo Barolin"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">El texto correspondiente para este domingo puede dividirse en dos partes teniendo en cuenta la locaci&#243;n geogr&#225;fica que el mismo evangelio nos marca: el camino y &#8220;la casa&#8221;.<\/p>\n<p>Jes&#250;s intencionalmente se ha separado de la multitud que se congregaba detr&#225;s de &#233;l (9:25) y busca estar s&#243;lo con sus disc&#237;pulos con el objetivo de instruirlos (9:31).<\/p>\n<p>Galilea es el lugar donde Jes&#250;s comienza su ministerio (1:14) y donde Jes&#250;s alcanza un alto nivel de popularidad que hace que las casas sean &#225;mbitos insuficientes para albergar a la multitud que lo segu&#237;a (Mc 2:1ss). Parece ser que en el ir de un lugar a otro (2:23; 9:30; 11:20; 15:29) es donde Jes&#250;s encuentra el tiempo y la &#8220;soledad&#8221; necesaria para profundizar en la ense&#241;anza con sus disc&#237;pulos y anunciar cosas importantes (ver 9:27ss, 10:32-34).<\/p>\n<p><b>Jes&#250;s: entrega, muerte y resurrecci&#243;n<\/b><br \/>\nCiertamente, en un contexto similar (9:27ss) es cuando Pedro reconoce a Jes&#250;s como el Cristo (8:29) y seguidamente Jes&#250;s anuncia por primera vez su muerte (8:31ss). Nuevamente volver&#225; sobre ello en 10:32-34, esta vez camino a Jerusal&#233;n. De los tres anuncios, el de 9:31 es el m&#225;s breve. Gnilka destaca como diferencia esencial en 9:31 &#8220;&#8230;la entrega del Hijo del hombre en manos de los hombres y la ausencia de una referencia a la Escritura.&#8221;<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>Se hace evidente as&#237;, la contradicci&#243;n y esc&#225;ndalo profundo que se establece entre Jes&#250;s &#8220;hijo de lo humano&#8221; y los &#8220;humanos&#8221; que lo asesinan. Mateos y Camacho entienden que mientras &#8220;el hijo del hombre&#8221; se&#241;ala a quien alcanza la vida en plenitud, &#8220;los hombres&#8221; por contraste se refiere a quienes &#8220;&#8230;no la conocen, ni aspiran a ella, a los que frustran en s&#237; mismos el desarrollo humano.&#8221;<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>La ausencia de toda menci&#243;n a la escritura, es acompa&#241;ada por el silencio sobre cualquier &#8220;necesidad&#8221; que haya sobre la entrega y la muerte de Jes&#250;s. La muerte de Jes&#250;s aparece m&#225;s bien como una respuesta de los poderosos a sus acciones. La propuesta del Reino de Dios que Jes&#250;s encarna y refleja en sus palabras, curaciones, comida, etc. no es bien recibida; es m&#225;s, es vista como peligrosa, desestabilizante, y por ello su muerte. Es de notar que el evangelista ya nos ha adelantado que es Judas, uno de sus disc&#237;pulos, el que lo entregar&#225; (3:19) y que ser&#225;n los ancianos, los principales sacerdotes y los escribas quienes lo matar&#225;n (8:31).<\/p>\n<p><b>Jes&#250;s en la casa<\/b><br \/>\nEl v.33 nos ubica en Caperna&#250;m y m&#225;s concretamente en &#8220;la casa&#8221;. Este lugar, se&#241;alado as&#237; con art&#237;culo en el griego, que la RV95 traduce &#8220;en casa&#8221;, parece apuntar a la misma casa a que se hace referencia en 2:1; ver tambi&#233;n 1:29. As&#237; como el camino, la casa es otro de los &#225;mbitos preferidos por Jes&#250;s para instruir a sus disc&#237;pulos; ver tambi&#233;n 9:28 y 10:10.<\/p>\n<p>Aqu&#237; el tema del di&#225;logo no es introducido por Jes&#250;s sino por la discusi&#243;n que los disc&#237;pulos ven&#237;an teniendo en el camino. El silencio de los disc&#237;pulos (v.34) a la pregunta de Jes&#250;s muestra cu&#225;n inc&#243;modos se sienten. Ellos son conscientes de que su discusi&#243;n no es un buen tema, especialmente despu&#233;s de que su maestro les ha anunciado los acontecimientos por venir. Esta discusi&#243;n es un ejemplo concreto de la falta de entendimiento de los disc&#237;pulos sobre lo que Jes&#250;s les dec&#237;a en el camino. Jes&#250;s acaba de anunciar su disposici&#243;n a mantenerse en su propuesta de servicio y entrega mientras los disc&#237;pulos se entretienen discutiendo qui&#233;n es el mayor.