{"id":28617,"date":"2016-10-04T20:26:16","date_gmt":"2016-10-05T01:26:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-711-17-comentario-por-joel-morales-cruz\/"},"modified":"2016-10-04T20:26:16","modified_gmt":"2016-10-05T01:26:16","slug":"san-lucas-711-17-comentario-por-joel-morales-cruz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-711-17-comentario-por-joel-morales-cruz\/","title":{"rendered":"San Lucas 7:11-17 Comentario por Joel Morales Cruz"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Esta historia, que solamente cuenta el evangelista Lucas, sigue la cuerda del ministerio galileo como la realizaci&oacute;n y la promesa del Reino de Dios &mdash;anunciado, presente, y por venir.<\/p>\n<p>La historia es parte de la pintura que construye Lucas de Jes&uacute;s como el que inaugura el A&ntilde;o de Jubileo, dando libertad y sanidad al pueblo de Israel, resumiendo en s&iacute; mismo la Ley y los Profetas, como el Hijo amado lleno del Esp&iacute;ritu, que trae cerca a los que han sido alejados de la comunidad.<\/p>\n<p>&nbsp;<strong>Comentario<\/strong><\/p>\n<p>&nbsp;<strong>v. 11:<\/strong> No se da la raz&oacute;n de porqu&eacute; Jes&uacute;s iba a Na&iacute;n, un pueblo localizado casi 9 mi (14 km) al sur de Nazaret. Sin embargo, el autor del evangelio usa esta historia para enfocar en algunos aspectos del car&aacute;cter de Jes&uacute;s y seguir desenredando la identidad de este profeta de Galilea.<\/p>\n<p>&nbsp;<strong>v. 12:<\/strong> Una viuda en las sociedades antiguas (y en algunas de nuestros tiempos) era especialmente vulnerable.&nbsp; En una sociedad patriarcal, la identidad y la protecci&oacute;n de una mujer siempre estaban sujetas a su relaci&oacute;n con un hombre &mdash;primero su padre y sus hermanos, su esposo despu&eacute;s de casarse, y en la vejez, sus hijos. La mujer de nuestra historia era viuda y no viv&iacute;a bajo la protecci&oacute;n social o econ&oacute;mica de su marido. No hay menci&oacute;n de su padre o hermanos. Por el enfoque que se le da al &uacute;nico hijo, se puede presumir que no ten&iacute;a padres ni hermanos o que ya hab&iacute;an muerto. Sea como sea no es importante, dado que Lucas enfatiza la relaci&oacute;n entre la mujer y su hijo. La muerte del hijo la hab&iacute;a dejado en un estado desesperado. El estatus vulnerable de las viudas en Israel y en el mundo del Medio Oriente se ve a trav&eacute;s de la Biblia en varios aspectos. Era el deber de un hombre casarse con la viuda de su hermano para perpetuar su nombre y darle a la mujer un medio de protecci&oacute;n y acceso a propiedad (Dt 25:5-10; Rt 4). En las leyes de Israel se mandaba un cuidado particular hacia los m&aacute;s vulnerables, entre ellos, las viudas (Dt 24:17, 27:19; cf. 2 S 14:4-11). Dios mismo era quien las defender&iacute;a (Dt 10:18; Sal 146:9) y los que explotaban a las viudas eran especialmente condenados (Job 24:1-4; Sal 94:4-7; Is 10:1-4).<\/p>\n<p>&nbsp;<strong>vv. 13-14:<\/strong> Jes&uacute;s se compadeci&oacute; de la viuda; responde a la tragedia social y personal con compasi&oacute;n. En espa&ntilde;ol y otros idiomas que vienen del lat&iacute;n las palabras &ldquo;compadecerse&rdquo; y &ldquo;compasi&oacute;n&rdquo; significan &ldquo;sufrir junto&rdquo;&mdash;sentir con pasi&oacute;n. De manera semejante, la palabra que Lucas usa para denotar esta compasi&oacute;n lleva en s&iacute; el significado de ser movido en las entra&ntilde;as&mdash;en lo m&aacute;s profundo. Cuando esta palabra es usada en el Nuevo Testamento, se refiere a un sentimiento que mueve a la acci&oacute;n (Mt 18:27; Mc 6:34, 9:22; Lc 10:33, 15:20; Fil 2:1; Col 3:12). En otras palabras, la compasi&oacute;n no es un sentimiento simple o solitario, sino que es acompa&ntilde;ada con hechos que buscan aliviar el sufrimiento y hacer bien hacia el pr&oacute;jimo.<sup>1<\/sup> La compasi&oacute;n sin acci&oacute;n es emoci&oacute;n gastada.