{"id":28985,"date":"2016-10-04T20:43:02","date_gmt":"2016-10-05T01:43:02","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-1132-44-comentario-por-pablo-e-rojas-banuchi\/"},"modified":"2016-10-04T20:43:02","modified_gmt":"2016-10-05T01:43:02","slug":"san-juan-1132-44-comentario-por-pablo-e-rojas-banuchi","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-1132-44-comentario-por-pablo-e-rojas-banuchi\/","title":{"rendered":"San Juan 11:32-44 Comentario por Pablo E. Rojas Banuchi"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Alguien dijo alguna vez: &#8220;Dios es aquel que parece que llega tarde, pero siempre llega a tiempo.&#8221;<\/p>\n<p>El relato sobre la resurrecci&#243;n de L&#225;zaro marca los pasos finales de Jes&#250;s en su camino hacia la cruz en Jerusal&#233;n. Es parad&#243;jico que Jes&#250;s da vida a L&#225;zaro, pero dicho milagro m&#225;s bien marca los eventos subsecuentes para su propia muerte.<\/p>\n<p>El evangelio de Juan, en cuanto a contenido teol&#243;gico, es un argumento persuasivo para la divinidad de Jes&#250;s. Se concentra en presentar a Jes&#250;s como el Verbo, es decir, Dios (1:1) que se hizo carne (1:14). Juan relata meticulosamente las declaraciones y describe los milagros de Jes&#250;s que s&#243;lo pueden atribuirse a Dios mismo. En este sentido, su evangelio no es tanto un recuento de la vida de Jes&#250;s como una clara presentaci&#243;n de su deidad. Cada cap&#237;tulo presenta evidencia tanto de se&#241;ales como afirmaciones de su autoridad divina. As&#237; pues, no es de extra&#241;arnos que Juan coloque a Jes&#250;s diciendo: &#8220;Yo soy&#8221; en diferentes instancias (v&#233;anse 14:6 y 11:25, entre otros ejemplos).<sup>1<\/sup><\/p>\n<p>Nuestra per&#237;copa es un relato de milagros. En Juan los milagros se conocen como se&#241;ales o signos (gr. semeion), y a trav&#233;s de estos signos, los seres humanos no son llamados a la conversi&#243;n, no son invitados a entrar en el reino: simplemente se los exhorta a creer en Jes&#250;s.<sup>2<\/sup> Esta exhortaci&#243;n a &#8220;creer&#8221; juega un papel importante en todo el relato sobre la muerte y resurrecci&#243;n de L&#225;zaro (vv.15, 25, 26, 40, 42), pues Jes&#250;s mismo habr&#225; de afirmar el prop&#243;sito de este enfrentamiento con la muerte: &#8220;para que cre&#225;is; pero vamos a &#233;l&#8221; (v.15); &#8220;para que crean que t&#250; me has enviado&#8221; (v.42b).<\/p>\n<p>Jes&#250;s ya ha tenido el encuentro con Marta (v.20), mientras que Mar&#237;a se hab&#237;a quedado en la casa. En el v.32 se da el encuentro entre el Maestro y Mar&#237;a. Juan indica que &#8220;al verlo, se postr&#243; a sus pies.&#8221; Harrisson advierte que tal acci&#243;n evoca al mismo tiempo reverencia e impotencia ante la dif&#237;cil situaci&#243;n que vive la familia.<sup>3<\/sup> Es com&#250;n que ante experiencias y noticias tr&#225;gicas el ser humano se sienta quebrantado emocionalmente hablando. Arrojarse a los pies de Cristo (metaf&#243;ricamente hablando), resulta para la mayor&#237;a de los creyentes una forma de asumir esperanza ante las crisis que se viven en esta vida. De rodillas: oramos, rogamos, pedimos, en fin, nos agarramos de toda posibilidad de luz que Dios nos pueda ofrecer. Mar&#237;a dice: &#8220;si hubieras estado aqu&#237;&#8221;, con lo cual repite las mismas palabras que hab&#237;a dicho Marta en el v.21. Seguramente hab&#237;an expresado este pensamiento entre ellas en los d&#237;as previos al arribo de Jes&#250;s.