{"id":28895,"date":"2016-10-04T20:39:12","date_gmt":"2016-10-05T01:39:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-31-17-comentario-por-jose-luis-la-torre-cuadros\/"},"modified":"2016-10-04T20:39:12","modified_gmt":"2016-10-05T01:39:12","slug":"san-juan-31-17-comentario-por-jose-luis-la-torre-cuadros","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-31-17-comentario-por-jose-luis-la-torre-cuadros\/","title":{"rendered":"San Juan 3:1-17 Comentario por Jos\u00e9 Luis La Torre-Cuadros"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\"><strong>Dos Realidades Contrapuestas<\/strong><\/p>\n<p>El Evangelio de Juan est&aacute; lleno de im&aacute;genes que describen dos realidades opuestas. Juan usa estas im&aacute;genes y esta terminolog&iacute;a para mostrar la diferencia entre el mensaje evang&eacute;lico y el mundo en el que viven su comunidad y &eacute;l.<\/p>\n<p>En el texto de este domingo encontramos estas dos realidades opuestas en im&aacute;genes como noche\/d&iacute;a (v. 2), carne\/esp&iacute;ritu (vv. 4-6), subir\/descender (v. 13), nacimiento f&iacute;sico\/nacimiento espiritual (v. 6), doctrina terrenal\/doctrina celestial (v. 12). En el di&aacute;logo entre Jes&uacute;s y Nicodemo, estas dos realidades quedan personificadas en la vieja manera de entender a Dios y la salvaci&oacute;n (Nicodemo) y la nueva realidad revelada en el ministerio del Hijo de Dios (Jes&uacute;s).<\/p>\n<p>La doctrina de Nicodemo es la doctrina basada en la interpretaci&oacute;n de las cosas desde el punto de vista de un maestro de la ley de Israel (vv. 10-11), de un fariseo que quiere creer y seguir a Jes&uacute;s, pero que a la vez a&uacute;n sigue preso de sus propias interpretaciones y tradiciones. De hecho, en el evangelio, Nicodemo aparecer&aacute; en otras dos ocasiones: una vez tratando de defender la causa de Jes&uacute;s frente al consejo de ancianos (7:50-51) y otra vez en la sepultura de Jes&uacute;s, llegando con un compuesto de mirra y &aacute;loes y ayudando a envolver el cuerpo de Jes&uacute;s en lienzos humedecidos con dichas especies arom&aacute;ticas (19:39-40).<\/p>\n<p>La clave para entender el di&aacute;logo de Jes&uacute;s con Nicodemo, como todos los dem&aacute;s del evangelio de Juan, est&aacute; en el pr&oacute;logo del evangelio, donde claramente se se&ntilde;ala que hay dos tipos de personas: unas que s&oacute;lo tienen un nacimiento f&iacute;sico, &ldquo;de sangre,&rdquo; y otras que adem&aacute;s han experimentado un nacimiento espiritual, &ldquo;de Dios&rdquo; (1:12-13); y que hay asimismo dos clases de conocimiento de Dios: uno que es el que los seres humanos expresan, y otro que es el que Dios mismo auto-revela por medio de la explicaci&oacute;n que de s&iacute; mismo hace en la persona y ministerio de Jes&uacute;s, la Palabra encarnada que interpreta y da a conocer al Padre (1:18).<sup>1<\/sup><\/p>\n<p><strong>La Experiencia<\/strong><\/p>\n<p>Jes&uacute;s es descripto como un maestro que hace se&ntilde;ales y que por lo tanto viene de Dios (v. 2). Nicodemo es descrito como un &ldquo;maestro de Israel&rdquo; (v. 10) y &ldquo;dignatario de los jud&iacute;os&rdquo; (v. 1). Nicodemo reconoce en Jes&uacute;s a un enviado de Dios. Su experiencia con Jes&uacute;s es la de alguien que ha escuchado el mensaje y ha visto las se&ntilde;ales y ha llegado a la conclusi&oacute;n de que Jes&uacute;s ha venido de Dios y que Dios est&aacute; con Jes&uacute;s.<\/p>\n<p>Sobre esa base, Jes&uacute;s quiere llevar a Nicodemo un paso m&aacute;s all&aacute; de esta simple conclusi&oacute;n racional y teol&oacute;gica. No es que simplemente Dios haya enviado a Jes&uacute;s, sino que Dios en Jes&uacute;s est&aacute; mandando algo m&aacute;s que un mensaje y un mensajero. Dios est&aacute; revelando en Jes&uacute;s un nuevo tiempo que se materializar&aacute; en una nueva forma de humanidad, una humanidad nacida de lo alto, del Esp&iacute;ritu, una nueva humanidad: &ldquo;De cierto, de cierto te digo que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios&rdquo; (v. 3). Despu&eacute;s de la confesi&oacute;n de fe de Nicodemo, Jes&uacute;s, el enviado de Dios, le explica la naturaleza del mensaje y la raz&oacute;n de su presencia. Esta presencia no se limita a hacer se&ntilde;ales, sino que es una presencia re-creadora: &ldquo;No te maravilles de que te dije: &lsquo;Os es necesario nacer de nuevo&rsquo;&rdquo; (v. 7). Lo mismo ya hab&iacute;a sido expresado en el pr&oacute;logo del evangelio:&ldquo;A todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios. Estos no nacieron de sangre, ni por voluntad de carne, ni por voluntad de var&oacute;n, sino de Dios&rdquo; (1:12-13).