{"id":28575,"date":"2016-10-04T20:24:27","date_gmt":"2016-10-05T01:24:27","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-37-18-comentario-por-diana-rocco-tedesco\/"},"modified":"2016-10-04T20:24:27","modified_gmt":"2016-10-05T01:24:27","slug":"san-lucas-37-18-comentario-por-diana-rocco-tedesco","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-37-18-comentario-por-diana-rocco-tedesco\/","title":{"rendered":"San Lucas 3:7-18 Comentario por Diana Rocco Tedesco"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Con el bautismo comienza al mismo tiempo nuestra liberaci&#243;n y la nueva responsabilidad que tenemos los cristianos hacia la historia del Reino que llegar&#225;, pero que ya est&#225; aqu&#237;, seg&#250;n una de las f&#243;rmulas m&#225;s parad&#243;jicas del cristianismo neotestamentario.<\/p>\n<p>Juan nos responsabiliza por nuestras acciones en este tiempo que ya es el tiempo de Dios: una &#233;tica s&#243;lida es la respuesta a la inquietud de aquellos que escuchan.<\/p>\n<p>Optar por los pobres, repartir nuestros bienes equitativamente&#8211;y eso incluye nuestros dones que no deben esconderse y en cambio deben ponerse al servicio de la comunidad. Y en este modo de obrar estamos todos y todas incluidos: los que tenemos mucho, los que tenemos poco, los soldados, los cobradores de impuestos&#8230; todos; a&#250;n los que nosotros no perdonar&#237;amos, ni pensar&#237;amos incluir en el Nuevo Reino, est&#225;n invitados a formar parte de &#233;l.<\/p>\n<p>Para que llegue el UNO, el Mes&#237;as, debemos estar preparados. Para que reine la justicia, debemos ser justos. La f&#243;rmula es sencilla. Pero dif&#237;cil de llevar a cabo.<\/p>\n<p>Ahora bien, nos preguntamos con sinceridad, &#191;c&#243;mo se puede lograr esto metidos como estamos en un sistema absolutamente injusto, que denigra al que no tiene, lo insulta, lo margina, o lo empuja por el camino de la droga, la ilegal y la legal? Porque, &#191;no estamos siendo drogados tambi&#233;n a trav&#233;s de los medios de comunicaci&#243;n? &#191;No nos quieren convertir solamente en consumidores aislados socialmente? &#191;No vivimos en democracias ficticias, donde unos pocos se reparten la riqueza que pertenece a todos?<\/p>\n<p>Pues Juan el Bautista nos insta a obrar &#233;ticamente en medio de un mundo injusto.<\/p>\n<p>No es f&#225;cil. Nadie lo dice, y mucho menos Juan&#8230; pero si cada cual en su lugar cumple con el mandato, comenzaremos a cambiar este mundo y estaremos preparados para recibir la nueva visita&#8230;la del Maestro, la del Justo entre los Justos, aqu&#233;l que es la Vida Eterna, en lugar de vivir un momento iluso de felicidad comprado al precio de nuestras vidas.<\/p>\n<p>Los publicanos eran funcionarios del imperio romano y de las autoridades locales, que recaudaban los impuestos. Desde ese puesto pod&#237;an hacer su trabajo honestamente, o, muy f&#225;cilmente, extorsionar a los pobres, cobrando de m&#225;s y&nbsp; qued&#225;ndose con una tajada. En realidad realizaban un trabajo muy necesario para que el sistema funcionara, pero que abruma al campesinado pobre de Palestina, con impuestos abusivos. Sin embargo, Jes&#250;s no los ignora y gana a algunos para su movimiento&#8230;Zaqueo, Mateo, son dos buenos ejemplos&#8230; Es decir, lo que Juan y Jes&#250;s mismo quieren, no es discriminar por lo que somos, sino exhortarnos a ser diferentes, a vivir como si el Reino ya hubiera comenzado, con justicia, mientras por otro lado pedimos &#8220;Venga tu Reino&#8221;, una y otra vez.