{"id":28863,"date":"2016-10-04T20:37:53","date_gmt":"2016-10-05T01:37:53","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-16-8-19-28-comentario-por-j-manny-santiago\/"},"modified":"2016-10-04T20:37:53","modified_gmt":"2016-10-05T01:37:53","slug":"san-juan-16-8-19-28-comentario-por-j-manny-santiago","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-16-8-19-28-comentario-por-j-manny-santiago\/","title":{"rendered":"San Juan 1:6-8, 19-28 Comentario por J. Manny Santiago"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La Iglesia se prepara, pero tambi&#233;n testifica de la presencia de Cristo en medio nuestro.<\/p>\n<p>Adviento es, despu&#233;s de todo, el tiempo de espera por la manifestaci&#243;n de Dios. Sin embargo, esta espera ser&#237;a nula si no es acompa&#241;ada por acciones de testimonio. Es quiz&#225;s &#233;sta la raz&#243;n por la cual el evangelista en el pr&#243;logo al evangelio de S. Juan presenta a Juan el Bautizador como el Testigo.<\/p>\n<p>El pasado domingo vimos a Juan el Bautizador como la persona preparando el camino para la manifestaci&#243;n de Dios. Hoy, seguimos con este tema, pero desde la perspectiva del testimonio.<\/p>\n<p><b>Juan, pr&#243;logo de Jes&#250;s<\/b><br \/>\nEl evangelio de S. Juan comienza con el conocido &#8220;Pr&#243;logo&#8221; en el cual se nos presenta a Jes&#250;s como el Verbo o la Palabra de Dios. Estudiando el evangelio de S. Juan, y en especial el comienzo de dicho escrito, es interesante notar la forma en que nos podemos acercar a &#233;ste de la perspectiva de la literatura. Todo buen libro tiene un pr&#243;logo. El pr&#243;logo es parte de la acci&#243;n de la obra. Esta parte de cualquier escrito nos introduce a lo que le prosigue.<\/p>\n<p>De esta misma manera, el evangelio de S. Juan contiene un pr&#243;logo. &#201;ste est&#225; lleno de acci&#243;n: el Verbo Divino se manifiesta a la gente, el Verbo es el mismo que estuvo presente en la creaci&#243;n, el Verbo es Dios. La poes&#237;a del escrito es hermosa. Los movimientos literarios que S. Juan utiliza en este evangelio nos recuerdan las hermosas liturgias de la Iglesia. Nos movemos de lo eterno, lo alto, lo divino &#8212; &#8220;En el principio era el Verbo&#8221; (Jn. 1.1a) &#8212; a lo terrenal, lo bajo, lo humano &#8212; &#8220;Y el Verbo se hizo carne&#8221; (Jn. 1.14a). Sin embargo, pareciera que la historia de S. Juan el Bautizador que encontramos primero en S. Juan 1.6-8 se presenta en la historia de manera s&#250;bita. &#201;sta s&#250;bita irrupci&#243;n de S. Juan el Bautizador en la historia pareciera fuera de lugar. Pero no necesariamente es as&#237;.<\/p>\n<p>Cuando leemos de cerca el texto del evangelio nos damos cuenta que S. Juan el Bautizador sirve como pr&#243;logo de la historia de Jes&#250;s de Nazaret. As&#237; como S. Juan el Bautizador irrumpe en la historia, Cristo &#8212; Dios en carne &#8212; irrumpe en la historia humana. No es un accidente, pues, que el escritor del evangelio utilice la historia de S. Juan el Bautizador en medio de su escrito. Es m&#225;s bien, un recuerdo de que Dios tiene formas innovadoras de presentarse en medio de Su gente.<\/p>\n<p>La predicadora y el predicador pueden acercarse a esta lectura desde esta perspectiva. La congregaci&#243;n puede ser llamada a ser portadoras de las buenas nuevas a la luz del ejemplo de S. Juan el Bautizador. Adem&#225;s, se puede presentar la idea de una Divinidad que irrumpe en la historia para cambiarnos la forma en que nos relacionamos a Dios. Dios lo hizo no una, sino dos veces. Primero a trav&#233;s de enviar a S. Juan el Bautizador como testigo y profeta de Cristo. Segundo, Dios irrumpe en la historia en forma humana, en la persona de Jes&#250;s de Nazaret, a quien el Bautizador proclama. &#191;Est&#225; la Iglesia irrumpiendo en la historia contempor&#225;nea de tal forma que el mundo ve a Dios moverse en medio nuestro?