{"id":28962,"date":"2016-10-04T20:42:06","date_gmt":"2016-10-05T01:42:06","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-101-10-comentario-por-ismael-leon\/"},"modified":"2016-10-04T20:42:06","modified_gmt":"2016-10-05T01:42:06","slug":"san-juan-101-10-comentario-por-ismael-leon","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-101-10-comentario-por-ismael-leon\/","title":{"rendered":"San Juan 10:1-10 Comentario por Ismael Le\u00f3n"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Yo soy la puerta de las ovejas<\/p>\n<p>La palabra &ldquo;puerta&rdquo; aparece cuatro veces a lo largo de los diez vers&iacute;culos. Por eso nos preguntamos: &iquest;qu&eacute; nos querr&aacute; decir el escritor b&iacute;blico?<\/p>\n<p>La puerta es un accesorio &uacute;til y necesario en nuestro desenvolvimiento cotidiano; lo utilizamos en nuestras casas, oficinas, transporte, etc. Sencillamente, no podemos prescindir de dicho accesorio.<\/p>\n<p>Si trasladamos este accesorio y su significado al contexto del discurso de Jes&uacute;s, entendemos que adquiere una importancia capital por dos sentidos. Uno tiene que ver con la seguridad, y el otro con la salvaci&oacute;n. Dicho de otro modo, no podremos comprender el sentido de las palabras de Jes&uacute;s, si no lo descubrimos a &eacute;l como la puerta de las ovejas. Notemos que el asunto de la seguridad tiene que ver directamente con la met&aacute;fora del pastor y el redil; el tema de la salvaci&oacute;n alude a la certeza de encontrar en Jes&uacute;s la v&iacute;a hacia la vida abundante.<\/p>\n<p><strong>a) Los ladrones no entran por la puerta (vv. 1-5)<\/strong><\/p>\n<p>Con un lenguaje de lo cotidiano, Jes&uacute;s intenta hacer comprender a su auditorio la diferencia entre el modelo religioso de los fariseos y el suyo, que en esencia es de servicio. El de los fariseos es enga&ntilde;oso y no inspira confianza; de ah&iacute; la invitaci&oacute;n de Jes&uacute;s a discernir entre los ladrones que no utilizan la puerta, y la figura del pastor que conoce su reba&ntilde;o.<\/p>\n<p>Estoy seguro de que todos y todas, en este tiempo de &ldquo;pluralismo religioso&rdquo;, y en nombre de la &ldquo;libertad de culto&rdquo;, somos testigos\/as cotidianos de la efervescencia religiosa. No hay duda de que en un mundo globalizado, tambi&eacute;n la religi&oacute;n es una especie de &ldquo;<em>global player<\/em>&rdquo; (jugador global). Aunque reconozco que el pluralismo religioso es un signo de los tiempos, me preocupa la irrupci&oacute;n de ofertas que bien caben dentro de la clasificaci&oacute;n mercantilista de &ldquo;evangelio de mercado.&rdquo;<\/p>\n<p>La pregunta de fondo es: &iquest;acomodamos el evangelio de salvaci&oacute;n a nuestros gustos, o nos sujetamos a las exigencias del mismo?<\/p>\n<p>Ser&iacute;a muy bueno imaginar al mundo mismo como el redil de Dios, y no &uacute;nica y exclusivamente a nuestras congregaciones &ldquo;denominacionales.&rdquo; Digo esto por el simple hecho de que cada d&iacute;a somos testigos\/as en nuestras sociedades de la existencia de desconsuelo, desesperanza, dolor, sufrimiento y muerte. Y si en lugar promover un evangelio al estilo de Jes&uacute;s, se aprovechan las condiciones de tragedia, primero para la masificaci&oacute;n del evangelio, y luego para el enriquecimiento y el lucro, o el bienestar personal de unos pocos, lo que se est&aacute; haciendo es &ldquo;robar&rdquo; el sentido liberador del evangelio como buena nueva de salvaci&oacute;n.<\/p>\n<p>Por ning&uacute;n motivo el evangelio puede ser vaciado de su sentido liberador, y menos a&uacute;n puede ser reducido a un mecanismo para la acumulaci&oacute;n de fortunas. Tampoco puede ser utilizado como un instrumento para legitimar pol&iacute;ticas gubernamentales de turno que muchas veces niegan el derecho a la vida, al pan, a la salud, y a la justicia de tantas personas en nuestras sociedades y en el mundo entero.