{"id":28717,"date":"2016-10-04T20:31:16","date_gmt":"2016-10-05T01:31:16","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-141-7-14-comentario-por-marisa-strizzi\/"},"modified":"2016-10-04T20:31:16","modified_gmt":"2016-10-05T01:31:16","slug":"san-lucas-141-7-14-comentario-por-marisa-strizzi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-141-7-14-comentario-por-marisa-strizzi\/","title":{"rendered":"San Lucas 14:1, 7-14 Comentario por Marisa Strizzi"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\"><strong>Para Comenzar a Pensar<\/strong><\/p>\n<p>Debemos tener en mente que el Evangelio de Lucas presta especial atenci&oacute;n a la relaci&oacute;n entre los fariseos y Jes&uacute;s. Para este relato en particular, es importante notar la observaci&oacute;n de Jes&uacute;s que se registra en un cap&iacute;tulo previo al que nos ocupa: &ldquo;&iexcl;Ay de vosotros, fariseos!, que am&aacute;is las primeras sillas en las sinagogas y las salutaciones en las plazas&rdquo; (Lc 11:43).Tambi&eacute;n conviene reparar que el pasaje para este domingo, en sinton&iacute;a con los cap&iacute;tulos que lo enmarcan, remite a dos temas importantes del evangelio: la <strong>comensalidad<\/strong>&nbsp; y la <strong>reversi&oacute;n radical<\/strong> (ver Lc 13:22-30 y 15:1-2).&nbsp;<\/p>\n<p>Los detalles inmediatos que nos ubican en el relato nos dicen que ocurre durante el <em>Sabbath<\/em>, en ocasi&oacute;n de una comida, en casa de un fariseo, mientras &ldquo;ellos lo acechaban&rdquo; [a Jes&uacute;s] &nbsp;(v. 1). Primero, aparece una breve prueba (no incluida en esta lectura dominical): la sanaci&oacute;n de un hombre hidr&oacute;pico en el <em>Sabbath<\/em> por parte de Jes&uacute;s &ndash;quien deja sin argumentos a los observadores&ndash; (vv. 2-6). El detonante de lo que sucede en el relato es el hecho de que los convidados a la comida elijan los primeros asientos a la mesa (v. 7); frente a esto, la acci&oacute;n de Jes&uacute;s consiste en referir una par&aacute;bola (vv. 8-11) y luego aconsejar al anfitri&oacute;n (vv. 12-14). En el pasaje aparecen distintos auditorios para Jes&uacute;s: los int&eacute;rpretes de la Ley y los fariseos (v. 3), los invitados a la fiesta (v. 7) y el anfitri&oacute;n (v. 12). Hay un anuncio abarcador y claro formulado por Jes&uacute;s que no debemos perder de vista: &ldquo;Cualquiera que se enaltece ser&aacute; humillado, y el que se humilla ser&aacute; enaltecido&rdquo; (v. 11).&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Temas Eje para la Predicaci&oacute;n<\/strong><em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><strong>1) La comensalidad<\/strong><\/p>\n<p>Seg&uacute;n Robert Karris, en el Evangelio de Lucas, Jes&uacute;s est&aacute; generalmente yendo a una comida, en una comida, o volviendo de una comida.<sup>1<\/sup>&nbsp;Por lo tanto, el tema de la comida &ndash;que hemos se&ntilde;alado como &ldquo;la ocasi&oacute;n&rdquo; del relato&ndash;&shy;&shy;&shy; no es casual en el evangelio y llama a la reflexi&oacute;n. En este sentido, debemos considerar que:&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211; Comer es una necesidad biol&oacute;gica fundamental<\/strong>. Esto quiere decir que quien no accede a la comida muere. Y, quien no accede a comida de buena calidad, vive una vida de mala calidad. M&aacute;s a&uacute;n, quien no come regularmente sufre: el hambre duele en el cuerpo; el hambre no permite que pensemos en otra cosa que no sea comer.