{"id":28585,"date":"2016-10-04T20:24:54","date_gmt":"2016-10-05T01:24:54","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-41-13-comentario-por-violeta-rocha-areas\/"},"modified":"2016-10-04T20:24:54","modified_gmt":"2016-10-05T01:24:54","slug":"san-lucas-41-13-comentario-por-violeta-rocha-areas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-41-13-comentario-por-violeta-rocha-areas\/","title":{"rendered":"San Lucas 4:1-13 Comentario por Violeta Rocha Areas"},"content":{"rendered":"<p>Lucas en el texto para este domingo y los otros evangelios sin&oacute;pticos (Mc 1:12-13 y Mt 4:1-11) nos ofrecen el relato de las tentaciones de Jes&uacute;s en el desierto despu&eacute;s de su bautismo realizado por Juan el Bautista.<\/p>\n<p class=\"Default\">En el evangelio de Juan lo encontramos en 6:15.26-34 y 7:1-4, con la diferencia de que la figura de Satan&aacute;s no es aut&oacute;noma.<\/p>\n<p class=\"Default\">En Lucas las tentaciones de Jes&uacute;s en el desierto marcan el inicio del ministerio de Jes&uacute;s en Galilea, por lo que las distintas estructuras propuestas para el evangelio seg&uacute;n Lucas, sit&uacute;an nuestro texto en lo que llaman preparaci&oacute;n del ministerio de Jes&uacute;s, como parte de una unidad literaria que se extiende del 3:1 al 4:13.<\/p>\n<p class=\"Default\">En el relato de Lucas las tentaciones tienen un orden diferente en relaci&oacute;n a Mateo, y la &uacute;ltima tentaci&oacute;n est&aacute; relacionada a Jerusal&eacute;n, en el pin&aacute;culo\/alero del templo. Las tres tentaciones est&aacute;n relacionadas con la realidad del contexto de Jes&uacute;s. Podr&iacute;amos hablar de una cierta jerarqu&iacute;a de las mismas en la propuesta de Lucas. Todo comienza con el hambre, implicando un poder sobre la naturaleza (abajo\/terrestre), para transformar la piedra en pan. Un nivel jer&aacute;rquico en el medio, el poder pol&iacute;tico sobre los reinos del mundo, <em>llev&aacute;ndolo a un alto monte<\/em>, a cambio de la idolatr&iacute;a. La &uacute;ltima en Jerusal&eacute;n, llev&aacute;ndolo al pin&aacute;culo\/alero del templo, desafi&aacute;ndolo a que se tire porque los &aacute;ngeles lo proteger&iacute;an. As&iacute; llegamos a la cima de la jerarqu&iacute;a de las tentaciones, al poder sobre la vida y la muerte.<\/p>\n<p class=\"Default\"><strong>Comentario <\/strong><\/p>\n<p class=\"Default\"><strong>vv.1-2 <\/strong>Jes&uacute;s lleno del Esp&iacute;ritu Santo sale del Jord&aacute;n para ir al desierto. Se nos especifica que adem&aacute;s del espacio, el tiempo es 40 d&iacute;as, durante los cuales el diablo (<em>diabolos<\/em>) lo pone a prueba. No ha comido y al final del tiempo tiene hambre. El inicio del relato resalta dos cosas: 1) la importancia del Esp&iacute;ritu Santo que va a manifestar Lucas en su obra, incluyendo Hechos de los Ap&oacute;stoles; y 2) los desplazamientos a nivel simb&oacute;lico tienen mucha fuerza, del Jord&aacute;n al desierto (<em>eremo<\/em>).<sup>1<\/sup> El desierto, con su significaci&oacute;n compleja, nos remite al Antiguo Testamento.<\/p>\n<p class=\"Default\"><strong>vv.3-4 <\/strong>El hambre va a determinar la primera tentaci&oacute;n, y sugiere que pudo haber sido cuando ya estaban avanzados los d&iacute;as de ayuno de Jes&uacute;s. <em>Si eres hijo de Dios, <\/em>dice el diablo, <em>di a esta piedra que se haga pan. <\/em>Se utiliza el sustantivo &ldquo;piedra&rdquo; en singular a diferencia de Mateo, que usa el sustantivo en plural. La respuesta de Jes&uacute;s evoca Dt 8:3, y nos hace pensar en el ejercicio del poder humano que es capaz de transformar\/alterar la naturaleza, disponiendo de ella a su antojo. La respuesta de Jes&uacute;s no invalida la necesidad del alimento para responder a la necesidad fundamental humana, sino que hace crecer su significado, lo ampl&iacute;a.<\/p>\n<p class=\"Default\"><strong>vv.5-8 <\/strong><em>Luego lo llev&oacute; el diablo a un alto monte<\/em> (<em>anagagon<\/em>)<em>, <\/em>o sea que nuevamente se cambia de escenario, <em>y le mostr&oacute; en un momento todos los reinos de la tierra<\/em> (oikumene), t&eacute;rmino acorde con la ideolog&iacute;a imperial romana. En realidad Lucas en el original no menciona la palabra &ldquo;monte&rdquo;, pero la intenci&oacute;n es clara de contemplar los reinos desde lo alto. Hacer patente el poder pol&iacute;tico, social y econ&oacute;mico a cambio de la idolatr&iacute;a al diablo. La respuesta de Jes&uacute;s invierte los papeles de qui&eacute;n tiene la autoridad y qui&eacute;n debe ser adorado, <em>Al Se&ntilde;or tu Dios adorar&aacute;s, y solo a &eacute;l servir&aacute;s (<\/em>v.8).