{"id":28671,"date":"2016-10-04T20:28:50","date_gmt":"2016-10-05T01:28:50","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-111-13-comentario-por-la-iniciativa-de-predicacion-hispano-latina\/"},"modified":"2016-10-04T20:28:50","modified_gmt":"2016-10-05T01:28:50","slug":"san-lucas-111-13-comentario-por-la-iniciativa-de-predicacion-hispano-latina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-111-13-comentario-por-la-iniciativa-de-predicacion-hispano-latina\/","title":{"rendered":"San Lucas 11:1-13 Comentario por La Iniciativa de Predicaci\u00f3n Hispano-Latina"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La oraci&oacute;n del Se&ntilde;or tambi&eacute;n aparece en el evangelio de Mateo como parte del serm&oacute;n de la monta&ntilde;a (Mt 6:9-13).<\/p>\n<p>Mateo presenta esta oraci&oacute;n ejemplar como parte de una ense&ntilde;anza extendida que dio Jes&uacute;s sobre la oraci&oacute;n. Pero Lucas nos dice que fue uno de los disc&iacute;pulos, viendo c&oacute;mo oraba Jes&uacute;s, el que quiso saber c&oacute;mo hacer lo mismo. Parece que este disc&iacute;pulo hab&iacute;a visto la importancia de la oraci&oacute;n para Jes&uacute;s y los resultados milagrosos de ella.<\/p>\n<p>En los pr&oacute;ximos vers&iacute;culos, Jes&uacute;s indica que la oraci&oacute;n nuestra puede ser como la suya en intimidad, frecuencia y poder.<\/p>\n<p>Podemos acercarnos a Dios como nos acercamos a un padre tierno. No es s&oacute;lo Jes&uacute;s quien le puede llamar &ldquo;padre.&rdquo; Tambi&eacute;n nosotros y nosotras podemos hacerlo. Es nuestro Padre. Adem&aacute;s, ese &ldquo;nuestro&rdquo; tiene un significado m&aacute;s. La oraci&oacute;n no es un acto individual. La palabra &ldquo;nuestro&rdquo; ocurre tres veces en la oraci&oacute;n del Se&ntilde;or. Como creyentes, tenemos un padre, la necesidad de pan, y la existencia de pecado en com&uacute;n. Eso quiere decir que podemos y debemos orar juntos cuando tenemos la oportunidad.<\/p>\n<p>Vemos en los vers&iacute;culos 2-4 que debemos darle honra a Dios en todo momento (&ldquo;santificado sea tu nombre&rdquo;) y que tambi&eacute;n debemos de alguna manera vivir o tener una vida como si estuvi&eacute;ramos delante de su trono (&ldquo;Venga tu Reino&rdquo;). El reconocimiento de Dios como nuestro padre santificado nos pone en la posici&oacute;n de pedir su bendici&oacute;n como hijos e hijas.<\/p>\n<p>El Se&ntilde;or tambi&eacute;n sabe que necesitamos nuestro sustento diario y por esto tambi&eacute;n nos dice que lo pidamos (&ldquo;El pan nuestro de cada d&iacute;a, d&aacute;noslo hoy&rdquo;). Adem&aacute;s de ello, el Se&ntilde;or sabe que el pecado forma parte de nuestra realidad. Necesitamos el perd&oacute;n, y eso no s&oacute;lo una vez. Necesitamos tanto pan como perd&oacute;n cada d&iacute;a. Pero hay una condici&oacute;n en esta oraci&oacute;n. Solo podemos recibir perd&oacute;n si estamos ofreci&eacute;ndolo a los dem&aacute;s. Es como dice Jes&uacute;s en Mateo 6:14: &ldquo;Por tanto, si perdon&aacute;is a los hombres sus ofensas, os perdonar&aacute; tambi&eacute;n a vosotros vuestro Padre celestial.&rdquo;<\/p>\n<p>Despu&eacute;s de mostrar este ejemplo de oraci&oacute;n, Jes&uacute;s nos dice que debemos insistir sin cesar. Comparte una par&aacute;bola que s&oacute;lo aparece aqu&iacute; en Lucas de un amigo que viene a medianoche a pedir un favor. Al fin, recibe lo que pide por su importunidad. Esta peque&ntilde;a par&aacute;bola es muy semejante a la historia de la viuda y el juez injusto de Lucas 18:1-8. Como el juez injusto, el amigo reci&eacute;n despertado no est&aacute; dispuesto a ayudar por un sentido de compa&ntilde;erismo ni por bondad. Es la insistencia del suplicante lo que convence al injusto.<\/p>\n<p>Si un vecino antip&aacute;tico o un juez injusto pueden llegar al punto de darnos lo que pedimos, &iexcl;cu&aacute;nto m&aacute;s no puede darnos nuestro padre celestial! Pero, &iquest;por qu&eacute; tenemos que insistir tanto si Dios ya est&aacute; dispuesto a ayudarnos?