{"id":29014,"date":"2016-10-04T20:44:20","date_gmt":"2016-10-05T01:44:20","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-1331-35-comentario-por-miriam-lizeth-bermudez\/"},"modified":"2016-10-04T20:44:20","modified_gmt":"2016-10-05T01:44:20","slug":"san-juan-1331-35-comentario-por-miriam-lizeth-bermudez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-1331-35-comentario-por-miriam-lizeth-bermudez\/","title":{"rendered":"San Juan 13:31-35 Comentario por Miriam Lizeth Berm\u00fadez"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">En lo que denominamos la &uacute;ltima cena, Jes&uacute;s ha compartido el pan con los disc&iacute;pulos y lavado sus pies; adem&aacute;s ha identificado al que lo traicionar&aacute; y ha reconocido que su tiempo ha llegado (v.2&hellip;<em>lo que vas a hacer, hazlo pronto<\/em>).<\/p>\n<p>El momento de vencer ha llegado y la cruz ser&aacute; la se&ntilde;al de triunfo.<\/p>\n<p>Como buen pastor, Jes&uacute;s contin&uacute;a ense&ntilde;ando a sus disc&iacute;pulos hasta el &uacute;ltimo momento, antes de ser aprehendido. La &uacute;ltima lecci&oacute;n del d&iacute;a es: <strong><em>&Aacute;mense como yo los he amado, porque esto ser&aacute; evidencia de su filiaci&oacute;n conmigo<\/em><\/strong>. Es interesante que sus palabras hagan referencia a un nuevo mandamiento (v. 34) en contraste con los mandamientos viejos. Este nuevo mandamiento es contrario a la praxis cotidiana. Hasta este momento, todos y todas han amado al que les hace bien y manifestado odio y maldici&oacute;n al que les hace mal.<\/p>\n<p>Este mandamiento nuevo es un recordatorio del Serm&oacute;n del Monte (Mateo 5 al 7) en el que se aprecian diversas leyes que conllevan al bienestar com&uacute;n. En el cap&iacute;tulo cinco de Mateo se hace una comparaci&oacute;n entre los antiguos mandamientos y los nuevos mandamientos; encontramos una serie de <em>&ldquo;o&iacute;steis que fue dicho a los antiguos&hellip;&rdquo;<\/em>, que se contrapone con <em>&ldquo;pero yo os digo&rdquo;<\/em>. Hay un ejemplo claro de estos nuevos mandamientos en Mt 7:12: <em>As&iacute; que todas las cosas que quer&aacute;is que los hombres hagan con vosotros, as&iacute; tambi&eacute;n haced vosotros con ellos, pues esto es la Ley y los Profetas <\/em>(La Regla de Oro). Otro ejemplo nos hace un llamado a medir el sacrificio del amor, porque es f&aacute;cil amar a quienes nos aman; sin embargo el nuevo mandamiento es: <em>Pero yo os digo: Amad a vuestros enemigos, bendecid a los que os maldicen, haced bien a los que os odian y orad por los que os ultrajan y os persiguen<\/em> (Mt 5:44).<\/p>\n<p>La orden de Jes&uacute;s es: <em>Que os am&eacute;is unos a otros; como yo os he amado, que tambi&eacute;n os am&eacute;is unos a otros. En esto conocer&aacute;n todos que sois mis disc&iacute;pulos, si ten&eacute;is amor los unos por los otros <\/em>(vv. 34-35). En Jn 13:1b dice <em>&ldquo;como hab&iacute;a amado a los suyos que estaban en el mundo, los am&oacute; hasta el fin.&rdquo; <\/em>Esto nos aclara que el mandamiento no es exclusivo para los disc&iacute;pulos sino para todos aquellos que reconocen su nombre, porque <em>a lo suyo vino, pero los suyos no lo recibieron. Mas a todos los que lo recibieron, a quienes creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios<\/em> (Jn 1:11-12).<\/p>\n<p>El amor es algo abstracto, igual que el viento, el dolor, el hambre, el gozo; no podemos palparlo pero s&iacute; podemos apreciar sus manifestaciones. Podemos apreciar el viento a trav&eacute;s del movimiento del cabello de una peque&ntilde;a ni&ntilde;a; el hambre a trav&eacute;s de un rostro demacrado y un cuerpo esquel&eacute;tico; el dolor a trav&eacute;s del ce&ntilde;o fruncido; el gozo a trav&eacute;s del brillo en los ojos y una inmensa sonrisa; y el amor a trav&eacute;s del servicio. Por ello daremos cumplimiento al mandamiento de Jes&uacute;s a trav&eacute;s del servicio. El Se&ntilde;or nos ense&ntilde;&oacute; que &eacute;l vino a servir y no a ser servido (Mt 20:28).