{"id":28947,"date":"2016-10-04T20:41:31","date_gmt":"2016-10-05T01:41:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-831-36-comentario-por-paul-d-erickson\/"},"modified":"2016-10-04T20:41:31","modified_gmt":"2016-10-05T01:41:31","slug":"san-juan-831-36-comentario-por-paul-d-erickson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-831-36-comentario-por-paul-d-erickson\/","title":{"rendered":"San Juan 8:31-36 Comentario por Paul D. Erickson"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Cada cuatro a&ntilde;os, con motivo de la elecci&oacute;n presidencial, estamos expuestos a la influencia masiva de la propaganda pol&iacute;tica.<\/p>\n<p>La ret&oacute;rica pol&iacute;tica se filtra en nuestras vidas y empieza a dominarnos. No importa d&oacute;nde vivamos ni a qu&eacute; partido pol&iacute;tico pertenezcamos o que no pertenezcamos a ning&uacute;n partido; nadie puede sustraerse del aluvi&oacute;n de anuncios, de letreros en los jardines, de calcoman&iacute;as en los autos, y hasta de comentarios en el Facebook que tratan de influir en nuestro voto y convencernos de que votemos por tal o cual candidato. &nbsp;<\/p>\n<p>Una cosa a&uacute;n m&aacute;s dif&iacute;cil en a&ntilde;os recientes es que algunos comentaristas dicen que estamos viviendo en una &eacute;poca en la cual la verdad no es importante, la llamada <em>post-truth era<\/em>, la era pol&iacute;tica de la &ldquo;pos-verdad.&rdquo; Lo que quieren decir con esto es que ya no importa si las afirmaciones que hacen los pol&iacute;ticos y las estad&iacute;sticas en las que se basan se corresponden con la verdad. Lo &uacute;nico que importa es que un candidato pueda conectarse con las emociones del electorado, y que nos haga sentir de una determinada forma. La verdad es que se ha vuelto muy complicado saber a qui&eacute;n creerle y qu&eacute; creerle.&nbsp;<\/p>\n<p>&ldquo;&iquest;Qu&eacute; es la verdad?&rdquo; (Juan 18:38). Esta pregunta de Pilato a Jes&uacute;s puede ayudarnos a considerar este texto y nuestro contexto. Tenemos que recordar que la definici&oacute;n de verdad como algo que se puede verificar de una manera cient&iacute;fica y objetiva es algo muy moderno. En el evangelio de San Juan, la verdad es una persona, el verbo encarnado:&nbsp;<\/p>\n<ul>\n<li>&ldquo;Y el Verbo se hizo carne y habit&oacute; entre nosotros lleno de gracia y de verdad; y vimos su gloria, gloria como del unig&eacute;nito del Padre&rdquo; (Juan 1:14).<\/li>\n<li>&ldquo;Jes&uacute;s le dijo: &#8211;Yo soy el camino, la verdad y la vida; nadie viene al Padre sino por m&iacute;&rdquo; (Juan 14:6).&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n<p>La verdad de la que Jes&uacute;s habla es la verdad sobre &eacute;l y sobre qui&eacute;nes somos nosotros y nosotras en relaci&oacute;n a &eacute;l. La verdad, entonces, no tiene que ver con tener raz&oacute;n y estar en lo correcto, sino que significa estar en la relaci&oacute;n correcta, con Dios y con los dem&aacute;s.&nbsp;<\/p>\n<p>De la misma manera en que hoy en d&iacute;a es dif&iacute;cil saber lo que es la verdad, lo mismo sucede con la libertad. En los Estados Unidos, la libertad se define como ser libres de la opresi&oacute;n, de la tiran&iacute;a y del control. Somos libres para que podamos hacer lo que queramos y cuando queramos hacerlo. Pero en otros contextos, la libertad se define como ser libres para; somos libres del hambre y de la necesidad para que podamos vivir vidas llenas de amor y prop&oacute;sito. Y esta es la definici&oacute;n que prefiere Jes&uacute;s. As&iacute; como la verdad tiene que ver con nuestras relaciones, lo mismo pasa con la libertad. Si la libertad no est&aacute; conectada con el amor, el amor a Dios y el amor a nuestro pr&oacute;jimo, no vale de nada. Para Jes&uacute;s, la verdad y la libertad est&aacute;n, pues, &iacute;ntimamente asociadas. No puede haber una sin la otra.&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestra manera de entender y de practicar la confesi&oacute;n de pecados podr&iacute;a ser una manera muy poderosa de renovar la conexi&oacute;n relacional entre verdad y libertad que nos anuncia Jes&uacute;s. En lugar de considerarla s&oacute;lo como un rito de purificaci&oacute;n que nos permite volver a estar limpios y limpias delante de Dios, quiz&aacute;s deber&iacute;amos considerar la confesi&oacute;n de pecados como una oportunidad de evaluarnos a nosotros mismos y a nosotras mismas. Si podemos confesar que no hemos vivido seg&uacute;n la voluntad de Dios, entonces podemos ser liberados y liberadas para reconectarnos con Dios y con nuestros pr&oacute;jimos. De este modo, como dice nuestro texto, la verdad nos har&aacute; libres. La verdad nos har&aacute; libres para amar y para servir.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p>Preguntas para seguir reflexionando sobre el texto:<\/p>\n<ul>\n<li>Cuando estamos pr&oacute;ximos a conmemorar los 500 a&ntilde;os de la Reforma, &iquest;podemos hablar francamente y con respeto mutuo con nuestros vecinos y vecinas de otras iglesias y ser liberados de una historia llena de envidia y competencia?&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>&iquest;Cu&aacute;les son las mentiras que controlan nuestras vidas?&nbsp;<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>&iquest;Cu&aacute;les son las posibilidades de una vida libre de odio, de violencia y de miedo?<\/li>\n<\/ul>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Cada cuatro a&ntilde;os, con motivo de la elecci&oacute;n presidencial, estamos expuestos a la influencia masiva de la propaganda pol&iacute;tica. La ret&oacute;rica pol&iacute;tica se filtra en nuestras vidas y empieza a dominarnos. No importa d&oacute;nde vivamos ni a qu&eacute; partido pol&iacute;tico pertenezcamos o que no pertenezcamos a ning&uacute;n partido; nadie puede sustraerse del aluvi&oacute;n de anuncios, &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-831-36-comentario-por-paul-d-erickson\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Juan 8:31-36 Comentario por Paul D. Erickson&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-28947","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28947","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=28947"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/28947\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=28947"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=28947"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=28947"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}