{"id":28657,"date":"2016-10-04T20:27:58","date_gmt":"2016-10-05T01:27:58","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1025-37-comentario-por-la-iniciativa-de-predicacion-hispano-latina\/"},"modified":"2016-10-04T20:27:58","modified_gmt":"2016-10-05T01:27:58","slug":"san-lucas-1025-37-comentario-por-la-iniciativa-de-predicacion-hispano-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1025-37-comentario-por-la-iniciativa-de-predicacion-hispano-latina\/","title":{"rendered":"San Lucas 10:25-37 Comentario por La Iniciativa de Predicaci\u00f3n Hispano-Latina"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Un experto en la ley le pregunta a Jes&uacute;s: &ldquo;Maestro, &iquest;haciendo qu&eacute; cosa heredar&eacute; la vida eterna?&rdquo; (v. 25).<\/p>\n<p>Sabiendo Jes&uacute;s que la intenci&oacute;n del experto en la ley era ponerlo a prueba, le contest&oacute; con otras dos preguntas: &ldquo;&iquest;Qu&eacute; est&aacute; escrito en la Ley? &iquest;C&oacute;mo lees?&rdquo; El experto en la ley contest&oacute; con una versi&oacute;n de uno de los textos m&aacute;s respetados y venerados del Antiguo Testamento, el <em>shem&aacute;: <\/em>&ldquo;Amar&aacute;s al Se&ntilde;or tu Dios con todo tu coraz&oacute;n, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente&rdquo;<sup>1<\/sup> (v. 27)<em>. <\/em>E inmediatamente el experto agreg&oacute;, citando Lev&iacute;tico 19:18: &ldquo;Y a tu pr&oacute;jimo como a ti mismo&rdquo; (v. 27).<\/p>\n<p>En los evangelios de Mateo y Marcos se registra una conversaci&oacute;n similar de Jes&uacute;s con un experto en la ley (Mt 22:34-40 y Mc 12:28-34), pero Lucas es el &uacute;nico lugar donde el experto en la ley hace una segunda pregunta que parece ser muy sincera: &ldquo;&iquest;Y qui&eacute;n es mi pr&oacute;jimo?&rdquo; Aunque los religiosos y expertos en la ley conoc&iacute;an la ley muy bien, su entendimiento de qui&eacute;nes eran las personas que deb&iacute;an ser consideradas como &ldquo;pr&oacute;jimo&rdquo; era muy limitado. Por esa raz&oacute;n Jes&uacute;s responde a la segunda pregunta del experto en la ley con la par&aacute;bola del &ldquo;Buen Samaritano,&rdquo; retando a los religiosos y expertos en la ley a expandir su entendimiento de qui&eacute;nes deb&iacute;an contar como &ldquo;pr&oacute;jimo.&rdquo;<\/p>\n<p>El camino de Jerusal&eacute;n a Jeric&oacute; era un camino de unos treinta y dos kil&oacute;metros (unas 19 millas) con una bajada de unos 700 metros (unas 765 yardas) sobre el nivel del mar hasta unos 400 metros (unas 437 yardas) bajo el nivel del mar Mediterr&aacute;neo.<sup>2<\/sup> Este camino era conocido como el &ldquo;Sendero Sangriento,&rdquo; porque era un camino muy peligroso. Era un camino desolado, y con &aacute;reas donde era f&aacute;cil para ladrones y delincuentes esconderse y esperar a sus v&iacute;ctimas. Las personas que ten&iacute;an que caminar por ese sendero lo hac&iacute;an con mucha cautela porque sab&iacute;an que era muy peligroso.<\/p>\n<p>El sacerdote y el levita vieron al hombre que estaba tirado en el camino, gravemente herido, pero se desviaron y siguieron de largo. &iquest;Por qu&eacute; el sacerdote y el levita no se detuvieron a ayudar al pobre hombre herido? Si el hombre hubiera muerto mientras el sacerdote o el levita le proporcionaban ayuda, eso les habr&iacute;a causado muchas inconveniencias. Los sacerdotes ten&iacute;an prohibido tocar un cad&aacute;ver excepto que fuera el de un pariente muy cercano y a&uacute;n as&iacute; ten&iacute;an que pasar por siete d&iacute;as de purificaci&oacute;n (Ezequiel 44:25-27). Por su parte el levita tambi&eacute;n habr&iacute;a quedado impuro por siete d&iacute;as si el hombre se hubiera muerto mientras lo ayudaba (N&uacute;meros 19:11-22).<sup>3<\/sup> Adem&aacute;s habr&iacute;an tenido que tomar muchos riesgos si se hubieran detenido a ayudar, pues ellos tambi&eacute;n pod&iacute;an haberse convertido en v&iacute;ctimas de los delincuentes. Parece, pues, que el sacerdote y el Levita ten&iacute;an razones v&aacute;lidas para no detenerse a ayudar al hombre herido, pero olvidaban que el mandamiento de Dios de amar a Dios y al pr&oacute;jimo como a nosotros mismos est&aacute; por encima de todo reglamento o estatuto establecido, aun en el caso de que fueran establecidos por Dios mismo. El mejor ejemplo de esto lo dio el propio Jes&uacute;s cuando san&oacute; enfermos en s&aacute;bado, el d&iacute;a establecido por Dios como d&iacute;a de reposo. Esta es la raz&oacute;n por la cual Jes&uacute;s dijo que estos dos mandamientos son los m&aacute;s importantes (Marcos 12:29-31). As&iacute; que por amor y misericordia val&iacute;a la pena enfrentar las inconveniencias que les pod&iacute;a haber causado el detenerse a ayudar al hombre herido. Pero es mucho m&aacute;s f&aacute;cil mirar a las personas en necesidad, desviarnos, y pasar de largo, mientras oramos pidi&eacute;ndole a Dios que tenga misericordia de ellas.