{"id":28751,"date":"2016-10-04T20:32:47","date_gmt":"2016-10-05T01:32:47","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1619-31-comentario-por-manuel-villalobos-mendoza\/"},"modified":"2016-10-04T20:32:47","modified_gmt":"2016-10-05T01:32:47","slug":"san-lucas-1619-31-comentario-por-manuel-villalobos-mendoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1619-31-comentario-por-manuel-villalobos-mendoza\/","title":{"rendered":"San Lucas 16:19-31 Comentario por Manuel Villalobos Mendoza"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\"><strong>Los ricos tambi&eacute;n lloran: Una par&aacute;bola que no es del &ldquo;m&aacute;s all&aacute;,&rdquo; sino del &ldquo;m&aacute;s ac&aacute;.&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>Las par&aacute;bolas son quiz&aacute;s las ense&ntilde;anzas de Jes&uacute;s que la gente m&aacute;s recuerda de toda la Biblia. Quiz&aacute;s porque los personajes que las par&aacute;bolas nos presentan son de carne y hueso, con sus luces y con sus sombras, con sus odios, miedos, temores y con los deseos incontrolables de poder. Lucas nos presenta la par&aacute;bola que com&uacute;nmente se conoce como: el Rico Epul&oacute;n (&ldquo;el que banquetea&rdquo;) y el pobre L&aacute;zaro (&ldquo;ayudado por Dios&rdquo;). Por medio de dicha par&aacute;bola, Lucas art&iacute;sticamente nos invita a descubrir el prop&oacute;sito de la riqueza y el compromiso solidario que tenemos con las personas pobres.<\/p>\n<p><strong>&iexcl;Los ricos tambi&eacute;n lloran, y se salvan si&hellip;!<\/strong><\/p>\n<p>Las personas especialistas en Biblia han notado que el evangelio de Lucas muestra una actitud bastante cr&iacute;tica frente a los ricos. En el inicio de su evangelio, Lucas presenta a Mar&iacute;a -la joven campesina de Nazaret- proclamando que Dios &ldquo;a los hambrientos colm&oacute; de bienes y a los ricos envi&oacute; vac&iacute;os&rdquo; (Lc 1:53). En el llamado serm&oacute;n del llano, una vez que Jes&uacute;s legitima los sue&ntilde;os y las esperanzas de la gente sin tierra, maldice a los ricos: &ldquo;&iexcl;ay de vosotros, ricos!, porque ya ten&eacute;is vuestro consuelo&rdquo; (Lc 6:24). Para Lucas la riqueza es un obst&aacute;culo para las personas que escuchan la Palabra de Dios porque les impide madurar en la fe: &ldquo;La que cay&oacute; entre espinos son los que oyen pero luego se van y son ahogados por las preocupaciones, las riquezas y los placeres de la vida, y no llevan fruto&rdquo; (Lc 8,14). Lucas afirma categ&oacute;ricamente que la acumulaci&oacute;n de riquezas y la codicia de los bienes materiales son incompatibles con el mensaje liberador que Jes&uacute;s ofrece (Lc 12:15). La situaci&oacute;n para los ricos es tan dr&aacute;stica que &ldquo;es m&aacute;s f&aacute;cil que pase un camello por el ojo de una aguja que un rico entre en el reino de Dios&rdquo; (Lc 18:25).<\/p>\n<p>Nuestra par&aacute;bola del rico epul&oacute;n y el pobre L&aacute;zaro est&aacute; enmarcada con temas que tienen que ver con el aspecto econ&oacute;mico y el abuso que algunas personas cometen en perjuicio del pobre. Jes&uacute;s parece lamentarse porque se ganan &ldquo;amigos&rdquo; con las &ldquo;riquezas injustas&rdquo; (Lc 16:9). Para Lucas los fariseos &ldquo;eran avaros&rdquo; (Lc 16:14). Como si estas advertencias no fueran suficientes, Lucas nos informa que la persona que es de la comunidad alternativa de Jes&uacute;s no puede estar al mismo tiempo al servicio del dinero y al servicio del Dios de la vida &nbsp;(Lc 16:13). La pregunta obligatoria es: &iquest;Por qu&eacute; Lucas es tan duro con los ricos? &iquest;Qu&eacute; es lo que los ricos hacen para merecer palabras tan severas? El problema es que algunas personas ricas, en vez de dar su lealtad, fidelidad y servicio al Dios de los pobres, marginados, excluidos y enfermos que Jes&uacute;s representa, se han dejado seducir por Mamona, la diosa del dinero. Algunos miembros de la comunidad lucana han convertido a Mamona en una diosa idol&aacute;trica, con poder de enajenar y destruir a la comunidad. Y desde el punto de vista de Jes&uacute;s esto no puede ni debe suceder.