&nbsp; &nbsp; &nbsp;<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nResulta evidente que toda esta situaci&#243;n conmueve a Jes&#250;s (vv.33, 35). Jes&#250;s &#8220;se estremeci&#243; en esp&#237;ritu y se conmovi&#243;&#8221; (v.33). Frente a la tumba &#8220;Jes&#250;s llor&#243;&#8221; (v.35). Su compasi&#243;n por el dolor ajeno lo hizo llorar. Tambi&#233;n puede ser que sinti&#243; verdadera empat&#237;a por la muerte que L&#225;zaro tuvo que soportar.<sup>4<\/sup> Este acto de empat&#237;a de Jes&#250;s confirma que cuando el Verbo de Dios se hizo carne (Jn 1:14), sucedi&#243; en el sentido m&#225;s pleno del t&#233;rmino. Pero adem&#225;s la humanidad de Jes&#250;s es una nueva humanidad que implica una relaci&#243;n &#237;ntima con el Padre y su solidaridad con los pecadores y oprimidos.<sup>5<\/sup> En Jes&#250;s se concretiza plenamente el proyecto de Dios de acercarse al ser humano, comprendiendo su realidad pecaminosa. Hans K&#252;ng lo expone de forma magistral al decir: &#8220;Encarnaci&#243;n significa: en ese hombre han tomado forma humana la palabra, la voluntad, el amor de Dios. En todo lo que habl&#243; y predic&#243;, en la totalidad de su quehacer, de su actitud, en la totalidad de su persona, el hombre Jes&#250;s no actu&#243; de modo alguno como &#8216;rival&#8217; (segundo Dios) de Dios. Sino que revel&#243;, anunci&#243;, manifest&#243; la palabra y la voluntad del Dios &#250;nico.&#8221;<sup>6<\/sup> En otra parte dice que Dios: &#8220;&#8216;sufre con nosotros&#8217; ocultamente, siendo sin embargo, finalmente, infinitamente bueno y poderoso.&#8221;<sup>7<\/sup> De modo que queda claro que las l&#225;grimas de Jes&#250;s frente a la tumba de L&#225;zaro no son de impotencia (v.37) sino de dolor y empat&#237;a &#8220;ante la muerte de una persona amiga; son l&#225;grimas de Dios ante la muerte que separa a los seres queridos.&#8221;<sup>8<\/sup><\/p>\n<p>El sepulcro era una cueva y ten&#237;a una piedra puesta encima (v.38). Tener un lugar de entierro privado indica que la familia ten&#237;a recursos econ&#243;micos. Jes&#250;s de manera solidaria manda a quitar la piedra (v.39). Marta, contrariada por la orden que Jes&#250;s daba, trat&#243; de interponer una objeci&#243;n; cre&#237;a que el cuerpo sin duda hab&#237;a comenzado a descomponerse. As&#237; que Jes&#250;s exhorta a Marta, una vez m&#225;s, a creer: &#8220;&#191;No te he dicho que si crees ver&#225;s la gloria de Dios?&#8221; (v.40). La orden de Jes&#250;s cuando dijo: &#8220;&#161;L&#225;zaro, ven fuera!&#8221; (v.43) implica traer a L&#225;zaro de la muerte. En los evangelios, el mayor milagro de todos, es devolver la vida a los muertos. En Juan, es la s&#233;ptima se&#241;al de que Jes&#250;s es el Mes&#237;as (2:1-12; 4:46-54; 5:1-17; 6:1-14; 6:15-21; 9:1-41 y 11:17-45).<sup>9<\/sup> Fue despu&#233;s de la resurrecci&#243;n de L&#225;zaro que los sacerdotes principales y otros l&#237;deres religiosos determinaron finalmente la muerte de Jes&#250;s (11:53).<\/p>\n<p>En el presente texto, el evangelista no s&#243;lo ha querido contar un milagro, sino confirmar la palabra reveladora de Jes&#250;s: &#8220;Yo soy la resurrecci&#243;n y la vida.