<\/p>\n<p>No hace falta tener altos conocimientos en sociolog&iacute;a o psicolog&iacute;a para darse cuenta de las crisis y los dramas humanos que encontramos a cada instante. Los vv. 1-5 contienen dos pautas de acci&oacute;n muy importantes: 1) el del servicio a partir del oficio humilde del pastor que conoce a sus ovejas, y a quien las ovejas siguen por ese mismo motivo; y 2) el de la necesidad de contar con un gu&iacute;a, en medio del desconcierto y de las muchas &ldquo;voces extra&ntilde;as.&rdquo;<\/p>\n<p><strong>b) Jes&uacute;s vino para que tengamos vida (vv. 6-10)<\/strong><\/p>\n<p>Reconociendo la conflictividad del momento, frente a un sistema religioso &ldquo;cosificante&rdquo; como el de los fariseos, y el dominio inmisericorde de un imperio como el romano, Jes&uacute;s, en una especie de anticipo de su amor sacrificial, propone su propia vida como medio para acceder a la salvaci&oacute;n que, dicho sea de paso, concibe como &ldquo;entera libertad.&rdquo; Por eso dice: &ldquo;Yo soy la puerta: el que por m&iacute; entre ser&aacute; salvo; entrar&aacute; y saldr&aacute;, y hallar&aacute; pastos&rdquo; (v. 9).<\/p>\n<p>Pero, &iquest;qu&eacute; significa esto?<\/p>\n<p>Hoy somos testigos\/as de un tiempo en el cual las personas corren desorbitadas en procura de alcanzar objetivos que muchas veces tienen que ver &uacute;nicamente con el &ldquo;bienestar personal&rdquo;. Hoy son pocas las personas que piensan en los dem&aacute;s, porque pareciera que simplemente ya no es ni viable ni posible. Si tuvi&eacute;ramos que mencionar algunas caracter&iacute;sticas de las personas de nuestro tiempo, yo seleccionar&iacute;a las siguientes tres: el miedo a la soledad, el conformismo, y, finalmente, el desconsuelo.<\/p>\n<p>El miedo a la soledad se debe en gran parte a la revoluci&oacute;n en las comunicaciones, que a la vez trae consigo un nuevo lenguaje &ldquo;virtual.&rdquo; No existen personas que no dependan de artefactos electr&oacute;nicos que nos alejan del contacto real entre personas, es decir, de la convivencia humana traducida en la vida familiar, social o comunitaria. El conformismo tiene que ver con la falta de &ldquo;utop&iacute;as,&rdquo; o de proyectos de vida alternativos. Una sociedad que puede en cierto modo suplir los &ldquo;deseos&rdquo; m&aacute;s que las &ldquo;necesidades,&rdquo; tiene cautivas a las personas. Por esta raz&oacute;n, resulta irreal y hasta contradictorio para las nuevas generaciones que hayan existido personas que en su momento lucharon por derechos civiles y humanos como Gandhi, Martin Luther King, o Nelson Mandela<em>.<\/em><\/p>\n<p>Como algo muy preocupante, debido a las depresiones, sufrimientos e injusticias, muchas personas experimentan un nivel alt&iacute;simo de desconsuelo. Y no ayudan para nada las alarmantes cr&oacute;nicas noticiosas que publican los medios acerca de cr&iacute;menes, violaciones, feminicidios, desapariciones, desastres y enfrentamientos. Dicho de otro modo, asistimos a una &eacute;poca de gran dolor y desconsuelo.<\/p>\n<p>Lo que Jes&uacute;s nos ofrece es &ldquo;vida en abundancia&rdquo; (v. 10), y no se consigue por medio de m&eacute;ritos personales, ni como resultado de negociaciones. Justamente el clima de deterioro religioso y las condiciones de anti-vida en el mundo explican la raz&oacute;n por la que Jes&uacute;s vino para dar vida. Nosotros y nosotras somos las ovejas agobiadas y hambrientas que estamos buscando pastos, y Jes&uacute;s ya nos conoce y est&aacute; dispuesto a ser nuestro pastor.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Yo soy la puerta de las ovejas La palabra &ldquo;puerta&rdquo; aparece cuatro veces a lo largo de los diez vers&iacute;culos. Por eso nos preguntamos: &iquest;qu&eacute; nos querr&aacute; decir el escritor b&iacute;blico? 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