{"id":28610,"date":"2016-10-04T20:25:56","date_gmt":"2016-10-05T01:25:56","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-71-10-comentario-por-joel-morales-cruz\/"},"modified":"2016-10-04T20:25:56","modified_gmt":"2016-10-05T01:25:56","slug":"san-lucas-71-10-comentario-por-joel-morales-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-71-10-comentario-por-joel-morales-cruz\/","title":{"rendered":"San Lucas 7:1-10 Comentario por Joel Morales Cruz"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Esta per&iacute;copa, como las otras que forman el ministerio de Jes&uacute;s en Galilea (Lucas 4:14-9:50), brota de la proclamaci&oacute;n del A&ntilde;o de Jubileo (cf. Lev&iacute;tico 25:8-55), el &ldquo;a&ntilde;o agradable&rdquo; anunciado por el Se&ntilde;or al comienzo de su obra p&uacute;blica despu&eacute;s de la tentaci&oacute;n en el desierto.<\/p>\n<p>Esta proclamaci&oacute;n se halla en Lucas 4:18-21. Forma el espinazo del mensaje y la obra de Jes&uacute;s seg&uacute;n este evangelista y tiene su origen en los textos de Isa&iacute;as (61:1-2; 58:6) que tratan de la restauraci&oacute;n y la vindicaci&oacute;n de Israel prometida a luz de su destierro. Jes&uacute;s, como el Hijo amado de Dios (Lc 3:22) y lleno del Esp&iacute;ritu (Lc 4:1,14) es quien cumple las Escrituras e inaugura el A&ntilde;o de Jubileo. Los relatos que proceden de este anuncio sirven como obra y prueba: los demonios son vencidos (4:31-37,41), los enfermos son sanados (4:38-40), y los que hab&iacute;an quedado alejados de la comunidad por raz&oacute;n de impureza (5:12-16), pecado (5:20-26), o alienaci&oacute;n social (5:27-32) son restaurados. Adem&aacute;s, Jes&uacute;s es quien expone y explica la ley a luz de la compasi&oacute;n de Dios hacia los pobres y marginalizados (5:33-6:11; 6:17-49) y reconstituye al Israel escatol&oacute;gico en el llamado de los doce ap&oacute;stoles (6:12-16).<\/p>\n<p><strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p><strong>v. 1: <\/strong>Despu&eacute;s del llamado &ldquo;discurso del llano&rdquo; en 6:17-49, Jes&uacute;s entr&oacute; la ciudad de Caperna&uacute;m, la cual, seg&uacute;n los evangelios sin&oacute;pticos, serv&iacute;a como la base de su ministerio en Galilea y fue el lugar donde Jes&uacute;s san&oacute; muchos enfermos y endemoniados (4:31-41; 5:17-26; cf. Mt 8:14-17; 9:1-8).<\/p>\n<p><strong>vv. 2-6a<\/strong>: Un centuri&oacute;n era un oficial romano a cargo de cien soldados. Este centuri&oacute;n probablemente serv&iacute;a bajo el rey de Galilea, Herodes Antipas, o era parte de la seguridad romana. En este caso, tambi&eacute;n era un &ldquo;temeroso de Dios.&rdquo; Durante el primer siglo, la poblaci&oacute;n jud&iacute;a se difundi&oacute; a trav&eacute;s del imperio romano y por un activo proselitismo, gan&oacute; convertidos entre los gentiles. Estos se sometieron a las doctrinas jud&iacute;as acerca de Dios y a las leyes y rituales judaicos, incluyendo la circuncisi&oacute;n, el sello del pacto entre Dios y el pueblo escogido. Hubo algunos que, mientras no se sometieron a los requisitos de la conversi&oacute;n, sin embargo, se sintieron atra&iacute;dos por la creencia en un solo Dios o las leyes morales del juda&iacute;smo. Estos asist&iacute;an a las sinagogas y en casos como el de este centuri&oacute;n, eran respetados por sus contribuciones a la comunidad jud&iacute;a, pero no eran considerados parte del pueblo del pacto.<\/p>\n<p>Esta historia es repetida en Mt 8:5-13, pero se diferencia en que aqu&iacute; en el evangelio seg&uacute;n Lucas, el centuri&oacute;n usa intermediarios para suplicarle a Jes&uacute;s, mientras que en Mateo, &eacute;l mismo va al Se&ntilde;or. La presencia de los ancianos de los jud&iacute;os aqu&iacute;, y luego de los amigos en v. 6, sirve para aumentar la tensi&oacute;n dram&aacute;tica en la historia y enfatizar el car&aacute;cter del centuri&oacute;n.