{"id":28460,"date":"2016-10-04T20:19:27","date_gmt":"2016-10-05T01:19:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-1228-34-comentario-por-pablo-e-rojas-banuchi\/"},"modified":"2016-10-04T20:19:27","modified_gmt":"2016-10-05T01:19:27","slug":"san-marcos-1228-34-comentario-por-pablo-e-rojas-banuchi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-1228-34-comentario-por-pablo-e-rojas-banuchi\/","title":{"rendered":"San Marcos 12:28-34 Comentario por Pablo E. Rojas Banuchi"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Una de las caracter&#237;sticas principales del fen&#243;meno religioso es su dimensi&#243;n &#233;tica.<\/p>\n<p>Se refiere a lo que un grupo religioso opina en cuanto a qu&#233; es bueno y qu&#233; es malo y cu&#225;l debe ser el comportamiento moral de ese grupo o de sus miembros. En muchas iglesias cristianas pareciera que se promueve una visi&#243;n &#233;tica de la vida un tanto desbalanceada al darse &#233;nfasis o prioridad a normas y reglas que no se fundamentan en aquellos mandamientos de los que dependen toda la Ley los Profetas (Mt 22:34-40).&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Como profesor de religi&#243;n por los pasados casi 17 a&#241;os he escuchado de mis estudiantes toda clase de experiencias en relaci&#243;n con la religi&#243;n. Entre estas, recuerdo la historia de una joven que residi&#243; una vez en los Estados Unidos y fue puesta en disciplina por el liderato de su iglesia. La disciplina obedeci&#243; al hecho de que en pleno invierno, la joven decidi&#243; ir con pantal&#243;n al templo debido al excesivo fr&#237;o y las bajas temperaturas de la &#233;poca. Las reglas de la iglesia prohib&#237;an que ella usara pantal&#243;n y, por ende, fue censurada y apartada de la adoraci&#243;n por un tiempo espec&#237;fico. Relat&#243; que todos en la congregaci&#243;n comenzaron a murmurar contra ella. Aun sus m&#225;s cercanas amistades. La pregunta obligatoria es: &#191;Qu&#233; acci&#243;n podr&#237;a calificarse peor o inmoral? &#191;Ir en pantal&#243;n a la iglesia o murmurar contra el pr&#243;jimo? La discusi&#243;n queda abierta.<\/p>\n<p>El evangelio para hoy, Mc 12:28-34, es uno de esos pasajes en los que Jes&#250;s es confrontado&nbsp; con una pregunta. Aunque a diferencia de lo sucede en Mt 22:35, en Marcos la pregunta no se formula para tentarlo, se trata de una pregunta dif&#237;cil. En cuanto a forma, tenemos ante nosotros una conversaci&#243;n did&#225;ctica o escolar.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>Marcos nos indica que un escriba (int&#233;rprete\/estudioso de la ley), que &#8220;los hab&#237;a o&#237;do discutir&#8221; y que sab&#237;a que Jes&#250;s les hab&#237;a respondido bien a los saduceos (vv.18-27), le pregunt&#243;: &#8220;&#191;Cu&#225;l es el primer mandamiento de todos?&#8221; (v.28). Los rabinos divid&#237;an los 613 preceptos de la ley (248 mandamientos y 365 prohibiciones) en &#8220;importantes&#8221; y &#8220;secundarios.&#8221;<sup>2<\/sup> El problema radicaba en que no estaban de acuerdo en si algunos eran m&#225;s importantes que otros. Los l&#237;deres religiosos pensaban que declarar que algunos mandamientos eran m&#225;s importantes que otros era restarles valor a esos otros, y que por lo tanto todo intento de establecer un orden entre los mandamientos era una ofensa a la ley misma.<sup>3<\/sup> Este escriba quer&#237;a saber cu&#225;l era el m&#225;s importante de todos. En otras palabras, cu&#225;l de ellos define o resume mejor la Tor&#225;.