<\/p>\n<p><b>Juan, testigo de Cristo<\/b><br \/>\nEn la per&#237;copa para este Tercer Domingo de Adviento Juan el Bautizador se nos presenta como testigo. &#201;sta es la otra perspectiva que puede ser presentada a la congregaci&#243;n. En los versos de S. Juan 1.19-28 encontramos una historia fascinante con respecto al rol que S. Juan el Bautizador juega en la proclamaci&#243;n del evangelio.<\/p>\n<p>El autor del evangelio de S. Juan se refiere a &#8220;los jud&#237;os&#8221; para designar a la clase religiosa dominante. En este sentido, es preciso hacer claro que no estamos hablando del pueblo jud&#237;o como un todo, sino que el autor se refiere a una clase en particular. &#191;C&#243;mo podemos tener certeza de esto? Pues el hecho de los personajes principales del evangelio son jud&#237;os: Juan el Bautizador, Jes&#250;s de Nazaret, los disc&#237;pulos que encontramos m&#225;s adelante en el mismo cap&#237;tulo, todas estas personas son jud&#237;as. Por esto, es importante entender el contexto en el cual S. Juan escribe.<\/p>\n<p>Siendo que las autoridades religiosas jud&#237;as &#8212; el estatus quo &#8212; es al que S. Juan se refiere, podemos ver el intercambio entre S. Juan el Bautizador y &#8220;los jud&#237;os&#8221; como una presentaci&#243;n del plan de Dios para la gente. A la pregunta &#8220;&#191;Qui&#233;n eres t&#250;?&#8221;, el Bautizador responde con una afirmaci&#243;n prof&#233;tica. Juan el Bautizador no es ni el Mes&#237;as, ni el Profeta. Juan es la voz proclamadora de quienes esperan el advenimiento del Mes&#237;as. En este sentido &#233;l es profeta, pero no en la misma forma en que El&#237;as lo fue. Ya no es un profeta que proclama juicio a las naciones sino que es un profeta que proclama la manifestaci&#243;n de Dios a la humanidad quien ya est&#225; en medio nuestro.<\/p>\n<p>Juan se convierte en testigo de algo que ya es realidad. Esta es una forma novedosa de profec&#237;a. Esta es, precisamente, la forma prof&#233;tica que la Iglesia contempor&#225;nea ha de vivir. Dios ya vive en medio de Su pueblo. Cristo ya est&#225; presente, por la acci&#243;n de la Tercera Persona de la Trinidad, en medio nuestro. Por lo tanto, la Iglesia debe ser testigo de esta presencia continua de Dios en medio nuestro.<\/p>\n<p>Cuando el mundo pregunta, &#191;Qui&#233;n eres t&#250;?, la Iglesia ha de responder, &#8220;en medio de vosotros est&#225; uno a quien vosotros no conoc&#233;is&#8221; (Jn. 1.26b). El Bautizador, como buen testigo, no se presenta a s&#237; mismo como el punto final, sino que apunta a la persona que verdaderamente est&#225; presente en medio nuestro: el Dios hecho carne que irrumpe en nuestras historias para transformarlas.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La Iglesia se prepara, pero tambi&#233;n testifica de la presencia de Cristo en medio nuestro. Adviento es, despu&#233;s de todo, el tiempo de espera por la manifestaci&#243;n de Dios. Sin embargo, esta espera ser&#237;a nula si no es acompa&#241;ada por acciones de testimonio. Es quiz&#225;s &#233;sta la raz&#243;n por la cual el evangelista en el &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-16-8-19-28-comentario-por-j-manny-santiago\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Juan 1:6-8, 19-28 Comentario por J. 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