{"id":29019,"date":"2016-10-04T20:44:31","date_gmt":"2016-10-05T01:44:31","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-141-14-comentario-por-guillermo-hansen\/"},"modified":"2016-10-04T20:44:31","modified_gmt":"2016-10-05T01:44:31","slug":"san-juan-141-14-comentario-por-guillermo-hansen","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-141-14-comentario-por-guillermo-hansen\/","title":{"rendered":"San Juan 14:1-14 Comentario por Guillermo Hansen"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La tem&#225;tica que precede a este pasaje es la incertidumbre y ansiedad que provoca el anuncio de Jes&#250;s en el cap&#237;tulo 13.<\/p>\n<p>Se trata del inicio de una despedida que crea conmoci&#243;n entre los disc&#237;pulos. No es s&#243;lo una despedida ante una partida pasajera, sino el anuncio de una transici&#243;n a un nuevo estado por parte de Jes&#250;s. Por ello la ansiedad generada y las preguntas sobre quien acompa&#241;ar&#225; ahora a los disc&#237;pulos. Las palabras del evangelista Juan dibujar&#225;n una nueva manera de entender la presencia de Dios en nuestras vidas, como as&#237; tambi&#233;n la comprensi&#243;n de toda la vida como un movimiento de transici&#243;n &#8211;desde el mundo hacia el Padre, y del Padre hacia el mundo. La conjunci&#243;n de ambos movimientos, que tiene lugar en medio de la existencia humana, es la esfera del Esp&#237;ritu quien nos conforma a la figura de Cristo.<\/p>\n<p>La per&#237;copa estructura cuatro momentos. En la primera parte (vv. 1-3) Jes&#250;s consuela a los disc&#237;pulos exhort&#225;ndolos a que sus corazones no se turben, pues &#233;l partir&#225; a fin de preparar un lugar para ellos en &#8220;el hogar de mi Padre.&#8221; La expresi&#243;n oikia (hogar) se distingue de oikos (vivienda) en que denota intimidad, convivencia familiar, seguridad. No se refiere a un lugar geogr&#225;fico, sino a un estado. Jes&#250;s reconforta a los disc&#237;pulos con otro testimonio m&#225;s: en este hogar hay espacio, vivienda, para muchos. El hogar del Padre es amplio y diverso. Jes&#250;s se dirige hacia un &#8220;Padre&#8221; preparado para recibir a muchos hijos\/as. De este modo Jes&#250;s revela el estado final de los creyentes como un espacio de intimidad, afecto e inclusi&#243;n.&nbsp;<\/p>\n<p>En la segunda parte (vv. 4-6) Jes&#250;s se&#241;ala el camino que se nos invita seguir, identificado consigo mismo. La pregunta de Tom&#225;s (&#8220;no sabemos a d&#243;nde vas, &#191;c&#243;mo podemos saber el camino?) da pie a una respuesta de Jes&#250;s quien revela que la meta (casa del Padre) y el camino (Jes&#250;s) constituyen una unidad. Jes&#250;s es el Camino (hod&#243;s) hacia la plenitud, la Verdad (aletheia) que des-cubre lo que estaba escondido, y quien comunica la Vida (zo&#233;) verdadera. Notar que estas tres realidades est&#225;n din&#225;micamente comprendidas por Jes&#250;s: caminar con Jes&#250;s es ya participar de la vida y descubrir la verdad. La vida cristiana implica un proceso, un recorrido, en el cual Dios acompa&#241;a directamente nuestro caminar.<\/p>\n<p>La tercera parte (vv. 7-11) centra su atenci&#243;n en la unidad entre el Padre y Jes&#250;s. Nuevamente, es la pregunta de un disc&#237;pulo &#8211;Felipe&#8211; lo que da ocasi&#243;n para una afirmaci&#243;n radical: &#8220;El que me ha visto a m&#237;, ha visto al Padre&#8221;; &#8220;yo estoy en el Padre y el Padre est&#225; en m&#237;.&#8221; Dios mismo se hace presente en las obras y palabras de Jes&#250;s, aunque la pregunta de Felipe indica tambi&#233;n que esto no es directamente perceptible por el observador neutral, por quien permanece a la vera del camino. En Jes&#250;s Dios mismo sale al encuentro del ser humano de una manera paradojal: escondido en lo opuesto, en lo contrario (una tem&#225;tica que ya encontramos en el primer cap&#237;tulo del evangelio). Por ello Jes&#250;s ense&#241;a a Felipe a &#8220;ver&#8221; de una manera diferente, a des-cubrir la presencia de Dios en lo aparentemente mundano y humano.