{"id":28914,"date":"2016-10-04T20:40:05","date_gmt":"2016-10-05T01:40:05","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-61-21-comentario-por-alicia-vargas\/"},"modified":"2016-10-04T20:40:05","modified_gmt":"2016-10-05T01:40:05","slug":"san-juan-61-21-comentario-por-alicia-vargas","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-61-21-comentario-por-alicia-vargas\/","title":{"rendered":"San Juan 6:1-21 Comentario por Alicia Vargas"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Las dos historias en nuestro texto b&iacute;blico para esta semana son precisamente las que se omitieron en el texto de Marcos 6 de la semana pasada.<\/p>\n<p>Tenemos dos relatos distintos: &ldquo;Alimentaci&oacute;n de los cinco mil,&rdquo; vv. 1-14, y &ldquo;Jes&uacute;s anda sobre el mar,&rdquo; vv. 15-21.&nbsp; Es m&aacute;s, hoy empezamos con una serie de textos de Juan 6 que nos ocupar&aacute;n la atenci&oacute;n durante las pr&oacute;ximas seis semanas.<\/p>\n<p>En el primero de nuestros relatos, Jes&uacute;s da la se&ntilde;al de que no se pierde nadie; en el segundo, da una revelaci&oacute;n del poder salv&iacute;fico de la presencia de Dios. Son la cuarta y la quinta de las siete se&ntilde;ales que se encuentran en el evangelio de Juan y que revelan que Jes&uacute;s es la presencia de Dios encarnada.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p><strong>6:1-15: Alimentaci&oacute;n de los cinco mil<\/strong><\/p>\n<p>Esta historia es el &uacute;nico relato de un milagro de Jes&uacute;s que se encuentra en los cuatro evangelios. La versi&oacute;n de Juan del relato tiene en com&uacute;n con los evangelios sin&oacute;pticos el bosquejo general y muchos otros detalles. Jes&uacute;s y sus disc&iacute;pulos se encuentran con un grupo de cinco mil hombres; Jes&uacute;s les da de comer en una escena que siempre la iglesia ha recordado como una santa comuni&oacute;n. Empiezan con solo cinco panes y dos pescados; sin embargo, con estos recursos tan escasos Jes&uacute;s les da de comer a todos, quienes comen hasta que se sacian. Llenan doce cestas con los pedazos que sobran.<\/p>\n<p><strong>Acento juanino<\/strong><\/p>\n<p>Uno de los varios motivos literarios y teol&oacute;gicos propios del evangelio de Juan aparece en este texto. Jes&uacute;s manda a los disc&iacute;pulos: &ldquo;Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada&rdquo; (v. 12). Con esto Juan se&ntilde;ala la gran diferencia entre lo que ofrece Jes&uacute;s y el pan provisto por Dios al pueblo israelita antiguo en su viaje por el desierto: la gente desobedeci&oacute; a Mois&eacute;s y &ldquo;dejaron algo para el otro d&iacute;a; pero cri&oacute; gusanos, y apestaba&rdquo; (&Eacute;xodo 16:20). Por el contrario, lo que ofrece Jes&uacute;s no se echa a perder nunca.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Este tema se encuentra tambi&eacute;n en varios lugares claves con otro significado paralelo en el evangelio de Juan. Principal entre estos es 3:16, considerado como el vers&iacute;culo m&aacute;s importante de todo el evangelio de Juan: &ldquo;De tal manera am&oacute; Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig&eacute;nito, para que todo aquel que en &eacute;l cree no se pierda, sino que tenga vida eterna.