{"id":28742,"date":"2016-10-04T20:32:23","date_gmt":"2016-10-05T01:32:23","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-161-13-comentario-por-marisa-strizzi\/"},"modified":"2016-10-04T20:32:23","modified_gmt":"2016-10-05T01:32:23","slug":"san-lucas-161-13-comentario-por-marisa-strizzi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-161-13-comentario-por-marisa-strizzi\/","title":{"rendered":"San Lucas 16:1-13 Comentario por Marisa Strizzi"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\"><strong>Para Comenzar a Pensar<\/strong><\/p>\n<p>Si bien la lectura propuesta para este domingo est&aacute; delimitada a Lucas 16:1-13, es aconsejable agregar los vv. 14-15. De este modo, el relato tiene un sentido a la luz del Evangelio de Lucas en general, a la vez que presenta una posible interpretaci&oacute;n &ndash;entre muchas&ndash; a un texto de por s&iacute; dif&iacute;cil. El pasaje puede ofrecer una visi&oacute;n distinta si se tienen en cuenta la presencia en el texto de aspectos importantes para Lucas. En primer lugar, est&aacute; la cr&iacute;tica a las riquezas que aparece constantemente en el texto lucano (ver Lc 6:24; 12:16; 14:12-13; 16:19, 21, 22; 18:23, 25; 19:2). El tema de la riqueza y su uso aparece en los cap&iacute;tulos previos al texto que nos ocupa: dar de comer a quienes no tienen nada (14:13, 21) y deshacerse de las propiedades para el seguimiento (14:33). Contin&uacute;a tambi&eacute;n en la par&aacute;bola del rico y L&aacute;zaro (16:19-31), donde &ndash;como en la historia del mayordomo&ndash; aparece &ldquo;un hombre rico&rdquo; (<em>anthropos plousios<\/em>), una f&oacute;rmula que es usada por Lucas para anunciar un relato con material cr&iacute;tico respecto a este tema.<sup>1<\/sup>&nbsp;En segundo lugar, la relaci&oacute;n entre Jes&uacute;s y los fariseos es otro de los aspectos t&iacute;picos de Lucas, y por eso es importante observar el reflejo del problema de las riquezas en la figura de los fariseos en 16:14-15; all&iacute;, su avaricia y su autojustificaci&oacute;n delante de los hombres es puesta en evidencia.&nbsp;<\/p>\n<p>Acerca del auditorio de Jes&uacute;s en esta ocasi&oacute;n, podemos ver que &eacute;l presenta la par&aacute;bola a sus disc&iacute;pulos (v. 1); sin embargo, hacia el final de la per&iacute;copa (v. 14) podemos observar que &ldquo;o&iacute;an tambi&eacute;n todas estas cosas los fariseos, que eran avaros, y se burlaban de &eacute;l.&rdquo; La par&aacute;bola versa sobre un hombre rico, un mayordomo ca&iacute;do en desgracia, un n&uacute;mero de deudores y una idea osada de parte del mayordomo que su patr&oacute;n alaba (vv. 1b-8). Al finalizar la narraci&oacute;n, Jes&uacute;s hace observaciones que parecen contradictorias (vv. &nbsp;9-12) y esto ha contribuido hist&oacute;ricamente a la dificultad de interpretaci&oacute;n del texto. Sin embargo, all&iacute; mismo formula una advertencia que no deber&iacute;amos pasar por alto: &ldquo;Ning&uacute;n siervo puede servir a dos se&ntilde;ores, porque odiar&aacute; al uno y amar&aacute; al otro, o estimar&aacute; al uno y menospreciar&aacute; al otro. No pod&eacute;is servir a Dios y a las riquezas&rdquo; (v. 13). En los versos que cierran la narraci&oacute;n, Jes&uacute;s se dirige directamente a los fariseos que lo escuchan burl&aacute;ndose (v. 14) y los amonesta: &ldquo;Vosotros sois los que os justific&aacute;is a vosotros mismos delante de los hombres, pero Dios conoce vuestros corazones, pues lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominaci&oacute;n&rdquo; (v. 15).&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Temas Eje para la Predicaci&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p><strong>Dios o el Mam&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p>Como hemos observado, el hombre rico tiene suficientes paralelos en el texto de Lucas como para ser simplemente &ldquo;un hombre rico&rdquo; y no quien representa a Dios en el relato de la par&aacute;bola, como muchas interpretaciones aleg&oacute;ricas de la misma sostienen. De all&iacute; que, sin los tres &uacute;ltimos versos (vv. 13-15), la narraci&oacute;n quedar&iacute;a sin contexto inmediato para su comprensi&oacute;n, llev&aacute;ndonos a todo tipo de lucubraciones sobre su significado. La afirmaci&oacute;n &ldquo;No pod&eacute;is servir a Dios y a las riquezas&rdquo; y la precisi&oacute;n sobre &ldquo;lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominaci&oacute;n&rdquo; son esclarecedoras. Estas observaciones nos sugieren, entonces, una interpretaci&oacute;n del relato &ndash;que incluye una par&aacute;bola&ndash; como una ense&ntilde;anza cr&iacute;tica sobre la riqueza a la luz de la actitud de los fariseos.