{"id":28924,"date":"2016-10-04T20:40:31","date_gmt":"2016-10-05T01:40:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-635-41-51-comentario-por-manuel-villalobos-mendoza\/"},"modified":"2016-10-04T20:40:31","modified_gmt":"2016-10-05T01:40:31","slug":"san-juan-635-41-51-comentario-por-manuel-villalobos-mendoza","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-635-41-51-comentario-por-manuel-villalobos-mendoza\/","title":{"rendered":"San Juan 6:35, 41-51 Comentario por Manuel Villalobos Mendoza"},"content":{"rendered":"<h3>Familia de vida versus familia de muerte<\/h3>\n<p>Las anteriores revelaciones de Jes&uacute;s sobre su origen divino, es decir, sobre el hecho de ser &ldquo;pan de vida&rdquo; (Jn 6:35) &ldquo;que descendi&oacute; del cielo&rdquo; (Jn 6:33), no fueron f&aacute;ciles de digerir para la comunidad atrapada en sus ideas religiosas del pasado. El evangelio de hoy les da rostro e historia a las experiencias de la gente an&oacute;nima que en los vers&iacute;culos anteriores busca afanosamente a Jes&uacute;s. Este grupo de personas son &ldquo;los jud&iacute;os&rdquo; (v. 41), representantes de la familia y de la tradici&oacute;n mosaica.<sup>1<\/sup> Una vez que aparece en escena la familia tradicional de &ldquo;los jud&iacute;os,&rdquo; la audiencia de Juan espera un conflicto con el rabino Jes&uacute;s y su &ldquo;propuesta familiar.&rdquo; Las cr&iacute;ticas\/murmuraciones que hacen &ldquo;los jud&iacute;os&rdquo; traen a la memoria la experiencia del pueblo de Israel en el desierto, donde la comunidad murmuraba contra Mois&eacute;s el enviado de Dios (Ex 15:24).<\/p>\n<p>Las murmuraciones por parte de &ldquo;los jud&iacute;os&rdquo; tienen que ver con el origen familiar de Jes&uacute;s. Por un lado, Jes&uacute;s como rabino, clama descender de Dios (pan bajado del cielo), y por otro lado, &ldquo;los jud&iacute;os&rdquo; dicen &ldquo;conocer&rdquo; el origen humano de Jes&uacute;s: &ldquo;Este, &iquest;no es Jes&uacute;s el hijo de Jos&eacute;, cuyo padre y madre nosotros conocemos?&rdquo; (v. 42). Juan conoce a la perfecci&oacute;n el contexto familiar jud&iacute;o y sabe por lo tanto que Mois&eacute;s hab&iacute;a se&ntilde;alado que las murmuraciones que hizo el pueblo en el desierto no eran contra la comunidad\/familia que Mois&eacute;s representaba, sino contra Dios mismo (Ex 16:8). Para acallar las murmuraciones de &ldquo;los jud&iacute;os,&rdquo; Jes&uacute;s recurre a la ra&iacute;z: solo la persona que crea puede comprender a su nueva familia divina (&iquest;y humana?). La &uacute;nica manera de acceder a este conocimiento divino y a la persona de Jes&uacute;s y a su nueva familia es por medio de la atracci&oacute;n ejercida por el Padre. Juan magistralmente anuncia la nueva familia humana conformada por Dios, Jes&uacute;s (el Enviado) y por toda la comunidad de las personas que han cre&iacute;do en Jes&uacute;s, las cuales &ldquo;no nacieron de sangre, ni por voluntad de carne, ni por voluntad de var&oacute;n, sino de Dios&rdquo; (Jn 1:13).<\/p>\n<p>Por supuesto que esta manera de entender a la familia por parte de Jes&uacute;s no convence a la familia tradicional jud&iacute;a (ni a familias no jud&iacute;as de la actualidad), y por eso Jes&uacute;s (en el v. 45) les recuerda las palabras de Isa&iacute;as 54:13, donde el profeta anuncia que en los tiempos escatol&oacute;gicos: &ldquo;Todos tus hijos [e hijas] ser&aacute;n ense&ntilde;ados por Jehov&aacute; [Yahv&eacute;], y se multiplicar&aacute; la paz de tus hijos [e hijas].&rdquo; Jes&uacute;s, al sostener que su familia es de origen divino, est&aacute; anunciando el tiempo escatol&oacute;gico, en el que su nueva familia (aunque divina) se abre como posibilidad para la conformaci&oacute;n de una nueva familia humana y terrena que crea y se sienta atra&iacute;da por el nuevo Padre de todos\/as que es Dios. En esta nueva familia nacida de la fe en Jes&uacute;s, atra&iacute;da e instruida por Dios, los lazos sangu&iacute;neos pasan a un segundo t&eacute;rmino.&nbsp;La &ldquo;atracci&oacute;n&rdquo; que hace el Padre (v. 44) es iniciativa del Dios de Jes&uacute;s, pero la comunidad que es &ldquo;atra&iacute;da&rdquo; debe actuar activamente conforme a los valores del evangelio que Juan propone. Jes&uacute;s y su Padre Dios est&aacute;n formando y creando &ldquo;la familia de los &uacute;ltimos tiempos,&rdquo; abierta a todas las personas. Parece sin embargo que &ldquo;la familia jud&iacute;a&rdquo; (y nuestras propias familias) no est&aacute; dispuesta a dejar los privilegios de ser la familia escogida; prefieren murmurar y seguir anclados en la familia del pasado donde el desconsuelo y la muerte reinan a sus anchas. Jes&uacute;s denuncia que dichas concepciones de familia no tienen vida (&ldquo;vuestros padres comieron el man&aacute; en el desierto, y aun as&iacute; murieron,&rdquo; dice en el v. 49). Por eso su lenguaje se vuelve m&aacute;s austero, directo y controversial.