&nbsp; &nbsp;<\/p>\n<p>Por &#250;ltimo, la per&#237;copa cierra con una promesa: en el camino los disc&#237;pulos gozar&#225;n de la ayuda y presencia del mismo Jes&#250;s (vv. 12-14). Ya no hay raz&#243;n para temer, pues quien conf&#237;a en Jes&#250;s tambi&#233;n realizar&#225; sus obras, lo har&#225; &#8220;presente&#8221; en medio de una aparente ausencia. Hacer las obras de Jes&#250;s (vv. 12) es recibir a Cristo mismo, recibir la misma divinidad. Cristo se manifestar&#225; de una nueva manera, mediada por la fe y obras de los disc&#237;pulos. Esta promesa de Jes&#250;s es un contrapunto a la ansiedad y la desaz&#243;n de los primeros vers&#237;culos.&nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp; &nbsp;&nbsp;<\/p>\n<p><b>Sugerencias para la predicaci&#243;n<\/b><br \/>\nUna de las caracter&#237;sticas de la vida moderna es &#8220;estrategizar.&#8221; Definimos metas en la vida, m&#225;s o menos realizables, y dise&#241;amos caminos para llegar a ellas. Esto es necesario, claro, cuando hablamos de cosas asequibles. &#191;Pero qu&#233; hay de aquellas cosas que hacen a la vida, es decir, las que le dan su sentido &#250;ltimo y su espesura? Si nos ponemos a pensar veremos que las cosas m&#225;s importantes en nuestras vidas han escapado a todo tipo de &#8220;estrategia,&#8221; a todo c&#225;lculo. Son cosas que nos han sucedido, regalos que nos han abierto posibilidades antes impensadas que trastocan y modifican lo que antes consider&#225;bamos &#8220;metas,&#8221; y los caminos para llegar a ellas. Es como si las metas mismas, antes insospechadas, se abrieran camino hacia nosotros.<\/p>\n<p>Los viajes y las despedidas producen mucha ansiedad, pues significan tanto una modificaci&#243;n de nuestro entorno inmediato (seres queridos que parten), como un recorrido por geograf&#237;as desconocidas que no cuentan con el soporte que tenemos &#8220;en casa.&#8221; Por ello la incertidumbre de Tom&#225;s es comprensible: no s&#243;lo su entorno inmediato es modificado por el anuncio de Jes&#250;s que deber&#225; partir pronto, sino que quiere saber los detalles de la meta, a fin de poder estrategizar &#233;l mismo un camino.&nbsp; Lo que pide es una especie de &#8220;Googlemap,&#8221; el trayecto m&#225;s directo entre A y B, la mejor forma de llegar r&#225;pido y sin eventualidades. Pero aqu&#237; aparece la sorpresa anunciada por el evangelio: la meta del cristiano no se puede calcular, s&#243;lo puede ser recibida en confianza. En Cristo el camino es uno con el destino final. La tem&#225;tica que plantea Jes&#250;s no es sobre el paradero de la casa del Padre, sino por el camino que se abre desde el Padre hacia nosotros. Y ese camino pasa por &#233;l. La vida plena no se puede estrategizar, sino s&#243;lo recibir y seguir en Cristo.<\/p>\n<p>Este es lo que marca el car&#225;cter &#8220;abierto&#8221; de la existencia cristiana, es decir, una existencia capaz de abandonarse al llamado de Dios, des-cubriendo la verdad del Padre en medio de la vida. Estar abierto es permitir que a uno se le regale algo, ser capaz de recibir y por ello emprender nuevos caminos. La venida de Dios a nuestras vidas es el regalo que se nos promete, tal como si la meta viniera a nosotros para hacer camino con nosotros. As&#237; quedamos liberados de la obsesi&#243;n por encontrar la meta. La meta ya nos ha encontrado, y nos libera para salir de nosotros mismos y vivir la aventura de los nuevos caminos que nos llevan al otro: a Cristo y a nuestro pr&#243;jimo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La tem&#225;tica que precede a este pasaje es la incertidumbre y ansiedad que provoca el anuncio de Jes&#250;s en el cap&#237;tulo 13. Se trata del inicio de una despedida que crea conmoci&#243;n entre los disc&#237;pulos. 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