{"id":28857,"date":"2016-10-04T20:37:33","date_gmt":"2016-10-05T01:37:33","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-11-9-10-18-comentario-por-linda-m-eastwood\/"},"modified":"2016-10-04T20:37:33","modified_gmt":"2016-10-05T01:37:33","slug":"san-juan-11-9-10-18-comentario-por-linda-m-eastwood","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-11-9-10-18-comentario-por-linda-m-eastwood\/","title":{"rendered":"San Juan 1:[1-9], 10-18 Comentario por Linda M. Eastwood"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">En San Juan 1, nuestro texto para el segundo domingo de Navidad, nos alejamos de las historias tradicionales de la Navidad para leer un himno de alabanza que nos se&ntilde;ala el significado de Jes&uacute;s como Dios encarnado.<\/p>\n<p>&ldquo;M&aacute;s all&aacute; del sentimentalismo y el romanticismo de la Navidad, en el beb&eacute; nacido en Bel&eacute;n nos encontramos nada menos que con la decisi&oacute;n de Dios de convertirse en ser humano.&rdquo;<sup>1<\/sup> Es de esperar que el encuentro que hemos experimentado, durante la Navidad, con el ni&ntilde;o Jes&uacute;s, la palabra encarnada de Dios, nos ayude a entender estas palabras escritas de Dios en las Santas Escrituras.<\/p>\n<p>Aqu&iacute; voy a enfatizar tres temas que se pueden encontrar en los vers&iacute;culos 10-18 de nuestro texto:<\/p>\n<ul>\n<li>Ver y conocer a Dios con nosotros y nosotras sin quedar &ldquo;en las tinieblas.&rdquo;<\/li>\n<li>Aceptar la generosidad y la gracia de Dios.<\/li>\n<li>Tomar en serio la tarea de Jes&uacute;s de interpretar las obras y la voluntad de Dios.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Ahora que hemos entrado en 2014 ser&iacute;a bueno que un serm&oacute;n nos lleve a cada uno y a cada una a hacernos el prop&oacute;sito para el nuevo a&ntilde;o de desarrollar una fe m&aacute;s plena tanto con el estudio de la Palabra de Dios en las Escrituras como con el encuentro con Cristo vivo en la adoraci&oacute;n y en la oraci&oacute;n.<\/p>\n<p><strong>&ldquo;En el mundo estaba&hellip; pero el mundo no lo conoci&oacute;&rdquo; (1:10)<\/strong><\/p>\n<p>&iquest;Podemos reconocer al Verbo de Dios entre nosotros y nosotras? Juan nos da la imagen muy fuerte de la &ldquo;luz verdadera, que alumbra a todo hombre&rdquo; (1:9), o sea, que alumbra a todos y a todas, creyentes o no. Juan va a regresar varias veces a ese tema. &ldquo;Yo soy la luz del mundo; el que me sigue no andar&aacute; en tinieblas, sino que tendr&aacute; la luz de la vida&rdquo; (8:12). &ldquo;La luz vino al mundo, pero los hombres amaron m&aacute;s las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas&rdquo; (3:19). &iquest;Es que preferimos mantenernos en las tinieblas? Durante la Navidad, hemos encontrado al beb&eacute; en el pesebre, pero &iquest;podemos entrar en el a&ntilde;o nuevo encontrando no s&oacute;lo a un beb&eacute; sino tambi&eacute;n al Verbo encarnado, la luz del mundo?<\/p>\n<p>&ldquo;El Verbo se hizo carne y habit&oacute; entre nosotros&rdquo; (1:14). Lo de &ldquo;habitar&rdquo; es, en este contexto, algo muy especial. Se usa el verbo griego <em>skenoo<\/em>, que tiene la misma ra&iacute;z que <em>skenos<\/em>, el Tabern&aacute;culo donde Jehov&aacute; hablaba con Mois&eacute;s (Ex 33:9). Esto implica una intimidad muy fuerte entre Dios y nosotros y nosotras. &iquest;Estamos listos y listas para experimentar tanta intimidad?<\/p>\n<p><strong>&ldquo;De su plenitud recibimos todos, y gracia sobre gracia&rdquo; (1:16)<\/strong><\/p>\n<p>En 1:15 Juan nos muestra los v&iacute;nculos entre nuestro mundo, representado por Juan el Bautista, y lo eterno: &ldquo;El que viene despu&eacute;s de m&iacute; es antes de m&iacute;.&rdquo; Desde lo eterno, Dios nos da &ldquo;gracia sobre gracia.