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s, con su nueva propuesta familiar de ser &ldquo;atra&iacute;dos&rdquo; por el Padre (v. 44), redefine lo que&nbsp;es una familia saludable y vivible: &ldquo;si alguien come de este pan, vivir&aacute; para siempre; y el pan que yo dar&eacute; es mi carne, la cual yo dar&eacute; por la vida del mundo&rdquo; (v. 51). En este contexto, Jes&uacute;s se propone como garant&iacute;a absoluta de la vida avalada y legitimada por el verdadero Padre, que ense&ntilde;a y constituye una nueva familia proyectada a vivir, resucitar, aprender, ver, crecer y comer pan para no morir. En cambio, &ldquo;la familia jud&iacute;a&rdquo;&mdash;y todas las familias que no crean en la propuesta familiar de Jes&uacute;s&mdash;est&aacute;n destinadas a la cr&iacute;tica, a la murmuraci&oacute;n, a no escuchar, a no aprender, a no conocer, a no ver a Dios, y finalmente a seguir comiendo un man&aacute; que da muerte.<\/p>\n<p>De la misma manera en que le result&oacute; dif&iacute;cil a la comunidad jud&iacute;a entender la propuesta familiar de Jes&uacute;s, tambi&eacute;n hoy en d&iacute;a la sociedad, la iglesia, la sinagoga, la mezquita, el sal&oacute;n del reino y del culto, en el nombre de &ldquo;dios,&rdquo; de sus leyes homof&oacute;bicas y de la manipulaci&oacute;n y (ab)uso que hacen de algunos textos b&iacute;blicos contra la comunidad <em>queer<\/em>, quieren aniquilar a la familia de Jes&uacute;s. Hoy en d&iacute;a, la familia verdadera de Dios, nacida de la fe en Jes&uacute;s, educada y atra&iacute;da por el Dios liberador de la vida, enfrenta una tremenda lucha entre el bien y el mal, entre el miedo y la raz&oacute;n, entre la vida y la muerte, entre el amor de Dios y el odio irracional de los falsos creyentes.<\/p>\n<p>Hoy m&aacute;s que nunca es imperativo luchar, denunciar y proclamar que la familia at&iacute;pica de Jes&uacute;s no es producto de leyes que promueven una heteronormatividad deshumanizante, sino de la iniciativa amorosa de Dios que sigue atrayendo a la nueva familia para ser adorado &ldquo;en esp&iacute;ritu y en verdad&rdquo; (Jn 4:24). Hoy m&aacute;s que nunca debemos rechazar las cr&iacute;ticas y las murmuraciones de las familias nacidas de los desiertos de la muerte y alimentadas con el pan de la intolerancia, que tienen el descaro de sostener, por ejemplo, que las familias conformadas por personas del mismo sexo son una burla al evangelio. Hoy m&aacute;s que nunca es necesario recordarles a todas las familias que la voluntad del Padre es redefinir, aceptar, llamar, convocar y formar a toda la familia humana para que podamos ser todos\/as disc&iacute;pulos\/as de Dios.<\/p>\n<p>&iexcl;Qu&eacute; dif&iacute;cil es entender la nueva propuesta familiar de Jes&uacute;s cuando algunas iglesias y comunidades que se dicen cristianas siguen ancladas en sus viejas nociones familiares, legitimando, aceptando, promoviendo y bendiciendo, &uacute;nica y exclusivamente a la familia heterosexual! Espero que alg&uacute;n d&iacute;a estas iglesias, en el nombre del Dios de Jes&uacute;s, le pidan perd&oacute;n a toda la comunidad <em>queer<\/em> porque en vez de nutrir a estas personas con el pan y la carne de Jes&uacute;s que da vida, s&oacute;lo les han dado &ldquo;el man&aacute; de la muerte&rdquo; con sus condenas eternas, priv&aacute;ndoles continuamente el acceso al Dios de la vida.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<h5>Notas:<\/h5>\n<p>1. Debemos continuamente recordar que el evangelio de Juan toma una actitud bastante cr&iacute;tica contra &ldquo;los jud&iacute;os&rdquo; en su evangelio, quiz&aacute;s porque se estaba dando la separaci&oacute;n entre la comunidad judeocristiana y la sinagoga jud&iacute;a. Por desgracia, en la historia de la interpretaci&oacute;n b&iacute;blica algunos textos de este evangelio se han (ab)usado para legitimar condenas eternas contra nuestros hermanos\/as jud&iacute;as de la actualidad. Como investigadores b&iacute;blicos, debemos recordar, al igual que lo hace Jes&uacute;s, &ldquo;que la salvaci&oacute;n viene de los jud&iacute;os&rdquo; (Jn 4:22). Mas a&uacute;n, debemos celebrar que Jes&uacute;s fue jud&iacute;o, vivi&oacute; como jud&iacute;o y muri&oacute; como jud&iacute;o. No podemos descontextualizar textos como el de hoy para condenar a nuestros hermanos y hermanas jud&iacute;as de nuestro tiempo, que buscan y sirven al Dios de la vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Familia de vida versus familia de muerte Las anteriores revelaciones de Jes&uacute;s sobre su origen divino, es decir, sobre el hecho de ser &ldquo;pan de vida&rdquo; (Jn 6:35) &ldquo;que descendi&oacute; del cielo&rdquo; (Jn 6:33), no fueron f&aacute;ciles de digerir para la comunidad atrapada en sus ideas religiosas del pasado. 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