{"id":28688,"date":"2016-10-04T20:29:37","date_gmt":"2016-10-05T01:29:37","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1232-40-comentario-por-david-cortes-fuentes\/"},"modified":"2016-10-04T20:29:37","modified_gmt":"2016-10-05T01:29:37","slug":"san-lucas-1232-40-comentario-por-david-cortes-fuentes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1232-40-comentario-por-david-cortes-fuentes\/","title":{"rendered":"San Lucas 12:32-40 Comentario por David Cort\u00e9s-Fuentes"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Hay consenso entre los estudiosos de Lucas en que este Evangelio muestra un inter&eacute;s especial por los pobres.<\/p>\n<p>El mismo Lucas contiene una serie de ense&ntilde;anzas e instrucciones que declaran el inter&eacute;s especial de Dios por las personas pobres y m&aacute;s vulnerables. Por ejemplo, desde el anuncio del nacimiento de Jes&uacute;s a la joven Mar&iacute;a (1:26-38), el c&aacute;ntico de Mar&iacute;a o <em>Magnificat<\/em> (1:46-55) y el anuncio a los pastores (2:8-20), el tema del cuidado de Dios y su providencia por los pobres est&aacute; presente en todo el Evangelio. Sin embargo, esto es s&oacute;lo una parte del mensaje del Evangelio con relaci&oacute;n a los pobres y la pobreza. Tambi&eacute;n es parte del mensaje de Lucas respecto de este tema el rechazo de las riquezas y de la confianza en las mismas como un valor positivo para la comunidad de fe. La par&aacute;bola del hombre rico (12:13-21) y los &ldquo;ayes&rdquo; del llamado Serm&oacute;n del Llano (6:24-26) sirven como ejemplos del rechazo de la vanidad de la avaricia y del rechazo de las riquezas como se&ntilde;ales de favor divino.<\/p>\n<p>La situaci&oacute;n social de la Palestina del primer siglo tiene muchos paralelos con la realidad social y econ&oacute;mica contempor&aacute;nea. Por un lado, la mayor&iacute;a del pueblo viv&iacute;a en una condici&oacute;n de subsistencia mientras que un peque&ntilde;o grupo controlaba el poder pol&iacute;tico y econ&oacute;mico. La distancia social entre los ricos y los pobres se hac&iacute;a m&aacute;s marcada cada d&iacute;a. La iglesia primitiva se encontraba, pues, en una realidad muy similar a la que enfrenta la cristiandad hoy. Es cierto que en el presente, como en el pasado, algunos miembros de la iglesia se cuentan entre los poderosos y los econ&oacute;micamente m&aacute;s pr&oacute;speros. Sin embargo, la gran mayor&iacute;a de los cristianos y las cristianas no son parte de la clase alta ni pertenecen al sector de los que controlan el mercado y los bienes. La mayor&iacute;a de los cristianos y las cristianas se encuentran en la encrucijada moral del llamado del Se&ntilde;or a compartir con los m&aacute;s pobres y socorrer a las personas necesitadas al mismo tiempo que sus recursos son limitados y son parte de la pobreza en el mundo. El dilema de muchas congregaciones y comunidades, especialmente el de congregaciones y comunidades peque&ntilde;as, es c&oacute;mo responder a las necesidades de los pobres en tiempos en que los y las llamados y llamadas a responder tambi&eacute;n se encuentran en situaciones de necesidad.<\/p>\n<p>En las dos per&iacute;copas del Evangelio correspondiente a este domingo, se nos brindan ejemplos de la respuesta de Jes&uacute;s a este dilema. En la primera (Lucas 12:32-34), las palabras de Jes&uacute;s ofrecen afirmaci&oacute;n y seguridad a la comunidad cristiana pobre. A esta comunidad Dios (&ldquo;el Padre&rdquo;) ha tenido el placer de darle el Reino. El texto comienza con el imperativo negativo del verbo &ldquo;temer&rdquo; (<em>fobeo<\/em>).