{"id":29025,"date":"2016-10-04T20:44:48","date_gmt":"2016-10-05T01:44:48","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-148-17-25-27-comentario-por-alvin-padilla\/"},"modified":"2016-10-04T20:44:48","modified_gmt":"2016-10-05T01:44:48","slug":"san-juan-148-17-25-27-comentario-por-alvin-padilla","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-148-17-25-27-comentario-por-alvin-padilla\/","title":{"rendered":"San Juan 14:8-17 [25-27] Comentario por Alvin Padilla"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">La lecci&#243;n b&#237;blica para este d&#237;a forma parte del discurso de despedida (Juan 14:8-17).<\/p>\n<p>En este discurso el Maestro desarolla temas de important&#237;simos en la jornada discipular:<br \/>\n&#8226;&#201;l es el &#250;nico recurso al Padre (14:1-7)<br \/>\n&#8226;&#201;l es la vida verdadera, los disc&#237;pulos son pompanos (ramas) cuya existencia depende absolutamente en estar conectados permanentemente con &#201;l (14:8-17).&nbsp;<br \/>\n&#8226;Los seguidores del Maestro (contemporaneous y los que vendran despu&#233;s) har&#225;n grandes obras en cuanto se mantengan conectados con &#201;l y clamen al Padre en su nombre (14:18-31)<br \/>\n&#8226;Promete que enviar&#225; otro consolador (el Paracleto, el Esp&#237;ritu Santo) cual cumplir&#225; la obra comenzada por el Padre y el Hijo (15:26-16:15).<br \/>\n&#8226;Jes&#250;s se despide de ellos por un breve tiempo para preparar lugar para los disc&#237;pulos en las moradas celestials (16:16-33).<br \/>\n&#8226;Oraci&#243;n sacerdotal de Jes&#250;s por sus disc&#237;pulos dej&#225;ndoles en el cuidado del Padre Celestial (17:1-24).<\/p>\n<p>Con su muerte inminente, en San Juan 14 Jes&#250;s ofrece a sus disc&#237;pulos un sumario del significado de su vida y ministerio; explicando que su partida al Padre resultar&#225; en beneficio para sus seguidores.&nbsp; Su partida no es en realidad una separaci&#243;n completa, pues los disc&#237;pulos disfrutar&#225;n de la presencia divina en el adviento del Paracleto.&nbsp;<\/p>\n<p>Nuestra lecci&#243;n comienza con un interrogativo de parte de Felipe.&nbsp; Este poco conocido disc&#237;pulo fue introducido en San Juan 1:44.&nbsp; Luego, en 12:20-22, lo encontramos sirviendo como portavoz de unos griegos quienes deseaban ser introducidos al Maestro.&nbsp; La pregunta de Felipe fue precipitada por la declaraci&#243;n de Jes&#250;s en 14:7: &#8220;&#65279;Si me conocierais, tambi&#233;n a mi Padre conocer&#237;ais; y desde ahora lo conoc&#233;is y lo hab&#233;is visto.&#8221;<\/p>\n<p>Jes&#250;s aqu&#237; revela que no hay acceso a Dios aparte de su persona; sin Jes&#250;s no es posible tener conocimiento de Dios.<\/p>\n<p>No obstantes las palabras del Maestro Felipe, hablando por todos los disc&#237;pulos, revela su corto nivel de comprensi&#243;n: &#8220;Mu&#233;stranos el Padre y nos basta.&#8221;&nbsp; Sus palabras son f&#225;cil de entender pues expresan el anhelo de toda persona religiosa que ha vivido. A trav&#233;s de los siglos la preocupaci&#243;n de la humanidad al perseguir actos religiosos es meramente una declaraci&#243;n del deseo de encontrarse con Dios cara a cara.&nbsp; Queremos ver a Dios tal como es&#8211;en su majestuosa gloria y esplendor sin igual.&nbsp; En el AT, Mois&#233;s (&#201;xodo 33:18) y El&#237;as (1 Reyes 19:11-12) expresan su deseo de experimentar a Dios en una forma visual y definitiva.&nbsp; Sin embargo, la tradici&#243;n jud&#237;a tomo en serio la amonestaci&#243;n b&#237;blica que &#8220;ning&#250;n hombre podr&#225; verme y seguir viviendo&#8221; (&#201;xodo 33:20). Gede&#243;n al presentir la presencia del Angel del Se&#241;or (Jueces 6:18) afirma su peligro mortal y exige que el &#193;ngel no se despida hasta que &#233;l (Gede&#243;n) pueda ofrecer el sacrificio requerido.