{"id":29126,"date":"2016-10-04T20:49:04","date_gmt":"2016-10-05T01:49:04","guid":{"rendered":"http:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-211-19-comentario-por-miriam-lizeth-bermudez\/"},"modified":"2016-10-04T20:49:04","modified_gmt":"2016-10-05T01:49:04","slug":"san-juan-211-19-comentario-por-miriam-lizeth-bermudez","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.biblia.work\/sermons\/san-juan-211-19-comentario-por-miriam-lizeth-bermudez\/","title":{"rendered":"San Juan 21:1-19 Comentario por Miriam Lizeth Berm\u00fadez"},"content":{"rendered":"<p class=\"p_call_out\">Los Evangelios narran al menos siete apariciones de Jes&uacute;s despu&eacute;s de su resurrecci&oacute;n.<\/p>\n<p>La que nos ocupa en este momento tiene lugar en el Mar de Tiberias, donde Jes&uacute;s se aparece por tercera vez a sus disc&iacute;pulos (v.14), espec&iacute;ficamente a siete de ellos que se encontraban pescando: Pedro, Tom&aacute;s, Natanael, los hijos de Zebedeo (Jacobo y Juan) y dos disc&iacute;pulos m&aacute;s.<\/p>\n<p>El Mar de Tiberias, llamado as&iacute; en honor al emperador romano Tiberio, es conocido tambi&eacute;n como el Mar de Galilea o Lago de Genezareth. Este lugar es importante para el cristianismo porque Jes&uacute;s camin&oacute; sobre sus aguas, all&iacute; se realiz&oacute; la pesca milagrosa, y en sus alrededores predic&oacute; a multitudes y produjo el milagro de la multiplicaci&oacute;n de los panes y los peces.<\/p>\n<p>No sabemos cu&aacute;nto tiempo ha pasado despu&eacute;s de la primera aparici&oacute;n de Jes&uacute;s, ni el tiempo en que los disc&iacute;pulos han permanecido en Galilea. Lo que s&iacute; sabemos es que estos pescadores, al estar frente al lago, reviven viejos recuerdos y deciden ir de pesca. Pedro toma la iniciativa y el resto lo acompa&ntilde;a. Las esperanzas de obtener una buena pesca se convierten en derrota cuando al amanecer a&uacute;n no han obtenido nada. Mientras&nbsp; ellos intentan pescar, Jes&uacute;s llega a la orilla y los saluda. Ellos no lo reconocen, pero cuando &eacute;l les indica el lugar exacto donde tirar la red, Juan reconoce al Maestro, pero es el impulsivo Pedro quien se lanza al mar para llegar antes que los dem&aacute;s a la playa. Jes&uacute;s ha preparado el desayuno e invita a sus disc&iacute;pulos a comer. Ellos lo han reconocido pero no se atreven a preguntarle: <em>&ldquo;&iquest;T&uacute;, qui&eacute;n eres?&rdquo;<\/em><\/p>\n<p>Jes&uacute;s comparte con ellos el pan y el pescado, y despu&eacute;s de haber comido se dirige a Pedro para comisionarle la labor de pastorear y cuidar el reba&ntilde;o del Se&ntilde;or. En una experiencia similar con el maestro, &eacute;ste les hab&iacute;a prometido a Pedro y a su hermano Andr&eacute;s hacerlos pescadores de hombres (Mateo 4:19 y Marcos 1:17). Ahora se dirige exclusivamente a Pedro y lo comisiona para ser pastor de ovejas. La idea que el escritor del Evangelio mantiene sobre el tema del Buen Pastor se deja ver en este relato. Pedro debe convertirse en ese pastor id&oacute;neo, dispuesto a amar (<em>&aacute;gape<\/em>) de tal modo que &eacute;ste dispuesto a ofrecer su propia vida a causa de sus ovejas.<\/p>\n<p>Jes&uacute;s inicia la conversaci&oacute;n con una pregunta: &ldquo;<em>&iquest;Me amas m&aacute;s que &eacute;stos?&rdquo; <\/em>A la memoria de Pedro llegan im&aacute;genes de unos d&iacute;as atr&aacute;s, cuando &eacute;l hab&iacute;a proclamado su amor por Jes&uacute;s, asegurando que estar&iacute;a dispuesto a morir por su Se&ntilde;or, pero termin&oacute; neg&aacute;ndolo tres veces. Sin embargo le contesta: <em>&ldquo;Se&ntilde;or, t&uacute; lo sabes todo, t&uacute; sabes que te quiero<\/em>,<em>&rdquo;<\/em> sin comparar su amor con el del resto de los disc&iacute;pulos. &iexcl;Cu&aacute;n diferente es ahora la actitud de Pedro en comparaci&oacute;n con la manifestada en Lucas 22:33 y Mateo 26:33!