&rdquo; Otros momentos claves de este tema en el evangelio de Juan incluyen los siguientes: poco despu&eacute;s en el cap&iacute;tulo 6, dice Jes&uacute;s: &ldquo;la voluntad de Dios es que no pierda yo nada de todo lo que &eacute;l me da&rdquo; (6:39); en su &uacute;ltima oraci&oacute;n por los disc&iacute;pulos antes de su arresto, Jes&uacute;s dice a Dios: &ldquo;a los que me diste, yo los guard&eacute; y ninguno de ellos se perdi&oacute;&rdquo; (17:12); finalmente, en el momento en el huerto antes de su arresto, Jes&uacute;s dice que ha cumplido su propia promesa: &ldquo;de los que me diste, no perd&iacute; ninguno&rdquo; (18:9).<\/p>\n<p>Entre los seres humanos, a todos los cuales vino Jes&uacute;s para ofrecerles la vida eterna, no hay &ldquo;pedazos que sobra[ro]n.&rdquo; Es decir, no hay ning&uacute;n ser humano que sea &ldquo;un pedazo,&rdquo; una pieza, una parte o un fragmento. Al contrario, cada ser humano es un ser &iacute;ntegro, completo, pleno. Este es el regalo de Dios en Jesucristo. De igual manera, toda la familia humana est&aacute; incompleta si falta una persona, si aun una sola persona no est&aacute; presente, si est&aacute; ausente, perdida. En la imaginaci&oacute;n del cuarto evangelista, el milagro de la alimentaci&oacute;n de los cinco mil tiene dos niveles de significado (como tantas historias en este evangelio): Jes&uacute;s tiene el poder de resolver el hambre, sea el hambre por la comida diaria, sea el anhelo de vivir una vida humana plena.<\/p>\n<p>Para hacer una lectura fiel pregunt&eacute;monos: &iquest;Qui&eacute;nes son los que se encuentran en los m&aacute;rgenes de la sociedad o de la iglesia? &iquest;Qui&eacute;nes son las personas que necesitan una fe m&aacute;s fuerte para que sepan que en Dios no est&aacute;n perdidas? &iquest;C&oacute;mo puede ayudar la iglesia?<\/p>\n<p>Que Dios ayude a la iglesia a borrar la distinci&oacute;n entre el centro y los m&aacute;rgenes. Am&eacute;n.<\/p>\n<p><strong>6:16-21: Jes&uacute;s anda sobre el mar<\/strong><\/p>\n<p>Esta historia tradicional, que se encuentra tambi&eacute;n en los evangelios de Marcos y de Mateo, tiene un bosquejo m&aacute;s o menos en com&uacute;n en las tres versiones. La acci&oacute;n tiene lugar durante la noche; los disc&iacute;pulos est&aacute;n en una barca y se levanta un viento fuerte que agita el mar y la barca; Jes&uacute;s camina sobre el mar hacia la barca para rescatar a los disc&iacute;pulos, quienes tienen miedo cuando ven a Jes&uacute;s andando sobre el mar. Jes&uacute;s calma a los disc&iacute;pulos.<\/p>\n<p><strong>Acento juanino<\/strong><\/p>\n<p>El vers&iacute;culo clave de esta narraci&oacute;n tiene exactamente las mismas palabras en las tres versiones: &ldquo;Yo soy; no tem&aacute;is&rdquo; (Jn 6.20; Mc 6.50; Mt 14.27). En los tres relatos esto funciona como identificaci&oacute;n personal. Tambi&eacute;n significa la presencia y el poder de Dios en Jes&uacute;s. En el evangelio de Juan, tiene la significaci&oacute;n adicional y simb&oacute;lica de que se suma a las otras veces en que Jes&uacute;s se identifica con el nombre divino &ldquo;Yo soy.&rdquo; Algunos ejemplos incluyen 4:26; 6:35; 8:12; 10:7; 10:11; 11:25; 14:6. El tema es uno de los principales en el evangelio de Juan. Indica la encarnaci&oacute;n de Dios en Jesucristo y se remonta a la auto-identificaci&oacute;n divina que se encuentra en &Eacute;xodo 3.14: &ldquo;As&iacute; dir&aacute;s a los hijos de Israel: &lsquo;Yo soy me envi&oacute; a vosotros.&rsquo;&rdquo; Algunos expertos b&iacute;blicos encuentran tambi&eacute;n una referencia al profeta Isa&iacute;as: &ldquo;No temas, porque yo te redim&iacute;&rdquo; (Is 43:1); &ldquo;Yo, yo soy quien borro tus rebeliones&rdquo; (Is 43:25). (V&eacute;anse asimismo Is 44:2, 8; 51:12; 52:6.)