<\/p>\n<p>En el tiempo de Jes&uacute;s -al igual que ahora- la separaci&oacute;n entre ricos y pobres formaba inmensos abismos\/fronteras que nadie pod&iacute;a cruzar, ni de un lado ni del otro. La tierra y la econom&iacute;a estaban en manos de un 3% de familias que organizaban y se beneficiaban del trabajo de la inmensa mayor&iacute;a del campesinado. Los pocos ricos que exist&iacute;an se cre&iacute;an bendecidos por Dios. Los pobres por su parte, no solo eran marginados econ&oacute;micamente, sino tambi&eacute;n, al no poder conservar y cumplir las leyes de la pureza, viv&iacute;an &ldquo;empecatados&rdquo; de por vida. Ante ese mundo de desigualdades e injusticias econ&oacute;micas, Lucas propone algo diferente. Lucas invita a los pocos ricos de su comunidad a salvarse aprendiendo a reconocer en la figura de L&aacute;zaro la imagen misma de Dios.<\/p>\n<p><strong>El rico epul&oacute;n y L&aacute;zaro: personajes del &ldquo;m&aacute;s ac&aacute;&rdquo;<\/strong><\/p>\n<p>Lo primero que debemos advertir es que esta par&aacute;bola no es para el &ldquo;m&aacute;s all&aacute;,&rdquo; como algunas veces se ha cre&iacute;do y se ha interpretado. Esta par&aacute;bola tampoco es sobre fantasmas que nos quitan el sue&ntilde;o y espantan a los creyentes. En otras palabras, esta par&aacute;bola no es sobre la recompensa que le espera al pobre por haber sufrido todo tipo de privaciones econ&oacute;micas, y el castigo que le espera al rico por haber vivido de manera ego&iacute;sta. Esta par&aacute;bola pertenece al &ldquo;m&aacute;s&nbsp; ac&aacute;,&rdquo; en el que a&uacute;n existen ricos que comen, beben, visten lujosamente y banquetean espl&eacute;ndidamente cada d&iacute;a, mientras que millones y millones de &ldquo;L&aacute;zaros&rdquo; yacen postrados, enfermos, hambrientos y deshumanizados, clamando al Dios de Abraham y de Sara por una vida m&aacute;s justa aqu&iacute; y ahora.<\/p>\n<p>Quiz&aacute;s usted, como lector, pueda preguntarse, &iquest;c&oacute;mo que esta par&aacute;bola no es para el &ldquo;m&aacute;s all&aacute;,&rdquo; si claramente leemos que ambos personajes mueren? Adem&aacute;s, &iquest;no es L&aacute;zaro&nbsp; llevado por los &aacute;ngeles &ldquo;al seno de Abraham&rdquo; (Lc 16:22), y no est&aacute; el rico en el Hades, el lugar de los muertos, en medio de tormentos (Lc 16:23)? Recordemos que en la Biblia existen diferentes tipos de g&eacute;neros literarios que invitan al lector a usar la imaginaci&oacute;n e inteligencia para explicar realidades tan abstractas como la pobreza, la riqueza, la vida, la muerte, y finalmente la experiencia de Dios. Esta par&aacute;bola utiliza im&aacute;genes sobre la vida y muerte, sobre el uso de las riquezas y de las Escrituras, para hablar de una misma realidad, la realidad del &ldquo;m&aacute;s ac&aacute;.&rdquo; Adem&aacute;s aun en el plano figurativo, los personajes que mueren son presentados con caracter&iacute;sticas propias de los humanos. Por ejemplo, el rico -que no tiene un nombre- &ldquo;ve,&rdquo; &ldquo;grita,&rdquo; &ldquo;tiene lengua,&rdquo; &ldquo;escucha,&rdquo; y su cuerpo est&aacute; en un tormento eterno. Por el otro lado, L&aacute;zaro, tiene dedos capaces de aliviar las necesidades del sediento epul&oacute;n. Todas estas son descripciones imaginativas\/figurativas de una realidad que escapa a la experiencia humana, pero que al mismo tiempo nos invita a solidarizarnos con las personas enfermas y hambrientas.