{"id":28542,"date":"2016-10-04T20:23:00","date_gmt":"2016-10-05T01:23:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-21-14-15-20-comentario-por-julia-lambert-fogg\/"},"modified":"2016-10-04T20:23:00","modified_gmt":"2016-10-05T01:23:00","slug":"san-lucas-21-14-15-20-comentario-por-julia-lambert-fogg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-21-14-15-20-comentario-por-julia-lambert-fogg\/","title":{"rendered":"San Lucas 2:1-14, (15-20) Comentario por Julia Lambert Fogg"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La lectura para Nochebuena nos presenta dos escenarios: primero, una familia humilde est&aacute; en camino a Bel&eacute;n con la muchedumbre para ser contada en un censo imperial; y segundo, unos pastores sin nombre reciben noticias celestiales de salvaci&oacute;n en pleno campo.<\/p>\n<p>Los dos escenarios se unen en Bel&eacute;n, la ciudad del rey David, cuando llegan los pastores a ver al ni&ntilde;o humilde (vv. 15-20). Recordemos que David tambi&eacute;n fue un pastor humilde que se hizo famoso cuando se lanz&oacute; contra un gigante y le gan&oacute; (1 Sam 17). Dios escoge y ayuda, pues, a los humildes, pero somete a los poderosos.<\/p>\n<p>El tono del segundo cap&iacute;tulo de Lucas contrasta con el del primer cap&iacute;tulo. Parece una mera rese&ntilde;a de los hechos. &ldquo;Jos&eacute; subi&oacute; de Galilea&rdquo; (2:4); &ldquo;hab&iacute;a pastores en la misma regi&oacute;n&rdquo; (2:8); etc. Pero cuando profundizamos en la historia y el contexto de la narraci&oacute;n, entendemos mejor la posici&oacute;n social de la familia sagrada. Ellos son los humildes. La joven Mar&iacute;a no puede quedarse en casa en un lugar seguro y conocido durante su primer embarazo. Por un capricho del poder colonialista del imperio romano, la joven, en el &uacute;ltimo mes de su embarazo, camina con su esposo alrededor de 90 millas subiendo y bajando las monta&ntilde;as. Habr&aacute;n tardado unos nueve a diez d&iacute;as en llegar a Bel&eacute;n. Y no est&aacute;n solos. En las m&aacute;rgenes orientales del imperio, miles de jud&iacute;os se levantan y obedecen el edicto imperial. &ldquo;Con su brazo&rdquo; (1:51), el poderoso C&eacute;sar logra que se trasladen los humildes.<\/p>\n<p>Hoy en d&iacute;a muchas familias humildes, pobres o marginadas repiten un camino parecido. Caminan mandados por poderes fuera de su control, por un capricho de la ley, de la guerra, de la depresi&oacute;n econ&oacute;mica. Buscan trabajo; buscan un alquiler accesible; buscan dejar un barrio peligroso; buscan salidas y oportunidades para sus hijos. En Lucas 2:1-14 el sufrimiento del migrante y del refugiado contempor&aacute;neo coincide con el sufrimiento de la sagrada familia: una mujer que da a luz sin techo propio; un hombre que tiene que elegir entre la salud de su mujer y la obediencia a un censo imperial.<\/p>\n<p>Hist&oacute;ricamente, un censo imperial funcionaba como una manera de contar los recursos del emperador, el Augusto C&eacute;sar. C&eacute;sar empadrona a toda la gente para saber cu&aacute;ntos impuestos puede coleccionar por cabeza de cada uno de sus s&uacute;bditos. Los humildes de su imperio no valen como individuos ni como personas con familias; s&oacute;lo son n&uacute;meros en una cuenta, horas de trabajo que equivalen a tantas toneladas de granos para sus silos imperiales.