{"id":28562,"date":"2016-10-04T20:23:55","date_gmt":"2016-10-05T01:23:55","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-241-52-comentario-por-julia-lambert-fogg\/"},"modified":"2016-10-04T20:23:55","modified_gmt":"2016-10-05T01:23:55","slug":"san-lucas-241-52-comentario-por-julia-lambert-fogg","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-241-52-comentario-por-julia-lambert-fogg\/","title":{"rendered":"San Lucas 2:41-52 Comentario por Julia Lambert Fogg"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">En Lc 2:40 se nos dice de Jes&uacute;s: &ldquo;El ni&ntilde;o crec&iacute;a y se fortalec&iacute;a, se llenaba de sabidur&iacute;a y la gracia de Dios era sobre &eacute;l.&rdquo;<\/p>\n<p>Y en t&eacute;rminos muy parecidos en el v. 52: &ldquo;Jes&uacute;s crec&iacute;a en sabidur&iacute;a, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.&rdquo; San Lucas es el &uacute;nico evangelista que incluye una historia de Jes&uacute;s a los doce a&ntilde;os. Esta historia contesta la pregunta de c&oacute;mo era Jes&uacute;s de ni&ntilde;o. Esta pregunta era importante en el mundo antiguo, especialmente para los lectores griegos de San Lucas. La gente antigua cre&iacute;a que el car&aacute;cter de una persona era fijo, y que no cambiaba a lo largo de la vida. Contar c&oacute;mo era una persona y qu&eacute; hac&iacute;a de ni&ntilde;o o de joven era describir c&oacute;mo era de verdad. Por ejemplo, los bi&oacute;grafos antiguos no pod&iacute;an narrar las ense&ntilde;anzas de un fil&oacute;sofo famoso sin incluir tambi&eacute;n historias de su ni&ntilde;ez, justamente porque los actos de la ni&ntilde;ez eran los que demostraban el car&aacute;cter impecable y consistente de un l&iacute;der. Seg&uacute;n este relato de Lucas, a los doce a&ntilde;os Jes&uacute;s ya revela su vocaci&oacute;n de maestro y nos anticipa su rol de salvador.<\/p>\n<p>A los doce a&ntilde;os, Jes&uacute;s exhibe tres valores de su car&aacute;cter que Lucas quiere enfatizar. El primero es que Jes&uacute;s es inteligente y respetuoso. Se defiende en p&uacute;blico discutiendo con los maestros y los doctores de la Ley (v. 46). Su inteligencia y sabidur&iacute;a impresionan a mucha gente en el templo jud&iacute;o (v. 47). Pero tambi&eacute;n es educado. Participa en la conversaci&oacute;n sin interrumpir o desviarla. Lucas demuestra que ya a los 12 a&ntilde;os, Jes&uacute;s est&aacute; entre colegas.<\/p>\n<p>Es notable que en este contexto, el hecho de que Jes&uacute;s sea inteligente y crezca en sabidur&iacute;a no significa que pretenda controlar el discurso, ni que intente ganar la discusi&oacute;n, ni que quiera ense&ntilde;arles a sus mayores. Ser inteligente tampoco significa para Jes&uacute;s rebajar o subestimar a los otros l&iacute;deres con el prop&oacute;sito de ensalzarse o engrandecerse a s&iacute; mismo. La inteligencia y sabidur&iacute;a del hijo de Dios incluye la humildad respetuosa que lo lleva a sentarse en medio de los maestros para o&iacute;rlos y preguntarles (v. 46). De este modo Jes&uacute;s demuestra que es la personificaci&oacute;n de lo opuesto al orgullo. La humildad de un l&iacute;der era un rasgo que se valoraba mucho en el primer siglo.<\/p>\n<p>Con su inteligencia (v. 47) y sabidur&iacute;a (v. 52) Jes&uacute;s nos da un ejemplo importante. Jes&uacute;s muestra su car&aacute;cter haci&eacute;ndose presente con los otros, participando, y contribuyendo a una conversaci&oacute;n com&uacute;n. El ni&ntilde;o Jes&uacute;s respeta a los mayores <em>mientras<\/em> toma parte, escucha y hace buenas preguntas (v. 46). Muchos pastores y l&iacute;deres de hoy nos aprovechamos de los t&iacute;tulos que tenemos para elevarnos, o usamos nuestra inteligencia para manipular o humillar a los miembros de la congregaci&oacute;n. Elevarse a s&iacute; mismo va en contra del ejemplo del car&aacute;cter de Jes&uacute;s. Para seguir a Jes&uacute;s, debemos participar en conversaciones p&uacute;blicas sin humillar a nadie, con paciencia para las preguntas, y con la intenci&oacute;n de escuchar bien todos los puntos de vista y todas las experiencias distintas.<\/p>\n<p>El segundo ejemplo que el car&aacute;cter del ni&ntilde;o Jes&uacute;s ofrece a nuestras comunidades es que s&oacute;lo tiene doce a&ntilde;os cuando comienza a participar en las discusiones teol&oacute;gicas y en &ldquo;los negocios&rdquo; de la congregaci&oacute;n de su Padre (v. 49). Seguir a Jes&uacute;s incluye valorar las voces de los\/as j&oacute;venes. Los l&iacute;deres y las l&iacute;deres de cada congregaci&oacute;n (adultos, pastores, pastoras, directores, di&aacute;conos, padres y madres), como los maestros en el templo que contestaban las preguntas de Jes&uacute;s (v. 46), debemos invitar a los\/as j&oacute;venes a participar y a contribuir a la conversaci&oacute;n de nuestra comunidad de fe con lo que s&oacute;lo ellos\/as pueden aportar.