<\/p>\n<p>No obstante, las y los lectores tomamos conocimiento de la discusi&#243;n a trav&#233;s del narrador. Marcos nos informa qu&#233; ven&#237;an discutiendo por el camino&nbsp; sobre &#8220;qui&#233;n era el m&#225;s grande&#8221; (v.34). Aqu&#237; me aparto un poco de la traducci&#243;n de la RVA 95 pues &#233;sta sit&#250;a la tradici&#243;n como un evento futuro, tal vez por la influencia de la petici&#243;n de Santiago y Juan en 10:37.<\/p>\n<p>La respuesta de Jes&#250;s es impresionante. La situaci&#243;n generada por la pregunta y el silencio exige una r&#233;plica inmediata. Pero Jes&#250;s se toma su tiempo, se sienta, los convoca y reci&#233;n entonces les habla.<\/p>\n<p>Jes&#250;s no descalifica la discusi&#243;n de los disc&#237;pulos sino que cambia radicalmente la perspectiva: &#8220;si alguno quiere ser el primero, ser&#225; el &#250;ltimo de todos y el servidor de todos&#8221; (v.35). Poco queda de la discusi&#243;n de los disc&#237;pulos. Ellos discuten sobre qui&#233;n es el m&#225;s grande y Jes&#250;s se centra en el c&#243;mo. El primero debe hacerse el &#250;ltimo y servidor de todos. Ser el m&#225;s grande no es un privilegio sino un acto de servicio a los dem&#225;s. El hijo del hombre es un ejemplo de ello, su perseverancia hasta la muerte lo ilustra claramente.<\/p>\n<p>Luego, Jes&#250;s toma un ni&#241;o o una ni&#241;a; en griego es neutro, as&#237; que puede ser uno u otra. El sexo de la ni&#241;a o ni&#241;o no es lo importante, s&#237; su condici&#243;n de menor. Jes&#250;s lo\/a recibe, y lo\/a saca del lugar de invisibilidad y la\/o coloca junto con &#233;l, en el centro, d&#225;ndole un lugar de privilegio. Esta peque&#241;a o peque&#241;o ocupa ahora el lugar que todos y todas queremos ocupar; est&#225; en los brazos de Jes&#250;s.<\/p>\n<p>Entonces, se vuelve a sus disc&#237;pulos y los invita tambi&#233;n a ellos a recibir a quienes son como este ni&#241;o o ni&#241;a, aquellos que la sociedad ni siquiera ve. Hay un aspecto concreto en este\/a ni&#241;o \/a que Jes&#250;s pone al centro de la escena. En la sociedad galilea del tiempo de Jes&#250;s ocuparse de ellos\/as era tarea de las mujeres exclusivamente, Jes&#250;s ahora incluye a sus disc&#237;pulos en esa tarea. Por otro lado, esta invitaci&#243;n no s&#243;lo se restringe a los menores sino que es una invitaci&#243;n a sus disc&#237;pulos a recibir, a hospedar (repetido cuatro veces en el v.37) a quienes son como ellos\/as, ignorados\/as e invisibilizados\/as.<\/p>\n<p><p><sup>1<\/sup>Joachim Gnilka, El Evangelio seg&#250;n San Marcos Vol II (Salamanca: S&#237;gueme, 1993), 61.<br \/>\n<sup>2<\/sup>Juan Mateos y Fernando Camacho, El Evangelio de Marcos: An&#225;lisis ling&#252;&#237;stico y comentario exeg&#233;tico&nbsp; Vol. II (Madrid: El Almendro &#038; Fundaci&#243;n Epsil&#243;n, 2000), 364.<\/p>\n<p>\nBibliograf&#237;a espec&#237;fica utilizada<br \/>\nAparte de los libros de Joachim GNILKA y de Juan MATEOS y Fernando CAMACHO mencionados en las notas al pie, fueron utilizados:<br \/>\nNAVARRO PUERTO, Mercedes. Marcos. Estella: Verbo Divino, 2006).<br \/>\nWILLIAMSON Jr., Lamar. Marco. Torino: Claudiana, 2004.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El texto correspondiente para este domingo puede dividirse en dos partes teniendo en cuenta la locaci&#243;n geogr&#225;fica que el mismo evangelio nos marca: el camino y &#8220;la casa&#8221;. 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