<\/p>\n<p>En la narraci&oacute;n, el censo imperial sirve tambi&eacute;n para asociar a Jes&uacute;s de manera directa con &ldquo;la ciudad de David,&rdquo; Bel&eacute;n. Este v&iacute;nculo es importante tanto para San Lucas como para San Mateo. Los otros evangelistas solo asocian el ministerio de Jes&uacute;s con Galilea y con su base en Nazaret. Asociar a Jes&uacute;s con Bel&eacute;n se&ntilde;ala al lector que Jes&uacute;s es un nuevo David. Lucas desarrolla las esperanzas de los jud&iacute;os de que vendr&iacute;a un rey como David a derrotar al imperio romano y a liberar a los jud&iacute;os de la opresi&oacute;n econ&oacute;mica (2:4). Jes&uacute;s &ldquo;ser&aacute; grande, y ser&aacute; llamado Hijo del Alt&iacute;simo. El Se&ntilde;or Dios le dar&aacute; el trono de David, su padre;<strong><sup>&nbsp;<\/sup><\/strong>reinar&aacute; sobre la casa de Jacob para siempre y su Reino no tendr&aacute; fin&rdquo; (1:32-33). Con estos t&iacute;tulos y esperanzas Lucas presenta a Jes&uacute;s como un rival, no s&oacute;lo para el rey Herodes de Judea (Mt 2:7-16), sino tambi&eacute;n y sobre todo para el emperador romano, &ldquo;Augusto C&eacute;sar&rdquo; (Lc 2:1).<\/p>\n<p>Pero es m&aacute;s. En la narraci&oacute;n de San Lucas se levanta la causa del humilde ya antes del nacimiento de Jes&uacute;s. El tema del humilde contra el poderoso, con tono pol&iacute;tico y en abierto desaf&iacute;o al poder imperial, se desarrolla a lo largo de todo el evangelio. En el primer cap&iacute;tulo lo vemos en el embarazo de Elisabet, una mujer de edad avanzada que no hab&iacute;a podido tener hijos: &ldquo;pues nada hay imposible para Dios&rdquo; (1:37). Lo vemos tambi&eacute;n en la canci&oacute;n de Mar&iacute;a cuando dice de Dios que &ldquo;quit&oacute; de los tronos a los poderosos y exalt&oacute; a los humildes&rdquo; (1:52) y &ldquo;a los hambrientos colm&oacute; de bienes y a los ricos envi&oacute; vac&iacute;os&rdquo; (1:53). En la canci&oacute;n de Mar&iacute;a se manifiesta la opci&oacute;n de Dios por los pobres. Los pobres son quienes reciben la bendici&oacute;n de Dios: primero la vieja Elisabet (1:13), luego la joven &ldquo;encinta,&rdquo; Mar&iacute;a (1:31), y poco despu&eacute;s, los humildes pastores (2:11). El Salvador nace entre los humildes y es uno de ellos (2:11). En nuestro pasaje, Dios toma claramente el lado del <em>underdog<\/em> y del indefenso&mdash;los humildes&mdash;contra el imperio romano.<\/p>\n<p>Por todo esto la narraci&oacute;n de Nochebuena no es un cuento de ni&ntilde;os, clasificado como &ldquo;Apto para todo p&uacute;blico.&rdquo; San Lucas entiende las corrientes pol&iacute;ticas e incluye una cr&iacute;tica econ&oacute;mica en los detalles de su narraci&oacute;n. Si prestamos atenci&oacute;n a todos estos detalles, entendemos por qu&eacute; los pastores se llenan de gozo al recibir el anuncio ang&eacute;lico (2:14). Son ellos, los pastores&mdash;tal como el ni&ntilde;o Dios, que caminan sin casa, se acuestan a lado de sus animales, son vulnerables y humildes, y sirven al imperio solo como un n&uacute;mero, quienes reciben las &ldquo;nuevas de gran gozo&rdquo; (2:10) expresadas en la llegada de la salvaci&oacute;n de Dios (2:11).<\/p>\n<p>Dios entra al mundo a trav&eacute;s de una familia en camino. Entra en medio de la opresi&oacute;n colonialista, econ&oacute;mica y pol&iacute;tica del imperio romano contra los jud&iacute;os (2:1).<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lectura para Nochebuena nos presenta dos escenarios: primero, una familia humilde est&aacute; en camino a Bel&eacute;n con la muchedumbre para ser contada en un censo imperial; y segundo, unos pastores sin nombre reciben noticias celestiales de salvaci&oacute;n en pleno campo. 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