{"id":28606,"date":"2016-10-04T20:25:47","date_gmt":"2016-10-05T01:25:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-620-31-comentario-por-andres-albertsen\/"},"modified":"2016-10-04T20:25:47","modified_gmt":"2016-10-05T01:25:47","slug":"san-lucas-620-31-comentario-por-andres-albertsen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-620-31-comentario-por-andres-albertsen\/","title":{"rendered":"San Lucas 6:20-31 Comentario por Andr\u00e9s Albertsen"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">&#8220;El Reino del Rev&#233;s&#8221; es el nombre de una conocida canci&#243;n infantil de la cantautora argentina Mar&#237;a Elena Walsh, pero tambi&#233;n puede aplicarse al serm&#243;n del llano en el que Jes&#250;s proclama como dichosos a los pobres, a los que tienen hambre, a los que lloran y a los que son objeto de odio, expulsi&#243;n, insultos y desprecio.<\/p>\n<p><b>El Reino del Rev&#233;s<\/b><br \/>\nSi tuvi&#233;ramos que hacer nuestra propia lista de dichosos, seguramente mencionar&#237;amos a los ricos, a los que tienen las panzas llenas, a los que muestran sonrisas de oreja a oreja, a los famosos. Pero no puede ser casualidad que Jes&#250;s omita a los ricos, a los satisfechos, a los triunfadores. Jes&#250;s rechaza de manera frontal la ideolog&#237;a que confunde y justifica la riqueza como se&#241;al de bendici&#243;n divina, y la pobreza como un castigo.<\/p>\n<p>En contraposici&#243;n a tantos profetas de la prosperidad y consoladores molestos, Jes&#250;s reivindica a aquellos que no tienen ganas de celebrar nada ni tienen ganas de re&#237;rse ni tienen abundancia. Las bienaventuranzas de Jes&#250;s siempre han resultado desconcertantes e inquietantes para quienes se creen fuertes y suponen que est&#225;n al resguardo de todos los males, al menos si es que las escuchan.<\/p>\n<p>Porque en los ayes que siguen a las bienaventuranzas, Jes&#250;s parece decir que el que se cree fuerte es en realidad un pobre desgraciado que sufre una carencia importante. Tiene una tendencia a desarrollar una peligrosa carencia visual que le impide ver que necesita a Dios y a los dem&#225;s, una carencia auditiva que le impide escuchar la palabra de Dios y las demandas de los dem&#225;s, un defecto del habla que le impide rezar y alabar a Dios y formular sus peticiones a los dem&#225;s, un defecto en el momento de la acci&#243;n que le impide hacer el trabajo que Dios manda. El que se cree fuerte es un pobre desgraciado que supone que se basta a s&#237; mismo y que no necesita ni a Dios ni al pr&#243;jimo.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>En cambio las bienaventuranzas siempre han infundido esperanza y energ&#237;a en los oprimidos y perseguidos. Han causado una fuerte impresi&#243;n en todos los tiempos y lugares en que de verdad han sido escuchadas. Hasta es maravilloso que podamos volver a escucharlas hoy. El hecho mismo de que podamos escucharlas puede ser interpretado como una se&#241;al de que no est&#225; todo perdido<\/p>\n<p><b>El D&#237;a de Todos los Santos<\/b><br \/>\nEn este d&#237;a, el 1&#186; de noviembre, en la iglesia cat&#243;lico-romana se celebra a todos los santos que no tienen su propio lugar en el santoral pero que no obstante vivieron una vida ejemplar como cristianos y est&#225;n en condiciones de interceder ante Dios por nosotros, que por causa de nuestras fallas y pecados no tenemos el mismo acceso directo y privilegiado a nuestro Se&#241;or. A su vez el 2 de noviembre para la iglesia cat&#243;lico-romana es el D&#237;a de Todos los Fieles Difuntos, en que los cristianos podemos ayudar a los difuntos a reducir sus penas y acelerar su paso al cielo mediante la oraci&#243;n, los actos de caridad, las obras de misericordia y la participaci&#243;n en la misa.