{"id":28896,"date":"2016-10-04T20:39:14","date_gmt":"2016-10-05T01:39:14","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-31-17-comentario-por-andres-albertsen\/"},"modified":"2016-10-04T20:39:14","modified_gmt":"2016-10-05T01:39:14","slug":"san-juan-31-17-comentario-por-andres-albertsen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-31-17-comentario-por-andres-albertsen\/","title":{"rendered":"San Juan 3:1-17 Comentario por Andr\u00e9s Albertsen"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">1) Era de noche cuando Nicodemo fue a visitar al Jes&#250;s que en el evangelio seg&#250;n San Juan se presenta como &#8220;la luz del mundo&#8221; (8.12).<\/p>\n<p>El dato de que era de noche no s&#243;lo indica el per&#237;odo de tiempo en que realiz&#243; su visita a Jes&#250;s, sino la falta de claridad y la confusi&#243;n acerca de las cosas de Dios que lo habr&#237;an llevado a recurrir a Jes&#250;s y el car&#225;cter secreto y subversivo que ten&#237;a el hecho de que recurriera a Jes&#250;s. Hacerlo a la luz del d&#237;a podr&#237;a haber sido muy peligroso.<br \/>\n2) En un serm&#243;n predicado en Luther Seminary el 5 de octubre de 2011, el pastor de la Iglesia Bautista Ebenezer de Atlanta Raphael Warnock nos dec&#237;a que Nicodemo era un prestigioso magistrado jud&#237;o que decidi&#243; pedir consejo al joven rabb&#237; devenido en revoltoso que era Jes&#250;s (seg&#250;n la cronolog&#237;a de este evangelio, Jes&#250;s hab&#237;a realizado la purificaci&#243;n del templo poco antes del encuentro con Nicodemo) y que para colmo de males proced&#237;a de Nazaret, Galilea, de donde se consideraba que no pod&#237;a salir ninguna cosa buena (Jn 1.46 y 7.52). Parecer&#237;a que Nicodemo se retir&#243; de la presencia de Jes&#250;s sin despedirse luego de que Jes&#250;s le echara en cara su ignorancia (vers&#237;culo 10), pero Nicodemo tiene dos apariciones posteriores que indican que alg&#250;n efecto tuvo en &#233;l la conversaci&#243;n con Jes&#250;s. En un determinado momento, mostrando que hab&#237;a superado el temor a ser confundido con un disc&#237;pulo de Jes&#250;s, sostuvo ante los sumos sacerdotes y los fariseos que Jes&#250;s merec&#237;a ser escuchado (Jn 7.51) y despu&#233;s de la muerte de Jes&#250;s ayud&#243; a Jos&#233; de Arimatea a bajar el cuerpo de la cruz y a darle debida sepultura (Jn 19.38-42).<br \/>\n3) Nicodemo no sab&#237;a c&#243;mo dirigirse a Jes&#250;s. Al llamarlo maestro y reconocer que nadie podr&#237;a realizar se&#241;ales como las suyas sin el respaldo de Dios (vers&#237;culo 2), parecer&#237;a que intent&#243; entablar un di&#225;logo amable y distendido, esperando aprender de Jes&#250;s y confiando en que tambi&#233;n Jes&#250;s podr&#237;a aprender de &#233;l. Pero un di&#225;logo de esas caracter&#237;sticas requer&#237;a una distancia del asunto en cuesti&#243;n que es imposible de establecer cuando se trata de las cosas de Dios. Es lo que le dio a entender Jes&#250;s cuando sin agradecer la cortes&#237;a de Nicodemo, le dijo (vers&#237;culo 3) que nadie podr&#237;a ver el Reino de Dios a menos que naciera de lo alto o de nuevo (el original griego puede significar las dos cosas).<br \/>\n4) La sorpresa que le provoc&#243; a Nicodemo la brusca respuesta de Jes&#250;s a su cumplido lo llev&#243; a pretender que el mensaje de Jes&#250;s encajara en su idea preconcebida de lo que era posible o imposible para Dios o respecto de Dios. Por eso pregunt&#243; c&#243;mo pod&#237;a uno nacer siendo ya viejo (vers&#237;culo 4) y c&#243;mo pod&#237;a ser que lo que nac&#237;a del Esp&#237;ritu fuera como el viento (vers&#237;culo 9).