&nbsp;<\/p>\n<p>En su respuesta Jes&#250;s cita el Shema (Dt 6:4-5) que todo jud&#237;o var&#243;n y piadoso repet&#237;a dos veces al d&#237;a (ma&#241;ana y tarde). &#8220;El Se&#241;or nuestro Dios, el Se&#241;or uno es&#8221; (v.29). En tiempos de Jes&#250;s, la recitaci&#243;n de este texto recordaba con agradecimiento la elecci&#243;n del pueblo.<sup>4<\/sup> Despu&#233;s Jes&#250;s especific&#243; cu&#225;l era la principal obligaci&#243;n del ser humano: &#8220;amar&#225;s al Se&#241;or tu Dios con todo tu coraz&#243;n, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas&#8221; (v.30), esto es, con todas las fuerzas y capacidades que han sido dadas al ser humano. A lo que Jes&#250;s agrega: &#8220;Este es el principal mandamiento.&#8221; Luego menciona por a&#241;adidura el segundo: &#8220;Amar&#225;s a tu pr&#243;jimo como a ti mismo&#8221; (v.31). Seg&#250;n Jes&#250;s: &#8220;No hay otro mandamiento mayor que estos&#8221; (v.31b).<\/p>\n<p>Hoy por hoy, la pregunta del escriba es una que se mantiene vigente y est&#225; relacionada con aquello que consideramos m&#225;s importante en una religi&#243;n. Otros lo plantean as&#237;: &#191;Qu&#233; hace a una religi&#243;n verdadera? El ap&#243;stol Pablo lleg&#243; a la misma conclusi&#243;n que Jes&#250;s en Ro 13:8. La pregunta es tan antigua como la iglesia misma. Para Santiago, en su ep&#237;stola, &#8220;la religi&#243;n pura y sin mancha delante de Dios el Padre es esta: visitar a los hu&#233;rfanos y a las viudas en sus tribulaciones y guardarse sin mancha del mundo&#8221; (1:27). Siguiendo las ense&#241;anzas de Jes&#250;s fundamentadas en el amor, Santiago propone que adem&#225;s de tomar en cuenta la importancia de la fe en Dios para agradarle y el logro de la vida eterna, es menester realizar buenas obras (2:17). Y, entre ellas, el amor al pr&#243;jimo expresado de diversas formas.<\/p>\n<p>Entonces, &#191;qui&#233;n es nuestro pr&#243;jimo? Juan Calvino, te&#243;logo y pastor del siglo XVI dice al respecto: &#8220;Lo que afirmo es que debemos amar con un mismo afecto de caridad a toda clase de hombres sin excepci&#243;n alguna, sin establecer diferencias entre griego y b&#225;rbaro, entre dignos e indignos, entre amigos y enemigos; pues todos deben ser considerados en Dios y no en s&#237; mismos.&#8221;<sup>5<\/sup><\/p>\n<p>La per&#237;copa de hoy culmina mostrando al escriba muy bien impresionado con la respuesta de Jes&#250;s: &#8220;Bien, Maestro, verdad has dicho&#8221; (v.32). El escriba estuvo de acuerdo en que amar a Dios y al pr&#243;jimo &#8220;es m&#225;s que todos los holocaustos y sacrificios&#8221; (v.33). Afirma Ralph Earle que el escriba mostr&#243; con su respuesta una percepci&#243;n espiritual poco com&#250;n.<sup>6<\/sup> &#8220;Jes&#250;s entonces, viendo que hab&#237;a respondido sabiamente,&#8221; le dio &#225;nimo y le present&#243; un reto: &#8220;No est&#225;s lejos del Reino de Dios&#8221; (v.34). Con estas &#250;ltimas palabras, Jes&#250;s se presenta como el maestro con autoridad, capacitado para emitir juicios de esta naturaleza.<sup>7<\/sup> Con esta per&#237;copa Marcos acent&#250;a el significado positivo del amor de Dios y del pr&#243;jimo como quintaesencia de la instrucci&#243;n &#233;tica. Quien ama a Dios con todas sus fuerzas y al pr&#243;jimo como a s&#237; mismo se encuentra cerca del Reino de Dios, que comienza a convertirse en realidad con Jes&#250;s.<sup>8<\/sup><\/p>\n<p>Retomando la experiencia de aquella joven al inicio de este comentario, debemos pensar en nuestras propias comunidades de fe y preguntarnos si en ellas hay algunas reglas que se imponen al amor de Dios y al pr&#243;jimo. Si es as&#237;, &#191;cu&#225;les son y c&#243;mo debemos responder a las mismas?