<\/p>\n<p>Sin embargo, el samaritano estuvo dispuesto a enfrentar las inconveniencias que le causar&iacute;a el detenerse a ayudar al hombre herido. El samaritano le cur&oacute; las heridas y se las vend&oacute;. Luego lo mont&oacute; sobre su propia cabalgadura, lo llev&oacute; a un alojamiento y lo cuid&oacute;. No conforme con eso le pag&oacute; al due&ntilde;o del alojamiento para que siguiera cuidando de ese pobre hombre (vv. 33-35). &iexcl;Todas esas inconveniencias le caus&oacute; el detenerse a ayudar al hombre!<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; lecci&oacute;n para los jud&iacute;os escuchar a Jes&uacute;s hablando de esa manera tan positiva de un samaritano! Recordemos que los jud&iacute;os consideraban a los samaritanos como jud&iacute;os de segunda clase, herejes, la escoria de la sociedad. &iexcl;Qu&eacute; vergonzoso debi&oacute; haber sido para los israelitas escuchar que el samaritano fue el &uacute;nico que mostr&oacute; compasi&oacute;n y amor hacia ese desconocido!<\/p>\n<p>Jes&uacute;s termin&oacute; la par&aacute;bola pregunt&aacute;ndole al experto en la ley: &ldquo;&iquest;Qui&eacute;n, pues, de estos tres te parece que fue el pr&oacute;jimo del que cay&oacute; en manos de los ladrones?&rdquo; (v. 36). Al experto en la ley no le qued&oacute; de otra m&aacute;s que aceptar que el samaritano, la escoria de la sociedad, fue el &uacute;nico que demostr&oacute; ser el pr&oacute;jimo del hombre herido. Una de las muchas cosas que Jes&uacute;s nos ense&ntilde;a por medio de esta par&aacute;bola es que la pregunta que debemos hacernos no es &ldquo;&iquest;qui&eacute;n es mi pr&oacute;jimo?&rdquo; sino &ldquo;&iquest;estoy yo comport&aacute;ndome como el pr&oacute;jimo de otras personas?&rdquo; Pero la mayor&iacute;a de las personas que nos llamamos conocedoras de la Palabra de Dios caminamos por el camino de la vida seleccionando, escogiendo a las personas que consideramos dignos de ser nuestro pr&oacute;jimo, y a las dem&aacute;s personas, las vemos, nos desviamos, y les pasamos de largo.<\/p>\n<p><strong>&iquest;Qui&eacute;n era el hombre tirado en el camino gravemente herido? <\/strong><\/p>\n<p>No sabemos nada del hombre que estaba herido. &iquest;Qu&eacute; clase de vida llev&oacute; ese hombre antes de caer en las manos de esos ladrones? &iquest;Ser&iacute;a una persona &ldquo;buena&rdquo;? &iquest;Ser&iacute;a una persona &ldquo;mala&rdquo; que merec&iacute;a haber sufrido lo que sufri&oacute;? Si Jes&uacute;s no proporcion&oacute; m&aacute;s informaci&oacute;n sobre el hombre malherido en el camino de Jerusal&eacute;n a Jeric&oacute; es porque no hay nada m&aacute;s que se necesite saber. Lo &uacute;nico que los religiosos y nosotros necesitamos saber es que ese hombre, esa creaci&oacute;n de Dios, estaba en necesidad de amor y misericordia. Lo &uacute;nico que necesitamos saber para ayudar a una persona en necesidad es que esa persona es creaci&oacute;n de Dios. Nada debe impedir que actuemos con amor y misericordia cuando vemos a la creaci&oacute;n de Dios sufriendo.<\/p>\n<h3>Notes:<\/h3>\n<p>1. El <em>shem&aacute;<\/em> original, en Deuteronomio 6:4, no tiene la frase &ldquo;con toda tu mente,&rdquo; pero esta adici&oacute;n aparece aqu&iacute; en la respuesta de este experto y tambi&eacute;n cuando Jes&uacute;s recita el <em>shem&aacute;<\/em> en Mateo 22:37 y Marcos 12:30.<\/p>\n<p>2. <em>Comentario B&iacute;blico Internacional <\/em>(Espa&ntilde;a: Verbo Divino, 1999), 1278.<\/p>\n<p>3. Klyne R. Snodgrass, <em>Stories with Intent: A Comprehensive Guide to the Parables of Jesus<\/em> (Grand Rapids: William B. Eerdmans Publishing Company, 2008), 355.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un experto en la ley le pregunta a Jes&uacute;s: &ldquo;Maestro, &iquest;haciendo qu&eacute; cosa heredar&eacute; la vida eterna?&rdquo; (v. 25). 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