{"id":29034,"date":"2016-10-04T20:45:12","date_gmt":"2016-10-05T01:45:12","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-1423-29-comentario-por-dana-k-nelson\/"},"modified":"2016-10-04T20:45:12","modified_gmt":"2016-10-05T01:45:12","slug":"san-juan-1423-29-comentario-por-dana-k-nelson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-1423-29-comentario-por-dana-k-nelson\/","title":{"rendered":"San Juan 14:23-29 Comentario por Dana K. Nelson"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">&ldquo;La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da.<\/p>\n<p>No se turbe vuestro coraz&oacute;n ni tenga miedo&hellip; El que me ama, mi palabra guardar&aacute;; y mi Padre lo amar&aacute;, y vendremos a &eacute;l y haremos morada con &eacute;l&rdquo; (Jn 14: 27,23). Escuchamos promesas de Dios. Dios nos da paz y env&iacute;a su esp&iacute;ritu a morar en nosotros y nosotras para siempre. Son promesas que nos confortan y nos llenan de gratitud por tener un Dios tan protector y proveedor. Que estas promesas de Dios traigan fortaleza a quienes se encuentren en dificultades y padezcan abusos y sufrimientos actualmente.<\/p>\n<p>La relaci&oacute;n y comuni&oacute;n que tenemos con Dios en Cristo Jes&uacute;s es la fuente de toda la paz y el amor que podemos brindar al pr&oacute;jimo. Martin Lutero entendi&oacute; muy bien que esto no es un poder que viene de nosotros y de nosotras, sino que es Dios en Cristo brillando a trav&eacute;s nuestro. Cuando hacemos cosas buenas, es Cristo mismo quien las hace, obrando por medio de nosotros y de nosotras. Cuando hacemos brillar nuestra luz y amamos al pr&oacute;jimo, se est&aacute; manifestando el poder de Dios. Es Dios obrando en nuestras vidas. Cristo no est&aacute; muerto. Jesucristo vive. Resucit&oacute; y su Esp&iacute;ritu vive en nosotros y en nosotras y se mantiene activo. Jes&uacute;s sigue amando y reconciliando al mundo consigo mismo. Y somos sus instrumentos de reconciliaci&oacute;n.<\/p>\n<p>El amor de Dios trae paz. Dios nos promete que su amor y su paz son sin l&iacute;mites. Si promovemos la paz, inspiramos a otras personas a promover la paz. Si hacemos brillar nuestra luz, que es la luz de Cristo, inspiramos a otras personas a hacer brillar su luz. Si amamos a otras personas sin distinciones, si amamos a todos y a todas, entonces producimos a&uacute;n m&aacute;s amor en la comunidad, porque inspiramos a otras personas a amar tambi&eacute;n. Y podemos construir un mundo con m&aacute;s confianza. El amor no es un recurso finito. No hay escasez. No es algo que tengamos que guardar o algo que deber&iacute;amos tener en reserva para cuando ya no nos quede m&aacute;s y lo hayamos gastado todo. &iexcl;El amor no es as&iacute;! El amor viene de Dios, quien es la fuente inagotable del amor. El amor fluye entre nosotros y nosotras cuando bajamos nuestras defensas y lo dejamos circular. El amor emana de la presencia de Dios entre nosotros y nosotras.<\/p>\n<p>Cuando damos el saludo de la paz y nos saludamos mutuamente en el nombre del Se&ntilde;or en la misa o el servicio dominical, por ejemplo antes de celebrar la Eucarist&iacute;a, no estamos compartiendo nuestra propia paz. Estamos compartiendo la paz <em>de Cristo<\/em>. La paz del Se&ntilde;or que no tiene fin. No hay l&iacute;mites para esa paz. &ldquo;La paz del Se&ntilde;or sea contigo.&rdquo; Todos y todas podemos compartir esa paz porque es la paz de Dios. No est&aacute; bajo nuestro control. Es la paz de Dios: Padre, Hijo y Esp&iacute;ritu Santo, fuente infinita de paz y de amor y de vida eterna. Que la paz del Se&ntilde;or sea con cada uno y cada una. El amor que viene de Dios no es limitado. El amor de Dios no es como el mundo lo da. Si amamos con el amor de Dios, podemos abrir nuestros corazones. Podemos comprender a las personas. Podemos aceptarlas. Si usamos solamente nuestras fuerzas, entonces s&iacute;, estamos limitados. Pero si amamos con el amor de Cristo, &iexcl;uf!, rompemos barreras. Rompemos los muros que nos dividen. El amor de Dios es tan grande. El amor de Dios tiene poder. Amarnos los unos a los otros es la manera de amar y honrar a Dios. Amarnos los unos a los otros es obedecer a nuestro rey. Amarnos los unos a los otros es guardar su palabra.