<\/p>\n<p>Juan nos dice: se pueden podar las ramas viejas de un &#225;rbol, pero si las ra&#237;ces est&#225;n podridas no hay nada que hacer&#8230; Ese &#225;rbol no sirve m&#225;s que para le&#241;a. Hay situaciones estructurales de pecado, como la del &#225;rbol seco. Un r&#233;gimen econ&#243;mico que produce pobres cada vez m&#225;s pobres y ricos cada vez m&#225;s ricos es una estructura de pecado; por lo tanto hay que desecharlo. Un r&#233;gimen pol&#237;tico que no da participaci&#243;n al pueblo, que se sostiene sobre el crimen y la corrupci&#243;n, es tambi&#233;n un pecado institucional, y tampoco sirve. El mensaje de Jes&#250;s, como el de Juan el Bautista, no llama s&#243;lo a la conversi&#243;n personal; esboza tambi&#233;n un proyecto de transformaci&#243;n de la sociedad. Y all&#237; s&#237; hay discriminaci&#243;n: se opta por los pobres, por los marginales, por los diferentes, por los &#8220;impuros&#8221;, para decirlo en el lenguaje de la &#233;poca.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup> Y dec&#237;a a las multitudes que sal&#237;an para ser bautizadas por &#233;l: &#8212; &#161;Generaci&#243;n de v&#237;boras!, &#191;qui&#233;n os ense&#241;&#243; a huir de la ira venidera? <sup>8<\/sup> Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento y no comenc&#233;is a decir dentro de vosotros mismos: &#8220;Tenemos a Abraham por padre&#8221;, porque os digo que Dios puede levantar hijos a Abraham aun de estas piedras. <sup>9<\/sup> Adem&#225;s, el hacha ya est&#225; puesta a la ra&#237;z de los &#225;rboles; por tanto, todo &#225;rbol que no da buen fruto se corta y se echa al fuego.<\/p>\n<p>Muchos de los que o&#237;an a Juan, cre&#237;an y lo ve&#237;an&nbsp; como a un nuevo profeta. Trataban de corregir el rumbo de su vida, ya que no pod&#237;an cambiar la situaci&#243;n de opresi&#243;n creada por el imperio de turno, pero s&#237; era posible cambiar el entorno inmediato.<\/p>\n<p>Pero muchos pensaban en una salvaci&#243;n casi autom&#225;tica, por pertenecer al pueblo elegido. Se consideraban hijos de Abraham (v. 8), y por lo tanto, elegidos, pero Juan sugiere que verdaderamente son descendientes de la serpiente, la que destruye todas las cosas buenas. Constantemente el pasaje nos remite al segundo relato de creaci&#243;n (G&#233;nesis 2:4b-3:24), donde la oportunidad de vivir en el Para&#237;so se pierde por la desobediencia del ser humano que prefiere elegir el mal, a pesar de tener la posibilidad de optar por el bien.<\/p>\n<p>Pero inversamente a la dureza de sus palabras, a las amenazas de castigo por creer que la salvaci&#243;n es autom&#225;tica y un derecho, la esperanza no cae. Tenemos nuevamente la posibilidad de la elecci&#243;n&#8230; Con la ayuda del Maestro, el que viene despu&#233;s de Juan, seremos bautizados en el Esp&#237;ritu Santo y entonces s&#237;, seremos salvos. Juan nos previene: no demos por sentada la salvaci&#243;n, solamente porque asistimos puntualmente a la Iglesia. Debemos proponernos la salvaci&#243;n, debemos proponernos el cambio, el actuar justo, para apresurar la llegada plena del Reino. Se nos est&#225; ofreciendo, gratis (por gracia, dir&#237;a Pablo), una segunda oportunidad.<\/p>\n<p>&#8220;&#191;Qui&#233;n os ense&#241;&#243; a huir de la ira venidera?&#8221; (v. 7c). No hay rinc&#243;n al que podamos huir &#8230; si nuevamente elegimos el pecado y vivir fuera de Su gracia, vendr&#225; la ira; no la salvaci&#243;n.