<\/p>\n<p>Jes&uacute;s ha venido con la misi&oacute;n de proclamar la creaci&oacute;n de una nueva humanidad y esta nueva humanidad nacer&aacute; por la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu. Este nacimiento, dice Jes&uacute;s, es algo que no puede medirse, controlarse o conocerse del todo porque es como el viento &ldquo;que sopla donde quiere, y oyes su sonido, pero no sabes de d&oacute;nde viene ni a d&oacute;nde va. As&iacute; es todo aquel que nace del Esp&iacute;ritu&rdquo;. (v. 8).<\/p>\n<p>Esta es la ense&ntilde;anza que Nicodemo debe aprender y de la que deber&aacute; hablar como resultado de su encuentro con Jes&uacute;s (v. 11). Es una revelaci&oacute;n que trasciende al conocimiento terrenal porque es parte de la realidad celestial de donde provienen el mensajero y el mensaje de Dios (v. 12).<\/p>\n<p>As&iacute; como en el principio de los tiempos &ldquo;la Palabra&rdquo; y &ldquo;el Esp&iacute;ritu&rdquo; estaban presentes en la creaci&oacute;n del universo y la humanidad (Gn 1), en este tiempo Jes&uacute;s (la Palabra encarnada o el Verbo hecho carne de Juan 1:14) y el Esp&iacute;ritu (v. 6) est&aacute;n presentes en la creaci&oacute;n de la nueva humanidad.<\/p>\n<p>Con esta explicaci&oacute;n, ahora Jes&uacute;s est&aacute; listo para mostrar el porqu&eacute; de las cosas que ha dicho. Para ello lleva a Nicodemo a la narraci&oacute;n hist&oacute;rica del &Eacute;xodo y a la plaga de serpientes que estaba eliminando al pueblo (Nm 21:6-9). El relato de N&uacute;meros dice que la causa de la plaga fue el descontento del pueblo por no tener el pan ni el agua que deseaban, sino s&oacute;lo el man&aacute; que Dios les daba durante su viaje por el desierto. Su enojo los llev&oacute; a hablar mal contra Dios y contra Mois&eacute;s (Nm 21:5). El castigo por esa murmuraci&oacute;n o rebeli&oacute;n contra el plan y la voluntad divina ser&iacute;a morir mordidos por serpientes. Pero Dios mostr&oacute; su gracia cuando les permiti&oacute; salvarse si, en un acto de fe, miraban a la serpiente de bronce que le mand&oacute; hacer a Mois&eacute;s y que Mois&eacute;s puso sobre una asta. Esta mirada de fe los salv&oacute; de la muerte: &ldquo;Cualquiera que sea mordido y la mire, vivir&aacute;&rdquo; (Nm 21:8b).<\/p>\n<p>De igual manera, los seres humanos, que experimentamos el envenenamiento espiritual del pecado que es la alienaci&oacute;n de nuestra existencia, debemos mirar con fe a Jes&uacute;s levantado como la serpiente de bronce construida por Mois&eacute;s en el desierto (vv. 14-15) y seremos as&iacute; liberados de nuestra alienaci&oacute;n espiritual. En este acto de liberaci&oacute;n del pecado se manifiesta de manera plena el amor de Dios (v. 16).<\/p>\n<p><strong>La Visi&oacute;n<\/strong><\/p>\n<p>Para poder entender esto, Nicodemo es llamado a ver las cosas con los ojos de Dios y no con sus ojos humanos (v. 11). No es la primera vez que Dios debe abrir los ojos de la gente para que vean la realidad de su presencia (v&eacute;ase 2 R 6:17), y esta ser&aacute; la tarea de todos los predicadores y de todas las predicadoras del evangelio en el futuro, y la tarea tambi&eacute;n de cada creyente: la de mirar a Dios con los ojos de Dios (2 Co 4:18). Una visi&oacute;n que debe estar centrada en la cruz y en el crucificado levantado para liberarnos de nuestra alienaci&oacute;n espiritual. La nueva humanidad se crea as&iacute; por la proclamaci&oacute;n de la Palabra y la acci&oacute;n del Esp&iacute;ritu que nos muestran que el amor de Dios se revela en la cruz y que es hacia la cruz donde debemos mirar con fe cada d&iacute;a.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><sup>1<\/sup> El original griego para &ldquo;Palabra&rdquo; es <em>logos<\/em> y la versi&oacute;n Reina Valera 1995 lo traduce como &ldquo;Verbo.&rdquo;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Dos Realidades Contrapuestas El Evangelio de Juan est&aacute; lleno de im&aacute;genes que describen dos realidades opuestas. Juan usa estas im&aacute;genes y esta terminolog&iacute;a para mostrar la diferencia entre el mensaje evang&eacute;lico y el mundo en el que viven su comunidad y &eacute;l. 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