{"id":29082,"date":"2016-10-04T20:47:09","date_gmt":"2016-10-05T01:47:09","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-181-1942-comentario-por-eliseo-perez-alvarez\/"},"modified":"2016-10-04T20:47:09","modified_gmt":"2016-10-05T01:47:09","slug":"san-juan-181-1942-comentario-por-eliseo-perez-alvarez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-181-1942-comentario-por-eliseo-perez-alvarez\/","title":{"rendered":"San Juan 18:1-19:42 Comentario por Eliseo P\u00e9rez-\u00c1lvarez"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">&ldquo;Maldito por Dios es el colgado&rdquo; (Dt 21:23)<\/p>\n<p><strong>(18:2,3) Aprehensi&oacute;n de Jes&uacute;s<\/strong><\/p>\n<p>El Nazareno no era ning&uacute;n suicida, era un estratega que actuaba siempre con sigilo. Teji&oacute; sus redes clandestinas; se escond&iacute;a. Tanto los soldados romanos como la guardia sacerdotal estaban tan encadenados a su trabajo que no conoc&iacute;an a Jes&uacute;s hasta que Judas lo se&ntilde;al&oacute; con un beso.<\/p>\n<p><strong>(18:10) De armas tomar<\/strong><\/p>\n<p>Ni tardo ni perezoso Pedro le cort&oacute; la oreja a Malco para avergonzarlo. El sentido com&uacute;n de Jes&uacute;s ordena guardar la espada (v. 11). Era leg&iacute;timo portar armas para la defensa propia (Lev 26:7-8). Siempre hubo grupos levantiscos galileos que recurrieron a la insurrecci&oacute;n contra la bota romana. Es m&aacute;s, el Galileo recomienda a su gente cargar espadas (Lc 22:35-38). De aqu&iacute; se acogen grupos cristianos tejanos fundamentalistas para combatir la inmigraci&oacute;n latina. El tiro al blanco es del blanco hacia el moreno.<sup>1<\/sup><\/p>\n<p><strong>(18:20) El templo<\/strong><\/p>\n<p>Desde tiempos de Esdras (VI AC) despunt&oacute; el templo-palacio de gobierno. Herodes el Grande inclusive grab&oacute; el &aacute;guila imperial en el port&oacute;n principal. La aristocracia sacerdotal desde el templo recolectaba los tributos para Roma a costillas del campesinado, es decir, del 90% de la poblaci&oacute;n. Cuando Jes&uacute;s lo asalt&oacute; (Jn 2:15), atent&oacute; contra la base de operaciones del imperio y se gan&oacute; el t&iacute;tulo de &ldquo;el Abrecaminos&rdquo; (<em>pr&oacute;dromos<\/em> Heb 6:20; &ldquo;precursor&rdquo; traduce la versi&oacute;n RV95). El templo dejar&aacute; de ser el banco, rastro, palacio de gobierno,<sup>2<\/sup> fuerte militar, secretar&iacute;a de hacienda o la &ldquo;cueva de ladrones&rdquo; (Jer 7:11). Jes&uacute;s honra la memoria de los galileos campesinos, los cuales ante el tirano Cal&iacute;gula (37-41 DC) que impuso su busto en el templo, organizaron la huelga de siembras para no pagar ning&uacute;n tributo al imperio.<sup>3<\/sup><\/p>\n<p><strong>La tremenda corte<\/strong><\/p>\n<p>El juicio de Jes&uacute;s evoca los enredos de la Tremenda Corte y Jos&eacute; Candelario &ldquo;Trespatines&rdquo;. Violaron todas las reglas enviando a Jes&uacute;s de An&aacute;s a Caif&aacute;s, a Pilato, a Herodes Antipas y de vuelta a Pilato.<\/p>\n<p>An&aacute;s (6-15 DC v. 13) ten&iacute;a hambre de poder.<sup>4<\/sup> Coloc&oacute; en el cargo supremo a sus cinco hijos, su yerno Caif&aacute;s y su sobrino Mat&iacute;as.<sup>5<\/sup> Caif&aacute;s (v. 14) hizo buenas migas con Pilato<sup>6<\/sup> hasta que a ambos los depusieron (36-37 DC). Para mantenerse arriba hay que meter al orden a los de abajo (11:49-50; 18:14). Jes&uacute;s atent&oacute; contra lo que Caif&aacute;s estableci&oacute;: la red de cambistas del templo.