<\/p>\n<p><strong>vv. 6b-8:<\/strong> Al mandar a los ancianos y a sus amigos a peticionar a Jes&uacute;s de su parte, el centuri&oacute;n, quien por su posici&oacute;n ten&iacute;a el derecho de demandar del jud&iacute;o lo que quisiera bajo la ocupaci&oacute;n romana, aqu&iacute; muestra y proclama que no tiene derecho de reclamo sobre Jes&uacute;s. Ni siquiera se considera digno de estar en su presencia. A&uacute;n m&aacute;s, como una persona bajo autoridad y quien ejerce autoridad, &eacute;l reconoce el poder y la autoridad de Jes&uacute;s. Solamente una palabra de Jes&uacute;s es necesaria para que su siervo sane.<\/p>\n<p><strong>vv. 9-10: <\/strong>Aqu&iacute; tenemos otro punto en cual la narrativa de Lucas es diferente a la de Mateo. Jes&uacute;s exclama, &ldquo;ni aun en Israel he hallado tanta fe.&rdquo; Mientras que en Mateo la frase forma parte de un contexto de cr&iacute;tica negativa acerca de la falta de fe en Israel (Mt 8:12, &ldquo;&hellip;pero los hijos del reino ser&aacute;n echados a las tinieblas de afuera; all&iacute; ser&aacute; el lloro y el crujir de dientes&rdquo;), en Lucas se enfatiza la calidad excepcional de la fe del gentil.<\/p>\n<p><strong>S&iacute;ntesis<\/strong><\/p>\n<p>Como las per&iacute;copas anteriores acerca del ministerio galileo de Jes&uacute;s, esta historia forma parte del cumplimiento del mensaje proclamado en Lucas 4:18-21 que se ha estado desarrollando en las grandes obras y ense&ntilde;anzas de Jes&uacute;s. &iquest;Pero c&oacute;mo figura esta narrativa en esa visi&oacute;n?<\/p>\n<p>Al inaugurar su ministerio ese d&iacute;a en la sinagoga de Nazaret, Jes&uacute;s se retrotrajo a las palabras del profeta Isa&iacute;as, en particular, a esa parte de Isa&iacute;as donde la vindicaci&oacute;n de Israel es prometida&mdash;las buenas nuevas anunciadas a los pobres, los ciegos recuperando la visi&oacute;n, los oprimidos siendo liberados, etc. Pero as&iacute; como la promesa dada a Abraham habr&iacute;a de ser para la bendici&oacute;n de todos los pueblos de la tierra (Gn 12:3), la renovaci&oacute;n de Israel despu&eacute;s de su derrota y destierro habr&iacute;a de rebosar y extenderse hacia el mundo entero (Is 42:1-9; 49:6; 51:4-6; 56:3-8).<\/p>\n<p>El evangelio seg&uacute;n San Lucas pone atenci&oacute;n particular sobre los marginalizados de la sociedad de esa &eacute;poca: las mujeres, los pobres, los enfermos, y los excluidos. En esta historia, vemos que la restauraci&oacute;n de Israel puesto de pie por el Se&ntilde;or ahora se extiende m&aacute;s all&aacute; del pueblo de Israel e incluye al gentil&mdash; &iexcl;y en este caso a un representante del poder opresor! El centuri&oacute;n es elogiado por su fe y disfruta de los beneficios de la obra redentora. Los que han estado ajenos del pueblo &ndash;sea por enfermedad, por iniquidad, o por nacimiento, ahora son tra&iacute;dos cerca por nada menos ni nada m&aacute;s que el ministerio y la persona del profeta Jes&uacute;s&mdash;un profeta que, como tambi&eacute;n dice en el evangelio seg&uacute;n Lucas, ha de sufrir rechazo (4:24-30).<\/p>\n<p>Esta narrativa prefigura la historia contada en la segunda parte de la gran obra de Lucas, la del centuri&oacute;n Cornelio (Hch 10), otro &ldquo;temeroso de Dios.&rdquo; Este, respondiendo con fe hacia el mensaje dado por el ap&oacute;stol Pedro acerca el Mes&iacute;as jud&iacute;o crucificado y vindicado, representa las primicias de la cosecha entre los gentiles y el desarrollo de la visi&oacute;n universal de Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta per&iacute;copa, como las otras que forman el ministerio de Jes&uacute;s en Galilea (Lucas 4:14-9:50), brota de la proclamaci&oacute;n del A&ntilde;o de Jubileo (cf. 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