Comentario de 2 Reyes 22:1 – Exégesis y Hermenéutica de la Biblia
Josías tenía 8 años cuando comenzó a reinar, y reinó 31 años en Jerusalén. El nombre de su madre era Yedida hija de Adaías, de Boscat.
Año 641610 a.C.
Josías. 1Re 13:2; 2Cr 34:1, 2Cr 34:2-33; Jer 1:2; Sof 1:1; Mat 1:10.
era de ocho años. 2Re 11:21; 2Re 21:1; Sal 8:2; Ecl 10:16; Isa 3:4.
Boscat. Jos 15:39.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
El buen reinado de Josías, 2Re 22:1-2.
Tiene cuidado en reparar el templo, 2Re 22:3-7.
Hilcías encuentra el libro de la ley, y Josías envía al sacerdote y sus oficiales a inquirir en Dios, 2Re 22:8-14.
Hulda profetiza la destrucción de Jerusalén, pero asegura paz para Josías, 2Re 22:15-20.
Fuente: El Tesoro del Conocimiento Bíblico
El nombre Josías quiere decir: «El Señor nos apoya». Al igual que el nombre de Ciro (Isa 44:28; Isa 45:1) y el de la ciudad de Belén (Miq 5:2), el nombre de Josías fue anunciado por un profeta mucho tiempo antes de su nacimiento (1Re 13:1, 1Re 13:2).
Fuente: Nuevo Comentario Ilustrado de la Biblia Caribe
JOSÍAS. Josías fue el último de los justos reyes de Judá. A una temprana edad (dieciséis años) comenzó a buscar fervientemente al Señor (2Cr 34:3), y cuatro años más tarde comenzó a limpiar a Judá de la falsa adoración (2Cr 34:3-4). Cuando se estaba reparando el templo, Hilcías encontró el libro de la ley escrito por Moisés (2Cr 34:15). Eso produjo una renovada dedicación a la Palabra de Dios, y hasta cierto punto se efectuó una reforma espiritual en todo el país (2Re 23:1-30). Los profetas Jeremías y Habacuc ayudaron a Josías en su intento por llevar al pueblo de regreso a Dios. (Para la condición espiritual del pueblo en la época de Josías, véanse Jer 1:1-19; Jer 2:1-37; Jer 3:1-25; Jer 4:1-31; Jer 5:1-31; Jer 6:1-30; Jer 7:1-34; Jer 8:1-22; Jer 9:1-26; Jer 10:1-25; Jer 11:1-23; Jer 12:1-17; Hab 1:2-4).
Fuente: Biblia de Estudio Vida Plena
Advenimiento de Josías (22:1-7).
1 Ocho años tenía Josías cuando comenzó a reinar, y reinó treinta y un años en Jerusalén. Su madre se llamaba Jedida, hija de Adaya, de Boscat. 2 Hizo lo que es recto a los ojos de Yahvé y siguió en todo el camino de David, su padre, sin apartarse ni a la derecha ni a la izquierda. 3 El año dieciocho del reinado de Josías mandó el rey a la casa de Yahvé a Safan, secretario, hijo de Asalía, hijo de Mesulam, diciéndole: 4 “Sube a Helcías, sumo sacerdote, y que reúna el dinero que haya en la casa de Yahvé y que han recaudado del pueblo los guardias de la puerta, 5 y lo entregue a los encargados de hacer las obras en la casa de Yahvé, empleándolo en pagar a los que trabajan en las obras de reparación de la casa de Yahvé, 6 a los carpinteros, a los maestros y albañiles, y en pagar la madera y las piedras talladas para la reparación de la casa. 7 Pero que no se les exijan cuentas del dinero que se les entregue, por ser gente de probidad.”
La política religiosa de Judá da un gran viraje con el nuevo monarca, que reinó durante los años 640-609. Su madre llamábase Jedida, querida, hija de Adaya, de Boscat, localidad de la Sefela, cerca de Laquis (Jos 15:39). Puede ser que ella influyese decididamente en la formación religiosa del nuevo monarca. El mejor elogio que podía hacerse de él en este sentido era compararlo al rey David, caminando por el sendero recto, sin declinar ni a la derecha ni a la izquierda (Deu 5:32; Deu 17:11; Jos 23:6). El año 622 inició la restauración del templo de Jerusalén, ya purificado con anterioridad de todos los objetos de culto pagano introducidos por Manases y Amón (2Cr 34:3). A Safan le confió la administración del dinero recaudado para las obras. En 2Cr 34:8, Safan se ve asistido por el gobernador de la ciudad y por el cronista o archivero.
Hallazgo del libro de la Ley (2Cr 22:8-13).