<\/p>\n<p>El idioma griego nos permite apreciar las diversas acepciones que tiene el t&eacute;rmino <em>servicio<\/em>.<\/p>\n<p>En primera instancia se utiliza la palabra <em>dul&iacute;a<strong>, <\/strong><\/em>la cual desde el Nuevo Testamento debe leerse como aquellos actos que el siervo realiza en la casa de su amo, refiri&eacute;ndose a tareas tales como: preparar los alimentos, la ropa, la cabalgadura del amo, cuidar de los hijos, hacer las compras, etc. Hoy nosotros somos llamados a servir en la casa del amo (mundo) cuidando el medio ambiente, siendo solidarios y emp&aacute;ticos con su creaci&oacute;n, practicando los valores del reino, ayudando a nuestro pr&oacute;jimo, sembrando &aacute;rboles, evitando contaminar el ambiente, etc.<\/p>\n<p>El segundo t&eacute;rmino surgi&oacute; dentro de la <em>ekless&iacute;a<\/em> (iglesia), para diferenciarlo del <em>dul&iacute;a, <\/em>y nos referimos a <em>diakon&iacute;a<\/em>. Este es el servicio que se da a los hermanos y hermanas en la fe, con el que demostramos nuestro servicio a Dios. Claramente nos ense&ntilde;a el Se&ntilde;or Jesucristo que Dios no recibir&aacute; nuestra ofrenda si antes no estamos en paz con el hermano y la hermana (Mt 5:23-24); adem&aacute;s se nos insta a hacer todo lo que est&eacute; en nuestras manos para vivir en paz con el pr&oacute;jimo. Debemos estar en constante evaluaci&oacute;n, recordando si hemos ofendido consciente o inconscientemente a las personas que est&aacute;n a nuestro alrededor, porque el Se&ntilde;or no recibir&aacute; nuestra alabanza si no estamos en paz con nuestro hermano o hermana. Es curioso c&oacute;mo en algunas ocasiones nos jactamos de estar haciendo la voluntad de Dios, pero peleamos con nuestra esposa o esposo y los dejamos &ldquo;hablando solos&rdquo; y preferimos estar en la iglesia &ldquo;en la presencia de Dios&rdquo;. Debemos volver a casa y tratar de arreglar la situaci&oacute;n, para luego llegar a la iglesia y levantar nuestras manos y nuestra voz en alabanza al Creador. De esta forma estaremos demostrando que somos disc&iacute;pulos y disc&iacute;pulas de Cristo.<\/p>\n<p>El tercer t&eacute;rmino es <em>martur&iacute;a<\/em>, que es el servicio a los de afuera, ante quienes debemos ser un ejemplo como testigos del Reino. Este t&eacute;rmino fue muy utilizado en la &eacute;poca de persecuci&oacute;n imperial, pero a&uacute;n mantiene su pertinencia. Hemos sido llamados a amar a nuestros enemigos, bendecir a los que nos maldicen, hacer el bien a los que nos aborrecen y orar por los que nos ultrajan y persiguen (Mt 5:44). Esta es la mejor forma de darnos a conocer como disc&iacute;pulos y disc&iacute;pulas de Cristo.<\/p>\n<p>Finalmente tenemos el t&eacute;rmino <em>leitourg&iacute;a<\/em>, del que se deriva la palabra<em> liturgia<\/em>, y que es el cl&iacute;max de todo nuestro servicio, porque confiadamente nos presentamos ante nuestro Dios para ofrecerle la alabanza y exaltaci&oacute;n que &eacute;l se merece, despu&eacute;s de haber puesto en pr&aacute;ctica la <em>dul&iacute;a<\/em>, la <em>diakon&iacute;a<\/em> y la <em>martur&iacute;a<\/em>. Lamentablemente, muchas veces omitimos los pasos anteriores y realizamos la liturgia cansados y cargados.<\/p>\n<p>Concluimos afirmando que la forma m&aacute;s efectiva de demostrar que somos disc&iacute;pulos del Se&ntilde;or Jesucristo es a trav&eacute;s del servicio. Y retomamos lo dicho por la madre Teresa de Calcuta: <em>Ama hasta que te duela. Si te duele es buena se&ntilde;al.<\/em><\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En lo que denominamos la &uacute;ltima cena, Jes&uacute;s ha compartido el pan con los disc&iacute;pulos y lavado sus pies; adem&aacute;s ha identificado al que lo traicionar&aacute; y ha reconocido que su tiempo ha llegado (v.2&hellip;lo que vas a hacer, hazlo pronto). 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