<\/p>\n<p>Esta invitaci&oacute;n a los ni&ntilde;os y a los j&oacute;venes requiere una ense&ntilde;anza abierta y p&uacute;blica. Nos obliga a ense&ntilde;arles a todas las personas&mdash;a adultos y j&oacute;venes por igual&mdash;a participar en las conversaciones de manera honesta y respetuosa para promover el bien de toda la comunidad de fe. La mejor forma de invitar a los\/as j&oacute;venes a participar es teniendo una conversaci&oacute;n abierta con la congregaci&oacute;n a la que j&oacute;venes pueden unirse. Los\/as j&oacute;venes s&oacute;lo pueden aprender participando en la conversaci&oacute;n de la congregaci&oacute;n. Se requiere un esp&iacute;ritu paciente y la disponibilidad de todos y todas para ser mentores de otras personas. De esta forma, los\/as j&oacute;venes aprender&aacute;n de peque&ntilde;os\/as a o&iacute;r con atenci&oacute;n a las otras personas de la congregaci&oacute;n y a hacer preguntas sin dominar la conversaci&oacute;n ni herir a quienes tienen otras formas de pensar. Para que haya una familia de fe, es necesario que ante todo demos el ejemplo los l&iacute;deres y las l&iacute;deres practicando una conversaci&oacute;n abierta y ense&ntilde;ando a los dem&aacute;s a practicarla.<\/p>\n<p>El tercer aspecto del car&aacute;cter del ni&ntilde;o Jes&uacute;s que Lucas enfatiza es que es capaz de obedecer al mismo tiempo a sus padres y a su &ldquo;Padre&rdquo; Dios (v. 51). Una manera de entender a Jes&uacute;s como hijo de Dios es verlo como una excepci&oacute;n, un ser humano perfecto a quien nosotros y nosotras no podemos ni deber&iacute;amos intentar imitar. Pero en este pasaje tenemos a un Jes&uacute;s ni&ntilde;o, a un joven &ldquo;negociando&rdquo; y buscando responder al mismo tiempo a la llamada de Dios y a los deberes filiales exigidos por la sociedad humana. Para San Lucas, el hecho de que Jes&uacute;s quiera seguir su vocaci&oacute;n como hijo de Dios no significa que deba maldecir a sus padres ni faltarle el respeto a la familia humana. Jes&uacute;s &ldquo;les estaba sujeto a sus padres&rdquo; (v. 51), a la vez que estaba &ldquo;en los negocios de&rdquo; su Padre Dios (v. 49). Muchos de nuestros j&oacute;venes (lo mismo que nuestros adultos, abuelos\/as, padres, madres, pastores y pastoras) no saben mantener el equilibrio entre alabar y seguir a Dios y respetar y obedecer a los padres y a la comunidad. Pero San Lucas nos recuerda que los dos valores (respetar a los padres y obedecer a Dios) son importantes. La cuesti&oacute;n es c&oacute;mo ayudamos a nuestra gente a &ldquo;negociar&rdquo; ese equilibrio de deberes.<\/p>\n<p>Finalmente, notemos que hay mucho movimiento en los primeros dos cap&iacute;tulos del evangelio de San Lucas. Aqu&iacute;, la familia va y viene de Jerusal&eacute;n para celebrar la Pascua. Antes del alumbramiento, Maria visit&oacute; la casa de Elizabet; Mar&iacute;a y Jos&eacute; fueron a Bel&eacute;n y volvieron a Nazaret; pastores van y vienen del campo a la ciudad; Mar&iacute;a y Jos&eacute; viajan con el beb&eacute; al templo para presentarlo y vuelven. Notemos que no hay descanso. No hay nadie en los dos primeros cap&iacute;tulos de San Lucas que se mantenga sentado y sin hacer otra cosa m&aacute;s que observar. Parece que todo el mundo est&aacute; en moci&oacute;n, yendo y viniendo, caminando, cambiando de lugar. La emoci&oacute;n y la energ&iacute;a de la llegada de Cristo &ldquo;burbujea&rdquo; aqu&iacute; en las Escrituras del mismo modo en que lo hace en nuestras casas en Navidad. En medio de las idas y venidas, nos damos cuenta de que la creaci&oacute;n est&aacute; en moci&oacute;n para acercarse al rey del universo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En Lc 2:40 se nos dice de Jes&uacute;s: &ldquo;El ni&ntilde;o crec&iacute;a y se fortalec&iacute;a, se llenaba de sabidur&iacute;a y la gracia de Dios era sobre &eacute;l.&rdquo; Y en t&eacute;rminos muy parecidos en el v. 52: &ldquo;Jes&uacute;s crec&iacute;a en sabidur&iacute;a, en estatura y en gracia para con Dios y los hombres.&rdquo; San Lucas es el &uacute;nico &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-241-52-comentario-por-julia-lambert-fogg\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Lucas 2:41-52 Comentario por Julia Lambert Fogg&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28562","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28562","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28562"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28562\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28562"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28562"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28562"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}