8 Entonces Helcías, el sumo sacerdote, dijo a Safan, secretario: “He encontrado en el templo de Yahvé el libro de la Ley.” Helcías dio el libro a Safan, y Safan, escriba, lo leyó; 9 y fue luego a dar cuenta al rey, y le dijo: “Tus siervos han reunido el dinero’que había en el templo y se lo han entregado a los encargados de hacer las obras en la casa de Yahvé.” 10 Y añadió: “El sacerdote Helcías me ha entregado este libro”; y lo leyó delante del rey. 11 Cuando oyó el rey las palabras del libro de la Ley, rasgó sus vestiduras, 12 y dio esta orden al sacerdote Helcías, a Ajicán, hijo de Safan; a Acbor, hijo de Miqueas; a Safan, secretario, y a Asaya, ministro del rey: 13“Id a consultar a Yahvé por mí, por el pueblo y por todo Judá, respecto de las palabras del libro que se ha encontrado, porque seguro que es grande la cólera de Yahvé contra nosotros por no haber obedecido nuestros padres las palabras de este libro y no haber puesto por obra cuanto en él se nos manda.”
En una de las veces en que Safan y Helcías convinieron en el templo para retirar las limosnas del cepillo, el sumo sacerdote comunicó al secretario real una noticia de gran trascendencia: “He encontrado en el templo el libro de la Ley.” ¿En qué lugar lo encontró? ¿En qué circunstancia? ¿Qué se entiende por “libro de la Ley”? ¿Cuál era su contenido? ¿Encontróse todo el Pentateuco o el código de la alianza (Lev c. 17-26), todo el Deuteronomio o parte del mismo? El laconismo del relato bíblico da pie a la formulación de todas estas preguntas, para concluir que parte de las mismas no admiten respuesta satisfactoria y definitiva.
No fueron los obreros (Naville), sino el sumo sacerdote el que, revolviendo quizá en un cuarto o departamento donde habíanse arrinconado diversos objetos de culto, topó con el rollo de la Ley 1.
En cuanto a la naturaleza del rollo encontrado discrepan los autores. Unos pocos lo entienden de todo el Pentateuco (Βεα). La doble lectura del rollo en un solo día sugiere que se trataba de un trozo literario reducido. Unos (Fríes) lo limitan al c.34 del Deuteronomio; otros (Van Hoonacker) al código de santidad (Lev c. 17-26). Los más sostienen que Helcías encontró el Deuteronomio, todo (Ricciotti, Vaccari, Landersdorfer) o la parte legislativa del mismo (De Vaux, Dhorme, Clamer). Esta última parece ser la sentencia más probable, ya que en 23:2-21 y2Cr 34:30 se habla del libro de la alianza (Exo 24:7). Este hallazgo sirvió de base para que emprendiera el rey su reforma famosa, en la que predominan las prescripciones contenidas en el Deuteronomio c. 12-26 2.
Las características de la reforma de Josías corresponden al contenido del Deuteronomio: i) Monoteísmo absoluto, con anulación de los cultos de la gentilidad, especialmente astrales (Deu 4:19; Deu 17:3; 2Re 23:4-5). 2) Extirpación de la prostitución sagrada (Deu 23:18-19; 2Re 23:7). 3) Condenación de la magia (Deu 18:9-14; 2Re 23:24). 4) Unidad de santuario (Deu 12:5; Deu 11:21; 2Re 23:8-27). 5) Como aconseja Deu 13:3-4; Deu 13:19-91Deu 30:6-10-20, Josías renueva la alianza y la observancia de la Ley “con todo su corazón y toda su alma” (Deu 23:3; Mediebelle).
El oráculo de Jolda (Deu 22:14-20).
14El sacerdote Helcías, Ajicam, Acbor, Safan y Asaya fueron a la profetisa Jolda, mujer de Salum, hijo de Tecua, hijo de Jarjam, guardarropa que moraba en Jerusalén, en el otro barrio de la ciudad. Una vez que le hablaron,15 les dijo ella: “Así habla Yahvé, Dios de Israel: Decid al que a mí os ha enviado: 16 Así dice Yahvé: Yo voy a hacer venir sobre este lugar y sus habitantes los males de que habla este libro que el rey de Judá ha leído; 17 porque me han dejado y han quemado perfumes a otros dioses, irritándome con la obra de sus manos, y mi cólera se ha encendido contra este lugar, y no se apagará; 18 pero diréis al rey de Judá, que os envía para consultar a Yahvé: Así dice Yahvé, Dios de Israel: Acerca de las palabras de este libro que tú has oído, 19 por haberse conmovido tu corazón y haberte humillado ante Yahvé al oír lo que yo he anunciado contra este lugar y contra sus habitantes, que serán objeto de espanto y de execración; por haber rasgado tus vestiduras y haber llorado ante mí, yo también te he oído a ti, dice Yahvé, 20 y por eso yo te recogeré a tus padres y serás sepultado en paz, y no verán tus ojos todos los males que yo haré venir sobre este lugar.” Ellos llevaron al rey esta respuesta.
