{"id":28844,"date":"2016-10-04T20:37:00","date_gmt":"2016-10-05T01:37:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-11-14-comentario-por-claudio-carvalhaes\/"},"modified":"2016-10-04T20:37:00","modified_gmt":"2016-10-05T01:37:00","slug":"san-juan-11-14-comentario-por-claudio-carvalhaes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-11-14-comentario-por-claudio-carvalhaes\/","title":{"rendered":"San Juan 1:1-14 Comentario por Cl\u00e1udio Carvalhaes"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Nuestra fe se aferra al poder de una Palabra, una palabra fundamental, una palabra que ni siquiera se puede decir pero que vive completamente en medio nuestro.<\/p>\n<p>Es una palabra que crea, inventa, imagina, hace, cambia, mueve, compone, expande, limita, rompe, sana, transforma, espanta, toca, y mucho m&aacute;s, moviendo y volteando las cosas. Esta palabra es Jesucristo, que existe desde antes del tiempo, que siempre ha estado y siempre estar&aacute;. Hoy, d&iacute;a de Navidad, es el d&iacute;a en que tenemos el valor de pronunciar esta palabra una vez m&aacute;s, pero ahora por primera vez de forma distinta. De repente encontramos que la palabra &ldquo;Jes&uacute;s&rdquo; tiene una nueva frescura en nuestros labios, movi&eacute;ndose dentro de nosotros y de nosotras y en lugares que ni siquiera conoc&iacute;amos. Esta Palabra es ahora un verbo, una acci&oacute;n, una Palabra que ha ganado forma y dimensi&oacute;n en los modos de amar.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Hoy aprendemos que el mundo fue visitado por este amor en formas que nunca hab&iacute;amos visto, y que a&uacute;n nos faltan por descubrir. Hoy perdemos los miedos del pasado, presente y futuro. Hoy esta palabra se hace carne y hueso, y logra tocar, mirar, escuchar, alentar, dar calor y presencia. Hoy anunciamos la presencia de Dios en medio nuestro en formas que nunca antes hab&iacute;amos sentido. &iexcl;Emmanuel! Dios con nosotros y nosotras, en nuestros barrios, en nuestras celebraciones, en nuestras comidas, en nuestro(s) canto(s), en nuestro(s) trabajo(s), en nuestro(s) baile(s).<\/p>\n<p>Hoy abrimos nuestros corazones a todo sin temor. Invitamos al mundo y a todo el universo a ser parte de este gozo, pues todo existe pura y exclusivamente por la pronunciaci&oacute;n de esta palabra. Bajo esta palabra honramos la tierra y dejamos de comprar y consumir en exceso. Por intermedio de esta palabra se nos advierte que debemos darle tiempo a la tierra para descansar, para reponerse, para respirar y, as&iacute;, cambiar nuestra forma de vivir. Esta palabra saca nuestra atenci&oacute;n del consumismo y los bienes y nos lleva a enfocarla en el regalo de Dios en Jes&uacute;s, &iexcl;el &uacute;nico y verdadero regalo que necesitamos!<\/p>\n<p>Pero esta palabra nos pone en una posici&oacute;n dif&iacute;cil, demand&aacute;ndonos que amemos a Dios y a las otras personas de la misma forma en que nos amamos a nosotros mismos y a nosotras mismas. Esta palabra demanda justicia y toma forma en nuestros compromisos sociales y en las personas con quienes elegimos asociarnos. &iquest;C&oacute;mo luce y de qu&eacute; forma entendemos la palabra &ldquo;amor&rdquo; en la esfera p&uacute;blica? El pensador Cornel West dice que la justicia es el nombre del amor en la esfera p&uacute;blica.<\/p>\n<p>&iexcl;Bajo el poder de esta Palabra so&ntilde;amos! &iexcl;So&ntilde;amos la posibilidad de un mundo nuevo! &iexcl;So&ntilde;amos con un mundo de justicia! &iexcl;So&ntilde;amos con una sociedad nueva en la que nadie pase hambre, en la que todos y todas tengan plan m&eacute;dico, un lugar donde dormir, un techo sobre sus cabezas, la posibilidad y las condiciones para estudiar, y el acceso a la satisfacci&oacute;n de las necesidades b&aacute;sicas de la vida! Esta Palabra es la palabra de utop&iacute;a, de un lugar que es como el reino de Dios, que ya est&aacute; entre nosotros y nosotras y que todav&iacute;a no est&aacute; aqu&iacute; completamente. No olvidemos que esta palabra decidi&oacute; vivir entre los pobres y nos llam&oacute;, una y otra vez, a cuidar de los m&aacute;s peque&ntilde;os, la viuda, los extranjeros, los inmigrantes, las madres solteras, los que no tienen hogar, y quienes est&aacute;n excluidos por nuestro sistema de avaricia.