{"id":28494,"date":"2016-10-04T20:21:08","date_gmt":"2016-10-05T01:21:08","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-161-8-comentario-por-edwin-gonzalez-castillo\/"},"modified":"2016-10-04T20:21:08","modified_gmt":"2016-10-05T01:21:08","slug":"san-marcos-161-8-comentario-por-edwin-gonzalez-castillo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-marcos-161-8-comentario-por-edwin-gonzalez-castillo\/","title":{"rendered":"San Marcos 16:1-8 Comentario por Edwin Gonzalez-Castillo"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">&#8220;Ap&oacute;stol de los Ap&oacute;stoles&#8221;<\/p>\n<p>Debemos primeramente aclarar la definici&oacute;n de la palabra ap&oacute;stol como enviado o enviada, eliminando de esta manera las connotaciones jer&aacute;rquicas eclesiales que a dicho t&iacute;tulo se le han provisto. Es desde esta prerrogativa que podemos ver el rol de Mar&iacute;a Magdalena como la primera persona, seg&uacute;n el evangelio de Juan, en tener un encuentro con la tumba vac&iacute;a, el Cristo resucitado y por tanto, la primera enviada\/ap&oacute;stol del mensaje de la resurrecci&oacute;n. Aunque el evangelio de Lucas ha recibido m&aacute;s atenci&oacute;n respecto a la participaci&oacute;n de la mujer en el ministerio de Jes&uacute;s, no es menos cierto que el cuarto evangelio tambi&eacute;n acent&uacute;a dicha participaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El Jes&uacute;s de Juan presenta un discurso anti-patriarcal en relaci&oacute;n a la mujer. La conversaci&oacute;n de Jes&uacute;s con la mujer samaritana en el pozo, la acci&oacute;n liberadora de Jes&uacute;s con la mujer ad&uacute;ltera, su di&aacute;logo con Marta y Mar&iacute;a previo a la resurrecci&oacute;n de L&aacute;zaro, y su reacci&oacute;n a la mujer que unge sus pies, son algunas pinceladas de las aportaciones de la mujer en el cuarto evangelio. No ha de sorprendernos entonces la participaci&oacute;n activa de Mar&iacute;a Magdalena en el momento de la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s. Debemos recordar que la misma Mar&iacute;a yac&iacute;a junto a la cruz de Jes&uacute;s, acto que no debe pasar por desapercibido, puesto que contrario a la mayor&iacute;a de los disc&iacute;pulos que desparecieron y se alejaron de Jes&uacute;s, Mar&iacute;a Magdalena, junto a otras mujeres, tuvieron la gallard&iacute;a de permanecer fiel al lado del maestro.<\/p>\n<p>Es esta Mar&iacute;a la que se acerca primeramente a la tumba de Jes&uacute;s; su amor por su maestro era tal que no le import&oacute; la oscuridad de la noche, ni el impedimento de la piedra delante del sepulcro, para acercarse a su maestro. Era una costumbre de esta regi&oacute;n visitar la tumba de un ser querido durante los pr&oacute;ximos tres d&iacute;as de su muerte, exist&iacute;a la creencia de que el esp&iacute;ritu de la persona permanec&iacute;a en los alrededores durante dicho tiempo, luego se alejaba puesto que la descomposici&oacute;n hac&iacute;a que no se reconociera a la persona.<sup>1<\/sup> La participaci&oacute;n primaria de la mujer en el evento de la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s, no s&oacute;lo en este evangelio, sino tambi&eacute;n en los sin&oacute;pticos, es de suma importancia. La mujer en la sociedad judaica era considerada la raz&oacute;n del pecado del hombre, cuya &uacute;nica utilidad era el procrear y criar a los hijos. La participaci&oacute;n clave de la mujer en los evangelios denota un cambio de paradigma en cuanto al rol sociol&oacute;gico de la mujer. M&aacute;s importante a&uacute;n es la presentaci&oacute;n como testigos de la resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s, lo cual brinda a&uacute;n m&aacute;s fidelidad al texto, pues si no hubiese sido la realidad del evento, hubiese sido m&aacute;s infalible presentar a un hombre como testigo de la resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p>Al encontrarse la piedra removida de la tumba, Mar&iacute;a corre hacia donde los disc&iacute;pulos. Pedro y el otro disc&iacute;pulo entonces corren hacia la tumba. Este sentido de urgencia ante lo sucedido es razonable ya que cab&iacute;a la posibilidad de que el cuerpo hubiese sido robado, algo que era frecuente para este tiempo en Palestina. Al parecer era tan frecuente el hurto de cad&aacute;veres que el emperador Claudio decret&oacute; como pena de muerte la remoci&oacute;n de cuerpos de las tumbas. Es este temor el que lleva a Pedro y al otro disc&iacute;pulo a toda prisa hacia la tumba. Al llegar all&iacute; se percata Pedro de que los lienzos y el sudario est&aacute;n todav&iacute;a all&iacute;, al ver est&aacute; escena, el otro disc&iacute;pulo vio, y crey&oacute;. A diferencia de la resurrecci&oacute;n de L&aacute;zaro, quien al salir de la tumba todav&iacute;a estaba envuelto en sus lienzos, s&iacute;mbolos de la muerte que le hab&iacute;a cubierto, Jes&uacute;s ha dejado los lienzos all&iacute; como muestra de su victoria total sobre la muerte.