Eran raras en Israel las mujeres dotadas del carisma profético. María, hermana de Moisés, y Débora son llamadas profetisas en sentido amplio (Exo 15:20; Jue 4:4). Se da también el nombre de profetisa a la mujer de un profeta (Isa 8:3), pero en nuestro texto se trata de una vidente en sentido estricto. Llama la atención que se consulte a esta mujer y no a Jeremías y Sofonías, que habían empezado su ministerio antes de la reforma de Josías. Acaso fue por temor a que tales profetas confirmaran las amenazas que se hallan en sus respectivos libros, o porque Jolda habitaba cerca o gozaba de mucha popularidad. Su marido llamábase Salum, hijo de Tecua, hijo de Jarjam, sastre de la corte y posiblemente del templo. A las palabras de los enviados responde la profetisa diciendo que los males de que habla el libro vendrán sobre Jerusalén y sus habitantes en castigo de su pecado de idolatría. Josías bajará en paz al sepulcro de sus padres, no viendo sus ojos los castigos que mandará Dios contra su pueblo.
Fuente: Biblia Comentada
treinta y un años. 640-609 a.C. Durante el reinado de Josías, el poder en el antiguo Cercano Oriente pasó de Asiria a Babilonia. Nínive, la capital de Asiria, fue destruida por los babilonios en 612 a.C., y todo el Imperio Asirio cayó en 609 a.C. Josías fue el último buen rey del linaje davídico antes de la deportación a Babilonia. Jeremías (Jer 1:2), posiblemente Habacuc, y Sofonías (Sof 1:1) fueron profetas a Judá durante el reinado de Josías. Vea las notas sobre 2Cr 34:1-33; 2Cr 35:1-27.
Fuente: Biblia de Estudio MacArthur
2Re 22:1-20; 2Re 23:1-30 : El reinado y la reforma de Josías son el momento culminante de la última parte de los libros de los Reyes y una de las cumbres de la Historia Deuteronomista. En realidad, todo gira en torno al descubrimiento del “Libro de la Ley” y sus consecuencias.
Fuente: Traducción Interconfesional HispanoAmericana
Se halla el libro de la ley. Después de dos pésimos reyes encontramos nuevamente a un rey que está a la altura de la norma establecida por David (2).
En los vv. 3-7 vemos en curso un programa de renovación del templo evocador del que llevó a cabo Joás (2 Rey. 12). En la ocasión previa, las reparacio nes fueron necesarias porque algunas secciones del templo habían sido dedicadas a prácticas extranjeras durante el reinado de Atalía. El abuso del templo durante los reinados de Manasés y Amón ofrecen la explicación lógica para las actividades de Josías.
En el curso de las renovaciones el sumo sacerdote Hilquías descubrió el libro de la Ley en el templo (8). Cuando se leyó el libro y Josías escuchó lo que contenía su reacción fue de intensa an gustia (10, 11). Como resultado, instituyó las medidas que se describen en el cap. 23. Sin embargo, sería un error concluir por estos acontecimientos que Josías se convirtió en un reformador por razón del hallazgo del libro de la Ley en su decimoctavo año. Las reparaciones del templo sugieren que ya se estaban implementando reformas religiosas cuando se encontró el libro, y el relato del cronista lo confirma (2 Crón. 34:3-7). En vista de lo que sigue, la mayoría de los eruditos están de acuerdo en que el libro de la Ley estaba relacionado con el libro de Deut., si es que no era exactamente el mismo.
La reacción de Josías muestra que el contenido del libro, en verdad, era muy serio. Sus demandas no habían sido satisfechas y el rey temía las consecuencias (13). Cuando el rey ordenó que se consulta ra a Jehovah, el sumo sacerdote, el secretario y el ayudante consultaron a la profetisa Hulda, de la cual sólo se sabe lo que dicen estos versículos. Vivía en el Segundo Barrio de Jerusalén (14; lit. “en el Misne”), probablemente el área al norte de la antigua ciudad de David, un sector que había aparecido alrededor del templo de Salomón y el palacio. La ubicación y su matrimonio con un oficial del pa lacio (14) indican que ella misma era parte del sistema de la corte.
Hulda solo dio un pobre consuelo. Confirmó las conclusiones del mismo Josías de que la ira de Jehovah se había encendido contra Judá porque se habían ignorado las demandas del libro. (La defensa de que no se había obedecido el libro porque estaba perdido no hubiera sido válida, porque el libro se había perdido en primer lugar porque había dejado de tener importancia; se presume que pasó durante el reinado de Manasés.) Dos veces habló de una catás trofe inminente y aparentemente inevitable (16, 20). Pero al menos Josías no la vería gracias a la devoción con la que había respondido a las demandas del libro (19, 20).