<\/p>\n<p>Poncio Pilato (26-36 EC), el quinto prefecto de Judea, Samaria e Idumea pertenec&iacute;a a la orden inferior de la nobleza llamada ecuestre, pues nunca consigui&oacute; arribar a la c&uacute;spide de los senadores. Moraba en Cesarea, a unos100 km. de Jerusal&eacute;n. Durante la Pascua pernoctaba en el pretorio (v. 28) ubicado en la colina m&aacute;s alta de Jerusal&eacute;n. Los jud&iacute;os consideraban este lugar impuro, por eso permanecieron afuera (v. 33). &Eacute;l fue un tipo cruel, insensible, codicioso,<sup>7<\/sup> &ldquo;hombre duro y obstinado&rdquo;.<sup>8<\/sup> De ah&iacute; su apodo de Pilato (<em>pilum<\/em>)&nbsp; o dardo para castigar a soldados indisciplinados. Una noche introdujo en Jerusal&eacute;n estandartes con la imagen del C&eacute;sar. En otra ocasi&oacute;n tom&oacute; dinero del templo para la construcci&oacute;n de un acueducto. Manten&iacute;a custodiadas las vestiduras sacerdotales que el Sumo Sacerdote usaba el D&iacute;a de la Expiaci&oacute;n.<\/p>\n<p>En la tercera tentaci&oacute;n Jes&uacute;s rehusa al poder tir&aacute;nico de &ldquo;todos los reinos del mundo&rdquo; (<em>basileias<\/em><sup>9<\/sup>) (Mt 4:8-9). Pilato, a su vez opta por conservar su cargo; autoriza la tortura y muerte bestial de Jes&uacute;s; escribe sobre la cruz el <em>titulus <\/em>queindicaba un crimen pol&iacute;tico: &ldquo;el rey de los jud&iacute;os&rdquo; (19:19); y se lava las manos.<\/p>\n<p>Contrario a esta Corte tan ama&ntilde;ada,<sup>10<\/sup> el Tribunal divino seguir&aacute; un &uacute;nico criterio: la compasi&oacute;n (Mt 25:31-46). Ser&aacute; absuelto quien comparta su pan, su vestido y su techo con la persona necesitada, y quien practique la solidaridad con la poblaci&oacute;n encarcelada.<\/p>\n<p><strong>(v. 36) Mi reino no es de este mundo. <\/strong><\/p>\n<p>&ldquo;Mi reino no es de este mundo&rdquo; es la traducci&oacute;n de RV95. Traducciones fieles son: mi reino &ldquo;no es como&rdquo; o &ldquo;es chocantemente diferente&rdquo; a los reinos de este mundo.<\/p>\n<p>Desde su nacimiento Jes&uacute;s fue una amenaza para Herodes el Grande, &ldquo;Rey de los jud&iacute;os,&rdquo; y para Augusto C&eacute;sar (Mt 2:1-18; Lc. 2:1-20), quien se hac&iacute;a nombrar &ldquo;Salvador&rdquo; a la vez que con su censo controlaba el pago del tributo en especie con los productos del campo. Al regreso de su exilio pol&iacute;tico en &Aacute;frica, Jes&uacute;s se encontr&oacute; con el reinado de Herodes Antipas (4-39 DC; v&eacute;ase Mt 14), el mismo que lo amedrent&oacute; y en respuesta Jes&uacute;s lo llam&oacute; &ldquo;zorra,&rdquo; es decir, &ldquo;Don nadie&rdquo; (Lc 13:32).<\/p>\n<p>La propuesta de Jes&uacute;s es la de un Reino cercano (Mt 4:17) donde no hay hambre, llanto ni enfermedad. Roma, por su parte, privilegiaba a un 2-3% de sus nobles quienes consum&iacute;an el 65% de la producci&oacute;n imperial; quienes acostumbraban cuatro comidas en lugar de las dos del vulgo; quienes degustaban pan de trigo y no de la corriente cebada; quienes marcaban su distancia de clase engullendo al &ldquo;becerro engordado&rdquo;.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s denuncia a esos pastores, sin&oacute;nimo de reyes (Mt 9.36; 2 S 5:2)<sup>11<\/sup> que abandonan a su suerte a las ovejas. No es gratuito el que durante su ministerio no haya visitado las ciudades imperiales galileas de Tiberiades y S&eacute;foris; ni el que lo hayan querido coronar rey (6:15); ni que finalmente lo proclamaron rey (12:13). Jes&uacute;s da su vida por el reino donde todos comen y nadie debe nada (Mt 6).