<\/p>\n<p>Para los luteranos el D&#237;a de Todos los Santos est&#225; emparentado con las dos celebraciones cat&#243;lico-romanas mencionadas arriba. Porque es un d&#237;a en que recuerdan a todos los muertos. Y no necesitan rezar para que salgan del purgatorio. Conf&#237;an en que est&#225;n en las manos de Dios y le dan gracias porque todos ellos siguen siendo parte de sus vidas y contribuyen a darles contenido y sentido. Y adem&#225;s todos ellos son santos, no porque hayan sido personas sobresalientes, sino porque los luteranos est&#225;n convencidos de que Dios los ama a todos y a todas y se los manifest&#243; a cada uno en el bautismo.<\/p>\n<p><b>Propuesta para el serm&#243;n<\/b><br \/>\nMe parece oportuno que en el D&#237;a de Todos los Santos tengamos que preguntarnos qu&#233; es lo que nos hace dichosos. Cada uno tiene una historia y est&#225; en deuda con quienes nos precedieron. Nuestro amor no pudo evitar la muerte del ser querido, pero la muerte no puso fin al amor. El amor sobrevive a la muerte del ser querido a trav&#233;s del pesar y la a&#241;oranza. Y el dolor de algunas personas es a veces tan grande no debemos defender ni justificar a Dios, sino que s&#243;lo podemos reclamar junto a ellas diciendo &#8220;Dios m&#237;o, Dios m&#237;o, &#191;por qu&#233; me has abandonado?&#8221; (Mt 27:46).<\/p>\n<p>A su vez el dolor de la p&#233;rdida de un ser querido puede hacernos personas m&#225;s verdaderas. El hecho de que la p&#233;rdida nos haga tocar fondo nos da mayor &#8220;profundidad&#8221;. El hecho de que nos haga descubrir lo ligados y atados que estamos a otras personas y lo malo que ser&#237;a llegar a la conclusi&#243;n de que es mejor estar solos nos da mayor &#8220;anchura&#8221;. Y el hecho de que en la p&#233;rdida indefectiblemente preguntemos por Dios nos da mayor &#8220;altura&#8221;. Sin estas p&#233;rdidas, que son inevitables en la vida, correr&#237;amos el riesgo de ser nada m&#225;s que torsos. Sin cabeza para pensar porque no habr&#237;amos aprendido a ponernos en el lugar de otros. Sin brazos para hacer el bien a los otros porque no sabr&#237;amos lo que se siente al sufrir una p&#233;rdida. Y sin piernas para echar a correr, porque no podr&#237;amos ver que otros necesitan que vayamos en su socorro.<\/p>\n<p>La verdadera dicha se corresponde mucho m&#225;s con el listado de las bienaventuranzas de Jes&#250;s de lo que imaginar&#237;amos en un primer momento. No se trata de eludir sino de afrontar los pesares, los dolores y las p&#233;rdidas que se crucen por nuestro camino como el precio que a veces hay que pagar por vivir de verdad y por comprometernos en serio en relaciones de amor con otras personas.<\/p>\n<p>Y si bien lo m&#225;s importante es vivir esta vida como Dios manda, la muerte no tiene la &#250;ltima palabra. Tambi&#233;n nosotros un d&#237;a estaremos en el cielo y alabaremos y daremos gracias a Dios por la eternidad en compa&#241;&#237;a de todos nuestros hermanos y hermanas ya fallecidos.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&#8220;El Reino del Rev&#233;s&#8221; es el nombre de una conocida canci&#243;n infantil de la cantautora argentina Mar&#237;a Elena Walsh, pero tambi&#233;n puede aplicarse al serm&#243;n del llano en el que Jes&#250;s proclama como dichosos a los pobres, a los que tienen hambre, a los que lloran y a los que son objeto de odio, expulsi&#243;n, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-620-31-comentario-por-andres-albertsen\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Lucas 6:20-31 Comentario por Andr\u00e9s Albertsen&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28606","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28606"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28606\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}