{"id":28479,"date":"2016-10-04T20:20:24","date_gmt":"2016-10-05T01:20:24","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-1324-37-comentario-por-j-manny-santiago\/"},"modified":"2016-10-04T20:20:24","modified_gmt":"2016-10-05T01:20:24","slug":"san-marcos-1324-37-comentario-por-j-manny-santiago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-1324-37-comentario-por-j-manny-santiago\/","title":{"rendered":"San Marcos 13:24-37 Comentario por J. Manny Santiago"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">El tiempo de Adviento ha de servirle a la Iglesia como anuncio de las posibilidades que existen en nombre del Dios que se manifiesta y camina entre su pueblo.<\/p>\n<p>El texto del evangelio de S. Marcos que nos ocupa durante este primer Domingo de Adviento nos recuerda la promesa del retorno de Cristo. Sin embargo, este particular pasaje en el que el Leccionario nos invita a reflexionar debe ser le&#237;do y entendido desde su propio contexto hist&#243;rico, sociol&#243;gico y religioso. De lo contrario se pueden hacer interpretaciones deshonestas que no han de edificar a la congregaci&#243;n.<\/p>\n<p>Siendo que el tiempo de Adviento es uno de espera, es propicio que comencemos nuestras lecturas dominicales con una porci&#243;n de las buenas nuevas que giran en torno a la espera por la manifestaci&#243;n de Cristo.<\/p>\n<p>Los versos que leemos se encuentran como parte de un discurso m&#225;s amplio. Este discurso es com&#250;nmente conocido como &#8220;el peque&#241;o Apocalipsis&#8221; y se encuentra en los tres evangelios sin&#243;pticos (S. Marcos 13, S. Mateo 24 y S. Lucas 21.5-38). En &#233;l se escucha a Jes&#250;s dar algunas sugerencias de lo que la persona creyente puede experimentar mientras esperamos el regreso glorioso del Mes&#237;as. Sin embargo, es importante el contextualizar este pasaje para poder entender la profunda dimensi&#243;n espiritual y aleg&#243;rica del mismo.<\/p>\n<p><b>Contexto de la profec&#237;a<\/b><br \/>\nLa mayor&#237;a de las personas estudiosas de la historia de los textos b&#237;blicos concuerdan en que el evangelio de S. Marcos fue escrito durante o justo despu&#233;s de la destrucci&#243;n del Templo de Jerusal&#233;n en el a&#241;o 70. Esto nos deja saber que han pasado por lo menos dos generaciones desde que la Iglesia comenz&#243; a tomar forma. Durante este tiempo las persecuciones hacia las comunidades cristianas fueron en ascendencia. Cada vez m&#225;s personas se sent&#237;an decepcionadas por la gran cantidad de tribulaciones a las que eran sometidas. Este evangelio en particular trata de ofrecer una visi&#243;n de Jes&#250;s como la esperanza en medio de tales persecuciones.<\/p>\n<p>Debido a las persecuciones a las que las comunidades cristianas eran sometidas, es pues de entenderse porqu&#233; la persona de Jes&#250;s en S. Marcos habla en forma de acertijos. Ya vemos esto establecido en S. Marcos 4.11b-12a. En ese momento, Jes&#250;s le dice a quienes le siguen: &#8220;A vosotros os es dado saber el misterio del reino de Dios; pero a los que est&#225;n fuera, por par&#225;bolas todas las cosas, para que viendo, vean y no perciban [&#8230;].&#8221; Esta forma de ense&#241;anza le es ahora propicia al evangelista. Esto es as&#237; pues al utilizar lenguaje aleg&#243;rico, &#233;ste puede comunicarse claramente con el grupo de creyentes mientras al mismo tiempo les ofrece protecci&#243;n en caso de que quienes le persiguen encuentren los escritos.<\/p>\n<p>La lectura que nos ocupa est&#225; bien cimentada en la experiencia de persecuci&#243;n del pueblo cristiano primitivo. Este contexto hist&#243;rico ha de servir como marco de referencia a la predicadora y al predicador al momento de hacer uso de esta lectura.<\/p>\n<p><b>El mensaje de expectaci&#243;n<\/b><br \/>\nPara un pueblo que ha estado en persecuci&#243;n, el mensaje de Jes&#250;s en el texto de S. Marcos es uno de reafirmaci&#243;n. Durante todo el discurso, Jes&#250;s llama a sus oyentes a estar a la expectativa. Dentro de la per&#237;copa tenemos varios versos que comienzan con las palabras &#8220;entonces&#8221; y &#8220;en aquellos d&#237;as&#8221;. Esto nos deja ver que el discurso pretende llamar la atenci&#243;n de la persona que lee a una serie de eventos que han de estar por ocurrir.<\/p>\n<p>Siendo que el tiempo de Adviento es uno de expectaci&#243;n, este pasaje es perfecto para introducir a la congregaci&#243;n a las celebraciones lit&#250;rgicas que han de comenzar. Al mismo tiempo, existen cuatro frases en las cuales la predicadora o el predicador puede concentrarse: Hijo de Hombre, aflicci&#243;n, &#8220;de los cuatro vientos&#8221; y velad. Tomemos, pues, &#233;stos para efectos de este comentario.