<\/p>\n<p>Y tambi&#233;n Juan habla, por esto mismo, del poder de Dios, que puede levantar hijos de Abraham a&#250;n de las piedras que est&#225;n a sus pies. Si Dios puede traer vida &#8212; vida sagrada &#8212; a una piedra, tambi&#233;n puede re-santificar las vidas de jud&#237;os y no jud&#237;os o redimir hasta a las personas m&#225;s terribles, es decir, puede acercarse a gentiles y extranjeros y unirlos a la familia de fe. Todos somos parte del pueblo elegido, o por lo menos tenemos la oportunidad de serlo.<\/p>\n<p>Porque viene el Reino, pero tambi&#233;n el juicio. El le&#241;ador no tiene m&#225;s que preparar el hacha y ya no habr&#225; m&#225;s oportunidades para el &#225;rbol que no rinde frutos, pues ser&#225; quemado. Profetas del Antiguo Testamento a menudo utilizaron met&#225;foras parecidas (Isa&#237;as 10:33-34; Isa&#237;as 66:24; Malaqu&#237;as 4:1), seguramente conocidas por los oyentes de Juan.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup> La gente le preguntaba, diciendo: &#8211;Entonces, &#191;qu&#233; haremos? <sup>11<\/sup> Respondiendo, les dec&#237;a: &#8211;El que tiene dos t&#250;nicas, d&#233; al que no tiene; y el que tiene qu&#233; comer, haga lo mismo. <sup>12<\/sup> Vinieron tambi&#233;n unos publicanos para ser bautizados, y le dijeron: &#8211;Maestro, &#191;qu&#233; haremos? <sup>13<\/sup> &#201;l les dijo: &#8211;No exij&#225;is m&#225;s de lo que os est&#225; ordenado. <sup>14<\/sup> Tambi&#233;n le preguntaron unos soldados, diciendo: &#8211;Y nosotros, &#191;qu&#233; haremos? Les dijo: &#8211;No hag&#225;is extorsi&#243;n a nadie, ni calumni&#233;is; y contentaos con vuestro salario.<\/p>\n<p>Al principio, la respuesta de Juan parece una respuesta peque&#241;a para un problema tan grande. Juan podr&#237;a haber propuesto algo m&#225;s heroico, o m&#225;s dif&#237;cil &#8212; compartir comida y ropa parece demasiado f&#225;cil. Pero no lo es. Seguimos siendo la sociedad del desperdicio, la que tira, la que no guarda para&nbsp; el que no tiene. Lo que Juan dice es parecido a lo que Jes&#250;s pedir&#225; al joven rico: &#8220;Vende todo lo que tienes, y dalo a los pobres&#8221; (Lucas 18:22). La fe en el Reino y en su Maestro, que recibimos por gracia, debe incluir &#8211;y lo decimos una vez m&#225;s&#8211; una preocupaci&#243;n social por los pobres y los menospreciados y Lucas busca enfatizar este punto a lo largo de todo su Evangelio (Lucas 6:30; 12:33; 14:12-14; 16:9; 18:22).<\/p>\n<p>Mientras que pocos de nosotros y nosotras nos consideramos ricos, el siempre creciente problema de la obesidad, que se ha vuelto un mal social, demuestra que disfrutamos m&#225;s de la comida de lo que debemos &#8212; m&#225;s, a&#250;n, de lo que nuestros cuerpos pueden tolerar. Enormes armarios r&#225;pidamente se llenan de ropa innecesaria. Nos llenamos de cosas que son innecesarias o prescindibles. Juan clama que examinemos nuestras necesidades verdaderas y que compartamos con los que tienen menos y nos previene que nuestro destino eterno est&#225; en juego.<\/p>\n<p>&#8220;Vinieron tambi&#233;n unos publicanos (telonai &#8212; recaudadores) para ser bautizados, y le dijeron: &#8211;Maestro, &#191;qu&#233; haremos?&#8221; (v. 12). Lo m&#225;s probable es que fueran jud&#237;os que hab&#237;an conseguido el puesto de cobrar impuestos para el Imperio o para las autoridades idumeas. Juan contesta simplemente, &#8220;No hag&#225;is extorsi&#243;n a nadie.