{"id":28839,"date":"2016-10-04T20:36:49","date_gmt":"2016-10-05T01:36:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-2444-53-comentario-por-ismael-leon\/"},"modified":"2016-10-04T20:36:49","modified_gmt":"2016-10-05T01:36:49","slug":"san-lucas-2444-53-comentario-por-ismael-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-2444-53-comentario-por-ismael-leon\/","title":{"rendered":"San Lucas 24:44-53 Comentario por Ismael Le\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La hora del cumplimiento<\/p>\n<p>Muchas veces nos ponemos no s&oacute;lo a pensar, sino tambi&eacute;n a hablar del tiempo. No s&oacute;lo nos referimos al factor estrictamente cronol&oacute;gico (horas, d&iacute;as, meses, etc.). La idea general es que vivimos tiempos dif&iacute;ciles. Ello se manifiesta de diversas maneras, como las condiciones clim&aacute;ticas, la situaci&oacute;n social inestable, y la inseguridad ciudadana, entre muchas otras cuestiones. Pero el tiempo tambi&eacute;n alude al otro lado de la moneda, es decir, a la existencia de condiciones favorables para pasear, viajar, acampar, estudiar, trabajar, etc.<\/p>\n<p>Este pasaje de Lucas comienza con una referencia de Jes&uacute;s a lo que estaba escrito acerca de &eacute;l &ldquo;en la Ley de Mois&eacute;s, en los Profetas y en los Salmos&rdquo; (v. 44). En todos esos textos se advierte un car&aacute;cter mesi&aacute;nico. Jes&uacute;s, en la forma del &ldquo;resucitado&rdquo; sobre quien ya no tiene m&aacute;s autoridad la muerte, les recuerda a sus disc&iacute;pulos que &eacute;l mismo es la muestra del cumplimiento de tales Escrituras (v.44). La acci&oacute;n de abrirles &ldquo;el entendimiento para que comprendieran las Escrituras&rdquo; (v.45), indica el prop&oacute;sito pedag&oacute;gico del gran Maestro. Seguidamente Jes&uacute;s les reitera a sus disc&iacute;pulos la promesa de que ser&aacute;n &ldquo;investidos de poder desde lo alto&rdquo; (v. 49), es decir, por parte del Esp&iacute;ritu Santo en Pentecost&eacute;s. Finalmente, se produce el &ldquo;hasta luego&rdquo; (v. 51).<\/p>\n<p><strong>a) Era necesario el sufrimiento (vv. 46-47)<\/strong><\/p>\n<p>Jes&uacute;s, hablando de s&iacute; mismo en tercera persona, invita a sus disc&iacute;pulos a reconocer el hecho prof&eacute;tico de que las Escrituras hab&iacute;an anticipado mucho tiempo atr&aacute;s el surgimiento del Mes&iacute;as como ofrenda sacrificial y expiatoria. Dicho de otro modo, lo que garantiza que hasta nuestros d&iacute;as siga siendo predicado el &ldquo;mensaje del arrepentimiento y el perd&oacute;n de los pecados&rdquo; es el padecimiento y posterior resurrecci&oacute;n de Jesucristo.<\/p>\n<p>Cuando examinamos nuestra historia como iglesia cristiana, encontramos muchas p&aacute;ginas de dolor, sufrimiento y persecuci&oacute;n. Por ejemplo, en el interior de la Reforma Radical del siglo XVIII, se escribi&oacute; el llamado <em>Espejo de los M&aacute;rtires<\/em>, que no es otra cosa que una cr&oacute;nica de momentos de verdadero dolor por causa del evangelio.<sup>1<\/sup> Y estas p&aacute;ginas de dolor no se han cerrado todav&iacute;a, porque mientras se siga predicando el mensaje del &ldquo;arrepentimiento&rdquo; tambi&eacute;n continuar&aacute; habiendo oposici&oacute;n. N&oacute;tese por ejemplo que en la historia de la iglesia latinoamericana, las d&eacute;cadas de los 70s y 80s del siglo pasado, estuvieron marcadas por el extremo sufrimiento de muchos cristianos y cristianas a consecuencia de anunciar el mensaje liberador de Jesucristo. El anti-reino ha sido y sigue siendo &ldquo;encarnado&rdquo; por sistemas pol&iacute;ticos y modelos gubernamentales que niegan el derecho a la vida de pueblos y naciones en el mundo entero.<\/p>\n<p><strong>b) Testimonio y poder desde lo alto (vv. 48-49)<\/strong><\/p>\n<p>De pronto llega la hora en que los disc&iacute;pulos &ndash;y en breve ap&oacute;stoles- son sujetos protag&oacute;nicos en la acci&oacute;n salv&iacute;fica de Jes&uacute;s en el mundo; pues ellos mismos ser&aacute;n quienes &ldquo;atestig&uuml;en&rdquo; acerca de la veracidad de lo que antes hab&iacute;a sido anticipado en las Escrituras y que ahora es un hecho real e hist&oacute;rico.<\/p>\n<p>Si existe alguien que cumple sus promesas, es justamente Jesucristo, quien en el d&iacute;a de Pentecost&eacute;s dar&aacute; cumplimiento pleno a la promesa de investirlos de poder. La tarea de salir y dar testimonio de la obra del redentor requiere primero la recepci&oacute;n del poder de lo alto, sin el cual NO ser&aacute; posible hacerlo.<\/p>\n<p>Se cuenta que el Rev. Martin Luther King Jr. recibi&oacute; una noche una llamada amenazante e intimidatoria en relaci&oacute;n con su rol como luchador por la libertad plena del pueblo afro-americano en los Estados Unidos. Luego de recibir dicha llamada, se puso en comuni&oacute;n con el Se&ntilde;or para pedir la fortaleza en un momento tan dif&iacute;cil. Y la historia dice que al concluir su oraci&oacute;n, el famoso h&eacute;roe de los derechos civiles sinti&oacute; en su ser una paz que nunca antes hab&iacute;a experimentado; era el poder de lo alto que estaba fortaleci&eacute;ndolo, y que necesitan quienes se disponen a luchar por la vida.