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211; Para la especie humana, comer es un acto cultural<\/strong>. Esto quiere decir que los humanos revestimos el comer de una rica significaci&oacute;n; una muy importante es su aspecto social, de donde surge la noci&oacute;n de comensalidad.<sup>2<\/sup>&nbsp;Este concepto no est&aacute; libre de valoraciones y puede constituir un acto de inclusi&oacute;n y justicia o, contrariamente, de exclusividad y privilegio.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211; Para la tradici&oacute;n jud&iacute;a, comer tiene una profunda significaci&oacute;n religiosa<\/strong><em>.<\/em> Seg&uacute;n las tradiciones registradas en la Biblia hebrea, la comida es un tema principal en el acto de la liberaci&oacute;n de Egipto: la pascua (Ex 12). Tambi&eacute;n los relatos del desierto refieren hechos acontecidos alrededor del comer y la comida (Ex 16). De all&iacute;, la importancia de las regulaciones de pureza acerca de qu&eacute; comer, qu&eacute; no comer y c&oacute;mo comer (ver Lev 7; 11:1-3; Dt 14:3-6). Finalmente, el deber de alimentar al hambriento es una constante en las exhortaciones prof&eacute;ticas&nbsp; (Is 58:7, 10; Ez 18:7).&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211; Para el cristianismo, comer tiene aspectos lit&uacute;rgico-sacramentales y escatol&oacute;gicos<\/strong><em>.<\/em> La &nbsp;cena del Se&ntilde;or se celebra en un acto de comer y beber. Adem&aacute;s, dar de comer y beber a quienes no tienen recursos propios tiene implicancias directas en el d&iacute;a de &ldquo;la resurrecci&oacute;n de los justos&rdquo; (Mt 25:35, 37, 42, 45; Lc 14:13-14).&nbsp;<\/p>\n<p><strong>2) Reversi&oacute;n Radical<\/strong><\/p>\n<p>El texto se refiere a diferentes aspectos que se relacionan con la mesa y la comida, girando en torno a los anfitriones, los lugares, los invitados. A partir de ese escenario, el evangelio presenta a Jes&uacute;s refiriendo una breve par&aacute;bola y una admonici&oacute;n que evocan la actividad escatol&oacute;gica de Dios expresada en <strong>la humillaci&oacute;n de los soberbios&nbsp;y la exaltaci&oacute;n de los humildes <\/strong>en el D&iacute;a del Juicio. El anuncio es la <strong>reversi&oacute;n<\/strong> que produce la llegada del Reino de Dios, donde la &ldquo;normalidad&rdquo; de las cosas es puesta patas arriba: por un lado, quien escoge el primer lugar es ubicado en el &uacute;ltimo; por el otro, mientras que los invitados corrientes a las comidas son los familiares, amigos y vecinos ricos, ahora los convidados son aquellos que nunca son invitados y que no pueden retornar el convite. Jes&uacute;s anuncia una subversi&oacute;n divina de las situaciones de ricos y pobres, encumbrados y humildes.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Algunas Ideas Finales<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; A la luz del evangelio, nuestras formas socioculturales y religiosas necesitan ser desafiadas<\/strong><em>.<\/em>&nbsp; Seg&uacute;n las percepciones del <em>establishment<\/em> pol&iacute;tico y religioso de su tiempo, Jes&uacute;s com&iacute;a con indeseables. Aunque tambi&eacute;n otras cosas relacionadas con su &ldquo;forma de comer&rdquo; ofend&iacute;an al <em>statu quo<\/em>: restar valor a aspectos rituales cuando estos se utilizaban como mera autojustificaci&oacute;n &nbsp;(ej. el lavado de manos, Lc 11: 37-39), o sugerir un acto lit&uacute;rgico de ribetes &ldquo;antropof&aacute;gicos&rdquo; con &eacute;l mismo como figura comestible central (la cena del Se&ntilde;or, Lc 22: 19-20). En este sentido, es iluminadora esta observaci&oacute;n: &ldquo;En el Evangelio de Lucas, a Jes&uacute;s lo matan por la forma en que com&iacute;a.