&#8221; El don de la vida se presenta aqu&#237; como victoria sobre la muerte. El camino de Jes&#250;s a la cruz, como aqu&#237; se anticipa, representa su victoria sobre esa muerte. Sin embargo, el relato nos confronta con una realidad humana. Los hombres y las mujeres nos movemos entre situaciones de vida y muerte, de luz y oscuridad, de justicia e injusticia. Jes&#250;s quiere comunicarnos vida para que vivamos una relaci&#243;n de armon&#237;a con Dios y los hombres. Pero el ser humano no quiere comprender dichos prop&#243;sitos, sino que intenta subvertirlos. Como se observa en la per&#237;copa, Dios se muestra solidario con el ser humano acompa&#241;&#225;ndolo en el dolor y el sufrimiento; pero como demostrar&#225;n los eventos de los vv.45-57, los hombres pensaban m&#225;s bien en matarle para la viabilidad de la naci&#243;n jud&#237;a bajo el gobierno romano.<br \/>\n&nbsp; &nbsp;&nbsp;<br \/>\nLa empat&#237;a de Jes&#250;s con los que sufren es el llamado que tiene la iglesia. En situaciones que evocan muerte, la iglesia est&#225; llamada a infundir y promover esperanza, aliento, &#225;nimo, actos de liberaci&#243;n y transformaci&#243;n. Enti&#233;ndase, ante la violencia contra la mujer, la limitaci&#243;n de la libertad y derechos humanos, la marginaci&#243;n social, el inter&#233;s del poder religioso dentro de la iglesia misma, etc. Juan Jos&#233; Tamayo dice: &#8220;es tan profunda la relaci&#243;n del reino de Dios con la vida, que cuando se atenta contra ella se est&#225; impidiendo la realizaci&#243;n del reino de Dios, y cuando se trabaja por una vida digna para todos, se est&#225; construyendo el reino de Dios.&#8221;<sup>10<\/sup><\/p>\n<p><p><sup>1<\/sup>Earl D. Radmacher, Ronald B. Allen &#038; H. Wayne House, Ed., Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia (Miami, Fl: Editorial Caribe, 2003), 1276.<br \/>\n<sup>2<\/sup>Josep-Oriol Tu&#241;i &#038; Xavier Alegre, Escritos Jo&#225;nicos y Cartas Pastorales (Navarra: Editorial Verbo Divino, 2005), 22-23.<br \/>\n<sup>3<\/sup>Everette F. Harrison, Comentario B&#237;blico Moody del&nbsp; NT (Grand Rapids, MI: Publicaciones Portavoz Evang&#233;lico, 1971), 164.<br \/>\n<sup>4<\/sup>Earl D. Radmacher, Ronald B. Allen &#038; H. Wayne House, Ed., Op. Cit, 1310.<br \/>\n<sup>5<\/sup>Daniel L. Migliore, Faith Seeking Understanding: An Introduction to Theology (Grand Rapids, MI: William B. Eerdmans Pub. Company, 1992), 146-147.<br \/>\n<sup>6<\/sup>Hans K&#252;ng, Credo (Madrid: Editorial Trotta, 2010), 67.<br \/>\n<sup>7<\/sup>Ibid., 93.<br \/>\n<sup>8<\/sup>Como comenta Luis Alonso Sh&#246;kel, &#8220;Jn 11:1-57&#8221; en La Biblia del Peregrino (China: Ediciones Mensajero, 2009), 2043.<br \/>\n<sup>9<\/sup>Earl D. Radmacher, et.al., Op. Cit., 1279, 1310.<br \/>\n<sup>10<\/sup>Juan Jos&#233; Tamayo, Dios y Jes&#250;s (Madrid: Editorial Trotta, 2003), 68.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Alguien dijo alguna vez: &#8220;Dios es aquel que parece que llega tarde, pero siempre llega a tiempo.&#8221; El relato sobre la resurrecci&#243;n de L&#225;zaro marca los pasos finales de Jes&#250;s en su camino hacia la cruz en Jerusal&#233;n. Es parad&#243;jico que Jes&#250;s da vida a L&#225;zaro, pero dicho milagro m&#225;s bien marca los eventos subsecuentes &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-1132-44-comentario-por-pablo-e-rojas-banuchi\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Juan 11:32-44 Comentario por Pablo E. 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