&#8221; Con una f&#243;rmula tan sencilla, empezar&#237;amos a recorrer el camino que facilitar&#237;a la salida de este sistema opresivo, que se mofa de los que buscan trabajo, que descarta a los que no consumen, que oprime a los pobres.<\/p>\n<p>Juan se dirige tambi&#233;n a los soldados, los que detentan el poder de la destrucci&#243;n. En un mundo globalizado, donde la guerra es un negocio pr&#243;spero&#8230; &#191;qu&#233; pasar&#237;a con un pedido &#233;tico al poder? Juan se dirige a los soldados, nosotros tambi&#233;n a los que fabrican soldados y guerras para proteger sus ganancias, es decir al sistema en s&#237; mismo. Matan a miles de seres humanos, soldados y civiles, porque da ganancia. &#191;A qui&#233;nes? &#191;Falta petr&#243;leo? Pues con una guerra lo conseguimos. Y adem&#225;s ganamos dinero con la venta de armas. &#191;Se cometen actos contra la democracia en muchos pa&#237;ses? Pues favorezcamos la aparici&#243;n de una guerra, y nos aseguramos una fuente de ganancias segura: la de venta de armas y encima seguimos conquistando espacios (o mejor, consumidores).<\/p>\n<p>En el vers&#237;culo 8, Juan dice &#8220;Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento.&#8221;&nbsp; Para Juan, el arrepentimiento consiste en amar al pr&#243;jimo como a si mismo. (Recordemos la par&#225;bola del Buen Samaritano, Lucas 10:25-37.) &#191;D&#243;nde quedan las ganancias, las conquistas, las muertes de ni&#241;os y civiles inocentes, la muerte de miles de soldados que creen que est&#225;n construyendo un sistema justo y no es as&#237;? Esta es la parte nodal del Evangelio&#8230; la que nos obliga a poner por obra el amor al pr&#243;jimo.<\/p>\n<p><sup>15<\/sup> Como el pueblo estaba a la expectativa, pregunt&#225;ndose todos en sus corazones si acaso Juan ser&#237;a el Cristo, <sup>16<\/sup>respondi&#243; Juan, diciendo a todos: &#8211;Yo a la verdad os bautizo en agua, pero viene uno m&#225;s poderoso que yo, de quien no soy digno de desatar la correa de su calzado; &#233;l os bautizar&#225; en Esp&#237;ritu Santo y fuego. <sup>17<\/sup>Su aventador est&#225; en su mano para limpiar su era. Recoger&#225; el trigo en su granero y quemar&#225; la paja en fuego que nunca se apagar&#225;.<\/p>\n<p>Ha pasado mucho tiempo desde que el pueblo jud&#237;o espera a un profeta que les anuncie la liberaci&#243;n.&nbsp; Es natural, pues, que se pregunten si Juan puede ser el que han estado esperando,&nbsp; si es acaso El&#237;as que ha vuelto a defenderlos&#8230;Cada uno de los escritores de los Evangelios, por lo tanto, hacen un esfuerzo para aclarar que Juan no es el Mes&#237;as. Hay pasajes en Hechos (por ejemplo 18:24ss) donde se nos dice que hab&#237;a conversos que s&#243;lo conoc&#237;an el bautismo de Juan. Juan el Bautista mismo no sabe si el Maestro es o no el Mes&#237;as. Todo es confuso. &#191;Qui&#233;n es el esperado, el que vive en el desierto y rechaza esta civilizaci&#243;n malvada y opresora, o el que viene y se mete entre la gente y vive junto a ellos, prometiendo un mundo nuevo? Juan responder&#225; esa pregunta seg&#250;n el Evangelio de Lucas:&nbsp;<\/p>\n<p>&#8220;Yo a la verdad, os bautizo en agua; pero viene uno m&#225;s poderoso que yo&#8221; (v. 16a). &#8220;El os bautizar&#225; en Esp&#237;ritu Santo y fuego&#8221; (v. 16b). Esto, que tambi&#233;n se puede traducir como &#8220;viento y fuego,&#8221; alude probablemente a la experiencia de Pentecost&#233;s (Hechos 2:1-4). Juan r&#225;pidamente se diferencia del que viene, seg&#250;n Lucas. El bautismo del que viene ser&#225; m&#225;s poderoso,&nbsp; Juan ni siquiera es digno de desatar la correa de su calzado, y el Mes&#237;as tendr&#225; el poder de juzgarnos. Juan s&#243;lo lo anuncia, para que estemos preparados.