{"id":28658,"date":"2016-10-04T20:28:02","date_gmt":"2016-10-05T01:28:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1025-37-comentario-por-lisandro-orlov\/"},"modified":"2016-10-04T20:28:02","modified_gmt":"2016-10-05T01:28:02","slug":"san-lucas-1025-37-comentario-por-lisandro-orlov","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1025-37-comentario-por-lisandro-orlov\/","title":{"rendered":"San Lucas 10:25-37 Comentario por Lisandro Orlov"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">&iquest;Qu&eacute; est&aacute; escrito en la ley y c&oacute;mo lees?<\/p>\n<p>Al encontrar en las calles de muchas ciudades de Am&eacute;rica Latina a l&iacute;deres y comunidades de fe movilizadas para impedir el pleno ejercicio de los derechos de ciudadan&iacute;a de grupos y personas descalificados por estigmas y prejuicios diversos, este di&aacute;logo y este relato adquieren una dimensi&oacute;n a la vez dram&aacute;tica y escandalosa. Es el enfrentamiento de dos escuelas interpretativas, que utilizan las mismas Escrituras y aun los mismos pasajes con objetivos y comprensi&oacute;n diametralmente opuestos. Es f&aacute;cil coincidir en que tenemos que amar a Dios y al pr&oacute;jimo, pero lo que provoca al int&eacute;rprete de la Ley para colocar a prueba a Jes&uacute;s de Nazaret es el ilimitado y sorprendente amor de Dios que incluye, sin fronteras ni barreras, a todo ser humano. El amor de Dios se convierte en algo parad&oacute;jico, dif&iacute;cil y escandaloso cuando Jes&uacute;s lo define como tan inclusivo que ya no hay diferencias seg&uacute;n el color de piel, la orientaci&oacute;n sexual, o la pertenencia cultural o &eacute;tnica. Las movilizaciones en contra de la ampliaci&oacute;n de derechos a todas las personas cuestionan y enfrentan justamente esa inclusividad del amor de Dios. Al igual que en el tiempo de Jes&uacute;s, existen hoy diversas jerarqu&iacute;as y liderazgos religiosos que no pueden aceptar esa ilimitada acogida a la que consideran una blasfemia seg&uacute;n sus c&oacute;digos de pureza y santidad.<\/p>\n<p><strong>Distinci&oacute;n entre ley y evangelio<\/strong><\/p>\n<p>Jes&uacute;s de Nazaret distingue con precisi&oacute;n entre lo que est&aacute; escrito en la Ley, es decir el aspecto literal, y la hermen&eacute;utica con la cual se la interpreta. No son lo mismo. En el v. 27 tenemos una selecci&oacute;n de textos que piden el mismo amor y de la misma calidad tanto para con Dios como para con nuestros hermanos y hermanas de todas las condiciones. Esos textos estaban desde siempre en las Escrituras y en ellas siguen estando, pero el hecho de unirlos y de darles una prioridad sobre otros textos es lo sorprendente y lo renovador. No se buscan textos para atemorizar, juzgar o condenar, sino que se citan y se unen textos que nos hablan de un amor incondicional, sin barreras y sin exclusiones. He aqu&iacute; el n&uacute;cleo del debate.<\/p>\n<p>Desde lo acad&eacute;mico y te&oacute;rico es f&aacute;cil hablar del amor gratuito e inmerecido de Dios, pero al aplicarlo al hermano y hermana concreto establecemos una serie de reglas, reglamentos y estatutos que pueden tener el efecto de limitar el acceso a ese amor. El maestro en teolog&iacute;a y Jes&uacute;s de Nazaret han utilizado los mismos textos, pero con comprensi&oacute;n y aplicaci&oacute;n diferentes.<\/p>\n<p><strong>Comedia<\/strong><\/p>\n<p>Sabemos que este di&aacute;logo es una comedia y que no existe un verdadero inter&eacute;s del maestro de la Ley en conocer las dimensiones del amor a nuestro pr&oacute;jimo y en especial al pr&oacute;jimo estigmatizado a las cuales nos llama el amor de Jes&uacute;s de Nazaret. Es por ello que la pregunta <em>&ldquo;&iquest;Y qui&eacute;n es mi pr&oacute;jimo?&rdquo;<\/em>, espera de parte de Jes&uacute;s una respuesta que excluya claramente a algunas personas y a ciertos grupos de la condici&oacute;n de pr&oacute;jimo. Es el reclamo de las comunidades y l&iacute;deres de fe que se manifiestan hoy en muchas calles de Am&eacute;rica Latina para que a determinadas personas y grupos no se les considere con los mismos derechos con los mismos nombres de los cuales ya gozan los grupos considerados pol&iacute;ticamente y teol&oacute;gicamente correctos.<\/p>\n<p>Si queremos recobrar el esc&aacute;ndalo original del relato del buen samaritano tendr&iacute;amos que, en una adaptaci&oacute;n contempor&aacute;nea, pensar en el Jes&uacute;s de Nazaret presentando ejemplos tomados desde las zonas marginadas de Am&eacute;rica Latina. Es Jes&uacute;s quien nos pone como ejemplo de la total misericordia a la acci&oacute;n realizada por alguien a quien los c&oacute;digos de pureza ritual exclu&iacute;an de la condici&oacute;n de pr&oacute;jimo por diferente y extra&ntilde;o. Si logramos pensar en esa direcci&oacute;n habremos encontrado el esc&aacute;ndalo buscado por Jes&uacute;s de Nazaret.