<\/p>\n<p><strong>v. 15:<\/strong> La resucitaci&oacute;n del hijo muerto evoca la revivificaci&oacute;n del hijo de la viuda de Sarepta a trav&eacute;s del profeta El&iacute;as (1 R 17:17-24). Por raz&oacute;n de su ministerio, sus milagros y su ascensi&oacute;n al cielo sin sufrir la muerte (2 R 2:11-12), El&iacute;as se transform&oacute; en una figura importante en el juda&iacute;smo desde el fin de la era del Antiguo Testamento hasta el primer siglo. Vemos esta transformaci&oacute;n en el libro de Malaqu&iacute;as 4:5-6, donde se espera el regreso de El&iacute;as antes del D&iacute;a de Jehov&aacute;. Escritos jud&iacute;os de la &eacute;poca de Jes&uacute;s y de la Iglesia Primitiva miraban hacia el regreso de El&iacute;as como el de quien habr&iacute;a de restaurar, juzgar, y reconciliar a las doce tribus de Israel. Su estatus escatol&oacute;gico todav&iacute;a es evidente en la costumbre de reservar un asiento y una copa para El&iacute;as durante la celebraci&oacute;n de la Pascua jud&iacute;a. En los evangelios, la figura del profeta es conectada con el ministerio de Juan el Bautista y su rol como predecesor de Jes&uacute;s (Mt 11:14; Mc 9:13; Lc 9:8). Como arquetipo, representa a los profetas en el Monte de Transfiguraci&oacute;n junto con Mois&eacute;s, que aparece all&iacute; como el representante de la Ley (Mt 17:1-9; Mc 9:2-8; Lc 9:28-36).<\/p>\n<p>Sin embargo, en Lucas tenemos otra imagen m&aacute;s de El&iacute;as. En 4:25, Jes&uacute;s compara el car&aacute;cter de su ministerio con el del profeta El&iacute;as, citando el mismo episodio de la mujer de Sarepta y prefigurando este milagro que se nos cuenta en la per&iacute;copa de Lc 7:11-17. Jes&uacute;s conducir&iacute;a su ministerio en el esp&iacute;ritu de El&iacute;as &mdash;trayendo sanidad y reconciliaci&oacute;n a los m&aacute;s vulnerables de la sociedad y, de acuerdo con las esperanzas de su &eacute;poca,&nbsp; inaugurando el D&iacute;a de Jehov&aacute;.<\/p>\n<p><strong>vv. 16-17:<\/strong> El &ldquo;miedo&rdquo; es la reacci&oacute;n de asombro hacia la presencia de lo milagroso. Este miedo no es el tipo de emoci&oacute;n que asusta y aleja, sino que es el asombro que inspira a la adoraci&oacute;n. Todos los que estaban alrededor &ldquo;glorificaban a Dios.&rdquo; Esta es una frase que Lucas usa para se&ntilde;alar las reacciones a las obras de Jes&uacute;s (2:20, 13:13, 23:47). El pueblo clama que &ldquo;Dios ha visitado a su pueblo.&rdquo; El mismo verbo es usado por Zacar&iacute;as en Lc 1:68 (&ldquo;Bendito el Se&ntilde;or Dios de Israel, que ha visitado y redimido a su pueblo&rdquo;) para describir la redenci&oacute;n de Israel anunciada por su hijo, Juan, y llevada a cabo por el Salvador. A trav&eacute;s de la compasi&oacute;n de Jes&uacute;s y sus acciones en favor de esta mujer marginalizada por la p&eacute;rdida de su hijo, el pueblo reconoce la presencia de Dios en medio suyo. Y en el esp&iacute;ritu de El&iacute;as, Dios ha comenzado a redimir a la gente.<\/p>\n<p><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<p><sup>1<\/sup> <em>Nuevo Diccionario B&iacute;blico<\/em> editado por J.D. Douglas y N. Hillyer (Buenos Aires: Ediciones Certeza, 1991) s.v. &ldquo;Compasi&oacute;n&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Esta historia, que solamente cuenta el evangelista Lucas, sigue la cuerda del ministerio galileo como la realizaci&oacute;n y la promesa del Reino de Dios &mdash;anunciado, presente, y por venir. La historia es parte de la pintura que construye Lucas de Jes&uacute;s como el que inaugura el A&ntilde;o de Jubileo, dando libertad y sanidad al pueblo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-711-17-comentario-por-joel-morales-cruz\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Lucas 7:11-17 Comentario por Joel Morales Cruz&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28617","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28617","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28617"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28617\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28617"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28617"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28617"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}