<\/p>\n<p>A&uacute;n cuando se indica que el otro disc&iacute;pulo crey&oacute;, no vemos un cambio significativo en las acciones de los disc&iacute;pulos. Al parecer, seg&uacute;n el verso 9, los disc&iacute;pulos a&uacute;n no hab&iacute;an entendido las escrituras, y por tanto no podemos asumir que hayan sido ellos los portadores de la noticia de la resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p>El texto regresa al personaje de Mar&iacute;a Magadalena, esta vez aparece llorando junto al sepulcro, adicional a la muerte de Jes&uacute;s, ahora se a&ntilde;ade el desconsuelo de no saber d&oacute;nde est&aacute; su cuerpo. Mientras est&aacute; all&iacute; se produce la aparici&oacute;n de unos &aacute;ngeles, advirti&eacute;ndonos que algo divino acaba de ocurrir y a su vez record&aacute;ndonos las palabras de Jes&uacute;s a Natanael de que ver&iacute;a &aacute;ngeles &#8220;que suben y descienden sobre el hijo del hombre&#8221;,&nbsp; (1:51). <sup>2<\/sup> &Eacute;ste no es el &uacute;nico acontecimiento que presenta el cumplimiento de las expresiones previas por parte de Jes&uacute;s. Las l&aacute;grimas de Mar&iacute;a Magdalena nos hacen memoria de las palabras de Jes&uacute;s a sus disc&iacute;pulos al decirles: <em>&#8220;De cierto, de cierto os digo, que vosotros llorar&eacute;is y lamentar&eacute;is, y el mundo se alegrar&aacute;; pero aunque vosotros est&eacute;is tristes, vuestra tristeza se convertir&aacute; en gozo.&#8221;<\/em><\/p>\n<p>El cambio de tristeza a gozo ciertamente se lleva a cabo, luego de intercambiar unas palabras con los &aacute;ngeles, aparece Jes&uacute;s detr&aacute;s de Mar&iacute;a. Ella en el momento no le reconoce, en resonancia a las palabras de Jes&uacute;s sobre el pastor y sus ovejas (10:3-4), Mar&iacute;a reconoce a Jes&uacute;s cuando &eacute;ste le llama por su nombre.<\/p>\n<p>La comisi&oacute;n que le da Jes&uacute;s a Mar&iacute;a est&aacute; cargada de un alto simbolismo teol&oacute;gico. Jes&uacute;s ha llamado a sus disc&iacute;pulos hermanos, reafirmando as&iacute; las palabras del pr&oacute;logo que se&ntilde;alan que a todos los que le reciben, &#8220;les dio la potestad de ser hechos hijos de Dios&#8221;, (1:13). La muerte y&nbsp; resurrecci&oacute;n de Jes&uacute;s han hecho posible que seamos hermanos y hermanas de Jes&uacute;s, su sacrificio ha logrado que seamos adoptados por Dios como sus hijos e hijas.<\/p>\n<p>El amor de Mar&iacute;a Magdalena por Jes&uacute;s la hace receptora de un gran privilegio; no solo ha tenido la dicha de ver por primera vez al Cristo resucitado, sino que tambi&eacute;n tiene la oportunidad de ser la primera en anunciarlo. A trav&eacute;s de ella, Jes&uacute;s reconoce la importancia no s&oacute;lo de la mujer, sino tambi&eacute;n de aquellos y aquellas que han sido rechazados y rechazadas por la sociedad e incluso la iglesia. Es por medio de este acontecimiento, que Jes&uacute;s le da voz a los sin rostros de la sociedad y pone en manos de los marginados y marginadas la gran noticia de su resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p><sup>1<\/sup>George R. Beasley-Murray, <em>Word Biblical Commentary, Volume 36: John<\/em>, (Dallas, Texas: Word Books, Publisher, 1998). CD-ROM. Traducci&oacute;n propia.<br \/> <sup>2<\/sup>Neil M. Alexander, &#8220;Volume Nine: Luke; John.&#8221; <em>The New Interpreter&#8217;s Bible on CD-ROM. 2002.<\/em> Traducci&oacute;n propia.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;Ap&oacute;stol de los Ap&oacute;stoles&#8221; Debemos primeramente aclarar la definici&oacute;n de la palabra ap&oacute;stol como enviado o enviada, eliminando de esta manera las connotaciones jer&aacute;rquicas eclesiales que a dicho t&iacute;tulo se le han provisto. 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