<\/p>\n<p>Hay varias posibilidades.<\/p>\n<p>Primero, la necesidad de insistir en nuestra oraci&oacute;n es por nuestro bien. La petici&oacute;n insistente llega a ser la comunicaci&oacute;n consistente. Llegamos a conocer al Se&ntilde;or en los momentos cuando estamos enfocados con todo el coraz&oacute;n en lo que necesitamos de &eacute;l. Tambi&eacute;n ese enfoque puede orientar nuestra vida entera a los prop&oacute;sitos de Dios.<\/p>\n<p>Segundo, la insistencia muestra nuestra seriedad. Alguien que no piensa en serio que Dios le puede ayudar, deja de pedir despu&eacute;s de unos d&iacute;as. La oraci&oacute;n insistente viene de dos grupos: los fieles que realmente creen que Dios va a obrar y las personas desesperadas que saben que no tienen otras opciones.<\/p>\n<p>Los insistentes&mdash;si son fieles o personas desesperadas&mdash;recibir&aacute;n. Por eso dijo Jes&uacute;s: &ldquo;Pedid, y se os dar&aacute;; buscad, y hallar&eacute;is; llamad, y se os abrir&aacute;, porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrir&aacute;.&rdquo;<\/p>\n<p>Y lo que recibimos de Dios siempre ser&aacute; bueno. En los vers&iacute;culos 11-13, Jes&uacute;s hace una comparaci&oacute;n entre padres humanos y nuestro Padre celestial. Ning&uacute;n padre le dar&iacute;a a su hijo una serpiente en vez de un pescado o un escorpi&oacute;n en vez de un huevo. Y si nosotros y nosotras (recordando que tenemos que pedir perd&oacute;n por nuestro pecado cada d&iacute;a) sabemos dar regalos buenos, &iquest;qu&eacute; tipos de regalos nos puede dar un padre perfecto?<\/p>\n<p>Santiago 1:17 nos dice: &ldquo;Toda buena d&aacute;diva y todo don perfecto desciende de lo alto, del Padre de las luces, en el cual no hay mudanza ni sombra de variaci&oacute;n.&rdquo; De los buenos regalos que podemos recibir, Jes&uacute;s menciona el mejor don que &eacute;l va a enviar a sus disc&iacute;pulos: el Esp&iacute;ritu Santo. Con el Esp&iacute;ritu (quien es lo mejor que podemos pedir) Dios nos ha sellado<sup>1<\/sup> para su reino y nos ha dado su presencia para siempre.<\/p>\n<p>Y, para completar el c&iacute;rculo, ese mismo Esp&iacute;ritu nos ayuda a orar, como dice Pablo en Romanos 8:26-27: &ldquo;De igual manera, el Esp&iacute;ritu nos ayuda en nuestra debilidad, pues qu&eacute; hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Esp&iacute;ritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Pero el que escudri&ntilde;a los corazones sabe cu&aacute;l es la intenci&oacute;n del Esp&iacute;ritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.&rdquo;<\/p>\n<h3>Notes:<\/h3>\n<p>1. Efesios 1:13<\/p>\n<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La oraci&oacute;n del Se&ntilde;or tambi&eacute;n aparece en el evangelio de Mateo como parte del serm&oacute;n de la monta&ntilde;a (Mt 6:9-13). Mateo presenta esta oraci&oacute;n ejemplar como parte de una ense&ntilde;anza extendida que dio Jes&uacute;s sobre la oraci&oacute;n. Pero Lucas nos dice que fue uno de los disc&iacute;pulos, viendo c&oacute;mo oraba Jes&uacute;s, el que quiso saber &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-111-13-comentario-por-la-iniciativa-de-predicacion-hispano-latina\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Lucas 11:1-13 Comentario por La Iniciativa de Predicaci\u00f3n Hispano-Latina&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28671","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28671","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28671"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28671\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28671"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28671"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28671"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}