<\/p>\n<p>Ante tales posibilidades debemos tomar en cuenta las siguientes consideraciones hermen&#233;uticas:<sup>9<\/sup><\/p>\n<p>1) Jes&#250;s juzga toda interpretaci&#243;n de la ley a la luz del prop&#243;sito del dador de la ley: la misericordia, el amor y la redenci&#243;n. De esta forma, m&#225;s all&#225; de que uno deba actuar de acuerdo con lo que dicta la ley, tambi&#233;n debe tener un compromiso &#237;ntimo con el esp&#237;ritu liberador y creador de la ley. Respondemos de manera creativa, m&#225;s all&#225; de lo que la ley ordena, porque los prop&#243;sitos de la ley est&#225;n encarnados en nuestro coraz&#243;n, porque son parte integral de nuestros motivos, intenciones y visi&#243;n de lo que lleva a la vida plena.<\/p>\n<p>2) En esta per&#237;copa el amor es central. El amor nos anima a seguir el modelo de Jes&#250;s, a luchar por una mayor inclusividad social. El amor nos motiva y da poder para superar todas las fronteras del prejuicio racial, de clase, de g&#233;nero, de cultura y de nacionalidad. A respetar a aquellos\/as que no piensan igual que uno. Nos da poder para amar a nuestros enemigos, para convertir a nuestros enemigos en nuestros hermanos\/as y hacerlos parte integral de nuestro c&#237;rculo de ayuda mutua.<\/p>\n<p>3) La &#233;tica de Jes&#250;s nos obliga a tomar en cuenta c&#243;mo nuestras acciones afectan las posibilidades de vida de nuestro pr&#243;jimo.<\/p>\n<p>4) Nuestro amor por Dios debe ir acompa&#241;ado del compromiso de mejorar las condiciones de nuestro p&#243;jimo, en particular, las de los m&#225;s d&#233;biles e indefensos.<\/p>\n<p>5) La vida en el Reino es aquella que se vive con conciencia de las necesidades de los dem&#225;s y sirvi&#233;ndolos.<\/p>\n<p>El mensaje de Jes&#250;s nos invita a tomar en cuenta su dimensi&#243;n liberadora y transformadora. La iglesia de hoy est&#225; llamada a acompa&#241;ar a toda persona sin importar qui&#233;n sea o de d&#243;nde venga. No estamos llamados\/as a imponer &#8220;cargas.&#8221; Mucho menos a establecer juicios sino, a comunicar un mensaje en el que las personas puedan sentirse incluidas en el amor de Dios y no excluidas.<\/p>\n<p>Culmino con unas palabras del Rev. Martin Luther King, Jr., muy apropiadas para el serm&#243;n: &#8220;Amor en &#225;gape es el &#250;nico cimiento que puede restablecer esta maltrecha sociedad y unirla. Cuando se manda amar, se manda a restaurar la sociedad, resistir la injusticia y socorrer las necesidades de mis hermanos.&#8221;<sup>10<\/sup><\/p>\n<p><p><sup>1<\/sup>Joachim Gnilka, El Evangelio seg&#250;n San Marcos: Mc.8:27-16:20 Vol. II (Salamanca, Espa&#241;a: Editorial S&#237;gueme, 1986), 192.<br \/>\n<sup>2<\/sup>Ralph Earle, Marcos: El Evangelio de Acci&#243;n (Grand Rapids, MI: Editorial Portavos, 1996), p.99.<br \/>\n<sup>3<\/sup>Comentario de Justo L. Gonz&#225;lez sobre Mt 22:34-46 (paralelo de Mc 12:28-34) en Tres Meses en la Escuela de Mateo (Nashville: Abingdon Press, 1996), 131.<br \/>\n<sup>4<\/sup>Joachim Gnilka, pp.192-193.<br \/>\n<sup>5<\/sup>Juan Calvino, Instituci&#243;n de la Religi&#243;n Cristiana: II:VIII:55.<br \/>\n<sup>6<\/sup>Ralph Earle, Op. Cit., 99.<br \/>\n<sup>7<\/sup>Joachim Gnilka, Op. Cit., 195.<br \/>\n<sup>8<\/sup>Ibid., 196.<br \/>\n<sup>9<\/sup>Sigo, en parte, a: Ismael Garc&#237;a, Introducci&#243;n a la &#201;tica Cristiana (Nashville: Abingdon Press, 2003), 79-82.<br \/>\n<sup>10<\/sup>Como se cita en William Fred Santiago, Venceremos: Recobro de Martin Luther King, Jr. (Puerto Rico: Mariana Editores, 2011), 48.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Una de las caracter&#237;sticas principales del fen&#243;meno religioso es su dimensi&#243;n &#233;tica. 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