<br \/>\n5) Si bien Jes&#250;s cuestion&#243; las preguntas de Nicodemo por reflejar una valoraci&#243;n excesiva de su propia capacidad para determinar lo que era posible respecto de Dios, no le molestan las preguntas. Al contrario. En presencia de Jes&#250;s podemos hacer todas las preguntas y admitir todas nuestras dudas. Dios s&#243;lo se convierte en una cuesti&#243;n candente y existencial cuando nos damos cuenta de que no tenemos la vida comprada ni el control de lo que sucede ni ninguna raz&#243;n para asumir una actitud autocomplaciente.<sup>1<\/sup><br \/>\n6) Dec&#237;a el pastor Warnock en el serm&#243;n mencionado que las iglesias y los\/las cristianos\/as nos hemos imaginado err&#243;neamente que representamos a Jes&#250;s, mientras que el mundo es Nicodemo, o que Jes&#250;s es el cristiano y Nicodemo un jud&#237;o, aunque Jes&#250;s vivi&#243; y muri&#243; como jud&#237;o. O que Jes&#250;s es el religioso mientras que Nicodemo es un pecador. Pero Nicodemo somos nosotros\/as, dijo el pastor Warnock. Nicodemo es la persona religiosa con todas las credenciales. Nicodemo es el veterano religioso que representa a la religi&#243;n institucionalizada de la clase dirigente. Y Jes&#250;s es el her&#233;tico religioso que diciendo &#8220;debes nacer de nuevo&#8221; nos interpela desde el margen a quienes tenemos demasiada confianza en nosotros\/as mismos\/as o creemos que ya nos las sabemos todas. O sea, t&#250; y yo, que tenemos una idea bien formada de lo que es posible para Dios y que a veces ni siquiera queremos escuchar las preguntas que nos hacen desde afuera, somos llamados\/as a nacer de nuevo o de lo alto.<br \/>\n7) Tiene sentido vincular el nuevo nacimiento de agua y de Esp&#237;ritu que propone Jes&#250;s (haciendo referencia a Ezequiel 36.25-27, un texto de la misma tradici&#243;n de la que Nicodemo y los fariseos se hab&#237;an hecho guardianes) con el bautismo, sobre todo si pertenecemos a una iglesia que practica el bautismo de p&#225;rvulos. El bautismo es un nuevo nacimiento de agua y del Esp&#237;ritu en que el ni&#241;o\/la ni&#241;a es hecho hijo\/a de Dios y se le da el Esp&#237;ritu Santo con el perd&#243;n de los pecados y la vida eterna, sin que sea consciente ni pueda apreciar lo que sucede, ni esbozar una sonrisa ni decir &#8220;gracias&#8221;. S&#243;lo puede someterse a lo que pasa y confiar que no puede ser ninguna cosa mala. Recordar nuestro bautismo de ni&#241;os hoy cuando ya somos adultos es aceptar que el favor de Dios es un regalo que nos une solidariamente con todos los dem&#225;s, y en particular con los marginados, excluidos, desdichados, perdidos, condenados, que se preguntan si hasta el mism&#237;simo Dios les dio la espalda.<br \/>\n8) Debemos reconocer que muchas veces no queremos cambiar. Para que nos demos cuenta de la magnitud de la conversi&#243;n a la que nos llama Jes&#250;s, Herzog propone que en un contexto mayoritariamente blanco, nacer de nuevo signifique volverse negro. Y seg&#250;n el contexto tambi&#233;n podr&#237;a significar volverse mujer, aborigen, o gay, o un miembro de cualquier grupo oprimido.<sup>2<\/sup> La vida cristiana comienza cuando desechamos los privilegios de nuestra posici&#243;n y nos identificamos con los hermanos y hermanas m&#225;s peque&#241;os con quienes Jes&#250;s se identific&#243; primero.<\/p>\n<p><p><sup>1<\/sup>Frederick Herzog, Liberation Theology: Liberation in the Light of the Fourth Gospel (New York: The Seabury Press, 1972), 2.<br \/>\n<sup>2<\/sup>Op. Cit., 61-67.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>1) Era de noche cuando Nicodemo fue a visitar al Jes&#250;s que en el evangelio seg&#250;n San Juan se presenta como &#8220;la luz del mundo&#8221; (8.12). 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