<\/p>\n<p>Esta palabra crea un huerto o un jard&iacute;n en el que todos y todas tenemos un lugar con nuestras diferentes formas de vestirnos, de creer y de vivir. No debemos temer a las personas de otras religiones; m&aacute;s bien debemos invitarlas a comer nuestro mejor banquete y a dormir en nuestras casas, honrando sus creencias y lugar en el mundo. En Cristo Jes&uacute;s, vamos a decir: &ldquo;&iexcl;Te amamos! &Uacute;nete a nosotros y a nosotras.&rdquo; &iexcl;Nuestro Salvador Jesucristo nos ha ense&ntilde;ado a amar y a ofrecer nuestra mejor hospitalidad!<\/p>\n<p>A m&iacute; me fascinan las formas en que otras tradiciones religiosas se relacionan con la palabra principal de su fe. Por ejemplo, los musulmanes no dicen la palabra &ldquo;Dios&rdquo; antes de lavarse la boca en las ma&ntilde;anas. El pueblo jud&iacute;o no pronuncia la palabra &ldquo;Dios.&rdquo; Rubem Alves, un te&oacute;logo cristiano de Brasil recientemente fallecido, interpreta el mandamiento &ldquo;no utilices el nombre de Dios en vano&rdquo; de la siguiente manera: &ldquo;No menciones el nombre de Dios si no hace ninguna diferencia.&rdquo; Esta palabra siempre va m&aacute;s all&aacute; de nosotros y de nosotras; se nos escapa, y aun as&iacute;, siempre nos abruma en formas que nos llevan a un silencio profundo y a una exclamaci&oacute;n de alabanza. Pronunciar esta palabra es llevar una vida de santidad, en la que la gracia costosa de Jesucristo es vivida de una forma tan fundamental que nos pone en peligro. Es una vida dif&iacute;cil de vivir, pero radical en su propuesta de vivir juntos y juntas, y eficaz en sus formas de continuar la solidaridad.<\/p>\n<p>Bajo este nombre se crean nuevas posibilidades y nuevas formas de vida. Esta palabra da testimonio de la luz de Dios en el mundo, y esta luz echa afuera la sombra de invisibilidad en la que han sido colocados los pobres. Por el contrario, la luz de Dios trae al lugar sant&iacute;simo a quienes han sido olvidados por la sociedad. &iexcl;Luz de luz, esta Palabra, Jesucristo, hace brillar su luz sobre todos nosotros y nosotras, haci&eacute;ndonos iguales a todos y a todas!<\/p>\n<p>Dar testimonio de la gracia y del amor de esta Palabra significa incorporar la encarnaci&oacute;n de Jes&uacute;s en nuestro diario vivir. De esta manera podremos ver la gloria de Dios en su totalidad, la verdad de Dios deshaciendo las mentiras del mundo, y la gracia de Dios redimi&eacute;ndonos a todos y a todas de nuestras imposibilidades. Como dice nuestro texto: &ldquo;Y el Verbo se hizo carne y vivi&oacute; entre nosotros lleno de gracia y verdad; y vimos su gloria, gloria como del unig&eacute;nito del Padre&rdquo; (v. 14).<\/p>\n<p>Hoy, D&iacute;a de Navidad, esta Palabra inaugura un tiempo de transformaci&oacute;n y de bendiciones que no tiene fin. La Navidad es el momento en el que comenzamos, otra vez m&aacute;s, un tiempo de exploraci&oacute;n bajo el amor de Dios. Una vez m&aacute;s la Navidad nos transporta al comienzo de nuestras vidas, nos hace ver que Jes&uacute;s siempre est&aacute; ah&iacute;, y nos ayuda a recomenzarlas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Nuestra fe se aferra al poder de una Palabra, una palabra fundamental, una palabra que ni siquiera se puede decir pero que vive completamente en medio nuestro. Es una palabra que crea, inventa, imagina, hace, cambia, mueve, compone, expande, limita, rompe, sana, transforma, espanta, toca, y mucho m&aacute;s, moviendo y volteando las cosas. 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