<\/p>\n<p>Cuando leemos este pasaje en castellano, no apreciamos la riqueza&nbsp; del verbo amar, pero en el idioma griego es muy rico en significados. Los griegos utilizaban tres palabras para referirse al amor<sup>1<\/sup>: <em>&Aacute;gape<\/em>, <em>Philio<\/em> y <em>Eros<\/em>. Los dos primeros son mencionados en la Escritura. <em>Eros<\/em> se refiere al amor sensual. El amor <em>Philio<\/em> se da entre familiares y amigos, y denota un afecto entra&ntilde;able. <em>Phileo o Philio<\/em> no se usa nunca en ninguno de los casos en la Biblia en que se nos manda que amemos a Dios. <em>&Aacute;gape<\/em> expresa el amor verdadero y divino. Aparece en Juan 17:26 como la actitud de Dios hacia su hijo y en Juan 3:16 como el amor de Dios hacia la raza humana. Tambi&eacute;n se utiliza para mostrar la naturaleza esencial de Dios en 1 Juan 4:16. Tiene que ver&nbsp; con el respeto, la estima y amor aun a quienes no nos aman. En el pasaje en estudio, el evangelista Juan lo utiliza en el presente indicativo: <em>agap&acirc;s me<\/em> (&iquest;me amas?).<\/p>\n<p>Aunque el Nuevo Testamento presenta a Pedro como un var&oacute;n impetuoso, temperamental, valiente y autosuficiente, Jes&uacute;s reconoce en &eacute;l cualidades id&oacute;neas para ser el pastor ideal. &Eacute;l ser&aacute; el encargado de apacentar sus corderos, es decir que los conducir&aacute; a terrenos con verdes pastos (Sal 23) y los cuidar&aacute; mientras pacen. Este es el mismo Pedro, que tiempo atr&aacute;s, crey&eacute;ndose autosuficiente y capaz de soportar cualquier prueba por amor a Jes&uacute;s, cae en desgracia y niega a su maestro. Ahora es confrontado nuevamente por el Se&ntilde;or, y no se le advierte que ser&aacute; zarandeado por Satan&aacute;s (Lucas 22:31), sino que por el contrario se le asignan tareas como: cuidar, alimentar, proteger, sostener y guiar las ovejas que pertenecen a su maestro. En este nuevo trabajo debe primar la humildad porque el amor <em>&aacute;gape<\/em> exige que nos demos a los dem&aacute;s sin reserva y sin esperar nada a cambio.<\/p>\n<p>Hoy el Se&ntilde;or se dirige a nosotros y a nosotras y nos repite la misma pregunta: <em>&ldquo;&iquest;Me amas?&rdquo; <\/em>No basta con una respuesta positiva. Es necesaria una acci&oacute;n contundente que demuestre ese amor. Jes&uacute;s se anticipa a cualquier reacci&oacute;n y nos pide: <em>&ldquo;apacienta mis corderos&rdquo; <\/em>(v. 15).<\/p>\n<p>Un pastor deber&iacute;a apacentar las ovejas as&iacute;:<\/p>\n<li>Estar pendiente de sus necesidades b&aacute;sicas: brindarles alimento, protecci&oacute;n, techo y un sentido de seguridad.<\/li>\n<li>Criarlas con un prop&oacute;sito definido: obtener de ellas lana, leche, carne o utilizarlas para cruce.<\/li>\n<li>Estar pendiente de su salud (cuidarlas de los par&aacute;sitos).<\/li>\n<li>Ser consciente de que, dependiendo de su edad, tienen diferentes necesidades.<\/li>\n<li>Obtener provecho de ellas.<\/li>\n<p>De manera similar, tambi&eacute;n los nuevos creyentes deben recibir cuidados especiales. As&iacute; como las ovejas deben tomar el calostro de su madre para crecer sanos y evitar enfermedades, los nuevos creyentes deben recibir los primeros rudimentos de la fe que les ayuden en primer lugar a reconocer y confiar en su pastor. Pues &eacute;l o ella ser&aacute; la persona que los o las guiar&aacute; en el proceso de crecer en la fe. Este trabajo no debe verse exclusivamente desde el &aacute;mbito religioso (ense&ntilde;ar doctrina) sino que debe abarcar todas las necesidades de nuestro hermano o nuestra hermana en la fe (alimento, techo, trabajo, cuidado, autoestima, etc.). &nbsp;Esta labor requiere que pongamos en pr&aacute;ctica el amor <em>&aacute;gape<\/em>, ese amor desinteresado que busca el bien del otro y la otra. Por lo tanto, si amamos al Se&ntilde;or, cumplamos con el trabajo asignado de apacentar sus ovejas.<\/p>\n<p><br clear=\"all\" \/><\/p>\n<p><sup>1<\/sup>http:\/\/diccionariodelabiblia.blogspot.com\/2008\/01\/amar.html<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los Evangelios narran al menos siete apariciones de Jes&uacute;s despu&eacute;s de su resurrecci&oacute;n. 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