{"id":28438,"date":"2016-10-04T20:18:29","date_gmt":"2016-10-05T01:18:29","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-1017-31-comentario-por-dynna-castillo-portugal\/"},"modified":"2016-10-04T20:18:29","modified_gmt":"2016-10-05T01:18:29","slug":"san-marcos-1017-31-comentario-por-dynna-castillo-portugal","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-1017-31-comentario-por-dynna-castillo-portugal\/","title":{"rendered":"San Marcos 10:17-31 Comentario por Dynna Castillo Portugal"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Jes&uacute;s tiene un encuentro con una persona que apresuradamente viene ante su presencia, reconociendo que el &ldquo;Maestro&rdquo; puede aclarar sus preguntas sobre la vida eterna.<\/p>\n<p>&iquest;Qui&eacute;n es esta persona? Lucas 18:18 menciona que era una autoridad religiosa, un &ldquo;dignatario&rdquo; traduce la versi&oacute;n Reina Valera 1995, quiz&aacute; un miembro del concilio o de una familia influyente. Mateo 19:20 se&ntilde;ala que era un hombre joven. En cuanto se presenta frente a Jes&uacute;s, este hombre se arrodilla y se dirige a &eacute;l diciendo: &ldquo;Maestro bueno.&rdquo; Jes&uacute;s le revela que est&aacute; hablando con Dios mismo y que s&oacute;lo Dios es bueno y es la fuente de vida eterna. En este encuentro, Jes&uacute;s revela que &eacute;l es Dios y que es el camino a la salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El hombre pregunta: &ldquo;&iquest;qu&eacute; har&eacute; para heredar la vida eterna?&rdquo; (v. 17). La pregunta indica que esta persona piensa que la vida eterna se puede ganar por medio de obras o m&eacute;ritos. Dicha manera de pensar con respecto a la salvaci&oacute;n o la vida eterna era com&uacute;n\/normal en aquel tiempo y lo es tambi&eacute;n en la actualidad. Hay personas que creen que por medio de obras pueden comprar o ganar la salvaci&oacute;n. Ninguna obra o m&eacute;rito puede compararse con el precio que cost&oacute; nuestra salvaci&oacute;n, que es la preciosa sangre de Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Esta persona se acerca a Jes&uacute;s con una necesidad espiritual muy grande que &uacute;nicamente Jes&uacute;s puede suplir. Era un hombre rico, religioso (apegado a la ley), con poder, con alto estatus religioso y social. Ten&iacute;a recursos y virtudes, pues le se&ntilde;ala a Jes&uacute;s que segu&iacute;a al pie de la letra un comportamiento justo cumpliendo los mandamientos, pero espiritualmente se sent&iacute;a insatisfecho e incompleto. Esta es la raz&oacute;n por la que busca a Jes&uacute;s con tal determinaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s lo mira y escudri&ntilde;a su coraz&oacute;n. El sentimiento que despierta este hombre en Jes&uacute;s es de amor. Dios nos ama y nos acepta tal como somos, con nuestros problemas, dudas, errores, temores e incertidumbres. Al escudri&ntilde;ar el coraz&oacute;n de este hombre, Jes&uacute;s sabe que lo que le hace falta es amar a Dios por sobre todas las cosas. En el gran mandamiento, Jes&uacute;s nos recuerda el lugar tan relevante que Dios debe tener en la vida de sus hijos e hijas: &ldquo;Amar&aacute;s al Se&ntilde;or tu Dios con todo tu coraz&oacute;n, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas&rdquo; (Mc 12:30). La riqueza, el estatus y la autoridad de aquel hombre eran su prioridad, y reemplazaban al amor pleno y total a Dios.<\/p>\n<p>El hombre, al escuchar que para heredar la vida eterna ten&iacute;a que rendirse totalmente a Jes&uacute;s, dejar su riqueza y estatus y seguir a Cristo am&aacute;ndolo con todo su coraz&oacute;n, su alma, su mente y sus fuerzas, toma la decisi&oacute;n de quedarse en su condici&oacute;n actual y rechaza la salvaci&oacute;n. Prefiere tener\/hacer tesoros en la tierra. Se retira triste y afligido. Su coraz&oacute;n y su esp&iacute;ritu saben lo que est&aacute; rechazando por quedarse con todas sus posesiones y poner su confianza en su riqueza.<\/p>\n<p>Humanamente es imposible alcanzar la salvaci&oacute;n por medio de obras o m&eacute;ritos. La vida eterna se obtiene cuando rendimos nuestro coraz&oacute;n y nuestra vida a Jes&uacute;s y lo seguimos por amor. Quienes forman parte del reino de Dios son aquellas personas que aman a Dios por sobre todas las cosas. Dios hizo posible que alcanz&aacute;ramos la salvaci&oacute;n por medio de Jesucristo, &ldquo;porque todas las cosas son posibles para Dios&rdquo; (v. 27).<\/p>\n<p>Los siervos y las siervas de Dios dejan muchas cosas y a personas importantes por seguir a Cristo y hacer su voluntad. El ministerio implica sacrificios e inclusive persecuci&oacute;n. Dios se da cuenta de los sacrificios que sus hijos y sus hijas hacen por amar a Dios por sobre todas las cosas y servir a Dios de todo coraz&oacute;n. La recompensa para los siervos y las siervas de Dios es una realidad tanto aqu&iacute; en la tierra como en el cielo, en la vida terrenal y en la vida eterna.<\/p>\n<p>En el mundo, aquellos que tienen riqueza, poder y estatus, tienen privilegios y son puestos en primer lugar. En el reino de Dios, las personas que han sido rechazadas, marginadas, oprimidas o minimizadas, al aceptar y rendir su vida a Cristo, son llamadas hijas e hijos de Dios y tienen un valor muy especial. El amor y la justicia de Dios hacen que los &uacute;ltimos sean los primeros (v. 31).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes&uacute;s tiene un encuentro con una persona que apresuradamente viene ante su presencia, reconociendo que el &ldquo;Maestro&rdquo; puede aclarar sus preguntas sobre la vida eterna. &iquest;Qui&eacute;n es esta persona? 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