<\/p>\n<p>Tanto el sacerdote como el levita tienen muchos textos que podr&iacute;an justificar su actitud: la necesidad de conservar su pureza ritual para cumplir sus funciones. Pero tambi&eacute;n sabemos que existen una misma cantidad de textos interpretados de otra manera que les hubieran permitido actuar de otro modo. Nada justifica su ceguera. Tanto el sacerdote como el levita han sacralizado estructuras que les dificultan ver la situaci&oacute;n de vulnerabilidad de personas y grupos. Su teolog&iacute;a hace invisible las necesidades de promoci&oacute;n de muchos grupos vulnerables al estigma y la discriminaci&oacute;n. Han transformado rituales y ceremonias en estructuras sagradas sin relaci&oacute;n con las necesidades del pr&oacute;jimo. Tambi&eacute;n hoy hemos creado nuevos s&aacute;bados que en una rigurosa observancia nos impiden considerar que podemos actuar de forma alternativa, prof&eacute;tica y transformadora de situaciones de injusticia.<\/p>\n<p><strong>Una buena noticia transgresora <\/strong><\/p>\n<p>En lugar de anunciar una buena noticia a las y los oprimidos, optamos por anunciar infiernos muy temidos y denunciamos alianzas demon&iacute;acas que fundamentan todos los miedos y todos los Apocalipsis que nos permiten defender lecturas y hermen&eacute;uticas que desconocen la dignidad y calidad de personas a quienes nos cuesta considerar como nuestros pr&oacute;jimos y como pr&oacute;jimos de Dios. A todas y todos ellos los hemos enviado directamente a todos los infiernos y sobre ellos y ellas hemos pronunciado las m&aacute;s solemnes y pontificales condenas, y con esas condenas pensamos que hemos obedecido la voluntad de Aquel que se ha hecho vulnerable para liberarnos de todas nuestras exclusiones.<\/p>\n<p><strong>Evangelizados desde los m&aacute;rgenes<\/strong><\/p>\n<p>Lo sorprendente es que aquel considerado como impuro y descalificado de toda dignidad es quien puede ense&ntilde;arnos justicia, equidad y solidaridad. Es muy posible que los modelos de conductas que constituyen al otro o la otra en mi pr&oacute;jimo y pr&oacute;jimo de Dios nuevamente no vengan ni de sacerdotes ni de funcionarios eclesi&aacute;sticos, sino de quienes son estigmatizados y descalificados por los discursos de las diversas ortodoxias teol&oacute;gicas que no cumplen la voluntad de Aquel que nos invita a proceder de la misma forma en que ha actuado el samaritano vulnerable al estigma.<\/p>\n<p><strong>Oraci&oacute;n Comunitaria<\/strong><\/p>\n<p><em>Fundamento de toda comuni&oacute;n, te damos gracias por sembrar con renovada esperanza en nosotras y nosotros la semilla de tu Palabra, siempre provocativa, siempre desafiante. Por tu Esp&iacute;ritu de santidad ay&uacute;danos a recibir esa esperanza en la justicia y la equidad con alegr&iacute;a, sin temor alguno y sin reservas mentales, para que podamos vivir conforme a ella y crecer en la fe y en un amor que nos transfigura y que nos hace cada d&iacute;a m&aacute;s pr&oacute;jimo de quienes nos rodean, especialmente de quienes nuestras comunidades estigmatizan. Te lo pedimos por tu Hijo que siempre nos pide que procedamos de acuerdo con ese amor que todo lo incluye. Am&eacute;n. <\/em><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&iquest;Qu&eacute; est&aacute; escrito en la ley y c&oacute;mo lees? Al encontrar en las calles de muchas ciudades de Am&eacute;rica Latina a l&iacute;deres y comunidades de fe movilizadas para impedir el pleno ejercicio de los derechos de ciudadan&iacute;a de grupos y personas descalificados por estigmas y prejuicios diversos, este di&aacute;logo y este relato adquieren una dimensi&oacute;n &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1025-37-comentario-por-lisandro-orlov\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Lucas 10:25-37 Comentario por Lisandro Orlov&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28658","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28658","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28658"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28658\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28658"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28658"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28658"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}