&nbsp;<\/p>\n<p><strong>Las Relaciones Injustas<\/strong><\/p>\n<p>Si hay algo de lo cual podemos estar seguros, es de la injusticia impl&iacute;cita en las relaciones econ&oacute;micas. Aparece claramente en el texto del evangelio y es tambi&eacute;n el pan cotidiano de nuestras vidas. No podemos aqu&iacute; hacer un an&aacute;lisis exhaustivo sobre teor&iacute;as econ&oacute;micas, pero vale subrayar el hecho de que estas injusticias son normalizadas y pasan a formar parte del universo de lo aceptado acr&iacute;ticamente. Por tal raz&oacute;n, es f&aacute;cil comprender que tradicionalmente el mayordomo sea la &uacute;nica figura considerada bajo una luz negativa &ndash;despu&eacute;s de todo, fue acusado de ser &ldquo;derrochador&rdquo; de los bienes de su patr&oacute;n (v. 1). Ahora bien, &iquest;por qu&eacute; las interpretaciones est&aacute;n m&aacute;s dispuestas a considerar al &ldquo;hombre rico&rdquo; y a sus &ldquo;deudores&rdquo; sin mayor problematizaci&oacute;n? &iquest;Acaso existen hombres ricos que sean s&oacute;lo &ldquo;hombres ricos&rdquo; o existen deudores, que sean s&oacute;lo &ldquo;deudores,&rdquo; sin m&aacute;s? &iquest;C&oacute;mo alcanzaron el primero sus riquezas y los segundos sus deudas?<em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><strong>El Perd&oacute;n de Deudas<\/strong><\/p>\n<p>Seg&uacute;n los mecanismos perversos de las relaciones econ&oacute;micas inherentemente injustas, las personas son puestas repetidamente en situaciones de defender tales mecanismos en el nombre de intereses que son no s&oacute;lo ajenos, sino contrarios a su propio bienestar &ndash;a veces, a expensas de su propia vida.<sup>2<\/sup>&nbsp;Entonces, una consideraci&oacute;n que puede surgir de aqu&iacute; es: Si somos puestos en situaciones de exigir pagos de deudas injustas en nombre de intereses que van en contra de nuestras propias vidas, &iquest;no estar&iacute;amos, dentro de esta misma &ldquo;econom&iacute;a,&rdquo; autorizados a perdonar pagos de deudas injustas a favor de nuestras vidas? E, incluso, &iquest;no estar&iacute;amos autorizados a hacer esto no s&oacute;lo por nuestro propio beneficio, sino tambi&eacute;n por el de aquellos cuyas vidas est&aacute;n ahogadas por esos mismos mecanismos perversos?<em>&nbsp;<\/em><\/p>\n<p><strong>La Fidelidad Infiel<\/strong><\/p>\n<p>A veces, para ser fieles debemos ser irremediablemente infieles. &iquest;Qu&eacute; es lo poco y qu&eacute; es lo mucho a la luz del evangelio? &iquest;Cu&aacute;les son las riquezas injustas y qu&eacute; significa serle fieles? &iquest;A qu&eacute; se refiere &ldquo;lo ajeno&rdquo; y c&oacute;mo se le es fiel o infiel? Finalmente, &iquest;qu&eacute; es aqu&iacute; &ldquo;lo verdadero&rdquo;? Responder a estas preguntas tratando de esquivar la normalizaci&oacute;n de las relaciones econ&oacute;micas injustas de las que participamos, ser&iacute;a un fruct&iacute;fero ejercicio de fidelidad.<strong>&nbsp;<\/strong><\/p>\n<p><strong>Algunas Ideas Finales<\/strong><\/p>\n<p><strong>&#8211; El evangelio de Jes&uacute;s es una continua definici&oacute;n de nuestras fidelidades<\/strong>. Y a la luz de esta par&aacute;bola y las acotaciones &ldquo;contradictorias&rdquo; que el evangelio coloca en boca de Jes&uacute;s mismo, la pregunta sobre las riquezas, su obtenci&oacute;n y su uso es una buena gu&iacute;a para tal ejercicio.<\/p>\n<p><strong>&#8211; Las instituciones religiosas que conformamos est&aacute;n tambi&eacute;n estructuralmente involucradas en relaciones econ&oacute;micas injustas<\/strong><em>.<\/em> La avaricia no es privativa de los fariseos y tampoco el burlarse de las &ldquo;il&oacute;gicas&rdquo; pretensiones de justicia del evangelio. Avaricia y burla est&aacute;n permanentemente en acci&oacute;n &ndash;de maneras m&aacute;s o menos burdas o sofisticadas&ndash; en las instituciones cristianas de las cuales muchos\/as de nosotros\/as participamos y por las cuales tomamos decisiones. Poder se&ntilde;alar el &ldquo;doble est&aacute;ndar&rdquo; que alimentamos en nuestras relaciones econ&oacute;micas es una exigencia evang&eacute;lica.<\/p>\n<p><strong>&#8211; La decisi&oacute;n cotidiana por Dios o el mam&oacute;n es el eje central de nuestra conversi&oacute;n al evangelio de Jes&uacute;s<\/strong><em>.<\/em> &nbsp;Al menos, eso es lo que las ense&ntilde;anzas atesoradas en el texto de Lucas nos ayudan a ver.<\/p>\n<p>&nbsp;1. Sobre esto, ver Ukpong, Justin S. &ldquo;The Parable of the Shrewd Manager (Luke 16:1-13): An Essay in Inculturation Biblical Hermeneutic,&rdquo; <em>Semeia<\/em> 73 (1996), pp. 189-210 [197-198].<\/p>\n<p>2.&nbsp;Los ejemplos para esta situaci&oacute;n son innumerables, as&iacute; como sus diferentes matices. Pensemos aqu&iacute; solamente en las miles de personas que cotidianamente promocionan, venden y exigen pagos por mercanc&iacute;as y consignas que no son propias y que saben falsas, pero que deben defender para poder recibir una retribuci&oacute;n &iacute;nfima que les permita sobrevivir.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Para Comenzar a Pensar Si bien la lectura propuesta para este domingo est&aacute; delimitada a Lucas 16:1-13, es aconsejable agregar los vv. 14-15. 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