<\/p>\n<p>Los dirigentes jud&iacute;os terminan apostatando del mismo Jehov&aacute; con tal de mandar al infierno a Jes&uacute;s. Por eso dicen: &ldquo;no tenemos m&aacute;s rey que C&eacute;sar&rdquo; (19:15).<\/p>\n<p><strong>(19.18) lo crucificaron<\/strong><\/p>\n<p>El 7 abril del a&ntilde;o 30 DC Jes&uacute;s corri&oacute; la misma suerte de&nbsp; los profetas, insurgentes, bandidos, y terroristas que interceptaban los granos que alimentaban las urbes romanas. Este instrumento de tortura lo inventaron los persas y lo repudiaron los jud&iacute;os (Dt 21:23). Su equivalente contempor&aacute;neo lo constituye la inyecci&oacute;n letal donde las minor&iacute;as de color somos mayor&iacute;a.<\/p>\n<p><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<p><sup>1<\/sup>Justin Rocket Silverman, &ldquo;What Would Jesus Shoot?&rdquo; The Daily, Noviembre 25, 2012.<\/p>\n<p><sup>2<\/sup>Josephus, <em>The Jewish Wars, <\/em>Cambridge, MA &ndash; London: Harvard University Press &ndash; William Heinemann, 1927-28. 2.293<\/p>\n<p><sup>3<\/sup>Josephus, <em>Jewish Antiquities, (<\/em>8 vols. Cambridge, MA: Harvard University Press, 1963), 18.261-99.<\/p>\n<p><sup>4<\/sup>Josephus, <em>Jewish Antiquities<\/em>, 18.2.2, 34.<\/p>\n<p><sup>5<\/sup>Ibid., 20.9.1, 197-198.<\/p>\n<p><sup>6<\/sup>Ibid., 20.249-51.<\/p>\n<p><sup>7<\/sup>Ibid., 18.55-62, 85-89 and <em>The Jewish Wars,<\/em> I. 169-177.<\/p>\n<p><sup>8<\/sup>Fil&oacute;n, <em>De Legatione 38.<\/em><\/p>\n<p><sup>9<\/sup><em>Basileia<\/em> es la palabra griega que en tiempos de Jes&uacute;s se refer&iacute;a al imperio romano y en general a los imperios en turno como el babil&oacute;nico o el de Alejandro el Grande.<\/p>\n<p><sup>10<\/sup>Earle L. Wingo, <em>The Illegal Trial of Jesus, Ontario, CA: Chick, 2009.<\/em><\/p>\n<p><sup>11<\/sup>Warren Carter, &ldquo;Matthew Negotiates the Roman Empire&rdquo; en Richard A. Horsley (ed), <em>In the shadow of Empire, <\/em>Louisville, KY: 2008, 121.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>&ldquo;Maldito por Dios es el colgado&rdquo; (Dt 21:23) (18:2,3) Aprehensi&oacute;n de Jes&uacute;s El Nazareno no era ning&uacute;n suicida, era un estratega que actuaba siempre con sigilo. Teji&oacute; sus redes clandestinas; se escond&iacute;a. Tanto los soldados romanos como la guardia sacerdotal estaban tan encadenados a su trabajo que no conoc&iacute;an a Jes&uacute;s hasta que Judas lo &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-181-1942-comentario-por-eliseo-perez-alvarez\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Juan 18:1-19:42 Comentario por Eliseo P\u00e9rez-\u00c1lvarez&#8221;<\/span><\/a><\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":0,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-29082","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-sermons"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29082","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=29082"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/29082\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=29082"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=29082"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=29082"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}