{"id":28795,"date":"2016-10-04T20:34:53","date_gmt":"2016-10-05T01:34:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-215-19-comentario-por-david-tiede\/"},"modified":"2016-10-04T20:34:53","modified_gmt":"2016-10-05T01:34:53","slug":"san-lucas-215-19-comentario-por-david-tiede","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-215-19-comentario-por-david-tiede\/","title":{"rendered":"San Lucas 21:5-19 Comentario por David Tiede"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Jes&#250;s nunca prometi&#243; que ser&#237;a f&#225;cil seguirle.<\/p>\n<p>Siguiendo su viaje hacia Jerusal&#233;n por la temporada larga de Pentecost&#233;s se ha sentido m&#225;s como una experiencia, probando a Jes&#250;s y sus seguidores, incluidos nosotros. Como Isa&#237;as (50:7) y Ezequiel (21:1-2) del pasado, Jes&#250;s &#8220;afirm&#243; su rostro para ir a Jerusal&#233;n&#8221; (Lucas 9:51) mientras que sus disc&#237;pulos, ahora asombrados, entonces horrorizados, caminaron penosamente detr&#225;s de &#233;l, en direcci&#243;n del templo. De entrar en Jerusal&#233;n &#8220;toda la multitud&#8230; comenz&#243; a alabar a Dios a grandes voces por todas las maravillas que hab&#237;an visto. Dec&#237;an: &#8211;&#161;Bendito el Rey que viene en el nombre del Se&#241;or!&#8221; (Lucas 19:37-38). La &#8220;secci&#243;n central,&#8221; o &#8220;narrativo de viaje hacia Jerusal&#233;n&#8221; (Lucas 9:51-19:39) podr&#237;a tener el nombre &#8220;El Evangelio por la Duraci&#243;n,&#8221; como los soldados que les reclutaron al ej&#233;rcito de los Estados Unidos &#8220;por la duraci&#243;n&#8221; de una guerra.<\/p>\n<p>Es m&#225;s dif&#237;cil en Jerusal&#233;n. De llegar, Jes&#250;s llor&#243;, invocando or&#225;culos hist&#243;ricos de Jerem&#237;as contra una ciudad que &#8220;no conoci&#243; el tiempo de su visitaci&#243;n&#8221; (19:41-44). Entonces se enfrent&#243; tres esfuerzos de las autoridades de entraparle en una trampa, y cada concluy&#243; cuando Jes&#250;s silenci&#243; a sus adversarios (Lucas 20:1-19; 20:20-26; y 20:27-40).<\/p>\n<p>En Lucas 21, ya no calmando los ataques de los dem&#225;s, Jes&#250;s est&#225; alertando a sus seguidores a las privaciones venideras, y m&#225;s all&#225; del momento de su viaje. La escena del discurso prof&#233;tico de Jes&#250;s (21:5-36) es el templo magn&#237;fico de Herodes, y el templo en Jerusal&#233;n fue reverenciado como un se&#241;al de la presencia de Dios, como la vivienda de protecci&#243;n para Israel (vea Lucas 13:34-35). Pero mientras se acercaba a la ciudad, Jes&#250;s hab&#237;a declarado que la &#8220;visitaci&#243;n&#8221; de Dios hab&#237;a venido con su reinado, y las piedras del templo testificar&#237;an en contra de ellos que le rechazaron (19:41-44). Ahora Jes&#250;s predice de nuevo que todas las piedras estar&#225;n tiradas abajo (21:6), como una escena del drama divino.<\/p>\n<p>A eruditos les encanta desenredar la red de los or&#225;culos prof&#233;ticos que est&#225;n tejidos a trav&#233;s de estos vers&#237;culos, notando palabras y frases de Jerem&#237;as 4, 7 y 21, junto con Isa&#237;as 19 y Ezequiel 14 y 38. Igual que los profetas antes de &#233;l, Jes&#250;s no habl&#243; en un estilo muy original, pero &#191;relataron bien las palabras prof&#233;ticas y advertencias de destrucci&#243;n al tiempo de Jes&#250;s? Aqu&#237; Lucas describe que Jes&#250;s diferencia su ense&#241;anza de ella de los profetas falsos, que se cita tambi&#233;n las palabras antiguas de Dios. Declarando la sentencia venidera, Jes&#250;s advierte contra seguir las profetas que afirman saber el horario de Dios, a&#250;n invocando el nombre de Jes&#250;s.<\/p>\n<p>Los estudiantes de la Biblia se pueden comparar la versi&#243;n de las palabras de Jes&#250;s en Lucas 21 con Marcos 13, con su intensidad de la &#8220;tribulaci&#243;n&#8221; venidera. Repasando Lucas 17:22-37&nbsp; tambi&#233;n le recuerda al lector de c&#243;mo la muerte de Jes&#250;s se incorpor&#243; en la sucesi&#243;n del horario de Dios: &#8220;Pero primero es necesario que padezca mucho y sea desechado por esta generaci&#243;n&#8221; (17:25). Probablemente escrito despu&#233;s de Jerusal&#233;n fue destruido por los romanos, la versi&#243;n m&#225;s larga del discurso entero de Jes&#250;s que aparece en Lucas (21:5-36) asegura a sus lectores que no experimentaban &#8220;el final,&#8221; pero el per&#237;odo de &#8220;tribulaciones&#8221; o &#8220;persecuciones&#8221; a trav&#233;s de lo cual los creyentes entrar&#225;n el reino (ver Hechos 14:22).