<\/p>\n<p><b>El Hijo de Hombre y la aflicci&#243;n de la Iglesia<\/b><br \/>\nDentro de la lectura de S. Marcos, Hijo de Hombre nos ofrece una distinci&#243;n y t&#237;tulo para Jes&#250;s de Nazaret que puntualiza su humanidad. Este Jes&#250;s que les habla es la Divinidad hecha humanidad. Para un pueblo perseguido, el escuchar que la manifestaci&#243;n &#250;ltima de victoria es la misma persona que es Dios y que es humano debe ser confortante. El escritor de S. Marcos pone esta manifestaci&#243;n del Hijo del Hombre dentro del contexto de la aflicci&#243;n &#8212; o tribulaci&#243;n &#8212; que enfrenta la iglesia.<\/p>\n<p>Al recordarle a la comunidad de creyentes que Jes&#250;s es el Hijo del Hombre, o sea, el mismo Dios que comparte la humanidad que tenemos, el evangelista nos ofrece una palabra de esperanza. El Dios que se hace carne no se ha de olvidar de quienes estamos todav&#237;a en esta etapa de la jornada. Por el contrario, su identificaci&#243;n con la aflicci&#243;n humana es clave para la victoria que Dios ha de ofrecernos al final de los tiempos. Para los pueblos oprimidos &#8212; pueblos hispanos, ind&#237;genas, negros, las mujeres, las personas de edad avanzada, etc&#233;tera &#8212; esta identificaci&#243;n de Dios con la humanidad es muy vigente.<\/p>\n<p><b>&#8220;Y juntar&#225; a sus escogidos de los cuatro vientos&#8230;&#8221;<\/b><br \/>\nLa lectura liberadora a la que nos llama el evangelista es precisa para el tiempo de Adviento. La manifestaci&#243;n de Dios en la persona de Cristo es la se&#241;al indubitable de que la Divinidad se interesa por toda la gente. Cuando el evangelista pone en boca de Jes&#250;s el que el pueblo escogido ha de venir &#8220;de los cuatro vientos&#8221; lo que se nos presenta es la universalidad de las buenas nuevas. Este pueblo escogido es toda criatura que comparta la humanidad que Dios ha escogido compartir con el ser humano. El advenimiento de Cristo, el cual se comienza a predicar durante esta &#233;poca lit&#250;rgica, es para toda criatura. Nadie se queda fuera de la manifestaci&#243;n triunfante de Dios.<\/p>\n<p><b>&#161;Velad!<\/b><br \/>\nFinalmente, Jes&#250;s nos invita a estar en actitud de alerta. Esto es importante recalcarlo puesto que este texto apocal&#237;ptico es frecuentemente tomado fuera de su contexto hist&#243;rico para confundir a la persona creyente. Aqu&#237; tanto el evangelista como Jes&#250;s nos recuerdan que la manifestaci&#243;n de Dios &#8212; o sea, la parous&#237;a &#8212; es algo constante. La actitud de la Iglesia ha de ser una de espera activa; trabajando mientras se espera.<\/p>\n<p>Interesantemente, esta invitaci&#243;n a estar en vela con la que termina la per&#237;copa contrasta con las palabras que encontramos unos versos anteriores en S. Marcos 13.30. En esta ocasi&#243;n, Jes&#250;s asegura que su propia generaci&#243;n no pasar&#225; antes de que estas cosas acontezcan. Si recordamos, ya han pasado por lo menos dos generaciones desde que esta profec&#237;a fue compartida. Es aqu&#237; donde vemos el uso de la alegor&#237;a en el evangelio.<\/p>\n<p>La predicadora y el predicador har&#225;n bien en identificar esta contradicci&#243;n en el discurso. Siendo que las Escrituras son un documento vivo &#8212; Hebreo 4.12 &#8212; podemos inferir que ni Jes&#250;s ni el evangelista esperaban que sus palabras fueran tomadas de manera literal. Cada generaci&#243;n es la &#250;ltima generaci&#243;n. En cada generaci&#243;n Dios se ha de manifestar y por lo tanto tenemos que siempre estar con nuestros ojos bien abiertos para poder experimentar esta manifestaci&#243;n del Esp&#237;ritu de Dios.<\/p>\n<p><b>Conclusi&#243;n<\/b><br \/>\nEl comienzo del a&#241;o lit&#250;rgico es un llamado a identificar la manifestaci&#243;n de Dios en nuestras vidas cotidianas. Cuando nos acercamos al pasaje de este Primer Domingo de Adviento con la pasi&#243;n que el Esp&#237;ritu de Dios nos provee, veremos en estas palabras un mensaje de esperanza. La persona que predica har&#225; bien en invitar a la congregaci&#243;n a estar siempre en vela; a abrir sus corazones a la sorpresiva manifestaci&#243;n de Dios a&#250;n en medio de las tribulaciones y las aflicciones del diario vivir. Esta manifestaci&#243;n de Dios es el milagro diario de la encarnaci&#243;n que el tiempo de Adviento nos va preparando para celebrar.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El tiempo de Adviento ha de servirle a la Iglesia como anuncio de las posibilidades que existen en nombre del Dios que se manifiesta y camina entre su pueblo. El texto del evangelio de S. Marcos que nos ocupa durante este primer Domingo de Adviento nos recuerda la promesa del retorno de Cristo. Sin embargo, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-1324-37-comentario-por-j-manny-santiago\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Marcos 13:24-37 Comentario por J. 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