&rdquo;<sup>3<\/sup>&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211; <\/strong>Por estas razones,<strong> comer no es un acto libre de implicancias &eacute;tico-pol&iacute;tico-religiosas<\/strong><em>.<\/em> En el relato del evangelio, el comer est&aacute; relacionado con una advertencia escatol&oacute;gica y un llamado a renunciar a pretensiones de autojustificaci&oacute;n y a humillarse delante de Dios. La contracara del pasaje que nos ocupa aparece en Lc 15:2 que nos revela que, si bien los fariseos no pon&iacute;an objeciones a que Jes&uacute;s comiera con ellos (lo invitaban a comer), se espantaban de con qui&eacute;nes Jes&uacute;s com&iacute;a. Con qui&eacute;nes comamos, c&oacute;mo comamos, y qu&eacute; comamos tiene sus consecuencias.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211; <\/strong>Por otro lado,<strong> compartir la mesa de manera evang&eacute;lica, implica un acto de justicia directa<\/strong><em>.<\/em> Trabajar para hacer justicia a las personas que menos tienen y pueden, significa primeramente que nadie pase hambre: abrir la mesa.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>&#8211; <\/strong>Implica tambi&eacute;n<strong> un acto de conversi&oacute;n continua<\/strong><em>.<\/em> Una mesa abierta opera una reversi&oacute;n: permite a las personas conversar unas con otras, reunir voces distintas &ndash;muchas veces, voces no-privilegiadas&ndash;. Las historias espec&iacute;ficas de las personas en diferentes situaciones de exclusi&oacute;n re&uacute;nen conocimientos de resistencia que tienden a difuminarse y perderse frente a los relatos normalizados desde visiones que el dominio encumbra. Es muy probable que quien invite tenga dinero y comida, pero, seguramente, no tiene muchas otras cosas y lo ignora. Es muy probable que quien elija los mejores asientos al banquete lo haga para &ldquo;codearse&rdquo; &uacute;nicamente con otros y otras que tambi&eacute;n eligen los primeros asientos, pero, seguramente, no ha entendido el mensaje del evangelio: Dios no tiene nuestros c&oacute;digos de admisi&oacute;n. Quienes son sentados en lugares irrelevantes, quienes no pueden devolver invitaciones a comer, pueden compartir otras cosas que llevan a la conversi&oacute;n y la reversi&oacute;n cr&iacute;tica de las pr&aacute;cticas.<\/p>\n<p>1. Ver Robert J. Karris, <em>Eating Your Way through Luke&#8217;s Gospel. <\/em>Collegeville, Minnesota: Order of Saint Benedict, 2006, 97.<\/p>\n<p>2. Este t&eacute;rmino no aparece en el Diccionario de la Real Academia Espa&ntilde;ola; su forma correcta es, en realidad, &ldquo;comensal&iacute;a.&rdquo; De todos modos, en Am&eacute;rica Latina lo utilizamos as&iacute; y, con frecuencia, en escritos teol&oacute;gicos. Podemos leer una breve reflexi&oacute;n teol&oacute;gica de Leonardo Boff sobre este tema en &ldquo;Comensalidad: rehacer la humanidad.&rdquo; Disponible en Internet en:&nbsp;http:\/\/www.servicioskoinonia.org\/boff\/articulo.php?num=272&nbsp;(Consultado: 9 de Agosto, 2016).&nbsp;<\/p>\n<p>3. Karris, Idem.&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Comenzar a Pensar Debemos tener en mente que el Evangelio de Lucas presta especial atenci&oacute;n a la relaci&oacute;n entre los fariseos y Jes&uacute;s. 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