<\/p>\n<p>La versi&#243;n lucana del discurso prof&#233;tico de Jes&#250;s, entonces, no autoriza todav&#237;a otra colecci&#243;n de tablas y calendarios para leer el reloj de Dios hasta el &#250;ltimo segundo. S&#237;, como los profetas, Jes&#250;s ense&#241;&#243; que las luchas de historia y alteraciones en la naturaleza son m&#225;s que accidentales. Les recuerdan a los creyentes que Dios triunf&#243; sobre el caos en la creaci&#243;n del mundo natural, pero fuerzas humanas y supra-hist&#243;ricas siguen compitiendo por la tierra. Los seguidores de Jes&#250;s son conscientes, por tanto, que su muerte y resurrecci&#243;n es el acto supremo en una lucha de proporciones c&#243;smico.&nbsp; Solamente el resultado final est&#225; seguro. Como testific&#243; el ap&#243;stol Pablo, &#8220;Sabemos que toda la creaci&#243;n gime a una, y a una est&#225; con dolores de parto hasta ahora. Y no solo ella, sino que tambi&#233;n nosotros mismos, que tenemos las primicias del Esp&#237;ritu, nosotros tambi&#233;n gemimos dentro de nosotros mismos, esperando la adopci&#243;n, la redenci&#243;n de nuestro cuerpo&#8221; (Romanos 8:22-23).<\/p>\n<p>La esperanza, la cual Jes&#250;s testifica en este pasaje, entonces, no es una negaci&#243;n trivial de las luchas, el dolor y agon&#237;a de la vida humana, o de las fuerzas catastr&#243;ficas de la naturaleza. Estos son reales, y los profetas del pasado han interpretado estas devastaciones como el contexto del trabajo de Dios que salva. El Jes&#250;s de Lucas se une con este coro, acercando lo a las realidades concretas de los primeros cristianos. Pero dice, &#8220;Ser&#225; ocasi&#243;n para dar testimonio&#8221; y &#8220;&#161;Con vuestra paciencia ganar&#233;is vuestras almas!&#8221;<\/p>\n<p>La &#8220;ocasi&#243;n para dar testimonio&#8221; no requiere que los seguidores de Jes&#250;s saben todo sobre &#8220;por qu&#233; las cosas malas le suceden a la gente buena&#8221;.<\/p>\n<p>Jes&#250;s promete que dar&#225; &#8220;palabra y sabidur&#237;a, la cual no podr&#225;n resistir ni contradecir todos los que se opongan.&#8221; La promesa que Jes&#250;s da antes sobre la sabidur&#237;a del Esp&#237;ritu Santo en tiempos de testimonio (Lucas 12:11-12) ahora se convierte a la promesa propia de Jes&#250;s. Cuando les encarga como &#8220;testigos&#8221; (Hechos 1:8), les asegura del poder y presencia de su Esp&#237;ritu Santo, y las historias en Hechos mostrar&#225;n el cumplimiento de esta promesa de la &#8220;boca y sabidur&#237;a&#8221; de Dios (ver Hechos 4:13-14; 16:6-7). Entonces incluso las profec&#237;as duras de Lucas 21 se llenan con la confianza de la presencia imperecedera.<\/p>\n<p>Y la &#8220;paciencia&#8221; que &#8220;ganar&#225; vuestras almas&#8221; tampoco es una mera persistencia heroica.<\/p>\n<p>Las cristianas primeras sab&#237;an sobre la &#8220;paciencia&#8221; de estoicismo, perseverancia, y su paciencia fue probado a menudo. Pablo contin&#250;a esta tema en Romanos 5:3-5, entonces transforma esta paciencia de dependencia en la fuerza humana a confiar en el amor de Dios: &#8220;tambi&#233;n nos gloriamos en las tribulaciones, sabiendo que la tribulaci&#243;n produce paciencia; y la paciencia, prueba; y la prueba, esperanza; y la esperanza no nos defrauda, porque el amor de Dios ha sido derramado en nuestros corazones por el Esp&#237;ritu Santo que nos fue dado.&#8221;<\/p>\n<p>La paciencia que salva es, en s&#237; mismo, un regalo de la presencia del Esp&#237;ritu Santo. Los cristianos que est&#225;n admirados por su persistencia con frecuencia descartan su propia fuerza con palabras como, &#8220;Gracias a Dios que aguanto.&#8221;<\/p>\n<p>David Livingstone, el misionero legendario en &#193;frica, or&#243;, &#8220;Se&#241;or, m&#225;ndame a cualquier sitio, pero venga conmigo. Dame cualquiera carga, pero sostenme. Y &#233;l testific&#243;, &#8220;Lo que me ha sostenido es la promesa, &#8216;yo estoy con vosotros todos los d&#237;as, hasta el fin del mundo.'&#8221;<\/p>\n<p>Esta es la promesa Jes&#250;s expresa en medio de sus avisos prof&#233;ticos de lo que viene.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jes&#250;s nunca prometi&#243; que ser&#237;a f&#225;cil seguirle. Siguiendo su viaje hacia Jerusal&#233;n por la temporada larga de Pentecost&#233;s se ha sentido m&#225;s como una experiencia, probando a Jes&#250;s y sus seguidores, incluidos nosotros. 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