&nbsp; Igualmente Isa&#237;as estaba seguro que su fin se aproximaba y declara &#8220;&#161;Ay de m&#237; que soy muerto!, porque siendo hombre inmundo de labios y habitando en medio de pueblo que tiene labios inmundos, han visto mis ojos al Rey, Jehov&#225; de los ej&#233;rcitos.&#8221;<\/p>\n<p>Aun as&#237;, hoy d&#237;a hay muchos como Felipe.&nbsp; Hombres y mujeres de la iglesia que se sienten distanciados de Dios.&nbsp; Personas cuyas vidas carecen del calor de una intimidad con Dios.&nbsp; Estos anhelan una experiencia &#250;nica para confirmar todas sus convicciones teol&#243;gicas y por tanto ser convencidos en el cien por cientos que est&#225;n en el camino correcto. En tal caso, ya no vivir&#225;n por fe.<br \/>\n&nbsp;<br \/>\nLa respuesta de Jes&#250;s indica que en realidad Felipe no entend&#237;a lo que ped&#237;a. La encarnaci&#243;n de la Segunda Persona del Trino Dios no fue f&#225;cilmente captada aun por aquellos como Felipe quienes observaron y fueron beneficiosos de grandes haza&#241;as milagrosas del Se&#241;or Jes&#250;s.&nbsp; Los evangelios can&#243;nicos afirman que antes de la resurrecci&#243;n fue sumamente dif&#237;cil de aceptar por los disc&#237;pulos que Jes&#250;s era Uno con Dios.&nbsp; Fuese David Fredrich Strauss (te&#243;logo y biblista del siglo 19) o el tal Seminario de Jes&#250;s (Jesus Seminar) de nuestros d&#237;as el concepto que Jes&#250;s es uno con el Padre es un concepto dif&#237;cil de aceptar para los seres humanos.&nbsp; El reto para el predicador del siglo 21 es hacer real este concepto (&#191;Qui&#233;n es este Jes&#250;s?) a un mundo en donde una multitud de creaciones humanas reemplazan al Dios Verdadero y su revelaci&#243;n singular en Cristo Jes&#250;s.&nbsp;<\/p>\n<p>La interrogaci&#243;n de Felipe es in&#250;til pues en realidad demuestra que todav&#237;a no ha captado por completo la persona y las obras de Jes&#250;s.&nbsp; El evangelista desde el principio (vea 1:18) desprende ante sus lectores la realidad de la encarnaci&#243;n.&nbsp; En su respuesta (14:9-12) el Maestro declara que al ver a Jes&#250;s es ver al Padre pues el Padre est&#225; en el Hijo. Adem&#225;s, el Hijo es el Agente de las obras divinas.&nbsp; Esta realidad ser&#225; comprendida por aquellos quienes andaban con el Maestro solamente en etapas y aun as&#237; en forma parcial.&nbsp; Por tanto, el Se&#241;or a&#241;ade&nbsp; que si en alg&#250;n dicho de Jes&#250;s ha de ser aceptado sin reservaciones por sus seguidores es la declaraci&#243;n que sigue. &#8220;Creedme&#8221; (el griego pisteute moi puede traducirse como &#8220;Creed en mi&#8221; pero el contexto demanda &#8220;creedme) que el Padre y Yo Uno somos.&nbsp; Acu&#233;rdense que hoy d&#237;a personas en la iglesias que expresan el anhelo que haber andado con el Se&#241;or en su jornada terrenal&#8211;&#161;como si eso garantizar&#225; su fe!<\/p>\n<p>Como consecuencia de esta realidad teol&#243;gica los seguidores de Jes&#250;s har&#225;n obras mayores de las de &#201;l pues Jes&#250;s estar&#225; con el Padre para interceder por ellos.&nbsp; Las grandes haza&#241;as pronosticadas de los disc&#237;pulos dependen del concepto teol&#243;gico de la uni&#243;n del Padre y del Hijo a trav&#233;s de la agencia del Esp&#237;ritu Santo (esto ser&#225; expandido m&#225;s adelante en el capitulo 14). Las obras de los seguidores no son mayores no porque ellos son superiores a su Maestro, sino porque la obra de Jes&#250;s es completada.&nbsp; Esta mayor obra se realiza diariamente cuando a trav&#233;s del misterio de la predicaci&#243;n presentamos la obra salv&#237;fica de Jes&#250;s y los feligreses afirman su fe en Jes&#250;s como el camino, la verdad y la vida.&nbsp; Nadie viene al Padre sino a trav&#233;s de Jes&#250;s.&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La lecci&#243;n b&#237;blica para este d&#237;a forma parte del discurso de despedida (Juan 14:8-17). 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