Fuente: Nuevo Comentario Bíblico Siglo Veintiuno
22.1, 2 Al leer la lista bíblica de reyes, es raro encontrar a uno que haya obedecido a Dios completamente. Josías fue uno de los obedientes, y sólo tenía ocho años cuando comenzó a reinar. Durante dieciocho años reinó con obediencia. A los veintiséis años, comenzó las reformas basadas en las leyes de Dios. Los niños son los futuros líderes de nuestras iglesias y del mundo. Quizá el trabajo más grande de una persona para Dios es tener que esperar hasta ser adulto, pero nunca se es demasiado joven para tomar a Dios con seriedad y obedecerlo. Los primeros años de Josías establecieron la base de su tarea posterior de reformar a Judá.22.4 Los guardianes de la puerta controlaban a los que entraban al templo y supervisaban la recolección del dinero.22.8 El libro de la ley pudo haber sido el Pentateuco completo (Génesis a Deuteronomio) o sólo el libro de Deuteronomio. Debido a la larga lista de reyes malvados, el registro de las leyes de Dios se había perdido. Josías, que tenía aproximadamente veintiséis años en ese momento, deseó una reforma religiosa a lo largo de la nación. Cuando se encontró la Palabra de Dios, se tuvieron que tomar medidas drásticas para acercar el reino a los mandatos de Dios. Hoy usted tiene la Palabra de Dios en sus manos. ¿Cuántos cambios tiene que hacer para que su vida esté de acuerdo con la Palabra de Dios?22.11ss Cuando Josías escuchó la ley, rasgó sus ropas con terror. Inmediatamente instituyó reformas. Con tan sólo una lectura de la ley de Dios, cambió el curso de la nación. En la actualidad muchas personas poseen la Biblia, pero son pocos los que son afectados por las verdades encontradas en ella. La Palabra de Dios debe hacernos, como a Josías, tomar las medidas inmediatas para reformar nuestra vida y llevarla a una armonía con la voluntad de Dios.22.14 Hulda era una profetisa, como lo fue María (Exo 15:20) y Débora (Jdg 4:4). Dios selecciona libremente a sus siervos para llevar a cabo su voluntad: ricos o pobres, hombres o mujeres, reyes o esclavos (Joe 2:28-30). Obviamente, Hulda era muy reconocida por la gente de su tiempo.22.19 Cuando Josías se percató de lo corrupta que se había vuelto su nación, rasgó sus ropas y lloró ante Dios. Entonces, Dios tuvo misericordia de él. Josías usó la costumbre de su época para mostrar su arrepentimiento. Cuando hoy día nos arrepentimos, probablemente no nos rasgamos la ropa, pero el llorar, ayunar, restituir o disculparse (si nuestro pecado ha involucrado a otros) son actos de arrepentimiento que demuestran nuestra sinceridad. La parte más difícil del arrepentimiento es el cambiar la conducta que originalmente produjo el pecado.
Fuente: Comentarios de la Biblia del Diario Vivir
REFERENCIAS CRUZADAS
a 1423 1Re 13:2; 1Cr 3:14; 2Cr 34:1; Jer 1:2; Sof 1:1
b 1424 Jos 15:39
Fuente: Traducción del Nuevo Mundo
reinó treinta y un años. Josías reinó del 640– 609 a.C.
Fuente: La Biblia de las Américas
[.] Josías siguió el recto camino, como David, su padre. En los últimos días del reino de Judá, un rey va a dedicarse a una renovación de la fe y de la alianza de Yavé, y a una reconquista del territorio de los antepasados. Muertos los reyes perseguidores, los fieles despiertan lentamente. En el año 622 antes de Cristo, el descubrimiento casual de la sacude el reino. He hallado el libro de la Ley en la Casa de Yavé (8). Durante los reinados precedentes, los libros sagrados habían sido olvidados o escondidos. Lo que se descubrió fue seguramente lo esencial del Génesis, del Exodo y del Deuteronomio. Este último se debía principalmente a los levitas y sacerdotes que llegaron del norte a la caída de Samaria. Insistía sobre la fidelidad a la alianza de Yavé, afirmando sin vacilar que éste era asunto de vida o muerte para el pueblo de Dios. Se puede notar el impacto de la palabra sagrada. Desde ese momento, Josías (que tiene entonces veintiséis años) se dedica antes que nada a modelar su vida y la de su pueblo sobre las exigencias de la Ley. Se da cuenta que la protección de Yavé es lo único que puede salvar a su pueblo frente a las grandes naciones. La descripción de todo lo que hubo de destruir da una idea de la ola de paganismo que, en tiempo de Manasés, lo había sumergido todo.
Fuente: Notas de la Biblia Latinoamericana
[14] En aquella parte de la ciudad que cercó con un nuevo muro Ezequías, o más bien Manasés. 2 Cro 33, 14.