<\/p>\n<p class=\"Default\"><strong>vv.9-12 <\/strong><em>Entonces<\/em><em> lo llev&oacute; a Jerusal&eacute;n, <\/em>o sea que se realiza un nuevo desplazamiento hacia otra altura. Isabel G&oacute;mez Acebo, biblista espa&ntilde;ola, menciona en su comentario sobre el evangelio seg&uacute;n Lucas<sup>2<\/sup> que <em>s<\/em>eg&uacute;n Josefo, dicho alero estaba tan cortado a pico, que produc&iacute;a v&eacute;rtigos a las personas que sub&iacute;an a &eacute;l y se asomaban hacia abajo. El diablo hace uso del Salmo 91:11-12 donde se asegura el cuidado y protecci&oacute;n de Dios. Llama la atenci&oacute;n que el diablo diga: <em>En las manos te sostendr&aacute;n, para que no tropieces con tu pie en piedra <\/em>(v.11). La primera prueba sugiere convertir la piedra en pan, y en la &uacute;ltima prueba la piedra puede ser causa de tropiezo o muerte. El <em>Comentario B&iacute;blico Latinoamericano del Nuevo Testamento<\/em><sup>3<\/sup> se&ntilde;ala que el pin&aacute;culo\/alero desde el que el diablo tienta a Jes&uacute;s para que se tire hacia la explanada del templo, era, seg&uacute;n la literatura rab&iacute;nica, el lugar donde aparecer&iacute;a el Mes&iacute;as. En su respuesta Jes&uacute;s cita Dt 6:16, recordando tambi&eacute;n a Ex17:2.<\/p>\n<p class=\"Default\"><strong>v.13 <\/strong>El diablo, al agotar sus pruebas, se aparta de &eacute;l <em>por un tiempo<\/em> (<em>kairon<\/em>). Es importante notar c&oacute;mo Lucas hace uso de los tiempos para encuadrar su relato, y de all&iacute; la importancia de usar <em>kairon<\/em>, que tambi&eacute;n significa &ldquo;tiempo de Dios.&rdquo; El acusador volver&aacute; en el relato de la pasi&oacute;n (22, 3.53), pero la victoria del Cristo es ya definitiva.<\/p>\n<p class=\"Default\"><strong>Pistas hermen&eacute;uticas para la predicaci&oacute;n <\/strong><\/p>\n<p class=\"Default\"><strong>El poder sobre otros versus el poder del servicio. <\/strong>Como seres humanos vivimos tensiones entre nuestras necesidades y nuestras responsabilidades con los dem&aacute;s, con nosotros\/as mismos\/as, con Dios y lo que nos rodea. Esta tensi&oacute;n debe ser asumida con la conciencia de que de alguna forma todos tenemos poder. Muchas veces ese poder lo usamos para alterar lo que nos circunda; algunas veces ser&aacute; inevitable y en otras ocasiones es premeditado. &iquest;C&oacute;mo entendemos las necesidades desde nuestra realidad? &iquest;Es que estas se convierten en la medida de todas las cosas, y las ubicamos en lugares donde el sentido de la vida se pierde, para dar lugar al sin sentido? El poder desmedido sobre otros, sobre las cosas, a&uacute;n sobre los principios &eacute;ticos m&aacute;s elementales nos pone en situaci&oacute;n de servidumbre. Una servidumbre que resulta tan sutil a veces que ni podemos percibirla. &iquest;A qui&eacute;n o a qu&eacute; servimos?<\/p>\n<p class=\"Default\"><strong>Nuestro recorrido existencial como espacio y tiempo de transformaci&oacute;n. <\/strong>Nuestro texto de estudio no s&oacute;lo nos presenta un recorrido espacial, sino tambi&eacute;n existencial: de una sustentaci&oacute;n por el pan, a la destrucci&oacute;n de la vida, la muerte. &iquest;No representar&aacute; la tercera invitaci&oacute;n del diablo, una forma de eludir la muerte? Lo que es claro es que las pruebas a Jes&uacute;s muestran la vulnerabilidad de la vida en su sentido m&aacute;s amplio. La humanidad de Jes&uacute;s nos desaf&iacute;a a recorrer espacial y existencialmente nuestra fragilidad y nuestras fortalezas. Jes&uacute;s decide no escapar a la muerte, ni a su condici&oacute;n humana. Est&aacute; claro que su poder es el del servicio, de la palabra liberadora y cr&iacute;tica, de mostrar que otro estilo de vida es posible para aquellos que han sido expulsados de la sociedad. Por eso comparte el hambre con ellos, pero tambi&eacute;n el pan, en esa perspectiva escatol&oacute;gica del banquete al que constantemente somos llamados hoy en d&iacute;a.<\/p>\n<p class=\"Default\">Despu&eacute;s del desierto Jes&uacute;s vuelve a Galilea, Lucas nos recuerda que lo hace por la fuerza del Esp&iacute;ritu, ense&ntilde;ando en las sinagogas (Lc 4:14-44). Esta presencia del Esp&iacute;ritu del Se&ntilde;or le hace proclamar su misi&oacute;n o programa en Lc 4:16-22.<\/p>\n<p> <\/p>\n<p class=\"Default\"><sup>1<\/sup> Para los israelitas el desierto es de gran importancia, a tal punto que en el hebreo se utilizan cuatro vocablos para nombrarlo: <em>midbar, horbah, arabah, jeshimon. <\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<sup>2<\/sup> <em>Lucas<\/em> (Estella: Verbo Divino, 2008).<\/p>\n<p><sup>3<\/sup> Estella: Verbo Divino, 2003.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Lucas en el texto para este domingo y los otros evangelios sin&oacute;pticos (Mc 1:12-13 y Mt 4:1-11) nos ofrecen el relato de las tentaciones de Jes&uacute;s en el desierto despu&eacute;s de su bautismo realizado por Juan el Bautista. 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