<sup>2<\/sup><\/p>\n<p>Las versiones de Marcos y Mateo son m&aacute;s amplias en cuanto a ciertos detalles. En los dos, cuando los disc&iacute;pulos en la barca ven a Jes&uacute;s caminando sobre el mar tienen m&aacute;s miedo, piensan que es un fantasma, y gritan. Adem&aacute;s en Mateo se a&ntilde;ade la narraci&oacute;n de la duda y la confesi&oacute;n de Pedro. En comparaci&oacute;n, la versi&oacute;n de Juan es bastante m&aacute;s corta; el efecto es que se destaca m&aacute;s el &ldquo;Yo soy&rdquo; de Jes&uacute;s.<sup>3 <\/sup>Los disc&iacute;pulos no tienen&nbsp;miedo porque creen ver un fantasma; tienen miedo porque son testigos de una manifestaci&oacute;n de lo divino.<sup>4<\/sup><\/p>\n<p>Para una lectura fiel pregunt&eacute;monos: &iquest;A qu&eacute; le tenemos miedo en la sociedad y en la iglesia? &iquest;Cu&aacute;les son los vientos que agitan la vida de nuestras comunidades? &iquest;D&oacute;nde es que Jes&uacute;s entra de nuevo y de manera sorprendente en nuestras vidas con el poder y la presencia de Dios? &iquest;C&oacute;mo respondemos a esa revelaci&oacute;n?<\/p>\n<p>Que Dios nos ayude a reconocer la presencia poderosa de Dios entre su pueblo. Am&eacute;n.<\/p>\n<h5>Notas:<\/h5>\n<p>1.&nbsp; Ver la lista de las se&ntilde;ales en Juan en <em>Santa Biblia Reina-Valera 1995 Edici&oacute;n de Estudio<\/em> (Sociedades B&iacute;blicas Unidas\/Sociedad B&iacute;blica Colombiana, 1995), 1362.<\/p>\n<p>2.&nbsp; Gail R. O&rsquo;Day, &ldquo;The Gospel of John,&rdquo; <em>The New Interpreter&rsquo;s Bible <\/em>Vol. IX (Nashville: Abingdon Press, 1995), 596, con referencia a Raymond E. Brown, <em>The Gospel According to John (I-XII), <\/em>The Anchor Bible v. 29 (Garden City, NY: Doubleday, 1966), 537.<\/p>\n<p>3.&nbsp; La lista de los &ldquo;Yo soy&rdquo; en la Biblia que provee la <em>Santa Biblia Reina-Valera 1995 Edici&oacute;n de Estudio<\/em> no incluye ni el &ldquo;Yo soy&rdquo; de Marcos ni el de Mateo. Estas omisiones constituyen un reconocimiento impl&iacute;cito de la diferencia entre Juan y los evangelios sin&oacute;pticos y del hecho de que el &ldquo;Yo soy&rdquo; de Juan tiene un significado m&aacute;s elevado.<\/p>\n<p>4.&nbsp; O&rsquo;Day, Op. Cit., 596, donde cita a Rudolph Bultmann, <em>The Gospel of John <\/em>(Philadelphia: Westminster Press, 1971), 215.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Las dos historias en nuestro texto b&iacute;blico para esta semana son precisamente las que se omitieron en el texto de Marcos 6 de la semana pasada. Tenemos dos relatos distintos: &ldquo;Alimentaci&oacute;n de los cinco mil,&rdquo; vv. 1-14, y &ldquo;Jes&uacute;s anda sobre el mar,&rdquo; vv. 15-21.&nbsp; Es m&aacute;s, hoy empezamos con una serie de textos de &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-61-21-comentario-por-alicia-vargas\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Juan 6:1-21 Comentario por Alicia Vargas&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28914","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28914","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28914"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28914\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28914"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28914"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28914"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}