{"id":29099,"date":"2016-10-04T20:47:49","date_gmt":"2016-10-05T01:47:49","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-201-18-comentario-por-dana-k-nelson\/"},"modified":"2016-10-04T20:47:49","modified_gmt":"2016-10-05T01:47:49","slug":"san-juan-201-18-comentario-por-dana-k-nelson","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-201-18-comentario-por-dana-k-nelson\/","title":{"rendered":"San Juan 20:1-18 Comentario por Dana K. Nelson"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">En el evangelio seg&uacute;n Juan, Mar&iacute;a Magdalena es la primera de los disc&iacute;pulos y las disc&iacute;pulas en encontrar a Jes&uacute;s resucitado, verlo, hablar con &eacute;l, tocarlo, e ir a toda prisa a compartir esta gran noticia con los otros disc&iacute;pulos y disc&iacute;pulas.<\/p>\n<p>[&iquest;Buscas un comentario sobre Lucas 24:1-12? F&iacute;jate en el comentario para la Vigilia Pascual de Joel Morales Cruz.]<\/p>\n<p>Las buenas nuevas no terminan con el fin de este cap&iacute;tulo en Juan. Siguen adelante en nuestras vidas y formamos parte de esta gran historia.<\/p>\n<p>La cruz, la muerte y la tumba no detuvieron el amor de Dios. A trav&eacute;s de la cruz Dios nos sorprende a todos y a todas. Al principio puede ser dif&iacute;cil creerlo. &iquest;C&oacute;mo puede transformarse en una cosa tan buena algo tan malo y negativo como la crucifixi&oacute;n? O personal e individualmente, &iquest;c&oacute;mo puede Dios tomar nuestras faltas, fallas y debilidades y transformarlas y convertirlas en algo que dar&aacute; gloria a Dios? Por eso dicen las Escrituras que &ldquo;la palabra de la cruz es locura a los que se pierden; pero a los que se salvan, esto es, a nosotros, es poder de Dios&rdquo; (1 Co 1:18). Dios promete transformaci&oacute;n y vida nueva. Promete entrar en nuestras experiencias y en nuestra confusi&oacute;n y redimirnos.<\/p>\n<p>El Esp&iacute;ritu Santo se mueve. Jesucristo mora y vive en nuestras vidas. No es solamente en las Sagradas Escrituras donde encontramos al Cristo resucitado. Nuestras vidas tambi&eacute;n son consagradas por medio de Cristo. Jes&uacute;s resucit&oacute; y su poder entra en nuestras tinieblas, en nuestro dolor, en nuestras penas, en nuestro sufrimiento y en nuestros fracasos. Entra y nos transforma. El poder del Cristo resucitado est&aacute; obrando en nosotros y en nosotras, en nuestras vidas, convirtiendo las tinieblas en luz y transformando nuestras tristezas en gozo. Nos est&aacute; abriendo un nuevo camino y nos est&aacute; ofreciendo un nuevo comenzar. Nos da la mano; pone nuestras manos en su mano. As&iacute; es nuestro Dios.<\/p>\n<p>A veces es dif&iacute;cil creer y confiar en el poder de Dios, porque muchas veces no podemos ver el reino del cielo delante de nosotros y de nosotras. M&aacute;s a menudo vemos el reino del mundo. Pero Dios nos va a dar un nuevo coraz&oacute;n, un coraz&oacute;n sensible que pueda ver sus obras, que pueda percibir su gracia dada por nosotros y por nosotras. Dios nos abre nuestros ojos para que podamos ver la manifestaci&oacute;n de su reino en nuestras vidas. A cada persona la fe viviente le llega de una manera diferente. Dios tiene su tiempo, toma su tiempo con cada uno de nosotros y de nosotras. Cada persona es diferente. Es como Mar&iacute;a Magdalena, Sim&oacute;n Pedro, y el disc&iacute;pulo a quien amaba Jes&uacute;s (Juan). Los tres fueron corriendo con urgencia a la tumba, despu&eacute;s de que Mar&iacute;a Magdalena les dijo con mucha pena: &ldquo;Se han llevado del sepulcro al Se&ntilde;or del sepulcro y no sabemos d&oacute;nde lo han puesto&rdquo; (v. 2b). Vieron que la piedra enorme que tapaba el sepulcro hab&iacute;a sido quitada.<\/p>\n<p>Juan crey&oacute; r&aacute;pidamente. &Eacute;l pudo ver la se&ntilde;al del reino de Dios en esa situaci&oacute;n. Su fe en Cristo resucitado vino f&aacute;cilmente, sin necesitar mucha evidencia. Solo mir&oacute; y vio que la tumba estaba vac&iacute;a y que s&oacute;lo estaban all&iacute; las vendas que antes hab&iacute;an envuelto el cuerpo de Jes&uacute;s. O sea, &eacute;l entr&oacute; la tumba, vio que Jes&uacute;s no estaba, y crey&oacute;, por m&aacute;s que no hab&iacute;a entendido todav&iacute;a la Escritura que explica que era necesario que Jes&uacute;s resucitara de los muertos (v. 9) As&iacute; es tambi&eacute;n para algunos de nosotros y de nosotras, &iquest;no? A&uacute;n no entendemos las Escrituras, pero el Esp&iacute;ritu Santo nos mueve a la fe. Y esa fe nos lleva a estudiar la palabra. Juan cree cuando ve la tumba vac&iacute;a.