<\/p>\n<p><strong>&iexcl;No predicar&aacute;s la resignaci&oacute;n a los pobres<\/strong><strong>!<\/strong><\/p>\n<p>El obispo brasile&ntilde;o Helder C&aacute;mara sol&iacute;a repetir: &ldquo;Cuando doy pan a los pobres dicen que soy un santo; cuando pregunto porqu&eacute; los pobres no tienen pan, me llaman comunista.&rdquo; Muchas veces, la religi&oacute;n como instituci&oacute;n se convierte en una idolatr&iacute;a, al predicarle al pobre una resignaci&oacute;n a su abyecta pobreza. Se hace de la pobreza una bendici&oacute;n, sin cuestionar ni evaluar sus mecanismos idol&aacute;tricos y deshumanizadores. En vez de predicar al Dios de Abraham y de Sara, que son modelos de hospitalidad, se predica en complicidad con la diosa Mamona, que enajena a toda persona que le abre su coraz&oacute;n. El culto y fidelidad a Mamona rompe toda relaci&oacute;n con la comunidad y con el Dios de los pobres. Jes&uacute;s, en el evangelio de Lucas, desenmascara a Mamona y nos anuncia que el dinero puede convertir a los humanos en seres para la muerte. En la par&aacute;bola, el rico sin nombre, come y bebe solo. Da la impresi&oacute;n que ni la familia del rico era parte de sus banquetes. Ante dicha situaci&oacute;n idol&aacute;trica Jes&uacute;s no tiene m&aacute;s remedio que denunciar la injusticia, tal y como lo hicieron los grandes profetas de Dios (Am 2:6-7; 4:1-5; 6:4-7; Is 58:7; Ex 22:25; Dt 24:10-13). En conclusi&oacute;n, el rico no puede clamar a Abraham como &ldquo;padre&rdquo; mientras no reconozca a L&aacute;zaro como su hermano.<\/p>\n<p>Al final, los pobres no se salvan por ser pobres, o por estar &ldquo;echados&rdquo; a las puertas de los ricos. Se salvan cuando se convierten en sujetos de transformaci&oacute;n, cuando cuestionan los mecanismos del dinero idol&aacute;trico, que los tiene postrados y enfermos. Al mismo tiempo, los ricos no se condenan por tener dinero, sino por hacer del dinero su dios, por cerrar el coraz&oacute;n a la persona&nbsp; que tiene hambre. En la par&aacute;bola del rico epul&oacute;n y L&aacute;zaro, Lucas invita a su comunidad a decidir de qu&eacute; lado quiere estar: del lado del Dios de Abraham y de Sara, o del lado de la diosa Mamona, que no es capaz de ver la figura de Dios en el rostro pobre y enfermo de L&aacute;zaro. Y usted: &iquest;De qu&eacute; lado decide estar?<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los ricos tambi&eacute;n lloran: Una par&aacute;bola que no es del &ldquo;m&aacute;s all&aacute;,&rdquo; sino del &ldquo;m&aacute;s ac&aacute;.&rdquo; Las par&aacute;bolas son quiz&aacute;s las ense&ntilde;anzas de Jes&uacute;s que la gente m&aacute;s recuerda de toda la Biblia. Quiz&aacute;s porque los personajes que las par&aacute;bolas nos presentan son de carne y hueso, con sus luces y con sus sombras, con &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-1619-31-comentario-por-manuel-villalobos-mendoza\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Lucas 16:19-31 Comentario por Manuel Villalobos Mendoza&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28751","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28751","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28751"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28751\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28751"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28751"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28751"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}