<\/p>\n<p><strong>c) Un &ldquo;hasta luego&rdquo; lleno de alegr&iacute;a (50-53)<\/strong><\/p>\n<p>A diferencia de lo que sucede en las despedidas tradicionales, en donde se pone de manifiesto la tristeza por el alejamiento del ser querido, en este caso los que fueron bendecidos mientras Jes&uacute;s era llevado al cielo, regresaron a Jerusal&eacute;n &ldquo;con gran gozo.&rdquo; Dicha alegr&iacute;a estimulaba y animaba una vida de servicio y consagraci&oacute;n a Dios.<\/p>\n<p>Mientras esperamos la segunda venida de nuestro Se&ntilde;or (lo que en griego se llama <em>parous&iacute;a<\/em>), tambi&eacute;n nuestras comunidades deben ser comunidades celebrativas, imbuidas de la esperanza de que lleguen mejores d&iacute;as. Debemos forjar una espiritualidad en favor de la vida, que defienda la causa del Maestro, y en la que lo celebrativo estar&aacute; indisolublemente unido a la inclusividad. No podemos olvidar que nuestras sociedades contempor&aacute;neas son muy diversas y heterog&eacute;neas, como resultado, entre otros motivos, de movimientos migratorios en todo el mundo.<\/p>\n<p>Como dec&iacute;a el gran psic&oacute;logo y fil&oacute;sofo suizo Jean Piaget,<sup>2<\/sup> hemos de aprender a &ldquo;des-centrarnos&rdquo; de nosotros\/as mismos\/as, es decir, dejar de ver y de considerarnos a nosotros\/as mismos\/as como el centro alrededor del cual giran las dem&aacute;s cosas y personas. Hoy necesitamos del car&aacute;cter pastoral y fraternal, dispuesto a recorrer la segunda milla (Mt 5:41), y a hacer opciones concretas, por ejemplo, en favor de la paz, de la preservaci&oacute;n del medio ambiente, y de la convivencia y el bienestar familiar, congregacional y social.<\/p>\n<p>El v. 53 nos provee un important&iacute;sima clave de &ldquo;convivencia&rdquo; arm&oacute;nica y expectante. Dice que los y las creyentes &ldquo;estaban siempre en el templo, alabando y bendiciendo a Dios.&rdquo; Se sent&iacute;an y viv&iacute;an como comunidad de amigos\/as y hermanos\/as alrededor de Dios, bajo del se&ntilde;or&iacute;o de Jesucristo quien retornar&iacute;a en breve.<\/p>\n<p>Ojal&aacute; podamos cuanto antes dejar de lado nuestros &ldquo;estilos personales&rdquo; de liderazgo o de ejercicio del ministerio pastoral, para darle lugar al de nuestro Maestro, quien en un acto de amor nos llama &uacute;nicamente a actuar como siervos\/as de los dem&aacute;s. Tenemos que aprender a dejar de seguir afirmando y reproduciendo esos modelos que a veces copiamos o imitamos, y que &uacute;nicamente promueven im&aacute;genes y afanes de &ldquo;figurismo p&uacute;blico,&rdquo; muy alejados de la iglesia comprometida con la buena nueva de la salvaci&oacute;n que se espera que seamos. Al igual que los primeros y las primeras creyentes, tambi&eacute;n nosotros y nosotras tenemos la posibilidad de vivir como hermanos y hermanas.<\/p>\n<p>Finalmente, los gerundios &ldquo;alabando&rdquo; y &ldquo;bendiciendo&rdquo; con los que la versi&oacute;n Reina Valera 1995 traduce los participios de presente activo del original griego <em>ainountes<\/em> y <em>eulogountes<\/em>, y que indican acciones durativas, tienen el prop&oacute;sito de dar firmeza a lo que hagamos aqu&iacute; en la historia, con esperanza escatol&oacute;gica, mientras aguardamos el momento en que se produzca el retorno de Jesucristo nuestro Se&ntilde;or.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><sup>1<\/sup>Existe una versi&oacute;n en espa&ntilde;ol: Oyer, John S., Robert S. Kreider, Jan Luiken, y Clara Helena Beltr&aacute;n Su&aacute;rez. <em>Espejo de los m&aacute;rtires: historias de inspiraci&oacute;n y coraje<\/em>. Santaf&eacute; de Bogot&aacute;, Colombia: Ediciones CLARA-SEMILLA, 1997.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup>Jean Piaget. <em>Seis Estudios de Psicolog&iacute;a.<\/em> Barcelona: Editorial Labor, 1992.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La hora del cumplimiento Muchas veces nos ponemos no s&oacute;lo a pensar, sino tambi&eacute;n a hablar del tiempo. No s&oacute;lo nos referimos al factor estrictamente cronol&oacute;gico (horas, d&iacute;as, meses, etc.). La idea general es que vivimos tiempos dif&iacute;ciles. Ello se manifiesta de diversas maneras, como las condiciones clim&aacute;ticas, la situaci&oacute;n social inestable, y la inseguridad &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-lucas-2444-53-comentario-por-ismael-leon\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Lucas 24:44-53 Comentario por Ismael Le\u00f3n&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28839","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28839","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28839"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28839\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28839"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28839"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28839"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}