&rdquo; &ldquo;La ley fue dada por medio de Mois&eacute;s, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo&rdquo; (1:17). Como Mateo, Juan no nos est&aacute; sugiriendo que Jes&uacute;s quiera abolir la ley. &#8220;No pens&eacute;is que he venido a abolir la Ley o los Profetas; no he venido a abolir, sino a cumplir&rdquo; (Mt 5:17). Pero Juan nos muestra que la gracia de Dios, lo que recibimos por medio de Jesucristo, es algo que va mucho m&aacute;s all&aacute; de la ley. &ldquo;A los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios&rdquo; (1:12). Juan enfatiza a&uacute;n m&aacute;s que antes la intimidad que hemos visto cuando Dios habita, <em>skenoo<\/em>, entre nosotros y nosotras. Somos adoptados como familia. El Dios que cre&oacute; &ldquo;todas las cosas&rdquo; (1:3), que ha hecho todo el mundo (<em>kosmos<\/em>) (1:10), reconoce a los creyentes como parientes amados. Por la gracia de Dios, somos miembros de la familia de Dios.<\/p>\n<p>&iquest;Tenemos, entonces, la voluntad de creer en &ldquo;el Verbo encarnado,&rdquo; en Jes&uacute;s, de recibir la gracia de Dios, y de hacernos familia con todos los miembros de la familia de Dios?<\/p>\n<p><strong>&ldquo;El unig&eacute;nito Hijo, que est&aacute; en el seno del Padre, &eacute;l lo ha dado a conocer&rdquo; (1:18)<\/strong><\/p>\n<p>A pesar de la belleza de las palabras de Juan en este himno, tal vez pueda ser un poco dif&iacute;cil el concepto de Dios hecho carne (<em>sarx<\/em>), Dios presente en el unig&eacute;nito Hijo, Jesucristo. De veras, &iquest;qui&eacute;n puede entender a Dios? &ldquo;Dios es grande y nosotros no lo conocemos&rdquo; (Job 36:26).<\/p>\n<p>Por eso es importante ver c&oacute;mo Juan el Bautista habla del ministerio de Jes&uacute;s cuando declara que Jes&uacute;s ha dado a conocer a Dios (1:18). &iquest;Estamos dispuestos y dispuestas a recibir toda &ldquo;la verdad&rdquo; en Jesucristo? (1.17). La palabra griega que se usa para decir &ldquo;dar a conocer&rdquo; es <em>exegeomai<\/em>, que significa explicar e interpretar a Dios. Esto implica que en Jesucristo recibimos un mejor conocimiento, un mejor entendimiento de la naturaleza y la voluntad de Dios. Pero implica, tambi&eacute;n, que necesitamos seguir en la tarea de estudiar lo que Jes&uacute;s nos muestra, y de estudiar el Verbo encarnado y la palabra escrita, en conversaci&oacute;n el uno con la otra. Necesitamos comprometernos a encontrar al Dios dado a conocer por Jes&uacute;s tanto en nuestra lectura de la Biblia como en nuestra oraci&oacute;n y adoraci&oacute;n.<\/p>\n<p>La Navidad nos dio la oportunidad de pensar a Dios en la forma de un beb&eacute; d&eacute;bil y humilde, un Dios que acept&oacute; todo el sufrimiento de la humanidad &ndash; persecuci&oacute;n, exilio, rechazo, y a&uacute;n la muerte &ndash; para habitar, <em>skenoo<\/em>, entre nosotros y nosotras. El cap&iacute;tulo 1 de San Juan nos da la oportunidad de ver, a la vez, el esplendor de Dios que cre&oacute; el <em>cosmos <\/em>y la generosidad de Dios que nos da su gracia y que nos adopta como hijos e hijas. Vamos a comprometernos, este nuevo a&ntilde;o, a tratar de entender la tensi&oacute;n entre la humildad de Dios y la majestad de Dios, y a dar gracias tanto por la humildad como por la majestad de Dios. Demos gracias a Dios.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> Walter Brueggemann, and Charles B. Cousar, <em>Texts for Preaching: A Lectionary Commentary, Based on the NRSV<\/em> (Louisville, Ky: Westminster\/John Knox Press, 1995), 79.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En San Juan 1, nuestro texto para el segundo domingo de Navidad, nos alejamos de las historias tradicionales de la Navidad para leer un himno de alabanza que nos se&ntilde;ala el significado de Jes&uacute;s como Dios encarnado. &ldquo;M&aacute;s all&aacute; del sentimentalismo y el romanticismo de la Navidad, en el beb&eacute; nacido en Bel&eacute;n nos encontramos &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-11-9-10-18-comentario-por-linda-m-eastwood\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Juan 1:[1-9], 10-18 Comentario por Linda M. 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