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a Magdalena, por el contrario, representa otra manera en que la fe puede ser formada en nosotros y nosotras. La fe viene lentamente o m&aacute;s tarde, pero mejor tarde que nunca. Mar&iacute;a se qued&oacute; tan triste y destrozada cuando su Se&ntilde;or fue crucificado que, al ver quitada la piedra del sepulcro, no pudo sino pensar que el cuerpo de su Se&ntilde;or Jes&uacute;s fue robado por un ladr&oacute;n. Era muy dif&iacute;cil para ella imaginar que algo bueno pod&iacute;a suceder despu&eacute;s de una tragedia tan profunda como la muerte de su Jes&uacute;s. Ver la tumba vac&iacute;a no le dio a ella fe. Tampoco pudo creer cuando vio a los &ldquo;dos &aacute;ngeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jes&uacute;s hab&iacute;a sido puesto&rdquo; (v. 12). Los &aacute;ngeles hablaron con ella. Pero tampoco eso bast&oacute; para cambiar su punto de vista. Ni siquiera pudo creer cuando lo vio a Jesucristo mismo, cara a cara, vivo y resucitado, porque era para ella demasiado asombroso e incre&iacute;ble que Jes&uacute;s pudiera resucitar despu&eacute;s de tres d&iacute;as. Por eso fue que habl&oacute; con Jes&uacute;s pensando que era el jardinero del cementerio.<\/p>\n<p>Algunos de nosotros y de nosotras somos como Mar&iacute;a Magdalena. No vemos la mano de Dios en nuestras vidas; no vemos la obra y el poder de Dios manifest&aacute;ndose en nuestras vidas porque estamos preocupados o distra&iacute;dos, o estamos pensando demasiado en las cosas del pasado.<\/p>\n<p>S&oacute;lo fue cuando por fin Jes&uacute;s le habl&oacute; a Mar&iacute;a Magdalena llam&aacute;ndola por su nombre que ella tuvo fe. &ldquo;La fe es por el o&iacute;r&rdquo; (Ro 10:17). Mar&iacute;a escuch&oacute; su propio nombre salido de la boca de su Se&ntilde;or Jes&uacute;s. Fue cuando la llam&oacute; por su nombre que ella crey&oacute;. &ldquo;&iexcl;Raboni!,&rdquo; clam&oacute; ella, y lo abraz&oacute;.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s nos conoce y nos llama a cada uno de nosotros y de nosotras por nuestro nombre. Jes&uacute;s es el buen pastor: &ldquo;las ovejas oyen su voz; y a sus ovejas llama por nombre y las saca&hellip; y las ovejas lo siguen porque conocen su voz&rdquo; (Jn 10:3-4) Como el testimonio del profeta Isa&iacute;as de lo que dice el Se&ntilde;or: &ldquo;No temas, porque yo te redim&iacute;; te puse nombre, m&iacute;o eres t&uacute;&rdquo; (Is 43:1). El Se&ntilde;or nuestro Dios nos conoce por nuestros nombres y nos ama.<\/p>\n<p>Mar&iacute;a Magdalena escuch&oacute; su nombre y cre&oacute; en Jes&uacute;s. Y Jes&uacute;s le respondi&oacute;: &ldquo;Ve a mis hermanos y diles&rdquo; (v. 17). Entonces Mar&iacute;a Magdalena lo hizo. Ella fue la primera testigo de Cristo resucitado. Y ahora nos toca a nosotros y a nosotras. La historia de la resurrecci&oacute;n no termina aqu&iacute; en estas p&aacute;ginas, sino que sigue adelante en nuestras vidas. La palabra se encarna en nosotros y nosotras. Experimentaremos la resurrecci&oacute;n. Gracias a Dios.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En el evangelio seg&uacute;n Juan, Mar&iacute;a Magdalena es la primera de los disc&iacute;pulos y las disc&iacute;pulas en encontrar a Jes&uacute;s resucitado, verlo, hablar con &eacute;l, tocarlo, e ir a toda prisa a compartir esta gran noticia con los otros disc&iacute;pulos y disc&iacute;pulas. [&iquest;Buscas un comentario sobre Lucas 24:1-12? F&iacute;jate en el comentario para la Vigilia &hellip; <a href=\"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-201-18-comentario-por-dana-k-nelson\/\" class=\"more-link\">Continue reading<span class=\"screen-reader-text\"> &#8220;San Juan 20:1-18 Comentario por Dana K. 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