<\/p>\n<p>&#8220;Su aventador est&#225; en su mano para limpiar su era. Recoger&#225; el trigo en su granero y quemar&#225; la paja en fuego que nunca se apagar&#225;.&#8221; (v. 17). El aventador es una herramienta parecida a una pala con la que el granjero tira el grano al aire. El viento se lleva la paja, y deja el grano m&#225;s pesado.&nbsp; El ser humano nuevo, ser&#225; como el trigo bueno, que da cosecha abundante y comida a todo el mundo. El vacilante, la paja, ser&#225; consumida por el fuego. Anuncio fuerte y duro, pero necesario.<\/p>\n<p><sup>18<\/sup> Con &#233;stas y otras muchas exhortaciones anunciaba las buenas nuevas al pueblo (griego: euengelizeto &#8212; buenas noticias).&nbsp;<\/p>\n<p>Nos sorprende o&#237;r que las predicaciones de Juan sean &#8220;buenas noticias.&#8221; &#191;Palabras tan duras, son &#8220;buenas noticias&#8221;? Sin embargo, si analizamos bien, el mensaje de Juan contiene tambi&#233;n buenas noticias.<\/p>\n<p>La mala noticia es que el juicio comienza ya, no s&#243;lo el Reino: &#8220;el hacha ya est&#225; puesta a la ra&#237;z de los &#225;rboles&#8221; (v. 9) y &#8220;quemar&#225; la paja en fuego que nunca se apagar&#225;&#8221; (v. 17).<\/p>\n<p>La buena noticia es que el arrepentimiento que produce frutos, es redentor (v. 8)&nbsp; y que todos son abarcados por esa redenci&#243;n. No hay diferentes. Todos entran en la posibilidad de ser redimidos. Todos y todas pueden tener otra vez la oportunidad de elegir el camino estrecho que lleva a la salvaci&#243;n.<br \/>\n Aqu&#237;, tal como la Iglesia de hoy en general, reconocemos que las utop&#237;as como el amor, la paz y la justicia a&#250;n nos cautivan; pero que tambi&#233;n nos preocupan y mucho problemas concretos, tales como la discriminaci&#243;n, la intolerancia, el racismo, la incoherencia y el consumismo, entre otros. El Reino es una utop&#237;a v&#225;lida. El amor al pr&#243;jimo, la soluci&#243;n concreta.<\/p>\n<p>La carencia de esos grandes valores, el menosprecio de las utop&#237;as, llev&#243; a millones de personas a lo largo de la historia de la humanidad, a ser v&#237;ctimas de una muerte injusta y prematura por las guerras, el hambre, la sed, la injusticia, la emigraci&#243;n, los desplazamientos, la violencia, el odio, la tristeza, la desesperaci&#243;n&#8230; Pero somos hijos e hijas de Dios y como tales el Se&#241;or nos quiere felices ya en este mundo, injusto, cruel, necesario de cambios ahora. Por eso Jes&#250;s comprometi&#243; su vida para que la gente de este mundo goce de la &#8220;vida eterna&#8221;. Por eso Juan lo anuncia. La injusticia no puede matar la fe. Debemos lograr y luchar por la transformaci&#243;n de nuestra propia vida y as&#237;, la del mismo sistema, por dif&#237;cil que esto parezca. Dios con nosotros y nosotras, es la fuerza que nos gu&#237;a.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con el bautismo comienza al mismo tiempo nuestra liberaci&#243;n y la nueva responsabilidad que tenemos los cristianos hacia la historia del Reino que llegar&#225;, pero que ya est&#225; aqu&#237;, seg&#250;n una de las f&#243;rmulas m&#225;s parad&#243;jicas del cristianismo neotestamentario. 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