<sup>1<\/sup> La ense&ntilde;anza de Jes&uacute;s est&aacute; en continuidad con la ense&ntilde;anza del pasaje anterior que contiene la instrucci&oacute;n de Jes&uacute;s a la comunidad de no estar ansiosos o ansiosas por el vestido y la comida (12:22-30). La m&aacute;xima final: &ldquo;Buscad, m&aacute;s bien, el reino de Dios, y todas estas cosas [ropa y alimento] os ser&aacute;n a&ntilde;adidas&rdquo; (12:31) sirve no s&oacute;lo como conclusi&oacute;n del pasaje, sino como promesa de la providencia divina que provee y sostiene a su pueblo.<\/p>\n<p>Evidentemente, la promesa de que Dios a&ntilde;adir&aacute; &ldquo;todas estas cosas&rdquo; no elimina la realidad del temor y la inseguridad del futuro, y tampoco los imperativos siguientes (&ldquo;vended lo que pose&eacute;is y dad limosna&rdquo;) ofrecen gran consuelo. Pero las palabras de Jes&uacute;s responden al temor de la iglesia que se sabe insegura de su futuro. Jes&uacute;s desaf&iacute;a a la comunidad de fieles a creer en su promesa. Esta prueba de fe es la prueba del verdadero fundamento de su seguridad. El imperativo &ldquo;no tem&aacute;is&rdquo; que Jes&uacute;s dirige a su &ldquo;manada peque&ntilde;a&rdquo; se basa en la promesa de Dios, de la misma manera en que tambi&eacute;n se basan en la promesa de Dios los &ldquo;no temas&rdquo; que el &aacute;ngel dirige a Zacar&iacute;as (1:13) y a Mar&iacute;a (1:30), el &ldquo;no tem&aacute;is&rdquo; que el &aacute;ngel dirige a los pastores que cuidaban de las ovejas (2:10), el &ldquo;no temas&rdquo; que Jes&uacute;s dirige a Pedro y los otros pescadores (5:10), el &ldquo;no temas&rdquo; que Jes&uacute;s dirige a Jairo que ped&iacute;a por su hija (8:50), y el &ldquo;no tem&aacute;is&rdquo; que Jes&uacute;s dirige a sus disc&iacute;pulos (12:4).<\/p>\n<p>Esta &ldquo;manada peque&ntilde;a&rdquo; puede vivir segura, tomar riesgos, y caminar con paso firme, entregada en confianza, porque Dios y nadie m&aacute;s que Dios, le asegura su protecci&oacute;n y cuidado. Es esta misma &ldquo;manada peque&ntilde;a&rdquo; la que tambi&eacute;n debe estar vigilante de su fidelidad. A pesar de que la per&iacute;copa de Lucas 12:35-40 a menudo es utilizada en la predicaci&oacute;n para amedrentar y motivar a los fieles a la obediencia en temor, por el contexto literario en que est&aacute; insertada, debe entenderse como una exhortaci&oacute;n a la comunidad a la vigilancia fiel y a la fidelidad. Esta comunidad, a pesar de sus pocos recursos, puede tomar riesgos en el servicio porque est&aacute; segura de que su Se&ntilde;or viene. Esta venida, aunque imprecisa en el tiempo, es segura en virtud de la promesa divina del cuidado de la manada peque&ntilde;a por parte del Padre.<\/p>\n<p>Ante la promesa de Jes&uacute;s y la seguridad de la providencia divina, la iglesia no tiene excusas para no responder al llamado del Se&ntilde;or de seguir el ejemplo de Cristo y extender la mano de ayuda y la solidaridad con los pobres y m&aacute;s necesitados. Al contrario, en su ministerio de servicio, de entrega y sacrificio, la iglesia sirve a su Se&ntilde;or, recibe la confirmaci&oacute;n de que su coraz&oacute;n est&aacute; en el lugar correcto, y su confianza la mantiene alerta, discerniendo la presencia y esperando la venida del Se&ntilde;or. Im&aacute;genes como la del banquete de bodas y el ladr&oacute;n que llega inesperadamente pueden ser interpretadas como exhortaciones a la fidelidad, a la entrega, y a la aceptaci&oacute;n del riesgo de fe de quien en &uacute;ltima instancia conf&iacute;a en la protecci&oacute;n y el cuidado que vienen de Dios.<\/p>\n<p><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Imperativo singular m&aacute;s la particular negativa <em>m&eacute;<\/em>&nbsp;con el sentido de prohibici&oacute;n: &ldquo;no tem&aacute;is&rdquo;.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Hay consenso entre los estudiosos de Lucas en que este Evangelio muestra un inter&eacute;s especial por los pobres. 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