{"id":28687,"date":"2016-10-04T20:29:34","date_gmt":"2016-10-05T01:29:34","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1232-40-comentario-por-leticia-guardiola-saenz\/"},"modified":"2016-10-04T20:29:34","modified_gmt":"2016-10-05T01:29:34","slug":"san-lucas-1232-40-comentario-por-leticia-guardiola-saenz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1232-40-comentario-por-leticia-guardiola-saenz\/","title":{"rendered":"San Lucas 12:32-40 Comentario por Leticia Guardiola-S\u00e1enz"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\"><strong>El Texto en su Mundo B&iacute;blico<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los rasgos distintivos del Evangelio de Lucas es que representa a Jes&uacute;s como un fil&oacute;sofo <em>peripat&eacute;tico<\/em>. En el siglo cuarto antes de Jesucristo, los alumnos de Arist&oacute;teles eran conocidos como <em>peripat&eacute;ticos<\/em>, o &ldquo;caminantes,&rdquo; porque, seg&uacute;n cuenta la tradici&oacute;n, recib&iacute;an las ense&ntilde;anzas de su maestro mientras caminaban siguiendo sus pasos por los jardines de la escuela.<\/p>\n<p>Para dar coherencia a un gran segmento de las ense&ntilde;anzas que Jes&uacute;s imparti&oacute; a sus disc&iacute;pulos, Lucas organiza este material usando precisamente el formato de viaje. Durante una larga traves&iacute;a, los disc&iacute;pulos son instruidos en una serie de t&oacute;picos variados, mientras que caminan siguiendo los pasos de su maestro hasta Jerusal&eacute;n. El pasaje para este domingo, al igual que todos los comprendidos entre los cap&iacute;tulos 9:51 y 19:27 de Lucas, forma parte de las ense&ntilde;anzas de este viaje.<\/p>\n<p>Cuando tratamos de encontrar la relaci&oacute;n que existe entre una y otra historia, o entre los varios t&oacute;picos que Lucas nos presenta en su evangelio, vale recordar la arbitrariedad que existe en el orden en el que hemos recibido los relatos. Sin embargo, como no hay ning&uacute;n documento hist&oacute;rico que contenga el orden cronol&oacute;gico en el que ocurrieron cada uno de los eventos de la vida de Jes&uacute;s, debemos apreciar la creatividad de cada evangelista para entender la relaci&oacute;n de eventos tal como cada uno de ellos los presenta.<\/p>\n<p>Siguiendo esa creatividad del evangelista, podemos elucubrar que el pasaje para el d&iacute;a de hoy tiene por lo menos tres ense&ntilde;anzas, las cuales corresponden a las tres posibles divisiones en las que podemos analizar el texto. &nbsp;La primera divisi&oacute;n de nuestro pasaje comienza con el v. 32: &ldquo;No tem&aacute;is, manada peque&ntilde;a, porque a vuestro Padre le ha placido daros el Reino.&rdquo; Sin embargo, este vers&iacute;culo tiene mayor sentido cuando lo leemos como la conclusi&oacute;n de la per&iacute;copa anterior que ha sido omitida aqu&iacute; y que comprende los vers&iacute;culos 22 a 31 del cap&iacute;tulo 12. En esos vers&iacute;culos, Jes&uacute;s se propone ense&ntilde;ar a sus disc&iacute;pulos no solo a confiar plenamente en la provisi&oacute;n y cuidado de Dios, sino a vivir en armon&iacute;a con la creaci&oacute;n. Si Dios cuida de los cuervos (que podr&iacute;amos despreciar por ser aves carro&ntilde;eras), y si cuida de los lirios (que podr&iacute;amos ignorar por ser organismos tan fr&aacute;giles y pasajeros que en un mismo d&iacute;a se marchitan), &iquest;cu&aacute;nto m&aacute;s no cuidar&aacute; de nosotros los humanos (peque&ntilde;o reba&ntilde;o de ovejitas) cuando buscamos vivir en armon&iacute;a con su creaci&oacute;n, en lugar de depender y vivir al amparo de los valores de acumulaci&oacute;n y explotaci&oacute;n del imperio? Ya tenemos el Reino; &iexcl;vivamos de acuerdo a &eacute;l!<\/p>\n<p>La segunda ense&ntilde;anza de este pasaje la encontramos en los vv. 33-34, y constituye b&aacute;sicamente un recordatorio de la lecci&oacute;n del domingo pasado: comparte los bienes que posees; haz tesoros para con Dios; mira bien qu&eacute; es lo que has decidido atesorar en tu vida, pues aquello que m&aacute;s valores en la vida ser&aacute; el sitio donde tu coraz&oacute;n habite. Estos vers&iacute;culos no son una invitaci&oacute;n a dejar que nuestro coraz&oacute;n corra libremente y se vuelque en cualquier cosa o actividad que primero se nos antoje; m&aacute;s bien es una advertencia que nos recuerda que debemos elegir sabiamente aquello que nos apasiona y lo que buscamos atesorar, pues autom&aacute;ticamente nuestro coraz&oacute;n se invertir&aacute; en ese tesoro.