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s nos dice hoy: &ldquo;El que me ama, mi palabra guardar&aacute;; y mi Padre lo amar&aacute;, y vendremos a &eacute;l y haremos morada con &eacute;l&rdquo; (v. 23). Tambi&eacute;n: &ldquo;No se turbe vuestro coraz&oacute;n ni tenga miedo&rdquo; (v. 27); &ldquo;la paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da&rdquo; (v. 27). Nos da su paz. La paz de Cristo. Te amo, te amar&eacute; y vengo a morar en ti. Vivir&eacute; contigo. Mi Padre celestial vendr&aacute; a ti y har&aacute; morada en ti porque t&uacute; guardas mi palabra.<\/p>\n<p>Dios est&aacute; a nuestro lado a cada momento porque Dios quiere estar con nosotros y nosotras. La presencia de Dios en nosotros y entre nosotras no es un premio que ganamos cuando nos portamos bien. Su presencia con nosotros y nosotras no es una recompensa por las buenas obras que hagamos, sino que Dios permanece con nosotros y nosotras, vive con nosotros y nosotras y hace su morada en nosotros y nosotras porque nos ama. Con nosotros Dios quiere estar. Dios nos ama con todas nuestras imperfecciones. Nos ama y nos restaura. Nos levanta cuando nos caemos. &ldquo;De tal manera am&oacute; Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unig&eacute;nito&rdquo; (Jn 3:16). &ldquo;El Verbo era Dios&rdquo; (Jn 1:1) y &ldquo;el Verbo se hizo carne y habit&oacute; entre nosotros lleno de gracia y de verdad&rdquo; (Jn 1:14). Lleno de gracia. &iquest;Recuerdan lo que significa &ldquo;gracia&rdquo;? Significa &ldquo;amor dado gratuitamente a nosotros y a nosotras.&rdquo; El Verbo se hizo carne y habita hoy entre nosotros y nosotras lleno de gracia y de verdad. &ldquo;Lleno de gracia&rdquo; quiere decir &ldquo;lleno de amor para ti, para tu familia, para tu hogar.&rdquo; Dios vive ahora con nosotros y nosotras y habita y hace morada en medio nuestro porque es lo que Dios quiere hacer. Somos su pueblo. Hemos sido sellados y selladas con su Esp&iacute;ritu y marcados y marcadas con la cruz de Cristo para siempre. Como est&aacute; escrito en Ap 21:33-35: &ldquo;&lsquo;El tabern&aacute;culo de Dios est&aacute; ahora con los hombres. &Eacute;l morar&aacute; con ellos, ellos ser&aacute;n su pueblo y Dios mismo estar&aacute; con ellos como su Dios. Enjugar&aacute; Dios toda l&aacute;grima de los ojos de ellos; y ya no habr&aacute; m&aacute;s muerte, ni habr&aacute; m&aacute;s llanto ni clamor ni dolor, porque las primeras cosas ya pasaron.&rsquo; El que estaba sentado en el trono dijo: &lsquo;Yo hago nuevas todas las cosas.&rsquo;&rdquo; Seremos siempre su pueblo y Dios mismo estar&aacute; siempre en medio nuestro como nuestro Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&ldquo;La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro coraz&oacute;n ni tenga miedo&hellip; El que me ama, mi palabra guardar&aacute;; y mi Padre lo amar&aacute;, y vendremos a &eacute;l y haremos morada con &eacute;l&rdquo; (Jn 14: 27,23). Escuchamos promesas de Dios. Dios &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-1423-29-comentario-por-dana-k-nelson\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Juan 14:23-29 Comentario por Dana K. Nelson&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29034","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29034","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29034"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29034\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29034"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29034"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29034"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}