<\/p>\n<p>En tercer lugar, el pasaje termina en los vv. 35-40, con una lecci&oacute;n de esperanza escatol&oacute;gica, de saber que aunque la exclusi&oacute;n e injusticia del imperio (romano) domina la vida diaria, Dios tiene la &uacute;ltima palabra en la historia, y vendr&aacute;n tiempos de refrigerio. Para la comunidad de Lucas, que quiz&aacute; llevaba cinco o seis d&eacute;cadas esperando el regreso de Jesucristo, estas palabras de aliento a seguir confiando en su <em>parus&iacute;a<\/em> (retorno), a pesar de parecer interminable, constituyen una esperanza que puede ayudarla a sobrellevar la crueldad del sistema imperante.<\/p>\n<p>En conclusi&oacute;n, buscando unir la lecci&oacute;n del domingo pasado con las de este domingo, podemos decir que si hemos aprendido que la acumulaci&oacute;n de bienes no es lo que constituye la vida, y si podemos confiar plenamente en que Dios tiene cuidado de nosotros y de nosotras y nos llama a vivir en armon&iacute;a con su creaci&oacute;n, invirtiendo nuestro coraz&oacute;n en aquello que trae vida, entonces la espera de un mejor ma&ntilde;ana en Cristo se hace llevadera. S&iacute;, confiamos en que Dios tiene la &uacute;ltima palabra en la historia, y creemos que mientras tanto estamos llamadas y llamados a vivir seg&uacute;n la econom&iacute;a del reino de Dios y no la del imperio de C&eacute;sar.<\/p>\n<p><strong>El Texto desde Nuestra Realidad<\/strong><\/p>\n<p>Una cr&iacute;tica socio-econ&oacute;mica del mundo b&iacute;blico del primer siglo, subyugado y&nbsp; explotado por el imperio romano, nos permite reconocer que la realidad contempor&aacute;nea no ha cambiado mucho. En la antig&uuml;edad, en una cultura agr&iacute;cola, la gente trabajaba b&aacute;sicamente para sobrevivir; no siempre hab&iacute;a para acumular, pues adem&aacute;s el impuesto que el imperio romano cobraba era casi un tercio de lo que produc&iacute;a una familia para su subsistencia, lo cual dejaba a muchos sin propiedades y en la pobreza total.<\/p>\n<p>Hoy en d&iacute;a la opresi&oacute;n del imperio sigue presente y la gente sigue siendo destituida de sus bienes por un sistema econ&oacute;mico injusto. En los &uacute;ltimos ocho a&ntilde;os, desde la crisis financiera del 2008, las calles y parques de Seattle se han vuelto el hogar de muchas personas a las que una econom&iacute;a manipulada por gente injusta y avariciosa ha despojado de sus casas. Las carpas han proliferado a lo largo de las autopistas y el problema parece no tener soluci&oacute;n, pues cada d&iacute;a el n&uacute;mero de los despose&iacute;dos e indigentes parece aumentar.<\/p>\n<p>Si bien la realidad de cada persona despose&iacute;da responde a factores muy diversos, hay una tendencia que se ha comenzado a extender entre algunos miembros de esta poblaci&oacute;n. Ante la imposibilidad de mantenerse a flote en un sistema opresor que fomenta la avaricia, algunas de las personas sin hogar han optado conscientemente por vivir en la calle.<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo cambiar el sistema econ&oacute;mico que nos rige, el cual tiene como pr&aacute;ctica desechar a los seres humanos que no saben acumular posesiones y practicar la avaricia? Esperar en Dios no es escapismo; es m&aacute;s bien una sabia valoraci&oacute;n de lo que verdaderamente vale en la vida&mdash;compartir lo que tenemos para crear una nueva realidad en la que lo que dicta el valor de la vida no es la acumulaci&oacute;n, sino la distribuci&oacute;n, el compartir, la generosidad, la justicia y la equidad.<\/p>\n<p><strong>El Texto para la Predicaci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p>&iquest;Qu&eacute; significa que hayamos recibido el reino? &iquest;C&oacute;mo vivir con la esperanza de que el reino viene, pero no solo como esperanza apocal&iacute;ptica sino como esperanza prof&eacute;tica, es decir, en el sentido de que el reino ya est&aacute; aqu&iacute; y Dios nos llama a hacerlo realidad con la ayuda de su esp&iacute;ritu?<\/p>\n<p>&iquest;C&oacute;mo hacemos realidad el llamado del evangelio a caminar con Jes&uacute;s, a seguir sus pasos y aprender a despojarnos de todo aquello que nos impide vivir una vida plena, una vida con el coraz&oacute;n invertido en el verdadero tesoro?<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El Texto en su Mundo B&iacute;blico Uno de los rasgos distintivos del Evangelio de Lucas es que representa a Jes&uacute;s como un fil&oacute;sofo peripat&eacute;tico. 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